QUEEN

Freddie Mercury: teclados y voz / Brian May: guitarras y voz / John Deacon: bajo / Roger Taylor: batería 

ÍNDICE

TEMAS SOBRESALIENTES

        - Introducción

1973 - Queen

1974 - Queen II

1974 - Sheer Heart Attack

1975 - A Night At The Opera

1976 - A Day At The Races

1977 - News Of The World

1978 - Jazz

1979 - Live Killers (live)

1980 - The Game

1981 - Flash Gordon

1982 - Hot Space

1984 - The Works

1986 - A Kind Of Magic

1986 - Live Magic (live)

1989 - The Miracle

1991 - Innuendo

1995 - Made In Heaven

 

COMPILADOS DE HITS:

1991 - Greatest Hits

1991 - Greatest Hits II

1997 - Rocks

1999 - Greatest Hits III

Liar (Queen)

White Queen (Queen 2)

Ogre Battle (Queen 2)

Killer Queen (Sheer heart attack)

Death On Two Legs (A night at the opera)

Bohemian Rhapsody (A night at the opera)

Somebody To Love (A day at the races)

We Are The Champions (News of the world)

It's Late (News of the world)

Fat Bottomed Girls (Jazz)

Don't Stop Me Now (Jazz)

Play The Game (The Game)

Another One Bites The Dust (The Game)

Under Pressure (Hot Space)

I Want It All (The Miracle)

I'm Going Slightly Mad (Innuendo)

The Show Must Go On (Innuendo)

 

INTRODUCCIÓN

Ah! Queen! Tantas cosas se me vienen a la cabeza sobre esta peculiarísima banda qué no sé por dónde empezar. Bueno, empezaré con una confesión. Queen fue, sencillamente, mi primer gran amor (musical). Más tarde en la sección de "cómo los conocí" hablaré sobre esto; por ahora basta decir que fue la primera banda de rock que realmente me gustó. Durante mucho tiempo fue a mis ojos (oídos) el mejor grupo que jamás pisara el planeta Tierra y, a pesar de que el tiempo se ha encargado de hacerme ver que existen bastantes bandas más importantes y sabias (aunque no más talentosas), todavía tengo un lugar especial en mi corazón reservado para estos excéntricos británicos (*suspiro*)

Una de las cosas que más me ha perturbado acerca de Queen es el marcadísimo contraste entre el odio e indiferencia que la prensa especializada del rock le ha retribuido durante toda su historia y la incondicional devoción y fanatismo de sus incontables seguidores a lo largo de todo el mundo. En efecto, me parece que después de los Beatles y quizá los Rolling Stones no ha existido banda más popular y exitosa que Queen pero... ¿Por qué los especialistas musicales suelen darle la espalda a esta banda? Lo digo por varias razones; en los especiales sobre la historia del rock Queen pasa inadvertido; los sitios de revisiones de Wilson & Alroy y Mark Prindle la obvian, George Starostin le da solo un puntaje de dos estrellas sobre cinco y he encontrado muchísimos fans del rock clásico, que respetan y gustan de casi todo pero que rechazan tajantemente a Queen... En general me da la sensación que este grupo siempre ha sido discriminado, y duramente criticado, por muchos a la hora de hablar de rock; nunca la tomaron en serio. ¿Por qué? ¿Dónde está la clave para tanto odio y amor extremo?

Se me ocurre que algo que la comunidad musical nunca ha podido tragar de Queen es su pomposidad, su ambiguedad sexual, su ampulosidad exuberante, su culto al exceso y, sobre todo, su superficialidad. Es que la banda, vamos a reconocerlo, es SUPERFICIAL. O bien, si esa palabra suena un poco dura o inexacta, una banda de "puro espectáculo" que trataba su producto con una sensibilidad completamente diferente a la del resto de los grupos. Las letras de Queen no tienen mensaje, no son motorizadas por las inquietudes humanas de un alma sensible, las canciones son puro entretenimiento "vacuo" y, a diferencia de la mayoría de los grupos de rock, Freddie y compañía nunca estuvieron ligados o asociados a ningún movimiento social o político trascendental, ni fueron profetas de ninguna contracultura, ni se preocuparon por dragar profundamente en el alma humana, ni fueron representativos de la cultura británica de la que provenían, ni se comprometieron de lleno con las grandes corrientes musicales de su época (solo tomaron algo del heavy-metal)... Todo lo que hacía Queen era más bien producto que arte, cuidadosamente diseñado, calculado y empaquetado. Es por eso que, en general, Queen aparece como divorciado de todo el resto del rock clásico, por eso que su música nunca fue realmente trascendente para su época y por eso que sus colegas contemporáneos no opinaban gran cosa del grupo. 

Para mí, es cuestión de abordar a la banda por la puerta de acceso que corresponde. A mí siempre me dio la impresión de que Queen nunca hacía las cosas en serio, como si la banda se tratara en realidad de una enorme parodia, una simulación, un montaje, una obra de teatro... y por eso sus muchos fans quedan un tanto torpes cuando idolatran a Mercury como un ángel o un dios, cuando lo más probable es que Freddie, en espíritu, haya querido más ser un bufón, un simulador, un títere, una vedette (No es capricho que su epitafio estuviera marcado por el cover de los Plateros The Great Pretender eh?). De igual manera, los detractores acérrimos también son torpes al irritarse con los excesos de la banda, cuando deberían saber que se trata todo de una sutil provocación hecha adrede. La impresión que siempre me deja Queen es la de los Beatles jugando a ser la banda del Sargento Pepper, o Bowie jugando a ser Ziggy Stardust; funciona a la perfección siempre y cuando no se tome en serio. Los mismos Queen no se tomaban en serio a ellos mismos. Canciones como "Bohemian Rhapsody" no son más que un gran chiste, piezas de entretenimiento puro que no tienen otro sentido que el de confundir, entretener y divertir al oyente... es un error, para mí, digerirlas como épicas solemnes o baladas desgarradoras. Y cuando cantan a toda potencia que "We will rock you" (Te vamos a conmover) no hay que creerles ni medio, porque ellos mismos saben que es uno más de sus juegos irreverentes. Queen no es ni por asomo "música seria" y es muy peligroso tomarla así.

Si uno se acerca a Queen con la mentalidad adecuada, la cosa TIENE que gustar, básicamente porque en el plano estrictamente MUSICAL, los tipos rebosan de virtudes. Y es aquí donde no termino de entender a los detractores del grupo. Porque una cosa es molestarse por la "actitud", pero se me hace dificultoso concebir la negación de los OBVIOS dones musicales que Queen evidencia en su obra. Prácticamente tienen todo lo que uno espera de una gran banda: eran arreglistas de primera, rockeaban realmente bien cuando querían, tenían un SOBERBIO don para las melodías y las armonías, fueron de lo más diversos, crearon toneladas de sonidos y estilos originales y al menos May y Mercury eran extremadamente competentes en lo suyo. En el aspecto musical, Queen no tiene muchas flaquezas realmente. Claro que para quienes tienen un ideal cercano a Bob Dylan o Neil Young, o toda esa música más seria, Queen nunca se contará entre sus favoritos, pero yo siempre digo: un poco de diversión inocua y bien producida nunca viene mal en el rock. El rock no necesariamente tiene que ser seriedad y mensaje para ser bueno. Ahora bien, es cierto que se trata de una banda que se arruina mucho con la sobreexposición. Es decir, un disco de Queen, por lo inflado, lo hueco en emociones y lo poco sutil, generalmente harta más que la mayoría de los discos. Un poco de cuidado con eso, nada más.

Ahora a analizar la música en sí, que más allá del espíritu de la banda tiene varios atributos sobresalientes. En primer lugar hay que reconocer que los tipos tenían una asombrosa facilidad para las melodías y una sorprendente consistencia en la composición de canciones. Casi nunca se aventuraron más allá del típico single de tres o cuatro minutos (salvo famosas excepciones) pero, incluso las más insignificantes e impopulares canciones de Queen tienen melodías fuertes, armonías inteligentes, arreglos soberbios y ganchos a mansalva. De los cuatro integrantes, tres fueron completos y talentosos compositores de éxitos a un nivel casi idéntico al de los Beatles. Me refiero por supuesto a Freddie Mercury, Brian May y al bajista John Deacon. A mi juicio Roger Taylor estaba varios pasos atrás que sus compañeros ya que sus esfuerzos de los primeros discos van de insustanciales (Tenement Funster, I'm In Love With My Car) para insultivos (Fun It) teniendo algunos éxitos importantes en los 80 con Radio Ga Ga y A Kind Of Magic. Pero Freddie Mercury y  Brian May componían a niveles de cantidad y calidad inusuales, a razón de cinco canciones por álbum cada uno mientras que John Deacon, aunque en menor cantidad, era capaz de crear hermosas melodías y pegadizos riffs.

La otra gran virtud de la banda reside en la identidad única e inimitable que supieron darle a su música: los tipos crearon UN ESTILO nuevo. No quiero decir que fueron vanguardistas ya que sus canciones nunca transgredieron realmente los cánones típicos del pop/rock pero sí fueron versátiles al explorar un sinúmero de géneros atípicos e innovadores en la idea de mezclar rock pesado con ópera, una alquimia nunca antes intentada y que eventualmente produjo un éxito artístico inusitado. Si, si, evidentemente algunos resultados estuvieron más cerca de la ampulosidad empalagosa de la ópera que de la frescura del rock y por ello muchas veces han sido criticados de "pretenciosos", pero no hay que olvidar que Queen era esencialmente una banda de parodia... nunca se tomaron demasiado en serio lo que hacían. Basta escuchar su obra cumbre A Night At The Opera, particularmente canciones como Seaside Rendezvous, Good Company o Lazing On A Sunday Afternoon, para darse cuenta de que poco de lo que creaban es para tomárselo como una movida vanguardista seria y pretenciosa, sino más bien como un divertimento inocuo y original.

 

FORMACIÓN

Freddie Mercury: Ah! La increíble e inmediatamente reconocible voz de Freddie Mercury, quien no solo ostentaba un rango vocal de otro planeta, sino que era capaz tanto de cantar como una mujer (You Take My Breath Away) como de entregar poderosas y convincentes performances de rock duro (Keep Yourself Alive; Death On Two Legs) y cambiar entre ambos registros de un momento a otro. El problema de una voz tan inhumana y extraordinaria es que la mayoría de las veces no suena muy sincera, simplemente porque no parece preparada para transmitir sentimientos humanos. Además debo mencionar que las capacidades de Mercury con el piano son impresionantes; no es un tecladista del estilo virtuoso/veloz/vacío de Rick Wakeman pero su estilo distintivo y clásico es un punto irremplazable en el sonido de Queen. Se puede decir que además, Freddie aportó las mejores y más perdurables canciones del grupo. Bohemian Rhapsody, Killer Queen, Somebody To Love, We Are The Champions, Don't Stop Me Now, Play The Game... y la lista sigue.

Brian May, para mí un genio infravalorado. Su voz no es tan personal ni potente como la de Freddie, sí agradable y relajante... pero lo que nos importa es la guitarra. No solo es uno de los más talentosos y versátiles guitarristas de rock que han existido sino que ha contribuido con un estilo totalmente propio, singular y distinguible de primera oída: no deja de asombrarme su inagotable capacidad para inventar excelentes riffs de rock pesado (Darle una oída al primer álbum para tener un pantallazo de sus habilidades en este rubro), proporcionar solos siempre innovadores y sobre todo crear originales orquestaciones de guitarra, con algunas influencias clásicas aquí y allá, que suenan como ninguna otra cosa. En serio; basta escuchar la estupenda intro de Keep Yourself Alive, el magnífico solo de Bicicle Race, la gutiarra rítmica de Another One Bites The Dust, las orquestaciones brillantes de Brighton Rock, el bestial riff de Bohemian Rhapsody o el gentil solo en tres tiempos de The Millionare Waltz para darnos cuenta de la pujante versatilidad y el multifacético talento del muchacho este. Como si esto fuera poco hay que contar además su destreza con la guitarra acústica (Darle una oída a Who Needs You) y con una gran cantidad de instrumentos de cuerda con los que experimentó, siempre con resultados sorprendentes como el arpa, el ukulele, el koto y el charango. Para rematar semejante currículum vale decir que era un rival de muchísimo peso para Freddie en cuanto a composición de canciones. La cantidad de clásicos de Queen que le debemos a May es enorme. Desde White Queen hasta Fat Bottomed Girls, pasando por It's Late, 39, Long Away y Now I'm Here.

John Deacon: una personalidad calma y de bajísimo perfil al estilo Charlie Watts o John Entwistle, es un bajista notable; basta oír detrás de toda la orquestación de The Millionare Waltz para descubrir un talento que también es capaz de proezas como los riffs de Another One Bites The Dust y Dragon Attack, además de respetables labores en teclados (You're My Best Friend) y guitarra (Misfire). Como compositor fue poco prolífico (a lo sumo dos canciones por LP) pero sumamente parejo: jamás escribió ninguna basura y todas sus canciones pueden jactarse de tener memorables melodías y buenos riffs, sobre todo los clásicos éxitos como You're My Best Friends, Another One Bites The Dust y I Want To Break Free, más algunas piezas maestras menos valoradas pero igualmente impresionantes como Spread Your Winds, la maravillosa Who Needs You.

Roger Taylor: es un baterista decente, aunque no particularmente original ni gran compositor. Su más distintivo aporte al grupo es su voz. Sí, cuando le toca un rol solista como en I'm In Love With My Car su voz áspera y dura está más cerca de quebrar mis nervios que de otra cosa, pero cuando está en falsete funcionando armónicamente con las voces de sus compañeros tiene un explosivo e intimidante tono ala Ian Gillan; es este tono de voz el que le da su poder a las secciones corales de Bohemian Rhapsody y Somebody To Love por ejemplo, o el que abre portentosamente las canciones In The Lap Of The Gods y My Fairy King. Como compositor se distingue por aportar siempre los momentos más débiles de cada álbum, aunque según mi punto de vista recién a partir de Jazz empezó a destilar una seria cantidad de basura. Su mejor momento está en News Of The World, con la furibunda e infestada de adrenalina Sheer Heart Attack, y en los 80 a través inesperados mega-éxitos como Radio Ga-Ga y A Kind Of Magic.

Tenemos entonces para sumar cuatro elementos: la inconfundible y vibrante voz de Freddie Mercury, la inigualable guitarra de May, el distintivo teclado de Freddie y la voz falsete notable de Taylor... ¿Qué nos queda? Puro sonido Queen, a mi juicio el sonido más distintivo de todo el rock. Cuando escuchamos una canción de Queen no hay riesgo de confundirnos, incluso si jamás la escuchamos antes. Eso es BUENO.

Resumiendo: superficialidad, predominancia de la forma sobre el contenido, música por entretenimiento puro, un vocalista de otro mundo, un guitarrista de ilimitada versatilidad y plasticidad, exploraciones con diversos géneros, fusión de rock con ópera... Queen es una banda única. Los primeros ocho discos (Donde no usaron sintetizadores de ningún tipo) son de una consistencia notable; tal es así que a todos menos A Night At The Opera, The Game y Queen les dí exactamente la misma calificación: 8, y eso es una nota alta. No pueden aspirar al nueve o al diez porque a pesar de todo nunca lograron crear una obra perfecta y uno siempre puede detectar relleno innecesario en sus álbumes. La etapa post The Game es, por el contrario, bastante mala. En alguna época me gustaban canciones como Radio Ga Ga, Those Were The Days Of My Life o The Show Must Go On, pero a estas alturas más bien las odio (Es más; creo que si vuelvo a escuchar Radio Ga Ga de nuevo es posbile que borre esta página). Es que si Queen era una banda comercial desde el principio, después de The Game se volvieron excesivamente comerciales tendiendo hacia incursiones poco afortunadas en el funk, el disco, el abuso de sintetizadores y el power pop que en ocasiones me desagradan profundamente. El Queen de los 70, no obstante, vale la pena como un fenómeno único en la historia del rock.

 


 

Envíame tus comentarios sobre QUEEN!

Ir a la sección COMENTARIOS DE LECTORES sobre QUEEN

 


Queen – 1973

7+/10

"I was told a million times of all the troubles in my way"

1) Keep Yourself Alive; 2) Doing All Right; 3) Great King Rat; 4) My Fairy King; 5) Liar; 6) The Night Comes Down; 7) Modern Times Rock N' Roll; 8) Son And Daughter; 9) Jesus; 10) Seven Seas Of Rhye.

mejor canción: Liar

A primera oída este álbum puede parecer pura basura, ampulosa e irritante para el buen gusto, repleta de vocalizaciones espantosas, melodías exageradas y bochornosas pretenciones de glamour. ¡Por lo menos, algo por el estilo me pareció a mí!, pero al darle un par de oportunidades más me sorprendí de ir encontrando un álbum sumamente competente repleto de singulares características que lo alejaban de esa primera impresión. En primer lugar, es sin lugar a dudas el álbum más pesado, denso, oscuro y rockero de todo el repertorio de Queen; en efecto, algunas canciones rockean aquí tan duro que harían palidecer a Led Zeppelin y a Deep Purple juntos (Bueno, quizá esté exagerando). Pero lo más asombroso de todo es que este "heavy - rock" está milagrosamente intercalado con algunas partecitas "gentiles", "femeninas", "de ensueño" que transforman este debut en una experiencia única inhallable en cualquier otra parte. No es un disco tan variado e instantáneamente cautivador como los subsiguientes álbumes del grupo y los elementos operístcos que caracterizarían su pico artístico todavía no aparecen en su plenitud (algunos embriones sin embargo hay), pero es un fabuloso ejemplo del Queen rockero en su extremo, sin mucho piano y con la feroz e inigualable guitarra de Brian May dejando su impronta desde el principio y dominando cada minuto de los 39 que dura.

Desde el primer segundo de música nos asalta una sensación única: el riff de May que abre Keep Yourself Alive es uno de los momentos más maravillosos de toda la historia de Queen y nos anuncia con contundencia que cosas verdaderamente nuevas están por ocurrir. No puedo describrilo con palabras, tiene mucho eco y establece desde el primer segundo que la guitarra de May es distinta a todo lo que se escuchó antes. Se me ocurre también que nuestro amigo David Gilmour emularía este sonido en el álbum The Wall para a su vez ser emulado por The Edge de U2... fijense hasta dónde pueden llegar las influencias. Keep Yourself Alive expone de una vez la rutilante frescura de Queen con una irresistible perfomance vocal de Freddie, sobre todo en los primeros versos que son mucho más pegadizos que el estribillo que suena un poco tosco para mi gusto. 

Sin embargo la atracción principal de este álbum está en las varias mini-suites de cinco minutos que aparecen aquí y allá. Mis favoritas son Great King Rat y Liar, ambas repletas de pequeños ganchos vocales, feroces solos de guitarra y brillantes cambios de ánimo. Great King Rat empieza estupendamente, primero con unas distorsionadas notas de Brian y luego los primeros versos con un estilo arabesco muy rítimico que prefigura la canción Mustapha de Jazz. El estribillo super veloz ("Great King Rat is a dirty old man and a dirty old man was he...") es totalmente irresistible, con la inclusión de algún tipo de xilofón en el trasfondo, muy buen acompañamiento de los coros y un abrupto cambio de registro en la voz de Freddie ("Now what did I tell you / Would yo like to seeeee?"). Los primeros dos minutos y medio del tema son insuperables; lamentablemente después se desliza hacia pasajes vocales de melodías mucho más débiles que no obstante incluyen un segundo solo de Brian mucho mejor que el primero y una grata reflotación del estribillo. Aún mejor quizá es Liar que arranca con un largo, pesado y mastodóntico riff antes de los primeros versos suaves y pastorales. El estribillo es otro gancho maestro que vuela la cabeza con el catárquico "LIAR!!!!" de Roger y el subsieguiente "Ohhhhhhhhhhhhh nobody believes me" de Freddie. Mas tarde la canción transita por diversos movimientos que incluyen varios solos de guitarra, un irresistible tartamudeo de Mercury ("M-m-m-m-mama I'm gonna be your slave ¡ALL DAY LONG!") y un aplastante riff de May, que yo contaría entre los más demoledores de su carrera, inmediatamente después. El final de la canción es un poco revuelto y grandilocuente para mi gusto, pero en realidad no llega a arruinarla.

El otro tema que me gusta mucho es Son And Daughter, un competente número de blues pesado con un riff al estilo de Deep Purple (particularmente me recuerda a Into The Fire) y la memorable intro de "I - WANT - YOU to be a woman". Nunca más escucharán a Queen intentar algo similar. El rocker cantado por Taylor Modern Times Rock N' Roll es bastante genérico y aburrido si bien el riff punkoide inicial es tan infeccioso como cualquier otra cosa en este álbum, mientras que Jesus, odiada inexplicablemente por muchos fans, comienza como un rocker liviano para devenir más tarde en un tormentoso quiebre eléctrico que contiene los momentos más pesados de todo él álbum. Finalmente debo decir que no soy muy fanático de las tres baladas del disco; sinceramente me parecen los más flojos debido a que, si bien logran transmitir atmósferas interesantes, su estrepitosa carencia de ganchos y melodías atrapantes acaba lastrándolas. La más interesante es Doing All Right, básicamente por la combinatoria de sus versos suaves y folklóricos con el brutal quiebre eléctrico del medio que la transforma en un hard rock aplastante. My Fairy King es una de las pocas improntas operísticas del álbum; no tiene una sola melodía memorable y la voz femenina de Freddie me resulta particularmente molesta; lo único bueno es la parte de piano justo antes del final y la escalofriante introducción, con ese andrógino alarido de Taylor, una de las marcas registradas del Queen temprano. The Night Comes Down, a pesar de no ser gran cosa, es bastante más agradable gracias a un estribillo placentero y atractivas lineas acústicas. El álbum cierra con el único tema instrumental jamás grabado por esta banda (Sin contar la versión de God Save The Queen de A Night At The Opera) su nombre es Seven Seas Of Rhye y sería reescrito con letras en una versión superior para el siguiente álbum.

Las últimas ediciones traen varios bonus tracks, incluido Mad The Swine, una balada rápida sumamente agradable y festiva que sin embargo no agrega mucho al legado del álbum. Mi edición lamentablemente no la tiene.

Queen es el álbum más infravalorado y desconocnido de esta banda y no entrega ni mucha variedad ni el "típico sonido Queen", pero quien se aventure a su contenido hallará un disco sumamente entretenido repleto de joyas ocultas y un Queen es su faceta más rockera y desprejuiciada.

Envíame tus comentarios sobre QUEEN!


Queen II – 1974

8+/10

"You never seen nothing like it"

1) Procession; 2) Father To Son; 3) White Queen (As It Began); 4) Some Day One Day; 5) The Loser In The End; 6) Ogre Battle; 7) The Fairy Feller's Masterstroke; 8) Nevermore; 9) The March Of The Black Queen; 10) Funny How Love Is; 11) Seven Seas Of Rhye.

mejor canción: Ogre battle

Este fue el primer álbum de Queen que escuché (en cassette) y a pesar de que no tengo para nada definido un "album favorito" de Queen (por algo casi todos tienen 8), este es el que más se le acerca. ¡Curiosa elección! debido a que, en primer lugar no hay ningún clásico obvio de la banda, y en segundo porque Queen II es, casi sin dudas, su trabajo más autoindulgente, ampuloso, excesivo y rimbombante de todos los tiempos. Ajá, ¡Y eso que todavía no estaban involucrados con todo el asunto de la ópera! La diferencia con otros de sus álbumes autoindulgentes, ampulosos, excesivos y rimbombantes es que aquí no percibo esa atmósfera de "parodia" o "levedad" o "diviertánse" que transmiten discos como A Night At The Opera o, especialmente, Jazz. No, aquí toda la epicidad y grandiosidad de la música da toda la impresión de venir en serio, de no inspirar nada lúdico. A la vez, también podría ser considerado su álbum más oscuro.

En comparación con el debut debo decir que suena bastante distinto para un álbum que lleva el mismo nombre. Bueno, no tanto; las fiestas de riffs y épicas suites teatrales continúan en buena forma, solo que aquí aparecen muchísimo más pulidas y cuidadas, con una mayor acentuación en los teclados (piano, clavicordio) y una sorpresiva retirada de la otrora omnipresente guitarra de Brian May. Por esa razón es un álbum mucho menos heavy que su debut y las diferentes partes de las minisuites suenan más diversas y con más matices, lo cual lo ubica un poco más arriba. ¿Por qué digo que es el candidato número una para ser mi favorito? Me atrae la oscuridad general que transmite (dada principalmente por su falta de hits y sus melodías etéreas) pero básicamente porque mis temas favoritos de aquí me gustan muchísimo. Queen II tiene tantos temas extraordinarios como rutinarios, pero los extraordinarios son EXTRAORDINARIOS, así, con mayúsculas.

El álbum está dividido en un "lado blanco" (escrito por May) y un "lado negro" (escrito por Mercury), lo cual es una mera cuestión de forma (y firma) ya que ambos tienen la misma dosis de baladas y rockers que conforman todos los álbumes de Queen. De los diez temas (No cuento Procession porque es una mera intro para Father To Son) cinco son brillantes, dos son decentes y un par por ahí no hacen absolutamente nada por mí. Aún así, como decía, los puntos altos llegan ocasionalmente tan alto que no me tiembla la mano a la hora de calificar el álbum con un 8+.

El lado blanco abre con una de las más infravaloradas y desconocidas gemas de Queen. Procession, una breve orquestación de guitarras de May nos conduce directamente a Father To Son, la suite más larga y pesada de todo el álbum. Su melodía inicial es hermosa pero el fuego se enciende realmente en la parte media donde Brian se pone a escupir riffs y trallazos metálicos como una bestia mientras Freddie nos urge "Take this letter that I give you...". Juzgando con rigor se me ocurre que este pasaje heavy no suena ni tan excitante ni tan inspirado como el que podría ofrecer, digamos, Pete Townshend con The Who, pero vale la pena para contemplar una cara distinta de esta banda que nunca jamás volvería a rockear tan duro. El tema cierra con un extenso fade out cargado de versos ampulosos ("Joyful the sound, kings will be crowned") que son más empalagosos que agradables. Brillante igual. Mientras los últimos versos de Father To Son se oyen decrecer el terreno está entonces allanado para, escuchen bien, la más sublime, hermosa y perfecta balada jamás creada por Queen: White Queen (As It Began). Si, si, hablen, pero no hay argumentos convincentes que digan que Queen mejoró alguna vez esta excelente canción de amor. ¿Love Of My Life? ¿Save Me? ¿Jelausy? NI CERCA. Los arreglos de guitarra son tan vibrantes, la melodía tan celestial, la atmósfera tan depresiva y triste y la interpretación de Mercury por una vez tan humana que me dan ganas de llorar cada vez que la oigo. ¡Si! eso que no suelo emocionarme nunca con cosas de Queen... Podrá ser increíblemente falsa o no, pero esta música no puede hacer otra cosa que erizarme la piel. Después de semejante clímax llegan dos rellenos que van de lo agradable (Some Day One Day, un tema folk ultra sencillo que contrasta con la pomposidad del resto) a lo tolerable (The Loser In The End, otro intento compositivo de Taylor tan poco inspirado como el del álbum anterior pero que los oyentes odian más de lo que se merece).

El lado negro es obra íntegramente de Mercury y está a la misma altura de su hermano blanco, solo que con más canciones, todas unidas en una suite pomposa, teatral y sobrecargada de melodías una más entretenida que la otra. Los temas de relleno son Nevermore, una balada de bonita melodía y exagerados coros que funciona más como transición entre Feller y Black Queen, y Funny How Love Is, anticipando a ABBA en un leve número pop que le quita al álbum toda la oscuridad que arrastraba (Aunque excepcionalmente, depende del humor, puedo disfrutarlo como un placer culpable) Por otra parte la última canción, Seven Seas Of Rhye, es divertida las primeras veces pero se agota indefectiblemente luego de repetidas escuchas. Para colmo, los últimos versos cantados por masas corales no hacen más que agregarle peso y lastre pomposo innecesario a un álbum que ya tenía suficiente. No me gusta mucho, igualmente es superior a la versión original aparecida en el álbum debut. El mejor tema de este lado, y casualmente el mejor del álbum, es el espectacular hard rock de Ogre Battle que irrumpe pateando toda clase de culos con sus platillos invertidos que derivan en un riff mounstroso y una de las melodías vocales más infecciosas y pegadizas jamás compuestas por Freddie. Además cuenta con un aplastante riffest intermedio bastante más coherente e interesante que el de Father To Son. Pegadita viene la HILARANTE The Fairy Feller's Masterstroke, para algunos el primer tema claramente gay de Mercury (¿Y My Fairy King qué?). No importa, el primer verso (que nunca más se repite en la canción) es pegajosamente irresistible y el resto de las melodías, cantada con un sinnúmero de doblajes y sostenida por clavicordios, conforman un tema sumamente atractivo y único: apuesto mis ojos a que ninguna otra banda ha compuesto nunca nada similar. Finalmente tenemos la pieza central del álbum, la increíble The March Of The Black Queen, una minisuite de seis minutos y numerosos segmentos breves que se suceden abruptamente como pequeñas estampillas musicales. Los primeros minutos son excelentes, desde la oscura y arabesca intro, pasando por los intoxicantes versos acerca de "Water babies singing in a lily pool delight" (fenomenal arreglo vocal aquí), hasta los poderosos fraseos del estribillo. Después, a mi gusto, empieza a divagar un poco y el final termina siendo demasiado bombástico... Pero qué va! Cosas así de creativas y exuberantes no se ven todos los días.

La versión en cassette que tengo tiene un bonus track llamado See What A Fool I've Been, un extravagante número de blues (Blues! Cantado por Freddie!) Es una rareza única que por momentos parece el producto de un grupo de drogados. Divertido. Lástima que mi CD no la incluya. Otras ediciones nuevas sí lo tienen.

Para quien no le moleste, o le guste la música "pretenciosa" y "grandilocuente" este álbum es un magnífico harén de sensaciones donde los puntos más altos son realmente apabullantes. Advertidos todos.

Sección COMENTARIOS DE LECTORES sobre QUEEN II!


Sheer Heart Attack – 1974

8-/10

"Guaranteed to blow your mind"

1) Brighton Rock; 2) Killer Queen; 3) Tenement Funster; 4) Flick Of The Wrist; 5) Lily Of The Valley; 6) Now I'm Here; 7) In The Lap Of The Gods; 8) Stone Cold Crazy; 9) Dear Friends; 10) Misfire; 11) Bring Back That Leroy Brown; 12) She Makes Me (Stormtrooper En Stilettos); 13) In The Lap Of The Gods (Revisited).

mejor canción: Killer queen

Menos ampuloso y exuberante que los dos álbumes anteriores. Mucho más variado. Esto suena bien ¿No? Uno diría ¡MEJOR! Puede ser; sigo prefieriendo la oscuridad teatral de Queen 2 como algo que en mis oídos suena un poco más fascinante, pero en líneas generales Sheer Heart Attack es un álbum más que bueno con todos los ingredientes que hacen de Queen una banda irresistible funcionando en plena forma. Se trata de un álbum bisagra, ya que marca una transición en donde la banda se aleja un poco de los devaneos heavy/glam de sus primeros dos trabajos para acercarse a la fórmula que los haría inmortales: rock puro, music hall, ragtime y ópera amalgamados como ninguna otra banda podría soñar, todo esto signado por un enfoque bastante más pulido, repleto de melodías imbatibles y ganchos por doquier. Las tendencias operísticas que marcarían fuertemente sos dos siguientes obras solo pueden adivinarse en algunos tracks, es decir; ese aspecto de Queen todavía no aparece, pero la versatilidad desborda por todos lados... desde extremos números heavy (Stone Cold Crazy) hasta parodias ragtime (Bring Back That Leroy Brown) pasando por "piano ballads" (Lili Of The Valley), "power ballads" (In The Lap Of The Gods Revisted) y cosas inclasificables que solo Queen podía crear. Sí, mucho más variado que los dos anteriores; cada canción es una atmósfera en sí misma... pero hablando de canciones, ¡Vamos a ellas!

El álbum abre con una leve melodía circense que se desliza enseguida en uno de los mejores temas. Brighton Rock llama inmediatamente la atención por la bizarra combinación de un riff potente y veloz de May con la voz increíblemente gay de Freddie. Solo Queen podía hacer que una cosa así funcionara, porque funciona bien. También adoro el estribillo: "Oh! rock of ages do not crumble..."; es una melodía gloriosa que demuestra la total maestría de esta banda con los ganchos melódicos, solo superados por los Beatles. Pero sin duda el plato fuerte de este primer tema es el épico y extenso solo de guitarra de Brian. Debo admitir que no es particularmente memorable, pero la cantidad de truquitos, efectitos y soniditos que logra sacar en los tres minutos y pico que dura lo hacen una experiencia valiosa. Nadie ha hecho sonar una guitarra así, solo nuestro viejo amigo Brian. Enseguida se da paso al mejor tema del álbum; la inolvidable Killer Queen, una de las más irresistibles y magistrales composiciones de Queen, una perfecta cruza entre pop y music-hall en un tema sobre una prostituta. Los arreglos son inmaculados, con la guitarra y el piano interactuando maravillosamente, y las armonías del estribillo son puro genio musical. El álbum abre, como ven, con alto vuelo.

La canción que sigue, Tenement Funster, es de Taylor. Considerando sus más bien ridículos intentos anteriores no hay muchas razones para abrigar esperanzas con respecto a ésta... sin embargo ¡Sorpresa! resulta que es una seria candidata a la mejor cancion de Queen cantada por Taylor. Es que todo lo que antes fallaba aquí se redime completamente ¿Ganchos? El estribillo inspira energía y ganas de salir a "romper la noche" ¿Melodías? Las líneas de guitarra son espectaculares. Tampoco digo que es una cosa increíblemente buena, pero salva muchísimo la dignidad de Roger. Si de ganchos hablamos el rocker Flick Of The Wrist los trae al por mayor, sobre todo cuando luego de los versos lentos y letárgicos la adenalina se dispara al máximo con el trepidante "Don't look back, Don't look back, Ir's a rip off" mientras Taylor golpea los tambores como loco. ¡Eso es saber crear efectismos! Y el estribillo que sigue es una catarsis melódica que no tiene comparación. El solo de guitarra es un poco torpe igualmente. Flick Of The Wrist está unida magistralmente con Lily Of The Valley una reescritura de White Queen bastante inferior pero con una preciosa melodía. Now I'm Here sigue siendo una de mis favoritas; sobre todo por el riff contagioso (Este May no para) y por la melodía absolutamente pegajosa. Además, hay una referencia al clásico de Chuck Berry Little Queenie en el fade out ¿Qué relación puede haber entre Chuck y Queen? ¡Pues ésta! "Go, go, go little queenie". 

El primer (y único, diría) número realmente extravagante del álbum es In The Lap Of The Gods, que choca por su portentosa intro operística y sobretodo por la voz lentificada artificialmente de Freddie para crear una atmósfera arrastrada. El tema no llama mucho la atención hasta el final donde hay una copada interacción de piano y guitarra eléctrica que da paso enseguida a Stone Cold Crazy. Stone Cold Crazy es un tema heavy metal, y rockea tan duro que por momentos haría palidecer a bandas pretendidamente heavy como Aerosmith y Kiss. Hasta Metallica hizo una versión!!! El riff de May es atípicamente arrebatado y visceral y los versos ultra veloces sin trasfondo musical ponen una nota de suspenso y adenalina. Una buena canción, estructuralmente muy original. Dear Friends es una melodía demasiado corta y banal cuya única razón de existencia es la de ser un digestivo neutralizador contra la brutalidad de Stone Cold Crazy. Misfire es un agradable y melódico tema que marca el debut compositivo de John Deacon; es agradable, nada más. Bring Back That Leroy Brown es una ultra-divertida parodia de ragtime que anticipa ciertas cosas de A Night At The Opera. El álbum cierra con dos bombásticas y ampulosas baladas que nos retraen un poco a Queen 2. She Makes Me (Stormtrooper In Stilettos) es la única canción del álbum cantada por May y sin tener ninguna melodía ni gancho atrapante, si logra una atmósfera especial ultra-rimbombante que podría poner los pelos de punta a más de uno. In The Lap Of The Gods (Revisited) es uno de esos atípicos casos de "reprise" que no tienen nada que ver con el original. En este caso se trata de una "power ballad" con un estribillo antémico y solemne repleto de "o lalalas" y "o lalalos" que puede hartar un poco, pero se salva gracias a la competente melodía de los versos.

Alguien ha dicho que éste es el White Album de Queen y no puedo disentir. Uno de sus álbumes más variados y multifascéticos, todavía sanamente alejado de los excesos operísticos y desafortunadas exploraciones con el dance aún por venir. Y, como siempre, las melodías son de primer nivel. Queen acercándose a su pico!

Envíame tus comentarios sobre SHEER HEART ATTACK!


*A Night At The Opera* – 1975

9-/10

"But now you can kiss my ass goodbye"

1) Death On Two Legs; 2) Lazing On A Sunday Afternoon; 3) I'm In Love With My Car; 4) You're My Best Friend; 5) 39'; 6) Sweet Lady; 7) Seaside Redezvous; 8) The Prophet Song; 9) Love Of My Life; 10) Good Company; 11) Bohemian Rhapsody; 12) God Save The Queen..

mejor canción: Cuál va a ser? (Bohemian Rhapsody)

No fue fácil para mí darle a A Night At The Opera el título de "mejor álbum de Queen". No es que no me guste, solo que sinceramente no siento que sea particularmente superior a los álbumes anteriores y posteriores. Tiene exactamente la misma proporción de grandes canciones y relleno que los demás y además ni siquiera es mi favorito. ¿Entonces por qué, si se puede saber, he llegado a esta conclusión? Pues bien; A Night At The Opera es el pico creativo de Queen, su momento definitorio, en donde por fin llevan al extremo más acabado todas las ideas y ambiciones que venían insinuando en los tres álbumes anteriores, reforzando con capa de plomo su alquimia de music-hall, ópera y heavy rock con un aire de parodia y juego, todo esto resumido de manera gloriosa en su canción más emblemática, acabada y ambiciosa de todos los tiempos. Sí, ya todos sabemos el nombre. Bohemian Rhapsody. No es que TODO sea genial aquí; como dije antes A Night At The Opera comparte con los demás álbumes la misma calidad y categoría de canciones. Claro, no aparecen cosas excesivamente latosas como Modern Times Rock N' Roll, y las canciones "de relleno" son decentes debido a su inmaculada producción y a que son siempre funcionales a la atmósfera operística y teatral del álbum, por ejemplo Lazing On A Sunday Afternoon.

El indudable highlight es, como veníamos diciendo, la celebérrima Bohemian Rhapsody, una de las pocas canciones del mundo que TODO EL MUNDO conoce. Sí, quizá el hecho de que la hayamos escuchado cientos de veces en los medios sea un buen motivo para estar cansados de esta canción. Pero eso no hace que deje de ser una de las más impresionantes, perfectas y originales piezas de música popular jamás compuestas; la combinación ideal de ópera con hard-rock y uno de los más grandes manifiestos art-rock de todos los tiempos... ¡No exagero!. Bohemian Rhapsody es una suite de cinco partes bien diferenciables, empezando con una breve introducción a capella y pasando enseguida a la sublime sección principal que incluye las líneas de piano más famosas de Freddie y una hermosa melodía. Hasta aquí la canción ya tiene características de obra maestra, pero la parte que realmente la hace inolvidable y trascendente es la faraónica, ultra-ambiciosa e impecablemente construída sección operística media. Se trata de un minuto mágico plagado de doblajes vocales y cantos teatrales que suenan realmente como una ópera; lo más sorprendente es que solo se utilizaron las voces de Freddie, Brian y Roger para componerla. Genio en estado puro. Pero mi parte favorita de la canción es la sección heavy donde la adrenalina es inyectada a full con un crescendo mounstroso del coro y la irrupción del más demoledor y fantástico riff heavy metal jamás compuesto por la banda, donde Freddie se canta todo con una sangre y una vena que me dan escalofríos. La canción termina con una suave vuelta a la parte de balada. Sin duda su obra máxima, no importa cuántas veces la escuche; siempre me corta la respiración.

Pero Bohemian Rhapsody no es lo único; muchas de las demás canciones también son buenas, sobre todo Death On Two Legs que abre el álbum de manera impresionante con una introducción excelente de piano y la clásica guitarra de Brian May. Lo más escalofriante es la total convicción con la que Freddie canta los versos que son pura mala leche contra alguna persona (aparentemente, su ex manager) Pero más allá de eso la canción es excelente, un hard rock operístico único que ningún otro grupo podría haber compuesto. Pegado está Lazing On A Sunday Afternoon una pequeña, y demasiado corta para mi gusto, operita de piano que incluye un final bombástico estupendo. Con respecto a la composición de Taylor, I'm In Love With My Car, quiero decir que en un principio la odié; básicamente porque es una cosa inflada y saturada y porque la voz de Roger es horrenda, pero después me habitué y ha llegado a gustarme; después de todo los arreglos armónicos son, como en todo el disco, excelentes y le dan un tema mediocre un plus increíble no me es difícil admitir que es una de las mejores canciones de Taylor. You're My Best Friend, el segundo intento de Deacon como compositor, demuestra la indiscutible competencia melódica del bajista y seguramente es el mejor tema de puro pop de la banda; una melodía sencilla pero pegadiza, una cadencia que fluye sin esfuerzo entre armonías inolvidables y una alegre atmósfera de "todo está bien", enmarcado por el característico piano eléctrico tocado por el autor del tema. Después de una de las mejores canciones de Taylor una de las mejores de Deacon llega, cómo no, una de las mejores de Brian May. 39 es una delicia absoluta con una de las melodías más hermosas de todo el repertorio de Queen, vocales con eco de Brian, un estribillo irresistible y una intro-acústica coral soberbia. Hay quien dice que la melodía es un plagio de un tema de Dylan, más precisamente When The Ship Cames In. Tonterías; que la vena Dylan está presente en la canción no hay dudas, pero la melodía es diferente, parecida, pero claramente diferente. 

A partir de aquí, luego de estos primeros minutos increíbles las cosas empiezan a declinar un poco; el hard rock Sweet Lady tiene un riff monumental y una brillante performance vocal de Freddie, hasta aquí todo bárbaro, pero el estribillo es, a mi juicio, un desperdicio; no es pegadizo ni memorable y suena como fuera de lugar. Claro que no es una MALA canción pero debemos admitir que es uno de los menos memorables intentos de Queen en este campo. Seaside Rendezvous podría ser catalogado como relleno, pero en este caso es pura diversión a la Leroy Brown, un music-hall repleto de efectos raros, instrumentos atípicos y una melodía (¡Otra vez!) ultra-super-pegadiza. Además de la archiconocida Bohemian Rhapsody hay otra notable épica en el álbum: se trata de la archidesconocida The Prophet Song, que además ostenta el récord de ser la más larga canción de Queen (sin contar las mastodónticas versiones en vivo de Brighton Rock) Ocho minutos y pico de pasajes varios que incluyen una misteriosa intro de koto, varios pasajes de Hard Rock con un antémico "Oh, oh, children of the land" y una sección media de solo vocal donde Freddie demuestra todo su potencia ayudado, eso sí, por un efecto de repetición retardada de la voz. No soy un devoto fanático de esta sección, pero la parte rockera es simplemente brillante y es una injusticia que nadie conozca esta canción. La que sí deben conocer muchos es la fenomenal Love Of My Life; es un clásico pero muchos la ubican por su versión en vivo que no tiene nada que ver. La melodía es simple, triste y perfecta, pero lo que hace memorable a esta toma es la ultra-exagerada performance vocal/femenina de Mercury, el arpa de Brian May (el flaco este tocaba todo!) y, sobre todo, el es-pec-ta-cu-lar acompañamiento de piano clásico que, para mí, sigue siendo la obra cumbre de Freddie en este instrumento. Un nuevo divertimento inocuo en el music-hall de Good Company (cantada por May otra vez) y una versión breve del himno británico para llevar las cosas a su conclusión.

Entre ambas la grandeza arrolladora de Bohermian Rhapsody, el clímax más pomposo y pretencioso posible para un álbum pomposo y pretencioso. Todo en el buen sentido de la palabra. Una de las obras cumbres del art-rock. Un clásico.

Sección COMENTARIOS DE LECTORES sobre A NIGHT AT THE OPERA!


A Day At The Races - 1976

8+/10

"Each morning I get up I die a little"

1) Tie Your Mother Down; 2) You Take My Breath Away; 3) Long Away; 4) The Millionare Waltz; 5) You And I; 6) Somebody To Love; 7) White Man; 8) Good Old Fashioned Lover Boy; 9) Drowse; 10) Teo Torriate (Let Us Cling Together).

mejor canción: Somebody to love

NO!, no estoy para nada contento con darle un ocho a este y un nueve a A Night At The Opera, simplemente porque ambos están virtualmente a la misma altura; ambos álbumes tienen excelentes canciones y ambos demuestran con idénticos argumentos que para estas alturas Queen estaba al tope absoluto de su forma. ¡Es más! en ocasiones encuentro que disfruto más A Day At The Races que su célebre antecesor. Bien! pero alguna razón más o menos fuerte tiene que haber para darle un punto menos a A Day At The Races y dejar de lado cuestiones de favoritismos. Y sí, las hay. La primera es que si bien las mejores canciones aquí están a la misma altura que las mejores de Opera, los puntos más flojos son más flojos. Particularmente me refiero a White Man, uno de los rockers menos inspirados de toda la carrera de Queen que directamente no existe comparado con temas como Now I'm Here, Death On Two Legs o It's Late e incluso palidece frente al ya bastante débil Sweet Lady de A Night At The Opera. No es una canción ATROZ ni nada parecido pero para lo que es un rocker estándar de Queen White Man no tiene ni un riff memorable ni ganchos melódicos interesantes. Por lo tanto cae en la clasificación de relleno mediocre.

Pero la razón de fondo por la cual debo colocar a A Day At The Races por debajo de su antecesor es el hecho de que se trata del primer álbum de Queen donde el grupo no trata de reinventarse y, en lugar de eso, copia casi con hoja de calcar los esquemas exitosos del álbum anterior. Queen 2 era un notable salto estilístico con respeto a su antecesor Queen. Lo mismo ocurre con Sheer Heart Attack y A Night At The Opera. Freddie y compañía fueron abordando siempre nuevos estilos, ingeniándoselas para que cada uno de estos álbumes sonara bastante distinto al anterior. Por ejemplo: teniendo en cuenta que Queen 2 y Sheer Heart Attack fueron publicados el mismo año no podemos menos que admirarnos por lo diferentes que son. No ocurre lo mismo aquí; A Day At The Races, como su título y su tapa sugieren, es un hermano mellizo de A Night At The Opera, donde cada tema tiene un equivalente en el álbum anterior, solo que con nada remotamente parecido a Bohemian Rhapsody y un punto flojo como White Man sin equivalencias en Opera. Después de todo, la diferencia de un punto es bastante razonable ¿No?

Pero, como dije, muchas veces me olvido de estas evaluaciones cesudas y disfruto más este álbum que A Night At The Opera, simplemente porque las mejores canciones aquí son realmente excelentes, definitivamente al mismo nivel (o más) que las de aquel álbum. Para empezar, los primeros seis temas son absolutamente geniales y consituyen, quizá, la mejor y más fluida seguidilla de temazos en un álbum de Queen. Al igual que A Night At The Opera, este álbum abre con un hard-rock sudoroso y feroz, pero mientras Death On Two Legs estaba atravesado por matices clásicos y operísticos, Tie Your Mother Down es un heavy-rock directo, crudo, feroz y con un riff ultra-aplastante incomparable con la intro elegante y recatada de Death On Two Legs. Por supuesto que el resultado es algo mucho más genérico, pero en este caso esto no es nada malo; Tie Your Mother Down en todo caso demuestra que Queen, además de empalagar al oyente con vaudeville, music-hall y opera también podía rockear como la putamadre y tirar la casa abajo si así se lo proponían. El riff es simple pero sanguinario, sobre todo por la forma en que irrumpe de pronto en la somnolienta e hipnótica intro; las vocales de Freddie tienen la misma convicción que en Legs y la tremenda cascada de slides de Brian May en el medio complementa una buena dosis de rock para sacudir la cabeza y hacer hervir la sangre. Además se trata de una de las primeras y escasas manifestaciones de un Freddie macho con hambre de chicas (básicamente porque la canción es de May; hay que esperar a Get Down Make Love para ver ese milagro). Junto con It's Late, la mejor composición de rock puro jamás hecha por Queen. Si Tie Your Mother Down abre el disco con uno de sus temas más heavy, la maravillosa You Take My Breath Away es todo lo contrario. Se trata de una bellísima y melancólica balada de piano que para mí suena como una clara reescritura de Love Of My Life, solo que da la impresión de ser mucho más profunda y etérea ya que no se apoya en ese piano exhuberante y pomposo; el acompañamiento instrumental aquí es más sutil, oscuro y minimalista. Por otra parte las armonías vocales presentes en Love Of My Life se extrapolan al máximo para ofrecer uno de los más maravillosos y apabullantes arreglos vocales de la historia de Queen. Todo está tan pulido, tan perfecto y tan inmaculado que no parece obra de gente común sino de ángeles, lo cual, lamentablemente, le quita a la canción cualquier posibilidad de resonancia y sentimiento humano. Hay que admitir que raramente las canciones de Queen suenan como cantadas con el corazón. 

La siguiente canción, Long Away, demuestra el buen momento que estaban transitando las canciones cantadas por May en aquellos años. 39' ya era genial, pero Long Away no se queda atrás. Es un número pop con un ritmo sólido, acordes que levantan el ánimo, fenomenal guitarra y un estribillo espeluznantemente pegadizo y memorable ("Did we leave our waaaaaaaaay behind us?"). La canción de este álbum más cercana en forma a Bohemian Rhapsody es The Millionare Waltz, un punk violento y descerebrado... ¡NO! es obvio que estoy jodiendo; como leí en alguna parte, esta canción representa como ninguna la total antítesis del punk: arreglos bombásticos, coros ultra-complicados, influencias clásicas por doquier y un despliegue de talento melódico y armónico al que contadísimas bandas pueden aspirar. La canción, como su título bien indica, es un vals en forma de suite que incluye varios momentos, uno más complicado y apabullante que el otro. Concebida quizás como una secuela de Bohemian Rhapsody incluye un comienzo con piano, una breve y potente sección de hard-rock, una inolvidable orquestación clásica de Brain May en el solo en tiempo de vals y una vuelta final al primer verso repleto de arreglos vocales ultra-retorcidos que sin embargo fluyen con una naturalidad increíble. También es uno de los temas que me vienen inmediatamente a la cabeza para demostrar la competencia del bajista Deacon. Escuchen con atención las líneas de bajo aquí y después me cuentan. Brillante. Estos primeros cuatro temas merecen todos los lauros. And You And I no es tan buena, es otra alegre, dulce y poppy composicón de Deacon está en la vena de You're My Best Friend, pero en este caso no se trata de una obvia reescritura, es un piano pop con una melodía fluída y cantarina.

Pero el magnus opus del álbum, y uno de los tres o cuatro mejores temas de Queen de todos los tiempos, es Somebody To Love. Más que ópera, esta es una exitosa incursión de la banda en el gospel. Y el resultado es un genuino número gospel. La banda está en su mejor forma; tocan una cosa super compleja como si tocaran un blues de 1/4/5 en el garage de la casa: Freddie Mercury exhala la mejor performance vocal de toda su vida con una melodía increíblemente hermosa que me eriza la piel en forma permanente mientras dura; y no es una melodía fácil de cantar; al menos no como lo hace Mercury, fluyendo con facilidad, llena de expresividad, pasión y sentimiento. Es difícil adivinar el verdadero sentimiento en su voz, pero quizá sea esta una de las pocas ocasiones en que canta más con el corazón que con la garganta. Después vienen los doblajes vocales de Taylor y May que logran un efecto tan apabullante como el de Bohemian Rhapsody, especialmente en el crescendo a capella que marca el clímax de la canción. White Man de repente nos tira todo abajo con todas las falencias que ya mencioné. Por suerte todo se recupera en Good Old Fashioned Lover Boy, un excelente numero de music-hall incluso mejor que Killer Queen, con una catarata de ganchos melódicos. Lo único que me incomoda a la hora de cantar esta canción es que su letra suena sospechosamente homosexual. El álbum concluye con Drowse, un respetable número de Taylor que arranca maravillosamente con una atmósfera letárgica (muy acorde con el título; Drowse es "Fiaca") pero que después de unos versos cae en la monotonía, y Teo Torriate, una balada con una bella y sublime melodía arruinada por ridículas letras en japonés y horrorosos coros de chicos (al final) que le dan un aire de himno trascendente/religioso un tanto dudoso y un tanto falso.

Eso es todo. Para ser el "hermano menor" de A Night At The Opera, el "mellizo que salió segundo del vientre de la madre" es un álbum bastante fuerte repleto de algunas composiciones brillantes. Imaginemos por un momento, como hace George Starostin, que se haya publicado junto a A Day At The Races en un álbum doble. ESO hubiera sido un tour de force inolvidable en la historia del rock; un 9+ indiscutible.

Envíame tus comentarios sobre A DAY AT THE RACES!


News Of The World - 1977

8+/10

"I've had my share of sand kicked in my face, but I've come through"

1) We Will Rock You; 2) We Are The Champions; 3) Sheer Heart Attack; 4) All Dead All Dead; 5) Spread Your Wings; 6) Fight From The Inside; 7) Get Down Make Love; 8) Sleeping On The Sidewalk; 9) Who Needs You; 10) It's Late; 11) My Melancholy Blues.

mejor canción: It's late

Mmm, ya es el segundo o tercer álbum de Queen que muestra a los miembros de la banda muertos en la cubierta. En la foto de tapa de Sheer Heart Attack los cuatro parecen muertos, en Queen 2 todos están con los ojos cerrados, pálidos, inexpresivos, iluminados como desde el cielo y con cara de muertos, especialmente Freddie Mercury que tiene posición de momia dentro de un sarcófago, y aquí en News Of The World no hay dudas de que el robot gigante los ha matado a todos. Hay en este álbum una canción que se llama All Dead All Dead (Todo muerto, todo muerto) así que el concepto de la tapa no está totalmente aislada del contenido. Es además mi tapa favorita de un álbum de Queen; es un salto tan inesperado luego de las dos tapas aburridas y serias de los dos últimos álbumes y el robot tiene una cara tan humana, inocente y terrorífica que no puede menos que gustarme. Por cierto, ¿Qué es esta obsesión por la muerte? Death On Two Legs? All Dead All Dead? Dead On Time? Tres tapas donde los cuatro parecen cadáveres? ¿Un pálpito inconciente del final prematuro de Freddie? Qué se yo.

Pero vamos a lo importante, o sea; el álbum. News Of The World ha pasado a la posteridad como uno de los menos favoritos de los fans. He tratado, pero no puedo explicarme la razón de esto pues, sinceramente, este es de mis preferidos, sino mi preferido, de todos los álbumes de Queen. Quizá se deba a que fue la primer música de Queen que escuché. Todavía no puedo decidirme entre éste o Queen 2; son dos álbumes bastante distintos, pero comparten una cosa; la oscuridad que transmiten: eso de los álbumes oscuros, que dan la impresión de ser desconocidos, poco amigables, atípicos dentro de la discografía y bastante pesaditos / melancólicos / deprimentes me parece siempre una buena idea. Lo más notable de News Of The World es que, luego del doblete operístico / pomposo de A Night At The Opera y A Day At The Races, representa un nuevo y drástico salto estilístico. La fórmula sigue siendo la misma; algunas baladas y algunos rocks, pero sorprendentemente, todo el tratamiento operístico repleto de doblajes vocales, coros exagerados y orquestaciones clásicas de guitarra (marcas de fábrica de sus dos álbumes anteriores) ha quedado definitivamente atrás. En News Of The World, Queen se aboca de lleno a hacer rock; rock simple, arena rock, bastante pesadito y bastante oscuro. Y esa es la razón que hace que adore el álbum: demuestra como ningún otro disco del grupo que más allá de todos los excesos vocales y operísticos relacionados con Queen y contrariamente a lo que muchos dicen, la banda podía rockear tan bien y tan duro como, por ejemplo, Led Zeppelin. Hay quienes descartan este álbum con el argumento de que el punto fuerte de Queen era el de fusionar rock con ópera y cuando se salían de ese esquema hacían desastres. Error, News Of The World es un brillante álbum de rock que destila entradores riffs, excelente ritmo y una atmósfera de melancolía, dureza, crueldad y oscuridad, muy bien ilustrada con la perturbadora escena del arte de tapa interior (la gente desesperada que huye de las garras del inexpresivo robot) y que contrasta notable y saludablemente con el aire despreocupado, lúdico, paródico y comediante de álbumes anteriores y posteriores. Es decir, ME GUSTAN los álbumes con este tono.

Revisando canción por canción descubro que no existe ninguna, o casi ninguna, canción mala que me haga pensar: "esto es descartable, esto arruina el álbum", como White Man de A Day At The Races, Sweet Lady de A Night At The Opera o She Makes Me de Sheer Heart Attack. No, todas las canciones de este álbum, si bien hay algunas más débiles que otras, van de buenas a muy buenas y sus puntos más flojos son menos flojos, para mí, que los puntos flojos de los cinco álbumes anteriores, por eso no me explico por qué los fans no se entusiasman mucho con este álbum. Roger Taylor, por ejemplo, se anima por primera vez a aportar dos composiciones en lugar de una: en principio esto suena a mala noticia ya que las contribuciones previas de Roger no habían sido gran cosa. Sin embargo resulta que la cosa no sale tan mal: Sheer Heart Attack, una brutal imitación de punk en su año de florecimiento, es una de sus mejores canciones y sin duda las más pesada y abrumadora de toda la carrera del grupo: hay mucha gente que no le gusta, no sé por qué, pero yo solo le encuentro virtudes: desde el riff punkoide, exageradamente simple pero bestialmente penetrante y desproporcionado, las punzantes vocales y el intimidante estribillo (Sheeeeeeeeeeeeeeeeeer Heart AtacKKK!!!) hasta la forma repentina en que acaba, imitando a la perfección la sensación de un ataque cardíaco. A muchos puede resultarle confuso que esta canción lleve el mismo nombre del álbum publicado tres años atrás. No sé si se trata de un descarte desde aquellos días o una composición nueva pero está claro que ésta no es una práctica demasiado extraña (consultar Phiscal Graffiti de Led Zeppelin y Morrison Hotel de The Doors para observar casos idénticos). La otra composición de Taylor, Fight From The Inside, podría ser considerada sin mucho esfuerzo como el track más débil del álbum, pero aún así no es nada horrible: los tonos de guitarra sucios y desgarrados del inicio (cortesía de Taylor tocando la guitarra) son algo totalmente nuevo en el sonido de Queen y la cantidad de riffs funky que afloran aquí y allá la hacen una experiencia válida. En conclusión, prefiero mil veces una experimentación funk como Fight From The Inside que las basuras de Roger que aparecerían en Jazz y The Game.

Si la mayor parte del álbum es bastante desconocida para el público general, News Of The World abre con un doblete de temas que son, fácil, los dos temas más escuchados, difundidos y conocidos de Queen, incluso más que Bohemian Rhapsody. We Will Rock You llama inmediatamente la atención por su ritmo totalmente único y despojado de toda instrumentación melódica, sus versos proto-rap y su estribillo antémico y pretencioso. Como corresponde a un tema de estas características, la canción tiene un buen número de detractores pero yo debo decir que no tengo más que palabras de admiración; el ritmo realmente es algo y el solo de guitarra del final tiene un tono tan particular y distintivo que no puedo proferir ninguna crítica, más allá de la pretenciosidad implícita en el estribillo y el título de la canción. We Are The Champions, la canción que le sigue y que está siempre ligada a We Will Rock You en una especie de tema doble, es uno de los himnos más notables de Queen, notable especialmente cuando se lo pasa hasta el hartazgo en toda clase de eventos deportivos cuando en realidad se trata de la oda gay más acabada de Freddie Mercury. La letra no es nada explícita y por ello es difícil darse cuenta. La realidad es que, no importa cuanto se la gaste y regaste con las sucesivas transmisiones radiales ni si es gay o no, siempre me producirá una buena impresión: la melodía de los versos es sumamente agradable y el estribillo melódico y de naturaleza antémica es algo que simplemente vuela la cabeza. 

Entonces me pongo a repasar el resto de los temas y encuentro que son todos excelentes. All Dead All Dead continua con la genial seguidilla de temas cantados por Brian May. Esta vez se trata de una balada de piano no muy alejada del espíritu de You Take My Breath Away aunque bastante diferente: la melodía, como siempre, es eterna y la melancolía que destila no tiene comparación con ninguna otra canción de Queen. Spread Your Wings es quizá el mejor tema jamás compuesto por John Deacon: vibrantes tonos de guitarra, otro estribillo melódico en la misma vena grandiosa de We Are The Champions y un sonido limpio y cristalino. Get Down Make Love es una shockeante manifestación de un Freddie Mercury macho, sexualmente agresivo y sediento de chicas. Como dije en su momento, algo similar ocurre en Tie Your Mother Down, pero lo asombroso es que mientras aquella estaba firmada por May, esta está firmada por Freddie y es mucho más directa y sexualmente focalizada que aquella. Musicalmente se trata de uno de los temas más extraños y atípicos de Queen; es bastante heavy, sin un patrón de ritmo permanente, un estribillo ultra-pesado y ultra-agresivo y una sección media llena de efectos rarísimos de guitarra (increíble Brian que esto no se haya hecho con sintetizadores) que inspiran una recreación orgásmica bastante ardiente y bastante oscura. ¿Qué te puedo decir? ¡Me encanta! siempre que la escucho me proporciona sensaciones que ninguna otra canción de Queen ni de nadie me transmite y además está claro que se trata de una brillante parodia del clásico de Led Zeppelin Whole Lotta Love

Si este álbum no tenía suficientes sorpresas con las incursiones de Taylor en el Punk y el Funk y las incursiones de Freddie en la heterosexualidad, llega Sleeping On The Sidewalk que es una incursión de Brian May ¡En el blues! bueno, no es exactamente un blues, más bien un rocker tranquilo muy en la vena de los Rolling Stones. Está claro que no es como los mejores temas de los Rolling Stones, pero como intento de hacer un rocker ala Stone, simplemente tiene éxito y hay varias canciones de Jagger y Richards que caen por debajo de Sleeping On The Sidewalk (Además ¡La letra! ¡Sobre un tipo que toca la trompeta! Muy loco) Who Needs You es, lo digo sin miedo, mi composición favorita de John Deacon de todos los tiempos. Es una balada pequeña frecuentemente olvidada, con tonos de flamenco y música latina. Pero solo hay que escuchar la increíble melodía (la mejor melodía del álbum, por cierto) y la fenomenal pista acústica para enamorarse perdidamente y para siempre de la canción. En el clímax del álbum tenemos la magnífica It's Late, un épico rocker de Brian May que mete dentro de una misma bolsa un riff blusero aplastante, una melodía vocal hermosa y potente, una letra decente, un solo de guitarra brutal, un estribillo grandioso y una performance ajustadísima y blusera de la banda. Todo con un sonido de batería tan claro, musculoso y contundente que me hace concluir que este es el disco donde mejor suena la batería de Taylor. Comparen el sonido de batería en It's Late o todas las demás canciones de este álbum con el de Dead On Time del subsiguiente Jazz y verán a qué me refiero; uno de los puntos salientes de News Of The World es el fantástico y prominente sonido de la batería, difícilmente hallable en cualquier otro álbum. Pero It's Late es además un gran de ejemplo de la enorme capacidad de Queen para crear riffs a veces tan geniales como los Stones dándole el plus de una competente y memorable melodía vocal, algo que Mick Jagger rara vez lograba. El disco cierra en una nota bastante depresiva con My Melancholy Blues; no es difícil imaginar en un boliche al amanecer, cuando todos se han ido y solo queda un encargado poniendo las sillas sobre las mesas, a Freddie en un ricón junto al piano tocando esta suave y melodiosa canción de blues.

Así concluye uno de mis favoritos álbumes de Queen. Por más que intente no le veo puntos flojos como mucha gente le ve y siempre será un evento extraordinario en la discografía del grupo: un álbum denso, oscuro y triste; un álbum de rock sin coqueteos operísticos ni música de vaudeville. Nada que ver con la onda general de Queen, pero muy bueno.

Envíame tus comentarios sobre NEWS OF THE WORLD!


Jazz - 1978

8-/10

 

"I can show you some good merchandise"

 

1) Mustapha; 2) Fat Bottomed Girls; 3) Jelausy; 4) Bicycle Race; 5) If You Can't Beat Them; 6) Let Me Entertain You; 7) Dead On Time; 8) In Only Seven Days; 9) Dreamer's Ball; 10) Fun It; 11) Leaving Home Ain't Easy; 12) Don't Stop Me Now; 13) All Of That Jazz.

 

mejor canción: Fat bottomed girls

 

Después de la calma solemne de A Day At The Races y la virulencia simplista / rockera / oscura de News Of The World, Queen decide retornar a la fórmula que los había consagrado en A Night At The Opera con este disco, Jazz. No! no es que Jazz sea, como Night, un álbum de ópera-rock (En efecto, no aparece NADA que tenga que ver con la ópera aquí) sino que recupera bastante la vena de diversión inocua, parodia, provocación sexy y "me-importa-todo-un-huevo" que se había perdido en el camino. El brillante A Night At The Opera era básicamente una colección de canciones cuya única función era la de proporcionar deprejuiciada diversión, una sensación lúdica y payasesca; incluso Bohemian Rhapsody puede ser vista más como una parodia divertida que una balada pasional. A Day At The Races, similar en estilo, fue distinto en actitud; más solemente, mas serio (aunque con sus dosis de cositas divertidas como The Millionare Waltz) mientras que News Of The World fue notablemente más despojado y oscuro, con una sola canción "recreativa", como Who Needs You. Ahora, Jazz vuelve a la sana tradición de presentar a Queen como una banda de entretenimiento puro y liviano pero increíblemente bien hecho.

Sí, increíblemente bien hecho. Se nota que aun en 1978 Queen está al tope de su forma y con Jazz entregan al mundo el último de una seguidilla de siete magníficos discos antes de la entrada en los ochenta y en los desafortunados coqueteos con el funk y el dance. No importa cuánto lo critiquen (como todo lo que hacía Queen, la prensa especializada destrozó a Jazz), este álbum está a la altura de los seis anteriores. Como decía en anterior párrafo, Queen se olvida del transitorio enfoque "oscuro" que caracterizó al album anterior y vuelve a la carga con lo que mejor hacía: baladas, vaudeville, music hall, rock, piano pop etc. y si tenemos en cuenta que no aparece aquí ningún elemento operístico ni pomposo caracerístico de Races y Opera, el álbum anterior más parecido a Jazz es Sheer Heart Attack.

Vamos ahora canción por canción. Jazz abre perfectamente en una nota de parodia que establece el modus operandi para el resto del álbum: Mustapha es uno de esos temas en broma absolutamente livianos y divertidos en la tradición de Bring Back That Leroy Brown y Seaside Rendezvous; una canción hecha por y para divertirse, sin preocuparse mucho por su estructura, su contenido ni nada... pura diversión despreocupada. La diferencia con aquellos dos temas es que Mustapha es mucho más rockera: arranca en un tono arabesco muy pegadizo y saltarín donde los platillos de Taylor y el piano de Freddie acompañan una azarosa e incompresnble letra pseudoárabe que podría irritar sin problemas a cualquier musulmán. Pero la mejor parte de la canción es cuando de repente Brian May entra con todo y descarga una serie de riffs espectaculares que uno esperaría en las mejores canciones de Queen. El tono a lo "Aladino" se matiene a lo largo de toda la canción y así, fresca y sanamente, empezamos. Pero no todo es así de vago y liviano en el álbum: el siguiente Fat Bottomed Girls continua con la racha de excelentes singles: en este caso se trata de un rocker moderado cuya especial atracción es su estribillo, uno de los más memorables, pegadizos y melódicos que concibiera Queen en su carrera. Si se necesita una prueba de que Queen está al tope de su juego ¿Cuál otra? La letra es sumamente estúpida, incluso para los estándares de la banda, pero esa es la vena del álbum... Jelausy es un poco más seria, se trata de una sólida balada de piano en la tradición de Love Of My Life, You Take My Breath Away y All Dead All Dead, solo que bastante más rítmica y con una melodía tan o más exquisita que cualquiera de esas tres. Sí, el álbum mantiene sus alturas de obra notable con ésta y con la siguiente: Bicicle Race; no es mi favorita; quizá porque su atractivo no se basa en ninguna gran melodía, pero el despliegue de creatividad, originalidad e inteligencia musical de esta canción difilmente pase desapercibido. Desde el infantil, meloso "I want to ride my bicicle, I want to ride my bike", pasando por los versos casi hablados, la sinfonía de campanitas y la brillante orquestación de guitarra de May, Bicicle Race es una brillante minisuite que agrupa en solo tres minutos varios momentos musicales bien distintos, todos ellos creativos y milagrosamente amalgamados. 

El orginal de Deacon If You Can't Beat Them no es tan bueno: la melodía es excelente como siempre, y además tiene un riff muy competente en el medio, pero para mi gusto se extiende demasiado en partes de guitarra aburridas cuando ya ha dicho todo lo que tenía para decir. La cancion me gusta, claro, pero no está a la altura de las cuatro anteriores. Después llega Let Me Entertain You, un tema rockero bastante extravagante, con partes habladas, tono bastante sexy y una estructura bizarra. Melódicamente está entre las menos competentes del álbum, pero tiene algunos ganchos que pegan ("We'll give you a crazy performance..." / "Just take a look at the menu"). Sin embargo lo más sobresaliente de esta canción es que se trata de una excelente parodia de arena-rock (Rock hecho para tocarse en estadios), más precisamente una autoparodia de We Will Rock You; la letra (y el título) guardan similitudes, pero mientras el tema de News Of The World era serio y pretencioso ("Te vamos a rockear, te vamos a conmover"), Let Me Entertain You es pura ridiculez intencional que se ríe abiertamente de esas pretenciones demostradas un año atrás. (Ahora es: "Te vamos a Cruela de Vil" jajajajajaja ¡Cualquier cosa!) 

Después de este mini-highlight pasamos a un trío de temas absolutamente menores y desconocidos pero que sin embargo me gustan mucho, muchísimo, casi más que los hits y que contribuyen notablemente a hacer que adore este álbum. El primero es Dead On Time quizá el mejor rocker olvidado del grupo. El riff principal demuestra que Brian, aunque no lo hiciera frecuentemente, podía tocar a máxima velocidad sin que le temblara el pulso. Es el riff más veloz y trepidante de toda la historia de Queen ¡Más rápido aún que el de Stone Cold Crazy! Pero más allá de esto la melodía vocal es competente, los coros son pegadizos y el trabajo en guitarra mantiene el nivel durante todo el tema, siendo uno de los más admirables de May. La batería suena un poco berreta y aguda para mi gusto pero ¡Hey! ¡Hay incluso un trueno verdadero al final! (No es que esto sea particularmente original, no para quien haya escuchado el final de In The Lap Of The Gods Revisited del álbum Sheer Heart Attack). La siguiente es la hermosísima balada de Deacon, In Only Seven Days con una melodía irresitiblemente bella y una de las letras de amor más directas y simples jamás escritas; después de todo de eso se trata el amor ¿No? ¿Para qué usar tantas metáforas y figuras retóricas si se puede explicar de esta manera? No es que sea una obra maestra de la poesía ni nada, pero demuestra que una letra extraordinariamente sencilla puede ser emocionalmente resonante si apunta al lugar correcto: ¿Quién no se siente identificado con la historia de conocer a una chica y después volver con la esperanza de verla en el mismo lugar y que se pueda avanzar en una relación? Yo sí. Para cerrar el trío tenemos Dreamer's Ball una espectacular balada con estructura melódica de blues, orquestación de guitarra clásica y atmósfera general de music-hall. La melodía es perfecta. ¿Qué más puedo decir?

A partir de aquí el álbum empieza a naufragar. Parece que para ese entonces Taylor estaba en otra y se había fascinado con el funk y el dance. Por el momento, y por suerte, los demás no le prestaban mucha atención (Para eso habría que esperar hasta Hot Space) pero mientras tanto Taylor ya experimentaba, por desgracia. Fun It es un pastiche dance/disco verdaderamente ofensivo. La batería sintetizada (prueba de que no es The Game el primer álbum donde Queen usó sintetizadores) y los desubicados silbatos estilo samba-do-rio son especialmente horribles... todo esto, sumado a la pésima melodía cantada por Taylor, da como resultado la peor, lejos, canción del álbum. La parte vocal de Freddie como que logra salvar las papas, pero después vuelven esos silbatos vomitivos y no tengo otra opción que llorar de angustia. El tema de Taylor que cierra el álbum zafa un poco más, más que nada por que ostenta algunos riffs competentes y un estribillo con la voz de Roger haciendo "uuuuuuuuuhuuhuhuh" que resulta bastante inquietante (además del curioso resumen del álbum que aparece sobre el final de la canción con fragmentos "textuales" y encadenados de Dead On Time, Bicicle Race, Mustapha, If You Can't Beat Them, Fun It y Fat Bottomed Girls) pero cositas más, cositas menos este también es un tema mediocre. Demen Sheer Heart Attack y Fight From The Inside mil veces antes que esta basura. En el medio hay dos gemas: la extraña y melódica balada pastoral de May Leaving Home Ain't Easy y el éxito brillante de Don't Stop Me Now, la más seria competencia de Fat Bottomed Girls para el título de mejor canción del disco. Su comienzo es prezoso, lento y somnoliento pero luego de unos segundos el tema sube los cambios de repente, la máquina acelera a todo vapor y nos vemos eyectados al espacio con una de las melodías más insanamente adictivas y veloces jamás escuchadas en esta tierra y un ritmo basado en el piano imparable. Creo que nunca escuché una transición lento-rápido tan brillantemente lograda como esta.

Un poco por debajo de News porque los temas que apestan aquí apestan muy feo, pero comparado con el siguiente álbum, The Game, Jazz puede jactarse para siempre de ser el último gran álbum de Queen antes de la decadencia. Y tiene éxitos inolvidables como Fat Bottomed Girls y Don't Stop Me Now. Suficiente para mí.

Sección COMENTARIOS DE LECTORES sobre JAZZ!


The Game - 1980

6+/10

 

"All you have to do is fall in love"

 

1) Play The Game; 2) Dragon Attack; 3) Another One Bites The Dust; 4) Need Your Loving Tonight; 5) Crazy Little Thing Called Love; 6) Rock It (Prime Jive); 7) Don't Try Suicide; 8) Sail Away Sweet Sister; 9) Coming Soon; 10) Save Me.

 

mejor canción: Play the game

 

Y tenían que arruinarlo todo. Bueno, no todo: hay algunos temas excelentes aquí en The Game pero, además de no ser tan buenos como las anteriores gemas del grupo, están intercalados con algunas verdaderas porquerías. Me resulta bastante extraño que MUCHA gente considere a The Game como uno de los más refinados y eclécticos álbumes de Queen. Ecléctico sí; la polifonía de géneros se mantiene en buena forma, pero ¿Refinado? ¡Las canciones aquí son mas débiles que en su álbum debut! Es cuestión de gustos, digo yo, pero realmente The Game es el primer verdadero traspié en la carrera de Queen. No tan malo como aparententará a través de esta dura revisión, pero igual; asegúrense de que no sea este su primer álbum de Queen.

La tapa lo dice todo: Queen entra en los ochenta con un cambio de imagen radical; apretadas chaquetas de cuero, pelo corto (Salvo May, claro), cara de malos. New-wave! Nada que ver con esa onda teatral y operística de trajes extravagantes y sexualmente ambiguos. Se acabó el teatro, la ópera, la lírica y toda esa mariconada. Queen se reinventa a sí mismo y si la imagen de la tapa en bastante ochentosa, bueno, la música del álbum se encamina en esa dirección. Es más: luego de los inumerables alardes de "And nobody played synthesisers" ("Y nadie tocó un sintetizador") en los álbumes anteriores, el álbum arranca justamente con un sonido de sintetizador obvio, muy obvio, como gritando "¡Estamos en los ochenta! no es cool?" Bah, no importa. El hecho es que, había omitido el detalle, Queen jamás uso sintetizadores hasta Jazz (En la canción Fun It) Pero claro, aquellos eran ritmos sintetizados, así que el primer sintetizador oficial en un álbum de Queen es el que aparece al principio, en la canción Play The Game. Claro, pero hay más que este simple y trivial dato. El álbum confirma los peores temores que se venían insinuando ya en Jazz y News Of The World. Queen quiere tirar el rock/opera y embarcarse en géneros nuevos como el funk, el dance, el disco y toda esa basura. ¡Ja! no, no es que todo sea una basura aquí pero, mientras que a veces estos experimentos valen la pena (Another One Bites The Dust), en otras ocasiones se revelan absolutamente perniciosos (Rock It). Por eso The Game es a mi gusto bastante más inconsistente y rebosante de sorpresas desagradables que los siete anteriores. ¡Para colmo el librito de mi CD no se molesta en acreditar a los compositores de las canciones en ningún lado! ¿¡¿Dónde se vió una cosa así?!?

Hay quienes consideran el primer "lado" de este álbum como la mejor seguidilla de temas en un álbum de Queen (George Starostin, sin ir más lejos) Si, debo admitir que casualmente los temas más fuertes de The Game aparecen al principio, pero DE NINGUNA MANERA puedo coincidir que se trate de la mejor seguidilla de temas en un álbum de Queen, honor que reservo a los primeros seis temas de A Day At The Races y que sigue con las seguidillas iniciales de Queen 2, A Night At The Opera, Sheer Heart Attack y otros. Es que son temas fuertes para el contexto de ESTE ALBUM, pero no dudo de que palidecen claramente al compararse con las épocas de gloria del grupo. Play The Game es ciertamente lo mejor que se escuchará en el álbum; una típica balada Queen donde los sintetizadores parecen bien utilizados, la melodía pega sin piedad y la voz de Freddie aparece en su mejor forma: de hecho, no puedo resistirme a la parte que canta, en muy alto registro, "My game of love has just began"... cómo se me pega! El resto de los primeros temas también son buenos, pero de ninguna manera inolvidables. Dragon Attack, de May, es una de sus mejores excursiones en el funk, donde Deacon se luce gracias a un riff de bajo asesino y un buen trabajo de guitarra de May. Realmente lo prefiero al siguiente y más conocido "funk/disco", Another One Bites The Dust. Sé que se trata de uno de los más extraordinarios éxitos del grupo, uno de sus temas más conocidos, quizá la obra maestra de Deacon y admito que el riff de bajo es una de las cosas más originales y pegadizas jamás creadas por el grupo pero, por algún motivo, la canción no me entretiene gran cosa. Me solía gustar mucho antes, pero me aburrió; es uno de los pocos temas de Queen cuya sobreexposición mediática me afectó. Quizá porque las vocales de Freddie son bastante irritantes (lo suyo no es el funk, ni el rap, ni nada por el estilo), o porque el estribillo (tudu, dun, dun, dun, Another one bites the dust) me parece increíblemente rústico en comparación a lo que Queen puede dar, o por que más allá de ESE riff y alguna línea de guitarra rítmica de May, no hay mucho más en la canción. Me gusta (suena FANTASTICA en un boliche a todo volumen), pero se que podría vivir sin ella. Algo similar ocurre con Need Your Loving Tonight, el otro tema de John que viene pegado a Dust. Es un reciclaje de And You And I y If You Can't Beat Them, solo que la melodía es muchísimo más empalagosa y vergonzosamente comercial que nunca: "Uh I need your loving tonight" ¿Qué es esto? ¿Las spice girls? Agradable, sí, pero inferior a virtualmente cualquier otro tema de Deacon. Hasta Misfire me gusta más. Crazy Little Thing Cold Love, el otro exitazo inexplicable de este álbum es un buen número de rockabilly bastante pegadizo. Suele aburrirme, pero no puedo negar la competencia de sus ganchos: en todo caso se trata del segundo mejor tema del álbum. Nada brillante, igualmente, pero suficiente para obtener el status de highlight

Si hasta aquí el álbum venía siendo relativamente competente y con algún que otro atenuante aquí y allá, es a partir de aquí que las cosas empiezan a ponerse verdaderamente escabrosas. Rock It (Prime Jive) es, sin dudas, la canción más horrenda del álbum y la canción más horrenda de los primeros ocho álbumes de Queen, sí: Fun It y Modern Times Rock & Roll incluidas. Claro, ¿Quién iba a ser sino el amigo Taylor el artífice de semejante atrocidad? Empieza con unos molestísimos cantos ultra-solemnes y ultra-exuberantes sobre lo bueno que es el rock & roll y uno espera que, al menos, en cualquier momento la banda explote con un rock de la putamadre estilo Tie Your Mother Down: ¡NADA DE ESO! después de esta irritante introducción la banda explota en una suerte de pastiche disco absolutamente espantoso, con un ritmo rápido indescriptiblemente torpe infectado por las pésimas, esta vez sí; PESIMAS vocales de Taylor, unos feísimos ribetes de sintetizador que aparecen por todos lados y un estribillo increíblemente estúpido. Ni siquiera un buen solo de May logra salvar este desastre. Las cosas no se ponen mucho mejor en Don't Try Suicide, un híbrido de funk y music-hall que está entre los momentos menos estelares del Mercury compositor. No es inmediatamente ofensiva como los temas de Taylor, pero la verdad es que no entrega nada; ni melodía, ni excitación... y su letra es eminentemente estúpida (aunque extravagante; no es común escribir letras sobre suicidio con una melodía tan alegre). La única canción de esta segunda mitad que salva las papas es Sail Away Sweet Sister, una balada de May que me suena como una reescritura de Leaving Home Ain't Easy y que realmente no es muy memorable excepto por la breve parte cantada por Freddie que sencillamente me da escalofríos. La melodía en ese fragmento es suprema y por momentos parece como que la vieja gloria revive en los surcos. Pero cualquier esperanza, por más pequeña que sea, se ve literalmente aplastada por la siguiente canción. Coming Soon es otra estúpida incursión de Roger (Otra vez Roger!!! esto no puede ser una casualidad; siempre los peores temas del álbum!!!) en el dance / disco / funk / cualquier-basura-que-se-le-ocurra. Condescendamos y digamos que al menos aquí hay algunos ganchos melódicos más o menos rescatables ("I get some headaches when I hit the heighs") y que la voz de Freddie salva la canción de la catástrofe total. No obstante, no deja de ser otra mounstrosa porquería que después de un minuto ya no quiero escuchar más. Sí, The Game logra el milagro de aglutinar los dos peores temas jamás compuestos por Taylor ¡imaginen eso! Para cerrar tenemos una power-ballad más o menos decente como Save Me que es un antídoto necesario después de Coming Soon, pero que al lado de otras power-ballads anteriores como Somebody To Love y Spread Your Wings, no deja de ser una baratija para turistas.

En resumen: casi ni un solo tema memorable, algunas incursiones más o menos afortunadas en géneros de la nueva década, baladas promedio inferiores a las anteriores y una buena dosis de condenada mierda para completar el cocktail. La caída definitiva de Queen en su más desgarradora realidad. Qué se le va a hacer. Nada es para siempre. Aconsejo depués de escuchar este álbum poner A Day At The Races o A Night At The Opera para acordarse de qué se trata Queen realmente, no vaya a ser que nos quedemos con ESTA imagen del grupo...

Sección COMENTARIOS DE LECTORES sobre THE GAME!


Hot Space - 1982

6-/10

 

"Love dares you to care for the people on the edge of the night"

 

1) Staying Power; 2) Dancer; 3) Back Chat; 4) Body Language; 5) Action This Day; 6) Put Out The Fire; 7) Life Is Real (Song For Lennon); 8) Calling All Girls; 9) Las Palabras De Amor (The Words Of Love); 10) Cool Cat; 11) Under Pressure.

 

mejor canción: Under pressure

 

Caray! ¿Qué demonios pasó aquí? ... ¡¿¡¿Acaso metieron por error un CD de Michael Jackson dentro de este Hot Space?!?! ... ¿¿Qué hago escuchando todas estas cancioncitas bailables de cuarta?? ... Voy a cambiarlo inmediatamente y que me devuelvan el dinero... ¡Un momento! ¡¡¡ESA ES LA VOZ DE FREDDIE MERCURY!!! Bueno, parece que esto es Queen nomás, aunque cueste creerlo.

Bah, lo que pasó con Hot Space es muy sencillo: El éxito contundente que tuvo el muy funky single Another One Bites The Dust les cayó bastante bien, por lo tanto decidieron sepultar definitivamente su vieja fórmula y sacar un álbum basado casi exclusivamente en cancioncillas similares... un poco de funk, un poco de disco, un poco de dance, hasta reggae (!?!?!) y BANG! Nuevo ENGENDRO terminado. En otras palabras un poco más concisas: Queen entró en la decadencia total y se vendió, se prostituyó a la más barata musiquita bailable para seguir a la moda, sonar en los boliches y vender más discos a los sordos consumidores de este tipo de “cosa” ochentosa. Y después me andan diciendo que Queen no es una banda comercial. ¿Y esto qué es entonces? Sí, alguno dirá que Queen no incursionó en estos géneros de moda por venderse, sino que Hot Space se trata en realidad de un arriesgado e inesperado álbum experimental donde Queen, siguiendo el ejemplo de David Bowie y los Stones, explora géneros modernos con resultados dispares.

Si, puede ser, ambas ópticas podrían tener algo de verdad, pero la cuestión fundamental que interesará al comprador de discos es que Hot Space no tiene ABSOLUTAMENTE NADA que ver con el Queen que todos aprendimos a amar a través de álbumes como A Night At The Opera o Jazz. Es otro grupo, de otro país, de otro planeta y el shock que el fan de Queen puede experimentar apenas escucha la primera canción suele ser mayúsculo. La atmósfera de levedad y diversión es muchísimo mayor incluso que en cualquiera de los discos anteriores; atrás ha quedado la pompa y la fastuosidad, muertas las masas corales, destronados los destripadores riffs de heavy metal y desterradas las gloriosas melodías de antaño... ¿En su lugar? Extendidos y livianos grooves de funk y dance repletos de sintetizadores, bronces, saxofones, guitarritas funky, grititos superfluos de Mercury y efectos de sonido ridículos. Jeje, parece que esto logran nueve años sin usar sintetizadores: que éstos aparezcan todos de golpe de la forma más indecorosa y molesta. Al menos no le podemos reprochar a Queen el ser predecibles y formulaicos.

Ahora, si estas preparándote para ODIAR este álbum y vomitar sobre tu poster de Queen de solo pensar en él, tengo una advertencia para tí... ¡Puedes llevarte una desagradable sorpresa! ¿Qué tipo de desagradable sorpresa me preguntan? Pues ¡¡¡QUE ESTAS COSITAS FUNKY PARA BAILAR TE GUSTEN!!! Sí, entiendo que tus cejas se hayan levantado, lo sé, lo sé, suena como la peor pesadilla... pero es lo que me ocurrió a mí. ¡Maldición! Todas estas cancioncillas como Staying Power, Dancer, Body Language, Action This Day, Back Chat, Calling All Girls suenan soberanamente estúpidas, pero a la vez son AY! tan pegadizas, tan intoxicantes y tan IRRESISTIBLES en su irremediable estupidez que no puedo menos que sonreír cada vez que las escucho, e incluso bailar con la cabeza al son de los ritmos. Hot Space es un placer culpable que remuerde completamente la conciencia: sé que NO DEBERIA obtener ningún tipo de disfrute con esta música, pero ¡Sí disfruto!

Juzgadas rigurosamente como composiciones, todos estos temas son una porquería detrás de otra, suenan todas parecidas, son más livianas que el cerebro de Susana Giménez, se extienden por minutos y minutos sin que nada perezca cambiar y no tienen melodías. Por otra parte, seré en primero en admitir que muchos de los ritmos aquí son PEGADIZOS, así con mayúscula, ya sea por alguna línea de bajo memorable, alguna batería o alguna línea de guitarrra. También vale aclarar que ninguna de estas canciones es ofensivamente desagradable como ciertas cositas de The Game. En aquel álbum cosas similares e éstas como Rock It y Cooming Son me caían insoportables, pero aquí por alguna razón encuentro que son tan solo viñetas livianas, insustanciales y monótonas... pero nunca HORRIBLES. Es decir que juzgadas por lo que intentan ser (numeritos bailables) yo creo que son decentes y demuestran otra vez la enorme sensibilidad con ganchos pop que tenían estos tipos, fuera el género que fuera. Además solo la primera mitad del álbum se ajusta a este paradigma: la segunda mitad ostenta un sonido mucho más cercano al Queen tradicional, al menos gracias al rocker Put Out The Fire y la balada Life Is Real.

Las ya mencionadas cinco primeras canciones constituyen la fase “bailable" del álbum. La apertura Staying Power es probablemente la mejor de todas, gracias a un ADICTIVO riff de bajo sintetizado que aparece y desaparece, pegadizas líneas de guitarra de May ala Another One Bites The Dust y algunos ganchos vocales de primera como “Rock me, baby rock me” y “Blow, baby blow” ¡Ah, qué irresistible! El tema tiene también unos bronces (sintetizados también) que aunque son chotísimos no quedan mal en el contexto de la canción. Sinceramente, por más rechazo que me produzca este tipo de música tengo que admitir que Queen tiene una cuota de éxito al abordar el género y nos hace disfrutar con algo que normalmente odiaríamos (al menos en mi caso, si a nadie más le pasa lo mismo me mato). El problema es que el resto de los temas es más de lo mismo, y realmente: UNA canción de funk-disco para joder un rato puede pasar, pero ¿PARA QUÉ CINCO? En fin: Dancer es virtualmente una COPIA consecutiva de Staying Power, con un riff de sintetizador similar, otro ritmo clásico de funk y más guitarra de May para embellecer. Esta vez los ganchos vocales son cansadores y no aportan nada nuevo: el feo estribillo me hace acordar MUCHO al tema de los Rolling Stones Dancing With Mr. D., que no casualmente es el primer intento proto-disco de esa banda. Hasta la palabra es casi la misma; “Dancing, dancing...” acá es “Dancer, dancer”, cantado virtualmente de la misma forma fea en ambos temas. La bizarra y new-wave Back Chat suena como algo que haría King Crimson más o menos para la misma época, con esas mismas guitarritas a lo Adrian Belew que aparecen en canciones como Startori In Tangier. El groove es agradable, pero eventualmente se olvida. La canción más controversial del álbum es sin embargo Body Language, que ha sido nombrada por muchos una de las peores canciones jamás hechas en la historia de la humanidad. Entiendo más o menos por qué: la letra es POSITIVAMENTE IDIOTA y algunos efectos de sintetizador suenan BOCHORNOSOS, pero en general se trata de otro pegadizo loop de sintetizador que, quieras o no, te va a quedar pegado en la cabeza. Action This Day es más de lo mismo, no me voy a detener a hablar