QUEEN

Freddie Mercury: teclados y voz / Brian May: guitarras y voz / John Deacon: bajo / Roger Taylor: batería 

ÍNDICE

TEMAS SOBRESALIENTES

        - Introducción

1973 - Queen

1974 - Queen II

1974 - Sheer Heart Attack

1975 - A Night At The Opera

1976 - A Day At The Races

1977 - News Of The World

1978 - Jazz

1979 - Live Killers (live)

1980 - The Game

1981 - Flash Gordon

1982 - Hot Space

1984 - The Works

1986 - A Kind Of Magic

1986 - Live Magic (live)

1989 - The Miracle

1991 - Innuendo

1995 - Made In Heaven

 

COMPILADOS DE HITS:

1991 - Greatest Hits

1991 - Greatest Hits II

1997 - Rocks

1999 - Greatest Hits III

Liar (Queen)

White Queen (Queen 2)

Ogre Battle (Queen 2)

Killer Queen (Sheer heart attack)

Death On Two Legs (A night at the opera)

Bohemian Rhapsody (A night at the opera)

Somebody To Love (A day at the races)

We Are The Champions (News of the world)

It's Late (News of the world)

Fat Bottomed Girls (Jazz)

Don't Stop Me Now (Jazz)

Play The Game (The Game)

Another One Bites The Dust (The Game)

Under Pressure (Hot Space)

I Want It All (The Miracle)

I'm Going Slightly Mad (Innuendo)

The Show Must Go On (Innuendo)

 

INTRODUCCIÓN

Ah! Queen! Tantas cosas se me vienen a la cabeza sobre esta peculiarísima banda qué no sé por dónde empezar. Bueno, empezaré con una confesión. Queen fue, sencillamente, mi primer gran amor (musical). Más tarde en la sección de "cómo los conocí" hablaré sobre esto; por ahora basta decir que fue la primera banda de rock que realmente me gustó. Durante mucho tiempo fue a mis ojos (oídos) el mejor grupo que jamás pisara el planeta Tierra y, a pesar de que el tiempo se ha encargado de hacerme ver que existen bastantes bandas más importantes y sabias (aunque no más talentosas), todavía tengo un lugar especial en mi corazón reservado para estos excéntricos británicos (*suspiro*)

Una de las cosas que más me ha perturbado acerca de Queen es el marcadísimo contraste entre el odio e indiferencia que la prensa especializada del rock le ha retribuido durante toda su historia y la incondicional devoción y fanatismo de sus incontables seguidores a lo largo de todo el mundo. En efecto, me parece que después de los Beatles y quizá los Rolling Stones no ha existido banda más popular y exitosa que Queen pero... ¿Por qué los especialistas musicales suelen darle la espalda a esta banda? Lo digo por varias razones; en los especiales sobre la historia del rock Queen pasa inadvertido; los sitios de revisiones de Wilson & Alroy y Mark Prindle la obvian, George Starostin le da solo un puntaje de dos estrellas sobre cinco y he encontrado muchísimos fans del rock clásico, que respetan y gustan de casi todo pero que rechazan tajantemente a Queen... En general me da la sensación que este grupo siempre ha sido discriminado, y duramente criticado, por muchos a la hora de hablar de rock; nunca la tomaron en serio. ¿Por qué? ¿Dónde está la clave para tanto odio y amor extremo?

Se me ocurre que algo que la comunidad musical nunca ha podido tragar de Queen es su pomposidad, su ambiguedad sexual, su ampulosidad exuberante, su culto al exceso y, sobre todo, su superficialidad. Es que la banda, vamos a reconocerlo, es SUPERFICIAL. O bien, si esa palabra suena un poco dura o inexacta, una banda de "puro espectáculo" que trataba su producto con una sensibilidad completamente diferente a la del resto de los grupos. Las letras de Queen no tienen mensaje, no son motorizadas por las inquietudes humanas de un alma sensible, las canciones son puro entretenimiento "vacuo" y, a diferencia de la mayoría de los grupos de rock, Freddie y compañía nunca estuvieron ligados o asociados a ningún movimiento social o político trascendental, ni fueron profetas de ninguna contracultura, ni se preocuparon por dragar profundamente en el alma humana, ni fueron representativos de la cultura británica de la que provenían, ni se comprometieron de lleno con las grandes corrientes musicales de su época (solo tomaron algo del heavy-metal)... Todo lo que hacía Queen era más bien producto que arte, cuidadosamente diseñado, calculado y empaquetado. Es por eso que, en general, Queen aparece como divorciado de todo el resto del rock clásico, por eso que su música nunca fue realmente trascendente para su época y por eso que sus colegas contemporáneos no opinaban gran cosa del grupo. 

Para mí, es cuestión de abordar a la banda por la puerta de acceso que corresponde. A mí siempre me dio la impresión de que Queen nunca hacía las cosas en serio, como si la banda se tratara en realidad de una enorme parodia, una simulación, un montaje, una obra de teatro... y por eso sus muchos fans quedan un tanto torpes cuando idolatran a Mercury como un ángel o un dios, cuando lo más probable es que Freddie, en espíritu, haya querido más ser un bufón, un simulador, un títere, una vedette (No es capricho que su epitafio estuviera marcado por el cover de los Plateros The Great Pretender eh?). De igual manera, los detractores acérrimos también son torpes al irritarse con los excesos de la banda, cuando deberían saber que se trata todo de una sutil provocación hecha adrede. La impresión que siempre me deja Queen es la de los Beatles jugando a ser la banda del Sargento Pepper, o Bowie jugando a ser Ziggy Stardust; funciona a la perfección siempre y cuando no se tome en serio. Los mismos Queen no se tomaban en serio a ellos mismos. Canciones como "Bohemian Rhapsody" no son más que un gran chiste, piezas de entretenimiento puro que no tienen otro sentido que el de confundir, entretener y divertir al oyente... es un error, para mí, digerirlas como épicas solemnes o baladas desgarradoras. Y cuando cantan a toda potencia que "We will rock you" (Te vamos a conmover) no hay que creerles ni medio, porque ellos mismos saben que es uno más de sus juegos irreverentes. Queen no es ni por asomo "música seria" y es muy peligroso tomarla así.

Si uno se acerca a Queen con la mentalidad adecuada, la cosa TIENE que gustar, básicamente porque en el plano estrictamente MUSICAL, los tipos rebosan de virtudes. Y es aquí donde no termino de entender a los detractores del grupo. Porque una cosa es molestarse por la "actitud", pero se me hace dificultoso concebir la negación de los OBVIOS dones musicales que Queen evidencia en su obra. Prácticamente tienen todo lo que uno espera de una gran banda: eran arreglistas de primera, rockeaban realmente bien cuando querían, tenían un SOBERBIO don para las melodías y las armonías, fueron de lo más diversos, crearon toneladas de sonidos y estilos originales y al menos May y Mercury eran extremadamente competentes en lo suyo. En el aspecto musical, Queen no tiene muchas flaquezas realmente. Claro que para quienes tienen un ideal cercano a Bob Dylan o Neil Young, o toda esa música más seria, Queen nunca se contará entre sus favoritos, pero yo siempre digo: un poco de diversión inocua y bien producida nunca viene mal en el rock. El rock no necesariamente tiene que ser seriedad y mensaje para ser bueno. Ahora bien, es cierto que se trata de una banda que se arruina mucho con la sobreexposición. Es decir, un disco de Queen, por lo inflado, lo hueco en emociones y lo poco sutil, generalmente harta más que la mayoría de los discos. Un poco de cuidado con eso, nada más.

Ahora a analizar la música en sí, que más allá del espíritu de la banda tiene varios atributos sobresalientes. En primer lugar hay que reconocer que los tipos tenían una asombrosa facilidad para las melodías y una sorprendente consistencia en la composición de canciones. Casi nunca se aventuraron más allá del típico single de tres o cuatro minutos (salvo famosas excepciones) pero, incluso las más insignificantes e impopulares canciones de Queen tienen melodías fuertes, armonías inteligentes, arreglos soberbios y ganchos a mansalva. De los cuatro integrantes, tres fueron completos y talentosos compositores de éxitos a un nivel casi idéntico al de los Beatles. Me refiero por supuesto a Freddie Mercury, Brian May y al bajista John Deacon. A mi juicio Roger Taylor estaba varios pasos atrás que sus compañeros ya que sus esfuerzos de los primeros discos van de insustanciales (Tenement Funster, I'm In Love With My Car) para insultivos (Fun It) teniendo algunos éxitos importantes en los 80 con Radio Ga Ga y A Kind Of Magic. Pero Freddie Mercury y  Brian May componían a niveles de cantidad y calidad inusuales, a razón de cinco canciones por álbum cada uno mientras que John Deacon, aunque en menor cantidad, era capaz de crear hermosas melodías y pegadizos riffs.

La otra gran virtud de la banda reside en la identidad única e inimitable que supieron darle a su música: los tipos crearon UN ESTILO nuevo. No quiero decir que fueron vanguardistas ya que sus canciones nunca transgredieron realmente los cánones típicos del pop/rock pero sí fueron versátiles al explorar un sinúmero de géneros atípicos e innovadores en la idea de mezclar rock pesado con ópera, una alquimia nunca antes intentada y que eventualmente produjo un éxito artístico inusitado. Si, si, evidentemente algunos resultados estuvieron más cerca de la ampulosidad empalagosa de la ópera que de la frescura del rock y por ello muchas veces han sido criticados de "pretenciosos", pero no hay que olvidar que Queen era esencialmente una banda de parodia... nunca se tomaron demasiado en serio lo que hacían. Basta escuchar su obra cumbre A Night At The Opera, particularmente canciones como Seaside Rendezvous, Good Company o Lazing On A Sunday Afternoon, para darse cuenta de que poco de lo que creaban es para tomárselo como una movida vanguardista seria y pretenciosa, sino más bien como un divertimento inocuo y original.

 

FORMACIÓN

Freddie Mercury: Ah! La increíble e inmediatamente reconocible voz de Freddie Mercury, quien no solo ostentaba un rango vocal de otro planeta, sino que era capaz tanto de cantar como una mujer (You Take My Breath Away) como de entregar poderosas y convincentes performances de rock duro (Keep Yourself Alive; Death On Two Legs) y cambiar entre ambos registros de un momento a otro. El problema de una voz tan inhumana y extraordinaria es que la mayoría de las veces no suena muy sincera, simplemente porque no parece preparada para transmitir sentimientos humanos. Además debo mencionar que las capacidades de Mercury con el piano son impresionantes; no es un tecladista del estilo virtuoso/veloz/vacío de Rick Wakeman pero su estilo distintivo y clásico es un punto irremplazable en el sonido de Queen. Se puede decir que además, Freddie aportó las mejores y más perdurables canciones del grupo. Bohemian Rhapsody, Killer Queen, Somebody To Love, We Are The Champions, Don't Stop Me Now, Play The Game... y la lista sigue.

Brian May, para mí un genio infravalorado. Su voz no es tan personal ni potente como la de Freddie, sí agradable y relajante... pero lo que nos importa es la guitarra. No solo es uno de los más talentosos y versátiles guitarristas de rock que han existido sino que ha contribuido con un estilo totalmente propio, singular y distinguible de primera oída: no deja de asombrarme su inagotable capacidad para inventar excelentes riffs de rock pesado (Darle una oída al primer álbum para tener un pantallazo de sus habilidades en este rubro), proporcionar solos siempre innovadores y sobre todo crear originales orquestaciones de guitarra, con algunas influencias clásicas aquí y allá, que suenan como ninguna otra cosa. En serio; basta escuchar la estupenda intro de Keep Yourself Alive, el magnífico solo de Bicicle Race, la gutiarra rítmica de Another One Bites The Dust, las orquestaciones brillantes de Brighton Rock, el bestial riff de Bohemian Rhapsody o el gentil solo en tres tiempos de The Millionare Waltz para darnos cuenta de la pujante versatilidad y el multifacético talento del muchacho este. Como si esto fuera poco hay que contar además su destreza con la guitarra acústica (Darle una oída a Who Needs You) y con una gran cantidad de instrumentos de cuerda con los que experimentó, siempre con resultados sorprendentes como el arpa, el ukulele, el koto y el charango. Para rematar semejante currículum vale decir que era un rival de muchísimo peso para Freddie en cuanto a composición de canciones. La cantidad de clásicos de Queen que le debemos a May es enorme. Desde White Queen hasta Fat Bottomed Girls, pasando por It's Late, 39, Long Away y Now I'm Here.

John Deacon: una personalidad calma y de bajísimo perfil al estilo Charlie Watts o John Entwistle, es un bajista notable; basta oír detrás de toda la orquestación de The Millionare Waltz para descubrir un talento que también es capaz de proezas como los riffs de Another One Bites The Dust y Dragon Attack, además de respetables labores en teclados (You're My Best Friend) y guitarra (Misfire). Como compositor fue poco prolífico (a lo sumo dos canciones por LP) pero sumamente parejo: jamás escribió ninguna basura y todas sus canciones pueden jactarse de tener memorables melodías y buenos riffs, sobre todo los clásicos éxitos como You're My Best Friends, Another One Bites The Dust y I Want To Break Free, más algunas piezas maestras menos valoradas pero igualmente impresionantes como Spread Your Winds, la maravillosa Who Needs You.

Roger Taylor: es un baterista decente, aunque no particularmente original ni gran compositor. Su más distintivo aporte al grupo es su voz. Sí, cuando le toca un rol solista como en I'm In Love With My Car su voz áspera y dura está más cerca de quebrar mis nervios que de otra cosa, pero cuando está en falsete funcionando armónicamente con las voces de sus compañeros tiene un explosivo e intimidante tono ala Ian Gillan; es este tono de voz el que le da su poder a las secciones corales de Bohemian Rhapsody y Somebody To Love por ejemplo, o el que abre portentosamente las canciones In The Lap Of The Gods y My Fairy King. Como compositor se distingue por aportar siempre los momentos más débiles de cada álbum, aunque según mi punto de vista recién a partir de Jazz empezó a destilar una seria cantidad de basura. Su mejor momento está en News Of The World, con la furibunda e infestada de adrenalina Sheer Heart Attack, y en los 80 a través inesperados mega-éxitos como Radio Ga-Ga y A Kind Of Magic.

Tenemos entonces para sumar cuatro elementos: la inconfundible y vibrante voz de Freddie Mercury, la inigualable guitarra de May, el distintivo teclado de Freddie y la voz falsete notable de Taylor... ¿Qué nos queda? Puro sonido Queen, a mi juicio el sonido más distintivo de todo el rock. Cuando escuchamos una canción de Queen no hay riesgo de confundirnos, incluso si jamás la escuchamos antes. Eso es BUENO.

Resumiendo: superficialidad, predominancia de la forma sobre el contenido, música por entretenimiento puro, un vocalista de otro mundo, un guitarrista de ilimitada versatilidad y plasticidad, exploraciones con diversos géneros, fusión de rock con ópera... Queen es una banda única. Los primeros ocho discos (Donde no usaron sintetizadores de ningún tipo) son de una consistencia notable; tal es así que a todos menos A Night At The Opera, The Game y Queen les dí exactamente la misma calificación: 8, y eso es una nota alta. No pueden aspirar al nueve o al diez porque a pesar de todo nunca lograron crear una obra perfecta y uno siempre puede detectar relleno innecesario en sus álbumes. La etapa post The Game es, por el contrario, bastante mala. En alguna época me gustaban canciones como Radio Ga Ga, Those Were The Days Of My Life o The Show Must Go On, pero a estas alturas más bien las odio (Es más; creo que si vuelvo a escuchar Radio Ga Ga de nuevo es posbile que borre esta página). Es que si Queen era una banda comercial desde el principio, después de The Game se volvieron excesivamente comerciales tendiendo hacia incursiones poco afortunadas en el funk, el disco, el abuso de sintetizadores y el power pop que en ocasiones me desagradan profundamente. El Queen de los 70, no obstante, vale la pena como un fenómeno único en la historia del rock.

 


 

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Queen – 1973

7+/10

"I was told a million times of all the troubles in my way"

1) Keep Yourself Alive; 2) Doing All Right; 3) Great King Rat; 4) My Fairy King; 5) Liar; 6) The Night Comes Down; 7) Modern Times Rock N' Roll; 8) Son And Daughter; 9) Jesus; 10) Seven Seas Of Rhye.

mejor canción: Liar

A primera oída este álbum puede parecer pura basura, ampulosa e irritante para el buen gusto, repleta de vocalizaciones espantosas, melodías exageradas y bochornosas pretenciones de glamour. ¡Por lo menos, algo por el estilo me pareció a mí!, pero al darle un par de oportunidades más me sorprendí de ir encontrando un álbum sumamente competente repleto de singulares características que lo alejaban de esa primera impresión. En primer lugar, es sin lugar a dudas el álbum más pesado, denso, oscuro y rockero de todo el repertorio de Queen; en efecto, algunas canciones rockean aquí tan duro que harían palidecer a Led Zeppelin y a Deep Purple juntos (Bueno, quizá esté exagerando). Pero lo más asombroso de todo es que este "heavy - rock" está milagrosamente intercalado con algunas partecitas "gentiles", "femeninas", "de ensueño" que transforman este debut en una experiencia única inhallable en cualquier otra parte. No es un disco tan variado e instantáneamente cautivador como los subsiguientes álbumes del grupo y los elementos operístcos que caracterizarían su pico artístico todavía no aparecen en su plenitud (algunos embriones sin embargo hay), pero es un fabuloso ejemplo del Queen rockero en su extremo, sin mucho piano y con la feroz e inigualable guitarra de Brian May dejando su impronta desde el principio y dominando cada minuto de los 39 que dura.

Desde el primer segundo de música nos asalta una sensación única: el riff de May que abre Keep Yourself Alive es uno de los momentos más maravillosos de toda la historia de Queen y nos anuncia con contundencia que cosas verdaderamente nuevas están por ocurrir. No puedo describrilo con palabras, tiene mucho eco y establece desde el primer segundo que la guitarra de May es distinta a todo lo que se escuchó antes. Se me ocurre también que nuestro amigo David Gilmour emularía este sonido en el álbum The Wall para a su vez ser emulado por The Edge de U2... fijense hasta dónde pueden llegar las influencias. Keep Yourself Alive expone de una vez la rutilante frescura de Queen con una irresistible perfomance vocal de Freddie, sobre todo en los primeros versos que son mucho más pegadizos que el estribillo que suena un poco tosco para mi gusto. 

Sin embargo la atracción principal de este álbum está en las varias mini-suites de cinco minutos que aparecen aquí y allá. Mis favoritas son Great King Rat y Liar, ambas repletas de pequeños ganchos vocales, feroces solos de guitarra y brillantes cambios de ánimo. Great King Rat empieza estupendamente, primero con unas distorsionadas notas de Brian y luego los primeros versos con un estilo arabesco muy rítimico que prefigura la canción Mustapha de Jazz. El estribillo super veloz ("Great King Rat is a dirty old man and a dirty old man was he...") es totalmente irresistible, con la inclusión de algún tipo de xilofón en el trasfondo, muy buen acompañamiento de los coros y un abrupto cambio de registro en la voz de Freddie ("Now what did I tell you / Would yo like to seeeee?"). Los primeros dos minutos y medio del tema son insuperables; lamentablemente después se desliza hacia pasajes vocales de melodías mucho más débiles que no obstante incluyen un segundo solo de Brian mucho mejor que el primero y una grata reflotación del estribillo. Aún mejor quizá es Liar que arranca con un largo, pesado y mastodóntico riff antes de los primeros versos suaves y pastorales. El estribillo es otro gancho maestro que vuela la cabeza con el catárquico "LIAR!!!!" de Roger y el subsieguiente "Ohhhhhhhhhhhhh nobody believes me" de Freddie. Mas tarde la canción transita por diversos movimientos que incluyen varios solos de guitarra, un irresistible tartamudeo de Mercury ("M-m-m-m-mama I'm gonna be your slave ¡ALL DAY LONG!") y un aplastante riff de May, que yo contaría entre los más demoledores de su carrera, inmediatamente después. El final de la canción es un poco revuelto y grandilocuente para mi gusto, pero en realidad no llega a arruinarla.

El otro tema que me gusta mucho es Son And Daughter, un competente número de blues pesado con un riff al estilo de Deep Purple (particularmente me recuerda a Into The Fire) y la memorable intro de "I - WANT - YOU to be a woman". Nunca más escucharán a Queen intentar algo similar. El rocker cantado por Taylor Modern Times Rock N' Roll es bastante genérico y aburrido si bien el riff punkoide inicial es tan infeccioso como cualquier otra cosa en este álbum, mientras que Jesus, odiada inexplicablemente por muchos fans, comienza como un rocker liviano para devenir más tarde en un tormentoso quiebre eléctrico que contiene los momentos más pesados de todo él álbum. Finalmente debo decir que no soy muy fanático de las tres baladas del disco; sinceramente me parecen los más flojos debido a que, si bien logran transmitir atmósferas interesantes, su estrepitosa carencia de ganchos y melodías atrapantes acaba lastrándolas. La más interesante es Doing All Right, básicamente por la combinatoria de sus versos suaves y folklóricos con el brutal quiebre eléctrico del medio que la transforma en un hard rock aplastante. My Fairy King es una de las pocas improntas operísticas del álbum; no tiene una sola melodía memorable y la voz femenina de Freddie me resulta particularmente molesta; lo único bueno es la parte de piano justo antes del final y la escalofriante introducción, con ese andrógino alarido de Taylor, una de las marcas registradas del Queen temprano. The Night Comes Down, a pesar de no ser gran cosa, es bastante más agradable gracias a un estribillo placentero y atractivas lineas acústicas. El álbum cierra con el único tema instrumental jamás grabado por esta banda (Sin contar la versión de God Save The Queen de A Night At The Opera) su nombre es Seven Seas Of Rhye y sería reescrito con letras en una versión superior para el siguiente álbum.

Las últimas ediciones traen varios bonus tracks, incluido Mad The Swine, una balada rápida sumamente agradable y festiva que sin embargo no agrega mucho al legado del álbum. Mi edición lamentablemente no la tiene.

Queen es el álbum más infravalorado y desconocnido de esta banda y no entrega ni mucha variedad ni el "típico sonido Queen", pero quien se aventure a su contenido hallará un disco sumamente entretenido repleto de joyas ocultas y un Queen es su faceta más rockera y desprejuiciada.

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Queen II – 1974

8+/10

"You never seen nothing like it"

1) Procession; 2) Father To Son; 3) White Queen (As It Began); 4) Some Day One Day; 5) The Loser In The End; 6) Ogre Battle; 7) The Fairy Feller's Masterstroke; 8) Nevermore; 9) The March Of The Black Queen; 10) Funny How Love Is; 11) Seven Seas Of Rhye.

mejor canción: Ogre battle

Este fue el primer álbum de Queen que escuché (en cassette) y a pesar de que no tengo para nada definido un "album favorito" de Queen (por algo casi todos tienen 8), este es el que más se le acerca. ¡Curiosa elección! debido a que, en primer lugar no hay ningún clásico obvio de la banda, y en segundo porque Queen II es, casi sin dudas, su trabajo más autoindulgente, ampuloso, excesivo y rimbombante de todos los tiempos. Ajá, ¡Y eso que todavía no estaban involucrados con todo el asunto de la ópera! La diferencia con otros de sus álbumes autoindulgentes, ampulosos, excesivos y rimbombantes es que aquí no percibo esa atmósfera de "parodia" o "levedad" o "diviertánse" que transmiten discos como A Night At The Opera o, especialmente, Jazz. No, aquí toda la epicidad y grandiosidad de la música da toda la impresión de venir en serio, de no inspirar nada lúdico. A la vez, también podría ser considerado su álbum más oscuro.

En comparación con el debut debo decir que suena bastante distinto para un álbum que lleva el mismo nombre. Bueno, no tanto; las fiestas de riffs y épicas suites teatrales continúan en buena forma, solo que aquí aparecen muchísimo más pulidas y cuidadas, con una mayor acentuación en los teclados (piano, clavicordio) y una sorpresiva retirada de la otrora omnipresente guitarra de Brian May. Por esa razón es un álbum mucho menos heavy que su debut y las diferentes partes de las minisuites suenan más diversas y con más matices, lo cual lo ubica un poco más arriba. ¿Por qué digo que es el candidato número una para ser mi favorito? Me atrae la oscuridad general que transmite (dada principalmente por su falta de hits y sus melodías etéreas) pero básicamente porque mis temas favoritos de aquí me gustan muchísimo. Queen II tiene tantos temas extraordinarios como rutinarios, pero los extraordinarios son EXTRAORDINARIOS, así, con mayúsculas.

El álbum está dividido en un "lado blanco" (escrito por May) y un "lado negro" (escrito por Mercury), lo cual es una mera cuestión de forma (y firma) ya que ambos tienen la misma dosis de baladas y rockers que conforman todos los álbumes de Queen. De los diez temas (No cuento Procession porque es una mera intro para Father To Son) cinco son brillantes, dos son decentes y un par por ahí no hacen absolutamente nada por mí. Aún así, como decía, los puntos altos llegan ocasionalmente tan alto que no me tiembla la mano a la hora de calificar el álbum con un 8+.

El lado blanco abre con una de las más infravaloradas y desconocidas gemas de Queen. Procession, una breve orquestación de guitarras de May nos conduce directamente a Father To Son, la suite más larga y pesada de todo el álbum. Su melodía inicial es hermosa pero el fuego se enciende realmente en la parte media donde Brian se pone a escupir riffs y trallazos metálicos como una bestia mientras Freddie nos urge "Take this letter that I give you...". Juzgando con rigor se me ocurre que este pasaje heavy no suena ni tan excitante ni tan inspirado como el que podría ofrecer, digamos, Pete Townshend con The Who, pero vale la pena para contemplar una cara distinta de esta banda que nunca jamás volvería a rockear tan duro. El tema cierra con un extenso fade out cargado de versos ampulosos ("Joyful the sound, kings will be crowned") que son más empalagosos que agradables. Brillante igual. Mientras los últimos versos de Father To Son se oyen decrecer el terreno está entonces allanado para, escuchen bien, la más sublime, hermosa y perfecta balada jamás creada por Queen: White Queen (As It Began). Si, si, hablen, pero no hay argumentos convincentes que digan que Queen mejoró alguna vez esta excelente canción de amor. ¿Love Of My Life? ¿Save Me? ¿Jelausy? NI CERCA. Los arreglos de guitarra son tan vibrantes, la melodía tan celestial, la atmósfera tan depresiva y triste y la interpretación de Mercury por una vez tan humana que me dan ganas de llorar cada vez que la oigo. ¡Si! eso que no suelo emocionarme nunca con cosas de Queen... Podrá ser increíblemente falsa o no, pero esta música no puede hacer otra cosa que erizarme la piel. Después de semejante clímax llegan dos rellenos que van de lo agradable (Some Day One Day, un tema folk ultra sencillo que contrasta con la pomposidad del resto) a lo tolerable (The Loser In The End, otro intento compositivo de Taylor tan poco inspirado como el del álbum anterior pero que los oyentes odian más de lo que se merece).

El lado negro es obra íntegramente de Mercury y está a la misma altura de su hermano blanco, solo que con más canciones, todas unidas en una suite pomposa, teatral y sobrecargada de melodías una más entretenida que la otra. Los temas de relleno son Nevermore, una balada de bonita melodía y exagerados coros que funciona más como transición entre Feller y Black Queen, y Funny How Love Is, anticipando a ABBA en un leve número pop que le quita al álbum toda la oscuridad que arrastraba (Aunque excepcionalmente, depende del humor, puedo disfrutarlo como un placer culpable) Por otra parte la última canción, Seven Seas Of Rhye, es divertida las primeras veces pero se agota indefectiblemente luego de repetidas escuchas. Para colmo, los últimos versos cantados por masas corales no hacen más que agregarle peso y lastre pomposo innecesario a un álbum que ya tenía suficiente. No me gusta mucho, igualmente es superior a la versión original aparecida en el álbum debut. El mejor tema de este lado, y casualmente el mejor del álbum, es el espectacular hard rock de Ogre Battle que irrumpe pateando toda clase de culos con sus platillos invertidos que derivan en un riff mounstroso y una de las melodías vocales más infecciosas y pegadizas jamás compuestas por Freddie. Además cuenta con un aplastante riffest intermedio bastante más coherente e interesante que el de Father To Son. Pegadita viene la HILARANTE The Fairy Feller's Masterstroke, para algunos el primer tema claramente gay de Mercury (¿Y My Fairy King qué?). No importa, el primer verso (que nunca más se repite en la canción) es pegajosamente irresistible y el resto de las melodías, cantada con un sinnúmero de doblajes y sostenida por clavicordios, conforman un tema sumamente atractivo y único: apuesto mis ojos a que ninguna otra banda ha compuesto nunca nada similar. Finalmente tenemos la pieza central del álbum, la increíble The March Of The Black Queen, una minisuite de seis minutos y numerosos segmentos breves que se suceden abruptamente como pequeñas estampillas musicales. Los primeros minutos son excelentes, desde la oscura y arabesca intro, pasando por los intoxicantes versos acerca de "Water babies singing in a lily pool delight" (fenomenal arreglo vocal aquí), hasta los poderosos fraseos del estribillo. Después, a mi gusto, empieza a divagar un poco y el final termina siendo demasiado bombástico... Pero qué va! Cosas así de creativas y exuberantes no se ven todos los días.

La versión en cassette que tengo tiene un bonus track llamado See What A Fool I've Been, un extravagante número de blues (Blues! Cantado por Freddie!) Es una rareza única que por momentos parece el producto de un grupo de drogados. Divertido. Lástima que mi CD no la incluya. Otras ediciones nuevas sí lo tienen.

Para quien no le moleste, o le guste la música "pretenciosa" y "grandilocuente" este álbum es un magnífico harén de sensaciones donde los puntos más altos son realmente apabullantes. Advertidos todos.

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Sheer Heart Attack – 1974

8-/10

"Guaranteed to blow your mind"

1) Brighton Rock; 2) Killer Queen; 3) Tenement Funster; 4) Flick Of The Wrist; 5) Lily Of The Valley; 6) Now I'm Here; 7) In The Lap Of The Gods; 8) Stone Cold Crazy; 9) Dear Friends; 10) Misfire; 11) Bring Back That Leroy Brown; 12) She Makes Me (Stormtrooper En Stilettos); 13) In The Lap Of The Gods (Revisited).

mejor canción: Killer queen

Menos ampuloso y exuberante que los dos álbumes anteriores. Mucho más variado. Esto suena bien ¿No? Uno diría ¡MEJOR! Puede ser; sigo prefieriendo la oscuridad teatral de Queen 2 como algo que en mis oídos suena un poco más fascinante, pero en líneas generales Sheer Heart Attack es un álbum más que bueno con todos los ingredientes que hacen de Queen una banda irresistible funcionando en plena forma. Se trata de un álbum bisagra, ya que marca una transición en donde la banda se aleja un poco de los devaneos heavy/glam de sus primeros dos trabajos para acercarse a la fórmula que los haría inmortales: rock puro, music hall, ragtime y ópera amalgamados como ninguna otra banda podría soñar, todo esto signado por un enfoque bastante más pulido, repleto de melodías imbatibles y ganchos por doquier. Las tendencias operísticas que marcarían fuertemente sos dos siguientes obras solo pueden adivinarse en algunos tracks, es decir; ese aspecto de Queen todavía no aparece, pero la versatilidad desborda por todos lados... desde extremos números heavy (Stone Cold Crazy) hasta parodias ragtime (Bring Back That Leroy Brown) pasando por "piano ballads" (Lili Of The Valley), "power ballads" (In The Lap Of The Gods Revisted) y cosas inclasificables que solo Queen podía crear. Sí, mucho más variado que los dos anteriores; cada canción es una atmósfera en sí misma... pero hablando de canciones, ¡Vamos a ellas!

El álbum abre con una leve melodía circense que se desliza enseguida en uno de los mejores temas. Brighton Rock llama inmediatamente la atención por la bizarra combinación de un riff potente y veloz de May con la voz increíblemente gay de Freddie. Solo Queen podía hacer que una cosa así funcionara, porque funciona bien. También adoro el estribillo: "Oh! rock of ages do not crumble..."; es una melodía gloriosa que demuestra la total maestría de esta banda con los ganchos melódicos, solo superados por los Beatles. Pero sin duda el plato fuerte de este primer tema es el épico y extenso solo de guitarra de Brian. Debo admitir que no es particularmente memorable, pero la cantidad de truquitos, efectitos y soniditos que logra sacar en los tres minutos y pico que dura lo hacen una experiencia valiosa. Nadie ha hecho sonar una guitarra así, solo nuestro viejo amigo Brian. Enseguida se da paso al mejor tema del álbum; la inolvidable Killer Queen, una de las más irresistibles y magistrales composiciones de Queen, una perfecta cruza entre pop y music-hall en un tema sobre una prostituta. Los arreglos son inmaculados, con la guitarra y el piano interactuando maravillosamente, y las armonías del estribillo son puro genio musical. El álbum abre, como ven, con alto vuelo.

La canción que sigue, Tenement Funster, es de Taylor. Considerando sus más bien ridículos intentos anteriores no hay muchas razones para abrigar esperanzas con respecto a ésta... sin embargo ¡Sorpresa! resulta que es una seria candidata a la mejor cancion de Queen cantada por Taylor. Es que todo lo que antes fallaba aquí se redime completamente ¿Ganchos? El estribillo inspira energía y ganas de salir a "romper la noche" ¿Melodías? Las líneas de guitarra son espectaculares. Tampoco digo que es una cosa increíblemente buena, pero salva muchísimo la dignidad de Roger. Si de ganchos hablamos el rocker Flick Of The Wrist los trae al por mayor, sobre todo cuando luego de los versos lentos y letárgicos la adenalina se dispara al máximo con el trepidante "Don't look back, Don't look back, Ir's a rip off" mientras Taylor golpea los tambores como loco. ¡Eso es saber crear efectismos! Y el estribillo que sigue es una catarsis melódica que no tiene comparación. El solo de guitarra es un poco torpe igualmente. Flick Of The Wrist está unida magistralmente con Lily Of The Valley una reescritura de White Queen bastante inferior pero con una preciosa melodía. Now I'm Here sigue siendo una de mis favoritas; sobre todo por el riff contagioso (Este May no para) y por la melodía absolutamente pegajosa. Además, hay una referencia al clásico de Chuck Berry Little Queenie en el fade out ¿Qué relación puede haber entre Chuck y Queen? ¡Pues ésta! "Go, go, go little queenie". 

El primer (y único, diría) número realmente extravagante del álbum es In The Lap Of The Gods, que choca por su portentosa intro operística y sobretodo por la voz lentificada artificialmente de Freddie para crear una atmósfera arrastrada. El tema no llama mucho la atención hasta el final donde hay una copada interacción de piano y guitarra eléctrica que da paso enseguida a Stone Cold Crazy. Stone Cold Crazy es un tema heavy metal, y rockea tan duro que por momentos haría palidecer a bandas pretendidamente heavy como Aerosmith y Kiss. Hasta Metallica hizo una versión!!! El riff de May es atípicamente arrebatado y visceral y los versos ultra veloces sin trasfondo musical ponen una nota de suspenso y adenalina. Una buena canción, estructuralmente muy original. Dear Friends es una melodía demasiado corta y banal cuya única razón de existencia es la de ser un digestivo neutralizador contra la brutalidad de Stone Cold Crazy. Misfire es un agradable y melódico tema que marca el debut compositivo de John Deacon; es agradable, nada más. Bring Back That Leroy Brown es una ultra-divertida parodia de ragtime que anticipa ciertas cosas de A Night At The Opera. El álbum cierra con dos bombásticas y ampulosas baladas que nos retraen un poco a Queen 2. She Makes Me (Stormtrooper In Stilettos) es la única canción del álbum cantada por May y sin tener ninguna melodía ni gancho atrapante, si logra una atmósfera especial ultra-rimbombante que podría poner los pelos de punta a más de uno. In The Lap Of The Gods (Revisited) es uno de esos atípicos casos de "reprise" que no tienen nada que ver con el original. En este caso se trata de una "power ballad" con un estribillo antémico y solemne repleto de "o lalalas" y "o lalalos" que puede hartar un poco, pero se salva gracias a la competente melodía de los versos.

Alguien ha dicho que éste es el White Album de Queen y no puedo disentir. Uno de sus álbumes más variados y multifascéticos, todavía sanamente alejado de los excesos operísticos y desafortunadas exploraciones con el dance aún por venir. Y, como siempre, las melodías son de primer nivel. Queen acercándose a su pico!

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*A Night At The Opera* – 1975

9-/10

"But now you can kiss my ass goodbye"

1) Death On Two Legs; 2) Lazing On A Sunday Afternoon; 3) I'm In Love With My Car; 4) You're My Best Friend; 5) 39'; 6) Sweet Lady; 7) Seaside Redezvous; 8) The Prophet Song; 9) Love Of My Life; 10) Good Company; 11) Bohemian Rhapsody; 12) God Save The Queen..

mejor canción: Cuál va a ser? (Bohemian Rhapsody)

No fue fácil para mí darle a A Night At The Opera el título de "mejor álbum de Queen". No es que no me guste, solo que sinceramente no siento que sea particularmente superior a los álbumes anteriores y posteriores. Tiene exactamente la misma proporción de grandes canciones y relleno que los demás y además ni siquiera es mi favorito. ¿Entonces por qué, si se puede saber, he llegado a esta conclusión? Pues bien; A Night At The Opera es el pico creativo de Queen, su momento definitorio, en donde por fin llevan al extremo más acabado todas las ideas y ambiciones que venían insinuando en los tres álbumes anteriores, reforzando con capa de plomo su alquimia de music-hall, ópera y heavy rock con un aire de parodia y juego, todo esto resumido de manera gloriosa en su canción más emblemática, acabada y ambiciosa de todos los tiempos. Sí, ya todos sabemos el nombre. Bohemian Rhapsody. No es que TODO sea genial aquí; como dije antes A Night At The Opera comparte con los demás álbumes la misma calidad y categoría de canciones. Claro, no aparecen cosas excesivamente latosas como Modern Times Rock N' Roll, y las canciones "de relleno" son decentes debido a su inmaculada producción y a que son siempre funcionales a la atmósfera operística y teatral del álbum, por ejemplo Lazing On A Sunday Afternoon.

El indudable highlight es, como veníamos diciendo, la celebérrima Bohemian Rhapsody, una de las pocas canciones del mundo que TODO EL MUNDO conoce. Sí, quizá el hecho de que la hayamos escuchado cientos de veces en los medios sea un buen motivo para estar cansados de esta canción. Pero eso no hace que deje de ser una de las más impresionantes, perfectas y originales piezas de música popular jamás compuestas; la combinación ideal de ópera con hard-rock y uno de los más grandes manifiestos art-rock de todos los tiempos... ¡No exagero!. Bohemian Rhapsody es una suite de cinco partes bien diferenciables, empezando con una breve introducción a capella y pasando enseguida a la sublime sección principal que incluye las líneas de piano más famosas de Freddie y una hermosa melodía. Hasta aquí la canción ya tiene características de obra maestra, pero la parte que realmente la hace inolvidable y trascendente es la faraónica, ultra-ambiciosa e impecablemente construída sección operística media. Se trata de un minuto mágico plagado de doblajes vocales y cantos teatrales que suenan realmente como una ópera; lo más sorprendente es que solo se utilizaron las voces de Freddie, Brian y Roger para componerla. Genio en estado puro. Pero mi parte favorita de la canción es la sección heavy donde la adrenalina es inyectada a full con un crescendo mounstroso del coro y la irrupción del más demoledor y fantástico riff heavy metal jamás compuesto por la banda, donde Freddie se canta todo con una sangre y una vena que me dan escalofríos. La canción termina con una suave vuelta a la parte de balada. Sin duda su obra máxima, no importa cuántas veces la escuche; siempre me corta la respiración.

Pero Bohemian Rhapsody no es lo único; muchas de las demás canciones también son buenas, sobre todo Death On Two Legs que abre el álbum de manera impresionante con una introducción excelente de piano y la clásica guitarra de Brian May. Lo más escalofriante es la total convicción con la que Freddie canta los versos que son pura mala leche contra alguna persona (aparentemente, su ex manager) Pero más allá de eso la canción es excelente, un hard rock operístico único que ningún otro grupo podría haber compuesto. Pegado está Lazing On A Sunday Afternoon una pequeña, y demasiado corta para mi gusto, operita de piano que incluye un final bombástico estupendo. Con respecto a la composición de Taylor, I'm In Love With My Car, quiero decir que en un principio la odié; básicamente porque es una cosa inflada y saturada y porque la voz de Roger es horrenda, pero después me habitué y ha llegado a gustarme; después de todo los arreglos armónicos son, como en todo el disco, excelentes y le dan un tema mediocre un plus increíble no me es difícil admitir que es una de las mejores canciones de Taylor. You're My Best Friend, el segundo intento de Deacon como compositor, demuestra la indiscutible competencia melódica del bajista y seguramente es el mejor tema de puro pop de la banda; una melodía sencilla pero pegadiza, una cadencia que fluye sin esfuerzo entre armonías inolvidables y una alegre atmósfera de "todo está bien", enmarcado por el característico piano eléctrico tocado por el autor del tema. Después de una de las mejores canciones de Taylor una de las mejores de Deacon llega, cómo no, una de las mejores de Brian May. 39 es una delicia absoluta con una de las melodías más hermosas de todo el repertorio de Queen, vocales con eco de Brian, un estribillo irresistible y una intro-acústica coral soberbia. Hay quien dice que la melodía es un plagio de un tema de Dylan, más precisamente When The Ship Cames In. Tonterías; que la vena Dylan está presente en la canción no hay dudas, pero la melodía es diferente, parecida, pero claramente diferente. 

A partir de aquí, luego de estos primeros minutos increíbles las cosas empiezan a declinar un poco; el hard rock Sweet Lady tiene un riff monumental y una brillante performance vocal de Freddie, hasta aquí todo bárbaro, pero el estribillo es, a mi juicio, un desperdicio; no es pegadizo ni memorable y suena como fuera de lugar. Claro que no es una MALA canción pero debemos admitir que es uno de los menos memorables intentos de Queen en este campo. Seaside Rendezvous podría ser catalogado como relleno, pero en este caso es pura diversión a la Leroy Brown, un music-hall repleto de efectos raros, instrumentos atípicos y una melodía (¡Otra vez!) ultra-super-pegadiza. Además de la archiconocida Bohemian Rhapsody hay otra notable épica en el álbum: se trata de la archidesconocida The Prophet Song, que además ostenta el récord de ser la más larga canción de Queen (sin contar las mastodónticas versiones en vivo de Brighton Rock) Ocho minutos y pico de pasajes varios que incluyen una misteriosa intro de koto, varios pasajes de Hard Rock con un antémico "Oh, oh, children of the land" y una sección media de solo vocal donde Freddie demuestra todo su potencia ayudado, eso sí, por un efecto de repetición retardada de la voz. No soy un devoto fanático de esta sección, pero la parte rockera es simplemente brillante y es una injusticia que nadie conozca esta canción. La que sí deben conocer muchos es la fenomenal Love Of My Life; es un clásico pero muchos la ubican por su versión en vivo que no tiene nada que ver. La melodía es simple, triste y perfecta, pero lo que hace memorable a esta toma es la ultra-exagerada performance vocal/femenina de Mercury, el arpa de Brian May (el flaco este tocaba todo!) y, sobre todo, el es-pec-ta-cu-lar acompañamiento de piano clásico que, para mí, sigue siendo la obra cumbre de Freddie en este instrumento. Un nuevo divertimento inocuo en el music-hall de Good Company (cantada por May otra vez) y una versión breve del himno británico para llevar las cosas a su conclusión.

Entre ambas la grandeza arrolladora de Bohermian Rhapsody, el clímax más pomposo y pretencioso posible para un álbum pomposo y pretencioso. Todo en el buen sentido de la palabra. Una de las obras cumbres del art-rock. Un clásico.

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A Day At The Races - 1976

8+/10

"Each morning I get up I die a little"

1) Tie Your Mother Down; 2) You Take My Breath Away; 3) Long Away; 4) The Millionare Waltz; 5) You And I; 6) Somebody To Love; 7) White Man; 8) Good Old Fashioned Lover Boy; 9) Drowse; 10) Teo Torriate (Let Us Cling Together).

mejor canción: Somebody to love

NO!, no estoy para nada contento con darle un ocho a este y un nueve a A Night At The Opera, simplemente porque ambos están virtualmente a la misma altura; ambos álbumes tienen excelentes canciones y ambos demuestran con idénticos argumentos que para estas alturas Queen estaba al tope absoluto de su forma. ¡Es más! en ocasiones encuentro que disfruto más A Day At The Races que su célebre antecesor. Bien! pero alguna razón más o menos fuerte tiene que haber para darle un punto menos a A Day At The Races y dejar de lado cuestiones de favoritismos. Y sí, las hay. La primera es que si bien las mejores canciones aquí están a la misma altura que las mejores de Opera, los puntos más flojos son más flojos. Particularmente me refiero a White Man, uno de los rockers menos inspirados de toda la carrera de Queen que directamente no existe comparado con temas como Now I'm Here, Death On Two Legs o It's Late e incluso palidece frente al ya bastante débil Sweet Lady de A Night At The Opera. No es una canción ATROZ ni nada parecido pero para lo que es un rocker estándar de Queen White Man no tiene ni un riff memorable ni ganchos melódicos interesantes. Por lo tanto cae en la clasificación de relleno mediocre.

Pero la razón de fondo por la cual debo colocar a A Day At The Races por debajo de su antecesor es el hecho de que se trata del primer álbum de Queen donde el grupo no trata de reinventarse y, en lugar de eso, copia casi con hoja de calcar los esquemas exitosos del álbum anterior. Queen 2 era un notable salto estilístico con respeto a su antecesor Queen. Lo mismo ocurre con Sheer Heart Attack y A Night At The Opera. Freddie y compañía fueron abordando siempre nuevos estilos, ingeniándoselas para que cada uno de estos álbumes sonara bastante distinto al anterior. Por ejemplo: teniendo en cuenta que Queen 2 y Sheer Heart Attack fueron publicados el mismo año no podemos menos que admirarnos por lo diferentes que son. No ocurre lo mismo aquí; A Day At The Races, como su título y su tapa sugieren, es un hermano mellizo de A Night At The Opera, donde cada tema tiene un equivalente en el álbum anterior, solo que con nada remotamente parecido a Bohemian Rhapsody y un punto flojo como White Man sin equivalencias en Opera. Después de todo, la diferencia de un punto es bastante razonable ¿No?

Pero, como dije, muchas veces me olvido de estas evaluaciones cesudas y disfruto más este álbum que A Night At The Opera, simplemente porque las mejores canciones aquí son realmente excelentes, definitivamente al mismo nivel (o más) que las de aquel álbum. Para empezar, los primeros seis temas son absolutamente geniales y consituyen, quizá, la mejor y más fluida seguidilla de temazos en un álbum de Queen. Al igual que A Night At The Opera, este álbum abre con un hard-rock sudoroso y feroz, pero mientras Death On Two Legs estaba atravesado por matices clásicos y operísticos, Tie Your Mother Down es un heavy-rock directo, crudo, feroz y con un riff ultra-aplastante incomparable con la intro elegante y recatada de Death On Two Legs. Por supuesto que el resultado es algo mucho más genérico, pero en este caso esto no es nada malo; Tie Your Mother Down en todo caso demuestra que Queen, además de empalagar al oyente con vaudeville, music-hall y opera también podía rockear como la putamadre y tirar la casa abajo si así se lo proponían. El riff es simple pero sanguinario, sobre todo por la forma en que irrumpe de pronto en la somnolienta e hipnótica intro; las vocales de Freddie tienen la misma convicción que en Legs y la tremenda cascada de slides de Brian May en el medio complementa una buena dosis de rock para sacudir la cabeza y hacer hervir la sangre. Además se trata de una de las primeras y escasas manifestaciones de un Freddie macho con hambre de chicas (básicamente porque la canción es de May; hay que esperar a Get Down Make Love para ver ese milagro). Junto con It's Late, la mejor composición de rock puro jamás hecha por Queen. Si Tie Your Mother Down abre el disco con uno de sus temas más heavy, la maravillosa You Take My Breath Away es todo lo contrario. Se trata de una bellísima y melancólica balada de piano que para mí suena como una clara reescritura de Love Of My Life, solo que da la impresión de ser mucho más profunda y etérea ya que no se apoya en ese piano exhuberante y pomposo; el acompañamiento instrumental aquí es más sutil, oscuro y minimalista. Por otra parte las armonías vocales presentes en Love Of My Life se extrapolan al máximo para ofrecer uno de los más maravillosos y apabullantes arreglos vocales de la historia de Queen. Todo está tan pulido, tan perfecto y tan inmaculado que no parece obra de gente común sino de ángeles, lo cual, lamentablemente, le quita a la canción cualquier posibilidad de resonancia y sentimiento humano. Hay que admitir que raramente las canciones de Queen suenan como cantadas con el corazón. 

La siguiente canción, Long Away, demuestra el buen momento que estaban transitando las canciones cantadas por May en aquellos años. 39' ya era genial, pero Long Away no se queda atrás. Es un número pop con un ritmo sólido, acordes que levantan el ánimo, fenomenal guitarra y un estribillo espeluznantemente pegadizo y memorable ("Did we leave our waaaaaaaaay behind us?"). La canción de este álbum más cercana en forma a Bohemian Rhapsody es The Millionare Waltz, un punk violento y descerebrado... ¡NO! es obvio que estoy jodiendo; como leí en alguna parte, esta canción representa como ninguna la total antítesis del punk: arreglos bombásticos, coros ultra-complicados, influencias clásicas por doquier y un despliegue de talento melódico y armónico al que contadísimas bandas pueden aspirar. La canción, como su título bien indica, es un vals en forma de suite que incluye varios momentos, uno más complicado y apabullante que el otro. Concebida quizás como una secuela de Bohemian Rhapsody incluye un comienzo con piano, una breve y potente sección de hard-rock, una inolvidable orquestación clásica de Brain May en el solo en tiempo de vals y una vuelta final al primer verso repleto de arreglos vocales ultra-retorcidos que sin embargo fluyen con una naturalidad increíble. También es uno de los temas que me vienen inmediatamente a la cabeza para demostrar la competencia del bajista Deacon. Escuchen con atención las líneas de bajo aquí y después me cuentan. Brillante. Estos primeros cuatro temas merecen todos los lauros. And You And I no es tan buena, es otra alegre, dulce y poppy composicón de Deacon está en la vena de You're My Best Friend, pero en este caso no se trata de una obvia reescritura, es un piano pop con una melodía fluída y cantarina.

Pero el magnus opus del álbum, y uno de los tres o cuatro mejores temas de Queen de todos los tiempos, es Somebody To Love. Más que ópera, esta es una exitosa incursión de la banda en el gospel. Y el resultado es un genuino número gospel. La banda está en su mejor forma; tocan una cosa super compleja como si tocaran un blues de 1/4/5 en el garage de la casa: Freddie Mercury exhala la mejor performance vocal de toda su vida con una melodía increíblemente hermosa que me eriza la piel en forma permanente mientras dura; y no es una melodía fácil de cantar; al menos no como lo hace Mercury, fluyendo con facilidad, llena de expresividad, pasión y sentimiento. Es difícil adivinar el verdadero sentimiento en su voz, pero quizá sea esta una de las pocas ocasiones en que canta más con el corazón que con la garganta. Después vienen los doblajes vocales de Taylor y May que logran un efecto tan apabullante como el de Bohemian Rhapsody, especialmente en el crescendo a capella que marca el clímax de la canción. White Man de repente nos tira todo abajo con todas las falencias que ya mencioné. Por suerte todo se recupera en Good Old Fashioned Lover Boy, un excelente numero de music-hall incluso mejor que Killer Queen, con una catarata de ganchos melódicos. Lo único que me incomoda a la hora de cantar esta canción es que su letra suena sospechosamente homosexual. El álbum concluye con Drowse, un respetable número de Taylor que arranca maravillosamente con una atmósfera letárgica (muy acorde con el título; Drowse es "Fiaca") pero que después de unos versos cae en la monotonía, y Teo Torriate, una balada con una bella y sublime melodía arruinada por ridículas letras en japonés y horrorosos coros de chicos (al final) que le dan un aire de himno trascendente/religioso un tanto dudoso y un tanto falso.

Eso es todo. Para ser el "hermano menor" de A Night At The Opera, el "mellizo que salió segundo del vientre de la madre" es un álbum bastante fuerte repleto de algunas composiciones brillantes. Imaginemos por un momento, como hace George Starostin, que se haya publicado junto a A Day At The Races en un álbum doble. ESO hubiera sido un tour de force inolvidable en la historia del rock; un 9+ indiscutible.

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News Of The World - 1977

8+/10

"I've had my share of sand kicked in my face, but I've come through"

1) We Will Rock You; 2) We Are The Champions; 3) Sheer Heart Attack; 4) All Dead All Dead; 5) Spread Your Wings; 6) Fight From The Inside; 7) Get Down Make Love; 8) Sleeping On The Sidewalk; 9) Who Needs You; 10) It's Late; 11) My Melancholy Blues.

mejor canción: It's late

Mmm, ya es el segundo o tercer álbum de Queen que muestra a los miembros de la banda muertos en la cubierta. En la foto de tapa de Sheer Heart Attack los cuatro parecen muertos, en Queen 2 todos están con los ojos cerrados, pálidos, inexpresivos, iluminados como desde el cielo y con cara de muertos, especialmente Freddie Mercury que tiene posición de momia dentro de un sarcófago, y aquí en News Of The World no hay dudas de que el robot gigante los ha matado a todos. Hay en este álbum una canción que se llama All Dead All Dead (Todo muerto, todo muerto) así que el concepto de la tapa no está totalmente aislada del contenido. Es además mi tapa favorita de un álbum de Queen; es un salto tan inesperado luego de las dos tapas aburridas y serias de los dos últimos álbumes y el robot tiene una cara tan humana, inocente y terrorífica que no puede menos que gustarme. Por cierto, ¿Qué es esta obsesión por la muerte? Death On Two Legs? All Dead All Dead? Dead On Time? Tres tapas donde los cuatro parecen cadáveres? ¿Un pálpito inconciente del final prematuro de Freddie? Qué se yo.

Pero vamos a lo importante, o sea; el álbum. News Of The World ha pasado a la posteridad como uno de los menos favoritos de los fans. He tratado, pero no puedo explicarme la razón de esto pues, sinceramente, este es de mis preferidos, sino mi preferido, de todos los álbumes de Queen. Quizá se deba a que fue la primer música de Queen que escuché. Todavía no puedo decidirme entre éste o Queen 2; son dos álbumes bastante distintos, pero comparten una cosa; la oscuridad que transmiten: eso de los álbumes oscuros, que dan la impresión de ser desconocidos, poco amigables, atípicos dentro de la discografía y bastante pesaditos / melancólicos / deprimentes me parece siempre una buena idea. Lo más notable de News Of The World es que, luego del doblete operístico / pomposo de A Night At The Opera y A Day At The Races, representa un nuevo y drástico salto estilístico. La fórmula sigue siendo la misma; algunas baladas y algunos rocks, pero sorprendentemente, todo el tratamiento operístico repleto de doblajes vocales, coros exagerados y orquestaciones clásicas de guitarra (marcas de fábrica de sus dos álbumes anteriores) ha quedado definitivamente atrás. En News Of The World, Queen se aboca de lleno a hacer rock; rock simple, arena rock, bastante pesadito y bastante oscuro. Y esa es la razón que hace que adore el álbum: demuestra como ningún otro disco del grupo que más allá de todos los excesos vocales y operísticos relacionados con Queen y contrariamente a lo que muchos dicen, la banda podía rockear tan bien y tan duro como, por ejemplo, Led Zeppelin. Hay quienes descartan este álbum con el argumento de que el punto fuerte de Queen era el de fusionar rock con ópera y cuando se salían de ese esquema hacían desastres. Error, News Of The World es un brillante álbum de rock que destila entradores riffs, excelente ritmo y una atmósfera de melancolía, dureza, crueldad y oscuridad, muy bien ilustrada con la perturbadora escena del arte de tapa interior (la gente desesperada que huye de las garras del inexpresivo robot) y que contrasta notable y saludablemente con el aire despreocupado, lúdico, paródico y comediante de álbumes anteriores y posteriores. Es decir, ME GUSTAN los álbumes con este tono.

Revisando canción por canción descubro que no existe ninguna, o casi ninguna, canción mala que me haga pensar: "esto es descartable, esto arruina el álbum", como White Man de A Day At The Races, Sweet Lady de A Night At The Opera o She Makes Me de Sheer Heart Attack. No, todas las canciones de este álbum, si bien hay algunas más débiles que otras, van de buenas a muy buenas y sus puntos más flojos son menos flojos, para mí, que los puntos flojos de los cinco álbumes anteriores, por eso no me explico por qué los fans no se entusiasman mucho con este álbum. Roger Taylor, por ejemplo, se anima por primera vez a aportar dos composiciones en lugar de una: en principio esto suena a mala noticia ya que las contribuciones previas de Roger no habían sido gran cosa. Sin embargo resulta que la cosa no sale tan mal: Sheer Heart Attack, una brutal imitación de punk en su año de florecimiento, es una de sus mejores canciones y sin duda las más pesada y abrumadora de toda la carrera del grupo: hay mucha gente que no le gusta, no sé por qué, pero yo solo le encuentro virtudes: desde el riff punkoide, exageradamente simple pero bestialmente penetrante y desproporcionado, las punzantes vocales y el intimidante estribillo (Sheeeeeeeeeeeeeeeeeer Heart AtacKKK!!!) hasta la forma repentina en que acaba, imitando a la perfección la sensación de un ataque cardíaco. A muchos puede resultarle confuso que esta canción lleve el mismo nombre del álbum publicado tres años atrás. No sé si se trata de un descarte desde aquellos días o una composición nueva pero está claro que ésta no es una práctica demasiado extraña (consultar Phiscal Graffiti de Led Zeppelin y Morrison Hotel de The Doors para observar casos idénticos). La otra composición de Taylor, Fight From The Inside, podría ser considerada sin mucho esfuerzo como el track más débil del álbum, pero aún así no es nada horrible: los tonos de guitarra sucios y desgarrados del inicio (cortesía de Taylor tocando la guitarra) son algo totalmente nuevo en el sonido de Queen y la cantidad de riffs funky que afloran aquí y allá la hacen una experiencia válida. En conclusión, prefiero mil veces una experimentación funk como Fight From The Inside que las basuras de Roger que aparecerían en Jazz y The Game.

Si la mayor parte del álbum es bastante desconocida para el público general, News Of The World abre con un doblete de temas que son, fácil, los dos temas más escuchados, difundidos y conocidos de Queen, incluso más que Bohemian Rhapsody. We Will Rock You llama inmediatamente la atención por su ritmo totalmente único y despojado de toda instrumentación melódica, sus versos proto-rap y su estribillo antémico y pretencioso. Como corresponde a un tema de estas características, la canción tiene un buen número de detractores pero yo debo decir que no tengo más que palabras de admiración; el ritmo realmente es algo y el solo de guitarra del final tiene un tono tan particular y distintivo que no puedo proferir ninguna crítica, más allá de la pretenciosidad implícita en el estribillo y el título de la canción. We Are The Champions, la canción que le sigue y que está siempre ligada a We Will Rock You en una especie de tema doble, es uno de los himnos más notables de Queen, notable especialmente cuando se lo pasa hasta el hartazgo en toda clase de eventos deportivos cuando en realidad se trata de la oda gay más acabada de Freddie Mercury. La letra no es nada explícita y por ello es difícil darse cuenta. La realidad es que, no importa cuanto se la gaste y regaste con las sucesivas transmisiones radiales ni si es gay o no, siempre me producirá una buena impresión: la melodía de los versos es sumamente agradable y el estribillo melódico y de naturaleza antémica es algo que simplemente vuela la cabeza. 

Entonces me pongo a repasar el resto de los temas y encuentro que son todos excelentes. All Dead All Dead continua con la genial seguidilla de temas cantados por Brian May. Esta vez se trata de una balada de piano no muy alejada del espíritu de You Take My Breath Away aunque bastante diferente: la melodía, como siempre, es eterna y la melancolía que destila no tiene comparación con ninguna otra canción de Queen. Spread Your Wings es quizá el mejor tema jamás compuesto por John Deacon: vibrantes tonos de guitarra, otro estribillo melódico en la misma vena grandiosa de We Are The Champions y un sonido limpio y cristalino. Get Down Make Love es una shockeante manifestación de un Freddie Mercury macho, sexualmente agresivo y sediento de chicas. Como dije en su momento, algo similar ocurre en Tie Your Mother Down, pero lo asombroso es que mientras aquella estaba firmada por May, esta está firmada por Freddie y es mucho más directa y sexualmente focalizada que aquella. Musicalmente se trata de uno de los temas más extraños y atípicos de Queen; es bastante heavy, sin un patrón de ritmo permanente, un estribillo ultra-pesado y ultra-agresivo y una sección media llena de efectos rarísimos de guitarra (increíble Brian que esto no se haya hecho con sintetizadores) que inspiran una recreación orgásmica bastante ardiente y bastante oscura. ¿Qué te puedo decir? ¡Me encanta! siempre que la escucho me proporciona sensaciones que ninguna otra canción de Queen ni de nadie me transmite y además está claro que se trata de una brillante parodia del clásico de Led Zeppelin Whole Lotta Love

Si este álbum no tenía suficientes sorpresas con las incursiones de Taylor en el Punk y el Funk y las incursiones de Freddie en la heterosexualidad, llega Sleeping On The Sidewalk que es una incursión de Brian May ¡En el blues! bueno, no es exactamente un blues, más bien un rocker tranquilo muy en la vena de los Rolling Stones. Está claro que no es como los mejores temas de los Rolling Stones, pero como intento de hacer un rocker ala Stone, simplemente tiene éxito y hay varias canciones de Jagger y Richards que caen por debajo de Sleeping On The Sidewalk (Además ¡La letra! ¡Sobre un tipo que toca la trompeta! Muy loco) Who Needs You es, lo digo sin miedo, mi composición favorita de John Deacon de todos los tiempos. Es una balada pequeña frecuentemente olvidada, con tonos de flamenco y música latina. Pero solo hay que escuchar la increíble melodía (la mejor melodía del álbum, por cierto) y la fenomenal pista acústica para enamorarse perdidamente y para siempre de la canción. En el clímax del álbum tenemos la magnífica It's Late, un épico rocker de Brian May que mete dentro de una misma bolsa un riff blusero aplastante, una melodía vocal hermosa y potente, una letra decente, un solo de guitarra brutal, un estribillo grandioso y una performance ajustadísima y blusera de la banda. Todo con un sonido de batería tan claro, musculoso y contundente que me hace concluir que este es el disco donde mejor suena la batería de Taylor. Comparen el sonido de batería en It's Late o todas las demás canciones de este álbum con el de Dead On Time del subsiguiente Jazz y verán a qué me refiero; uno de los puntos salientes de News Of The World es el fantástico y prominente sonido de la batería, difícilmente hallable en cualquier otro álbum. Pero It's Late es además un gran de ejemplo de la enorme capacidad de Queen para crear riffs a veces tan geniales como los Stones dándole el plus de una competente y memorable melodía vocal, algo que Mick Jagger rara vez lograba. El disco cierra en una nota bastante depresiva con My Melancholy Blues; no es difícil imaginar en un boliche al amanecer, cuando todos se han ido y solo queda un encargado poniendo las sillas sobre las mesas, a Freddie en un ricón junto al piano tocando esta suave y melodiosa canción de blues.

Así concluye uno de mis favoritos álbumes de Queen. Por más que intente no le veo puntos flojos como mucha gente le ve y siempre será un evento extraordinario en la discografía del grupo: un álbum denso, oscuro y triste; un álbum de rock sin coqueteos operísticos ni música de vaudeville. Nada que ver con la onda general de Queen, pero muy bueno.

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Jazz - 1978

8-/10

 

"I can show you some good merchandise"

 

1) Mustapha; 2) Fat Bottomed Girls; 3) Jelausy; 4) Bicycle Race; 5) If You Can't Beat Them; 6) Let Me Entertain You; 7) Dead On Time; 8) In Only Seven Days; 9) Dreamer's Ball; 10) Fun It; 11) Leaving Home Ain't Easy; 12) Don't Stop Me Now; 13) All Of That Jazz.

 

mejor canción: Fat bottomed girls

 

Después de la calma solemne de A Day At The Races y la virulencia simplista / rockera / oscura de News Of The World, Queen decide retornar a la fórmula que los había consagrado en A Night At The Opera con este disco, Jazz. No! no es que Jazz sea, como Night, un álbum de ópera-rock (En efecto, no aparece NADA que tenga que ver con la ópera aquí) sino que recupera bastante la vena de diversión inocua, parodia, provocación sexy y "me-importa-todo-un-huevo" que se había perdido en el camino. El brillante A Night At The Opera era básicamente una colección de canciones cuya única función era la de proporcionar deprejuiciada diversión, una sensación lúdica y payasesca; incluso Bohemian Rhapsody puede ser vista más como una parodia divertida que una balada pasional. A Day At The Races, similar en estilo, fue distinto en actitud; más solemente, mas serio (aunque con sus dosis de cositas divertidas como The Millionare Waltz) mientras que News Of The World fue notablemente más despojado y oscuro, con una sola canción "recreativa", como Who Needs You. Ahora, Jazz vuelve a la sana tradición de presentar a Queen como una banda de entretenimiento puro y liviano pero increíblemente bien hecho.

Sí, increíblemente bien hecho. Se nota que aun en 1978 Queen está al tope de su forma y con Jazz entregan al mundo el último de una seguidilla de siete magníficos discos antes de la entrada en los ochenta y en los desafortunados coqueteos con el funk y el dance. No importa cuánto lo critiquen (como todo lo que hacía Queen, la prensa especializada destrozó a Jazz), este álbum está a la altura de los seis anteriores. Como decía en anterior párrafo, Queen se olvida del transitorio enfoque "oscuro" que caracterizó al album anterior y vuelve a la carga con lo que mejor hacía: baladas, vaudeville, music hall, rock, piano pop etc. y si tenemos en cuenta que no aparece aquí ningún elemento operístico ni pomposo caracerístico de Races y Opera, el álbum anterior más parecido a Jazz es Sheer Heart Attack.

Vamos ahora canción por canción. Jazz abre perfectamente en una nota de parodia que establece el modus operandi para el resto del álbum: Mustapha es uno de esos temas en broma absolutamente livianos y divertidos en la tradición de Bring Back That Leroy Brown y Seaside Rendezvous; una canción hecha por y para divertirse, sin preocuparse mucho por su estructura, su contenido ni nada... pura diversión despreocupada. La diferencia con aquellos dos temas es que Mustapha es mucho más rockera: arranca en un tono arabesco muy pegadizo y saltarín donde los platillos de Taylor y el piano de Freddie acompañan una azarosa e incompresnble letra pseudoárabe que podría irritar sin problemas a cualquier musulmán. Pero la mejor parte de la canción es cuando de repente Brian May entra con todo y descarga una serie de riffs espectaculares que uno esperaría en las mejores canciones de Queen. El tono a lo "Aladino" se matiene a lo largo de toda la canción y así, fresca y sanamente, empezamos. Pero no todo es así de vago y liviano en el álbum: el siguiente Fat Bottomed Girls continua con la racha de excelentes singles: en este caso se trata de un rocker moderado cuya especial atracción es su estribillo, uno de los más memorables, pegadizos y melódicos que concibiera Queen en su carrera. Si se necesita una prueba de que Queen está al tope de su juego ¿Cuál otra? La letra es sumamente estúpida, incluso para los estándares de la banda, pero esa es la vena del álbum... Jelausy es un poco más seria, se trata de una sólida balada de piano en la tradición de Love Of My Life, You Take My Breath Away y All Dead All Dead, solo que bastante más rítmica y con una melodía tan o más exquisita que cualquiera de esas tres. Sí, el álbum mantiene sus alturas de obra notable con ésta y con la siguiente: Bicicle Race; no es mi favorita; quizá porque su atractivo no se basa en ninguna gran melodía, pero el despliegue de creatividad, originalidad e inteligencia musical de esta canción difilmente pase desapercibido. Desde el infantil, meloso "I want to ride my bicicle, I want to ride my bike", pasando por los versos casi hablados, la sinfonía de campanitas y la brillante orquestación de guitarra de May, Bicicle Race es una brillante minisuite que agrupa en solo tres minutos varios momentos musicales bien distintos, todos ellos creativos y milagrosamente amalgamados. 

El orginal de Deacon If You Can't Beat Them no es tan bueno: la melodía es excelente como siempre, y además tiene un riff muy competente en el medio, pero para mi gusto se extiende demasiado en partes de guitarra aburridas cuando ya ha dicho todo lo que tenía para decir. La cancion me gusta, claro, pero no está a la altura de las cuatro anteriores. Después llega Let Me Entertain You, un tema rockero bastante extravagante, con partes habladas, tono bastante sexy y una estructura bizarra. Melódicamente está entre las menos competentes del álbum, pero tiene algunos ganchos que pegan ("We'll give you a crazy performance..." / "Just take a look at the menu"). Sin embargo lo más sobresaliente de esta canción es que se trata de una excelente parodia de arena-rock (Rock hecho para tocarse en estadios), más precisamente una autoparodia de We Will Rock You; la letra (y el título) guardan similitudes, pero mientras el tema de News Of The World era serio y pretencioso ("Te vamos a rockear, te vamos a conmover"), Let Me Entertain You es pura ridiculez intencional que se ríe abiertamente de esas pretenciones demostradas un año atrás. (Ahora es: "Te vamos a Cruela de Vil" jajajajajaja ¡Cualquier cosa!) 

Después de este mini-highlight pasamos a un trío de temas absolutamente menores y desconocidos pero que sin embargo me gustan mucho, muchísimo, casi más que los hits y que contribuyen notablemente a hacer que adore este álbum. El primero es Dead On Time quizá el mejor rocker olvidado del grupo. El riff principal demuestra que Brian, aunque no lo hiciera frecuentemente, podía tocar a máxima velocidad sin que le temblara el pulso. Es el riff más veloz y trepidante de toda la historia de Queen ¡Más rápido aún que el de Stone Cold Crazy! Pero más allá de esto la melodía vocal es competente, los coros son pegadizos y el trabajo en guitarra mantiene el nivel durante todo el tema, siendo uno de los más admirables de May. La batería suena un poco berreta y aguda para mi gusto pero ¡Hey! ¡Hay incluso un trueno verdadero al final! (No es que esto sea particularmente original, no para quien haya escuchado el final de In The Lap Of The Gods Revisited del álbum Sheer Heart Attack). La siguiente es la hermosísima balada de Deacon, In Only Seven Days con una melodía irresitiblemente bella y una de las letras de amor más directas y simples jamás escritas; después de todo de eso se trata el amor ¿No? ¿Para qué usar tantas metáforas y figuras retóricas si se puede explicar de esta manera? No es que sea una obra maestra de la poesía ni nada, pero demuestra que una letra extraordinariamente sencilla puede ser emocionalmente resonante si apunta al lugar correcto: ¿Quién no se siente identificado con la historia de conocer a una chica y después volver con la esperanza de verla en el mismo lugar y que se pueda avanzar en una relación? Yo sí. Para cerrar el trío tenemos Dreamer's Ball una espectacular balada con estructura melódica de blues, orquestación de guitarra clásica y atmósfera general de music-hall. La melodía es perfecta. ¿Qué más puedo decir?

A partir de aquí el álbum empieza a naufragar. Parece que para ese entonces Taylor estaba en otra y se había fascinado con el funk y el dance. Por el momento, y por suerte, los demás no le prestaban mucha atención (Para eso habría que esperar hasta Hot Space) pero mientras tanto Taylor ya experimentaba, por desgracia. Fun It es un pastiche dance/disco verdaderamente ofensivo. La batería sintetizada (prueba de que no es The Game el primer álbum donde Queen usó sintetizadores) y los desubicados silbatos estilo samba-do-rio son especialmente horribles... todo esto, sumado a la pésima melodía cantada por Taylor, da como resultado la peor, lejos, canción del álbum. La parte vocal de Freddie como que logra salvar las papas, pero después vuelven esos silbatos vomitivos y no tengo otra opción que llorar de angustia. El tema de Taylor que cierra el álbum zafa un poco más, más que nada por que ostenta algunos riffs competentes y un estribillo con la voz de Roger haciendo "uuuuuuuuuhuuhuhuh" que resulta bastante inquietante (además del curioso resumen del álbum que aparece sobre el final de la canción con fragmentos "textuales" y encadenados de Dead On Time, Bicicle Race, Mustapha, If You Can't Beat Them, Fun It y Fat Bottomed Girls) pero cositas más, cositas menos este también es un tema mediocre. Demen Sheer Heart Attack y Fight From The Inside mil veces antes que esta basura. En el medio hay dos gemas: la extraña y melódica balada pastoral de May Leaving Home Ain't Easy y el éxito brillante de Don't Stop Me Now, la más seria competencia de Fat Bottomed Girls para el título de mejor canción del disco. Su comienzo es prezoso, lento y somnoliento pero luego de unos segundos el tema sube los cambios de repente, la máquina acelera a todo vapor y nos vemos eyectados al espacio con una de las melodías más insanamente adictivas y veloces jamás escuchadas en esta tierra y un ritmo basado en el piano imparable. Creo que nunca escuché una transición lento-rápido tan brillantemente lograda como esta.

Un poco por debajo de News porque los temas que apestan aquí apestan muy feo, pero comparado con el siguiente álbum, The Game, Jazz puede jactarse para siempre de ser el último gran álbum de Queen antes de la decadencia. Y tiene éxitos inolvidables como Fat Bottomed Girls y Don't Stop Me Now. Suficiente para mí.

Sección COMENTARIOS DE LECTORES sobre JAZZ!


The Game - 1980

6+/10

 

"All you have to do is fall in love"

 

1) Play The Game; 2) Dragon Attack; 3) Another One Bites The Dust; 4) Need Your Loving Tonight; 5) Crazy Little Thing Called Love; 6) Rock It (Prime Jive); 7) Don't Try Suicide; 8) Sail Away Sweet Sister; 9) Coming Soon; 10) Save Me.

 

mejor canción: Play the game

 

Y tenían que arruinarlo todo. Bueno, no todo: hay algunos temas excelentes aquí en The Game pero, además de no ser tan buenos como las anteriores gemas del grupo, están intercalados con algunas verdaderas porquerías. Me resulta bastante extraño que MUCHA gente considere a The Game como uno de los más refinados y eclécticos álbumes de Queen. Ecléctico sí; la polifonía de géneros se mantiene en buena forma, pero ¿Refinado? ¡Las canciones aquí son mas débiles que en su álbum debut! Es cuestión de gustos, digo yo, pero realmente The Game es el primer verdadero traspié en la carrera de Queen. No tan malo como aparententará a través de esta dura revisión, pero igual; asegúrense de que no sea este su primer álbum de Queen.

La tapa lo dice todo: Queen entra en los ochenta con un cambio de imagen radical; apretadas chaquetas de cuero, pelo corto (Salvo May, claro), cara de malos. New-wave! Nada que ver con esa onda teatral y operística de trajes extravagantes y sexualmente ambiguos. Se acabó el teatro, la ópera, la lírica y toda esa mariconada. Queen se reinventa a sí mismo y si la imagen de la tapa en bastante ochentosa, bueno, la música del álbum se encamina en esa dirección. Es más: luego de los inumerables alardes de "And nobody played synthesisers" ("Y nadie tocó un sintetizador") en los álbumes anteriores, el álbum arranca justamente con un sonido de sintetizador obvio, muy obvio, como gritando "¡Estamos en los ochenta! no es cool?" Bah, no importa. El hecho es que, había omitido el detalle, Queen jamás uso sintetizadores hasta Jazz (En la canción Fun It) Pero claro, aquellos eran ritmos sintetizados, así que el primer sintetizador oficial en un álbum de Queen es el que aparece al principio, en la canción Play The Game. Claro, pero hay más que este simple y trivial dato. El álbum confirma los peores temores que se venían insinuando ya en Jazz y News Of The World. Queen quiere tirar el rock/opera y embarcarse en géneros nuevos como el funk, el dance, el disco y toda esa basura. ¡Ja! no, no es que todo sea una basura aquí pero, mientras que a veces estos experimentos valen la pena (Another One Bites The Dust), en otras ocasiones se revelan absolutamente perniciosos (Rock It). Por eso The Game es a mi gusto bastante más inconsistente y rebosante de sorpresas desagradables que los siete anteriores. ¡Para colmo el librito de mi CD no se molesta en acreditar a los compositores de las canciones en ningún lado! ¿¡¿Dónde se vió una cosa así?!?

Hay quienes consideran el primer "lado" de este álbum como la mejor seguidilla de temas en un álbum de Queen (George Starostin, sin ir más lejos) Si, debo admitir que casualmente los temas más fuertes de The Game aparecen al principio, pero DE NINGUNA MANERA puedo coincidir que se trate de la mejor seguidilla de temas en un álbum de Queen, honor que reservo a los primeros seis temas de A Day At The Races y que sigue con las seguidillas iniciales de Queen 2, A Night At The Opera, Sheer Heart Attack y otros. Es que son temas fuertes para el contexto de ESTE ALBUM, pero no dudo de que palidecen claramente al compararse con las épocas de gloria del grupo. Play The Game es ciertamente lo mejor que se escuchará en el álbum; una típica balada Queen donde los sintetizadores parecen bien utilizados, la melodía pega sin piedad y la voz de Freddie aparece en su mejor forma: de hecho, no puedo resistirme a la parte que canta, en muy alto registro, "My game of love has just began"... cómo se me pega! El resto de los primeros temas también son buenos, pero de ninguna manera inolvidables. Dragon Attack, de May, es una de sus mejores excursiones en el funk, donde Deacon se luce gracias a un riff de bajo asesino y un buen trabajo de guitarra de May. Realmente lo prefiero al siguiente y más conocido "funk/disco", Another One Bites The Dust. Sé que se trata de uno de los más extraordinarios éxitos del grupo, uno de sus temas más conocidos, quizá la obra maestra de Deacon y admito que el riff de bajo es una de las cosas más originales y pegadizas jamás creadas por el grupo pero, por algún motivo, la canción no me entretiene gran cosa. Me solía gustar mucho antes, pero me aburrió; es uno de los pocos temas de Queen cuya sobreexposición mediática me afectó. Quizá porque las vocales de Freddie son bastante irritantes (lo suyo no es el funk, ni el rap, ni nada por el estilo), o porque el estribillo (tudu, dun, dun, dun, Another one bites the dust) me parece increíblemente rústico en comparación a lo que Queen puede dar, o por que más allá de ESE riff y alguna línea de guitarra rítmica de May, no hay mucho más en la canción. Me gusta (suena FANTASTICA en un boliche a todo volumen), pero se que podría vivir sin ella. Algo similar ocurre con Need Your Loving Tonight, el otro tema de John que viene pegado a Dust. Es un reciclaje de And You And I y If You Can't Beat Them, solo que la melodía es muchísimo más empalagosa y vergonzosamente comercial que nunca: "Uh I need your loving tonight" ¿Qué es esto? ¿Las spice girls? Agradable, sí, pero inferior a virtualmente cualquier otro tema de Deacon. Hasta Misfire me gusta más. Crazy Little Thing Cold Love, el otro exitazo inexplicable de este álbum es un buen número de rockabilly bastante pegadizo. Suele aburrirme, pero no puedo negar la competencia de sus ganchos: en todo caso se trata del segundo mejor tema del álbum. Nada brillante, igualmente, pero suficiente para obtener el status de highlight

Si hasta aquí el álbum venía siendo relativamente competente y con algún que otro atenuante aquí y allá, es a partir de aquí que las cosas empiezan a ponerse verdaderamente escabrosas. Rock It (Prime Jive) es, sin dudas, la canción más horrenda del álbum y la canción más horrenda de los primeros ocho álbumes de Queen, sí: Fun It y Modern Times Rock & Roll incluidas. Claro, ¿Quién iba a ser sino el amigo Taylor el artífice de semejante atrocidad? Empieza con unos molestísimos cantos ultra-solemnes y ultra-exuberantes sobre lo bueno que es el rock & roll y uno espera que, al menos, en cualquier momento la banda explote con un rock de la putamadre estilo Tie Your Mother Down: ¡NADA DE ESO! después de esta irritante introducción la banda explota en una suerte de pastiche disco absolutamente espantoso, con un ritmo rápido indescriptiblemente torpe infectado por las pésimas, esta vez sí; PESIMAS vocales de Taylor, unos feísimos ribetes de sintetizador que aparecen por todos lados y un estribillo increíblemente estúpido. Ni siquiera un buen solo de May logra salvar este desastre. Las cosas no se ponen mucho mejor en Don't Try Suicide, un híbrido de funk y music-hall que está entre los momentos menos estelares del Mercury compositor. No es inmediatamente ofensiva como los temas de Taylor, pero la verdad es que no entrega nada; ni melodía, ni excitación... y su letra es eminentemente estúpida (aunque extravagante; no es común escribir letras sobre suicidio con una melodía tan alegre). La única canción de esta segunda mitad que salva las papas es Sail Away Sweet Sister, una balada de May que me suena como una reescritura de Leaving Home Ain't Easy y que realmente no es muy memorable excepto por la breve parte cantada por Freddie que sencillamente me da escalofríos. La melodía en ese fragmento es suprema y por momentos parece como que la vieja gloria revive en los surcos. Pero cualquier esperanza, por más pequeña que sea, se ve literalmente aplastada por la siguiente canción. Coming Soon es otra estúpida incursión de Roger (Otra vez Roger!!! esto no puede ser una casualidad; siempre los peores temas del álbum!!!) en el dance / disco / funk / cualquier-basura-que-se-le-ocurra. Condescendamos y digamos que al menos aquí hay algunos ganchos melódicos más o menos rescatables ("I get some headaches when I hit the heighs") y que la voz de Freddie salva la canción de la catástrofe total. No obstante, no deja de ser otra mounstrosa porquería que después de un minuto ya no quiero escuchar más. Sí, The Game logra el milagro de aglutinar los dos peores temas jamás compuestos por Taylor ¡imaginen eso! Para cerrar tenemos una power-ballad más o menos decente como Save Me que es un antídoto necesario después de Coming Soon, pero que al lado de otras power-ballads anteriores como Somebody To Love y Spread Your Wings, no deja de ser una baratija para turistas.

En resumen: casi ni un solo tema memorable, algunas incursiones más o menos afortunadas en géneros de la nueva década, baladas promedio inferiores a las anteriores y una buena dosis de condenada mierda para completar el cocktail. La caída definitiva de Queen en su más desgarradora realidad. Qué se le va a hacer. Nada es para siempre. Aconsejo depués de escuchar este álbum poner A Day At The Races o A Night At The Opera para acordarse de qué se trata Queen realmente, no vaya a ser que nos quedemos con ESTA imagen del grupo...

Sección COMENTARIOS DE LECTORES sobre THE GAME!


Hot Space - 1982

6-/10

 

"Love dares you to care for the people on the edge of the night"

 

1) Staying Power; 2) Dancer; 3) Back Chat; 4) Body Language; 5) Action This Day; 6) Put Out The Fire; 7) Life Is Real (Song For Lennon); 8) Calling All Girls; 9) Las Palabras De Amor (The Words Of Love); 10) Cool Cat; 11) Under Pressure.

 

mejor canción: Under pressure

 

Caray! ¿Qué demonios pasó aquí? ... ¡¿¡¿Acaso metieron por error un CD de Michael Jackson dentro de este Hot Space?!?! ... ¿¿Qué hago escuchando todas estas cancioncitas bailables de cuarta?? ... Voy a cambiarlo inmediatamente y que me devuelvan el dinero... ¡Un momento! ¡¡¡ESA ES LA VOZ DE FREDDIE MERCURY!!! Bueno, parece que esto es Queen nomás, aunque cueste creerlo.

Bah, lo que pasó con Hot Space es muy sencillo: El éxito contundente que tuvo el muy funky single Another One Bites The Dust les cayó bastante bien, por lo tanto decidieron sepultar definitivamente su vieja fórmula y sacar un álbum basado casi exclusivamente en cancioncillas similares... un poco de funk, un poco de disco, un poco de dance, hasta reggae (!?!?!) y BANG! Nuevo ENGENDRO terminado. En otras palabras un poco más concisas: Queen entró en la decadencia total y se vendió, se prostituyó a la más barata musiquita bailable para seguir a la moda, sonar en los boliches y vender más discos a los sordos consumidores de este tipo de “cosa” ochentosa. Y después me andan diciendo que Queen no es una banda comercial. ¿Y esto qué es entonces? Sí, alguno dirá que Queen no incursionó en estos géneros de moda por venderse, sino que Hot Space se trata en realidad de un arriesgado e inesperado álbum experimental donde Queen, siguiendo el ejemplo de David Bowie y los Stones, explora géneros modernos con resultados dispares.

Si, puede ser, ambas ópticas podrían tener algo de verdad, pero la cuestión fundamental que interesará al comprador de discos es que Hot Space no tiene ABSOLUTAMENTE NADA que ver con el Queen que todos aprendimos a amar a través de álbumes como A Night At The Opera o Jazz. Es otro grupo, de otro país, de otro planeta y el shock que el fan de Queen puede experimentar apenas escucha la primera canción suele ser mayúsculo. La atmósfera de levedad y diversión es muchísimo mayor incluso que en cualquiera de los discos anteriores; atrás ha quedado la pompa y la fastuosidad, muertas las masas corales, destronados los destripadores riffs de heavy metal y desterradas las gloriosas melodías de antaño... ¿En su lugar? Extendidos y livianos grooves de funk y dance repletos de sintetizadores, bronces, saxofones, guitarritas funky, grititos superfluos de Mercury y efectos de sonido ridículos. Jeje, parece que esto logran nueve años sin usar sintetizadores: que éstos aparezcan todos de golpe de la forma más indecorosa y molesta. Al menos no le podemos reprochar a Queen el ser predecibles y formulaicos.

Ahora, si estas preparándote para ODIAR este álbum y vomitar sobre tu poster de Queen de solo pensar en él, tengo una advertencia para tí... ¡Puedes llevarte una desagradable sorpresa! ¿Qué tipo de desagradable sorpresa me preguntan? Pues ¡¡¡QUE ESTAS COSITAS FUNKY PARA BAILAR TE GUSTEN!!! Sí, entiendo que tus cejas se hayan levantado, lo sé, lo sé, suena como la peor pesadilla... pero es lo que me ocurrió a mí. ¡Maldición! Todas estas cancioncillas como Staying Power, Dancer, Body Language, Action This Day, Back Chat, Calling All Girls suenan soberanamente estúpidas, pero a la vez son AY! tan pegadizas, tan intoxicantes y tan IRRESISTIBLES en su irremediable estupidez que no puedo menos que sonreír cada vez que las escucho, e incluso bailar con la cabeza al son de los ritmos. Hot Space es un placer culpable que remuerde completamente la conciencia: sé que NO DEBERIA obtener ningún tipo de disfrute con esta música, pero ¡Sí disfruto!

Juzgadas rigurosamente como composiciones, todos estos temas son una porquería detrás de otra, suenan todas parecidas, son más livianas que el cerebro de Susana Giménez, se extienden por minutos y minutos sin que nada perezca cambiar y no tienen melodías. Por otra parte, seré en primero en admitir que muchos de los ritmos aquí son PEGADIZOS, así con mayúscula, ya sea por alguna línea de bajo memorable, alguna batería o alguna línea de guitarrra. También vale aclarar que ninguna de estas canciones es ofensivamente desagradable como ciertas cositas de The Game. En aquel álbum cosas similares e éstas como Rock It y Cooming Son me caían insoportables, pero aquí por alguna razón encuentro que son tan solo viñetas livianas, insustanciales y monótonas... pero nunca HORRIBLES. Es decir que juzgadas por lo que intentan ser (numeritos bailables) yo creo que son decentes y demuestran otra vez la enorme sensibilidad con ganchos pop que tenían estos tipos, fuera el género que fuera. Además solo la primera mitad del álbum se ajusta a este paradigma: la segunda mitad ostenta un sonido mucho más cercano al Queen tradicional, al menos gracias al rocker Put Out The Fire y la balada Life Is Real.

Las ya mencionadas cinco primeras canciones constituyen la fase “bailable" del álbum. La apertura Staying Power es probablemente la mejor de todas, gracias a un ADICTIVO riff de bajo sintetizado que aparece y desaparece, pegadizas líneas de guitarra de May ala Another One Bites The Dust y algunos ganchos vocales de primera como “Rock me, baby rock me” y “Blow, baby blow” ¡Ah, qué irresistible! El tema tiene también unos bronces (sintetizados también) que aunque son chotísimos no quedan mal en el contexto de la canción. Sinceramente, por más rechazo que me produzca este tipo de música tengo que admitir que Queen tiene una cuota de éxito al abordar el género y nos hace disfrutar con algo que normalmente odiaríamos (al menos en mi caso, si a nadie más le pasa lo mismo me mato). El problema es que el resto de los temas es más de lo mismo, y realmente: UNA canción de funk-disco para joder un rato puede pasar, pero ¿PARA QUÉ CINCO? En fin: Dancer es virtualmente una COPIA consecutiva de Staying Power, con un riff de sintetizador similar, otro ritmo clásico de funk y más guitarra de May para embellecer. Esta vez los ganchos vocales son cansadores y no aportan nada nuevo: el feo estribillo me hace acordar MUCHO al tema de los Rolling Stones Dancing With Mr. D., que no casualmente es el primer intento proto-disco de esa banda. Hasta la palabra es casi la misma; “Dancing, dancing...” acá es “Dancer, dancer”, cantado virtualmente de la misma forma fea en ambos temas. La bizarra y new-wave Back Chat suena como algo que haría King Crimson más o menos para la misma época, con esas mismas guitarritas a lo Adrian Belew que aparecen en canciones como Startori In Tangier. El groove es agradable, pero eventualmente se olvida. La canción más controversial del álbum es sin embargo Body Language, que ha sido nombrada por muchos una de las peores canciones jamás hechas en la historia de la humanidad. Entiendo más o menos por qué: la letra es POSITIVAMENTE IDIOTA y algunos efectos de sintetizador suenan BOCHORNOSOS, pero en general se trata de otro pegadizo loop de sintetizador que, quieras o no, te va a quedar pegado en la cabeza. Action This Day es más de lo mismo, no me voy a detener a hablar de algo que es más de los mismo.

El álbum da un vuelco dramático con Put Out The Fire ¿Qué eso? ¿¿¿UN RIFF AUTENTICO DE BRIAN MAY??? ¡Vuelve un rocker de Queen! ¡Qué alivio! Alivio sí, pero en rigor es un rocker de segunda que no tiene nada que hacer con sus antecesores de la misma banda. La tradicional balada de Freddie está presente con Life Is Real (Song For Lennon) Claro, todo el mundo hacía canciones para Lennon en esa época, lo curioso es que esta suena como algo que el Lennon solista podría haber compuesto y cantado. El estribillo, agraciado por efectivos cambios de acorde, es bonito pero la canción en sí no es ninguna maravilla. Con el pop bailable de Calling All Girls vuelven un poco los aires “danzarines” de las primeras cinco canciones, pero aquí hay guitarra acústica y todo eso; en todo caso la melodía es medianamente buena y el breve solo de guitarra del final es ¡FANTASTICO! Escuchá cómo suena esa guitarra, MAN!. Otro de los temas más conocidos del álbum es Las Palabras De Amor (Sí, así en castellano!), que no pasará a la historia como su mejor balada pero que, como casi toda balada de Queen, no falla con la melodía y tiene unas hermosas líneas de órgano (o lo que sea eso que suena tan hermoso al principio). Luego del olvidable pero relajante reggae de Cool Cat llegamos al UNICO clásico verdadero que entrega este álbum. Under Pressure es una especie de balada escrita y cantada junto al gran David Bowie (para estas alturas también a punto de venderse de lleno a los ritmos bailables con Let’s Dance). Como el resto del álbum, Under Pressure tiene una estructura volátil e inasible donde no se sabe qué es verso, qué es estribillo y qué es middle eight. No importa; la canción es una joya ya desde la fenomenal, clásica línea de bajo, piano y guitarra con la que abre, y escucharlo cantar a Bowie junto a Freddie todas esas melodías (La canción tiene mucho más de David que de Queen) realmente vale la pena. La canción nunca me maravilló gran cosa, pero en las últimas oídas que le dí al álbum me pegó como un auténtico clásico.

Y así terminamos. Como conclusión debo decir que Hot Space no es tan terriblemente malo como se suele decir: eso sí, la dolorosa levedad de las composiciones no le dan más de un seis, y ciertamente tenés que preparar tu estómago para escuchar muchos grooves modernos y comerciales. Pero si lo haces descubrirás que no hay nada horrendo o ofensivo: solo divertidas y livianitas canciones bailables para divertirse un poco y olvidarse apenas se apagó el equipo de música (aunque sospecho que esa canción Under Pressure puede quedarse bajo la piel).

Sección COMENTARIOS DE LECTORES sobre HOT SPACE!


The Works - 1984

6+/10

 

"Lady Mercy won't be home tonight"

 

1) Radio Ga-Ga; 2) Tear It Up; 3) It's A Hard Life; 4) Man On The Prowl; 5) Machines (Back To Humans); 6) I Want To Break Free; 7) Keep Passing The Open Windows; 8) Hammer To Fall; 9) Is This The World We Created...?

 

mejor canción: I want to break free

 

Sí, al parecer Freddie, Brian, John y Roger se decidieron a terminar con esas cosas bailables raras de Hot Space que tan mal le habían hecho a la reputación del grupo... Esta vez, la banda trata de ser Queen nuevamente, el Queen que todos habíamos conocido ANTES de la hecatombe funky del álbum anterior. Y, efectivamente, esto suena un poco más cercano a lo que se supone que tiene que ser un genuino álbum de Queen, con una saludable vuelta a los típicos rockers con riffs de May y las típicas baladas con pianos de Freddie. Salvo porque en algunas canciones se insiste en el uso de sintetizador, en The Works no aparece casi ningún indicativo de que el experimento de Hot Space efectivamente existió un par de años antes.

¿El resultado? No muy remarcable si me preguntan a mí. De hecho, no veo grandes motivos para considerar a The Works MUCHO MEJOR que Hot Space. Es cierto: este álbum aportó al mundo cuatro EXITAZOS que su antecesor jamás hubiera podido soñar. Y también es cierto: esta vez estamos hablando de verderas CANCIONES hechas y derechas, con melodías, ya no simples divertimentos perezosos e insustanciales basados en pegadizos riffs de sintetizador. En ese sentido uno podría esperar que The Works se tratase de un inmenso salto cualitativo en la carrera de Queen. Sin embargo, luego de escucharlo unas cuantas veces puedo concluir que: a) Los tan mentados “grandes éxitos” son apenas buenas canciones pop que bajo ninguna perspectiva pueden compararse con los clásicos publicados en la década anterior, y b) Todas las demás canciones son rellenos sorpresivamente apáticos que ni siquiera pueden excusarse con ese humor fiestero que salvaba a Hot Space y vienen a demostrar que el estándar de composición de Queen ha decaido notablemente. Hey! Hasta hay temas de Hot Space que superan algunas de estas canciones... ¡Imaginen eso!

Como venía diciendo, The Works aporta al catálogo de Queen cuatro clásicos o semi-clásicos, compuesto cada uno por un miembro distinto de la banda. Todos ellos fueron publicados como singles, los cuales corrieron una suerte dispar: mientras en Europa y otras partes del mundo fueron éxitos ENORMES, en los Estados Unidos nadie les dio pelota. Personalmente puedo entender la reacción de los yankis: estas canciones apenas nos hacen acordar al gran Queen de otros tiempos y si bien las melodías son competentes, ya parecen provenir de CUALQUIER grupo pop aburrido y predecible. Nada extraordinario. Curiosamente, de estas cuatro canciones, las dos más conocidas fueron compuestas por John y Roger. Los éxitos Radio Ga-Ga y I Want To Break Free son dos de las canciones más sobreexpuestas y conocidas de Queen. Personalmente no me preocupa mucho la sorbeexposición de temas cuando estos son REALMENTE buenos: por ejemplo, a pesar de que escuché Bohermian Rhapsody y Somebody To Love como diez mil veces, aún puedo apreciar el poder y la belleza de esas canciones. Pero en el caso de Radio Ga-Ga y I Want To Break Free solo escucho un par de números pop ochentosos y bastante ordinarios que no tienen por qué sonar todo el tiempo y en todas partes. Radio Ga-Ga, el primer gran éxito de Roger Taylor, me irrita particularmente: la melodía está bien y no negaré que el estribillo es pegadizo; de hecho, era una de mis canciones favoritas cuando apenas empezaba a escuchar a Queen. Sin embargo la cosa terminó de hartarme: después de todo los tontos arreglos musicales, repletos de insulsos sintetizadores y percusiones programadas, son un insulto a los que habíamos disfrutado con el Queen “sin sintetizadores” de los 70. (Qué ironía que una canción compuesta por el baterista no incluya una batería de verdad). Y no contemos por favor la letra IDIOTA... ¿Qué demonios es una "radio ga-ga"? ¿Por qué no radio "pu-pu" o radio "ti-ti"? Esto es genérico pop europeo como el que podrían estar haciendo... qué se yo... los Pet Shop Boys. Y aunque no odio particularmente a ese tipo de grupos, esto es Queen. Debería tratar de sonar más creativo. I Want To Break Free, cortesía de John Deacon, es realmente mucho mejor: la melodía vocal es por lejos de lo más atemporal del álbum y el retumbante bajo de los primeros versos garantiza un mayor disfrute. Sin embargo el omnipresente trasfondo de cuerdas sintetizadas se agota con las sucesivas escuchas y el solo de sintetizador (O es una guitarra? ¿Qué demonios es?), aunque pegadizo, suena tonto. Posiblemente sea la mejor canción del álbum, pero no se trata de nada grandioso. La creación de Brian Hammer To Fall, a pesar de ser un hard-rocker bastante genérico, es otro de los contendientes para “mejor canción”, aunque sea por sus buenas partes de guitarra y sus bombásticos coros que realmente pertencen a un decente rocker tradicional de Queen. Por último, Freddie Mercury provee la melódica balada It’s A Hard Life, una reescritura de Play The Game que si bien se disfruta mientras suena, ya empieza a sonar como otra repetición de una ajada fórmula. Estas cuatro canciones son por lejos lo mejor del álbum, y aún así no se me mueve un pelo escuchándolas.

El resto es puro relleno. Keep Passing The Open Windows demuestra que una balada de Queen siempre tiene competencia melódica y se disfruta al escucharla, aún con esa letra barata plagada de horribles clichés como “You just gotta be strong and believe in yourself / Forget al the sadness cause love is all you need”. Insistiendo con la premisa de que este es un álbum mediocre, el tema no es gran cosa: en todo caso, se trata de lo más rescatable entre el relleno. El cierre Is This The World We Created? es una balada acústica “socialmente conciente” muy melódica pero eventualmente olvidable. La última cuota de relativo disfrute está dado por Man On The Prowl, un intento innecesario pero eventualmente agradable de recrear a Crazy Little Thing Called Love, con su estilo cincuentoso en la voz de Freddie y una jovial melodía pegadiza. En contrapartida, los rockers Tear It Up y Machines (Or Back To Humans) son verdaderamente espantosos y atonales, especialmente Machines, que con sus molestos power-chords, su nula melodía y sus ESTUPIDOS efectos digitales demuestra que a pesar de Radio Ga-Ga, Taylor no se olvida de su tradición de aportar siempre la peor canción de cada álbum. Hablando de Radio Ga-Ga, Machines suena efectivamente como una canivalización de esa canción, ya que el ritmo es realmente similar.

Mi tesis es que después de Jazz Queen se transformó en un grupito más, incapaz de aportarle cosas sustanciales a la historia del rock. The Works es un esfuerzo decente, pero eventualmente confirma mi teoría.

Sección COMENTARIOS DE LECTORES sobre THE WORKS!


A Kind Of Magic - 1986

4+/10

 

"The rage that lasts a thousand years will soon be done"

 

1) One Vision; 2) A Kind Of Magic; 3) One Year Of Love; 4) Pain Is So Close To Pleasure; 5) Friends Will Be Friends; 6) Who Wants To Live Forever; 7) Gimmie The Prize; 8) Don't Lose Your Head; 9) Princes Of The Universe.

 

mejor canción: A kind of magic

 

Aquí es donde la verdadera pesadilla comienza. A mi juicio la decadencia de Queen comenzó allá por 1980 con The Game, sin embargo, por tres álbumes consecutivos la banda se las arregló para permanecer dentro de lo “decoroso”: es decir, ni el tan criticado Hot Space ni el muy mediocre The Works eran realmente tan horribles como alguno podría imaginar. Es recién 1986 el año en que el Queenosaurius se desploma definitivamente hacia los albañales más bajos con esta aparatosa y lastimera tentativa de álbum (Y no me pregunten por qué tantos CD’s ESPANTOSOS fueron publicados en ese año). A Kind Of Magic empezó a gestarse como el soundtrack para el film Highlander, y rápidamente la banda compuso con un par de bombásticos rockers sobre luchadores y guerreros galácticos. Sin embargo, para no repetir el error del insustancial y comprensiblemente olvidado Flash Gordon, la banda decidió agregar algunas canciones más y convertir el proyecto en el suecesor hecho y derecho de The Works. Una decisión bastante sabia si quieren mi opinión (aunque más sabio aún habría sido no publicado nunca), pues de otra forma este álbum obtendría un dos o algo por el estilo. Está muy claro que los miembros de Queen están perdidos y no pueden escribir nueve buenos temas para un álbum. Los números orientados a la película Highlander son TRAGICOS (De ahí el nombre A Kind Of Tragic jo jo jo), y las demás canciones no son mucho mejores, alternando entre típico pop berreta de los 80’ (Pain Is So Close To Pleasure), baladas totalmente ordinarias que hasta a Phil Collins le daría asco cantar (One Year Of Love) y rockers de los más toscos y olvidables (One Vision). En fin: relleno, relleno y más relleno, aunque alguna que otra cada tanto sirve para sacar a flote esta cosa que se hunde y se hunde en lo más profundo.

Si me pusieran un revólver en la cabeza y me obligaran a elegir algún highlight seguramente eligiría la pista titular. La canción A King Of Magic incluso me gusta un poco; definitivamente no es más que un pop ochentoso, pero un GRAN pop ochentoso por cierto. Esta vez la melodía vocal está a la altura de cualquier canción clásica de Queen, la sección rítmica es ajustada e infecciosa y la guitarra de May es tan entretenida como siempre. A ver si adivinan quién la compuso... Ajá ¡Roger Taylor! Excelente! Al fin el tipo escribe algo que vale la pena, algo que por cierto le da CIEN VUELTAS a esa porquería de Radio Ga-ga. Y como si esto fuera poco ¡La canta Mercury! ¡¡¡HURRA!!! ¿Tanto tiempo tardó el buen Roger en percatarse que lo suyo NO ES el canto? Ojo! A Kind Of Magic no me vuelve loco, solo me gusta moderadamente, pero tomada en su contexto es un doble milagro: por un lado se trata de una canción buena en un álbum de cuarta, y por otro lado se trata de una canción buena ¡Escrita por Taylor! Me pregunto por qué el tema no se llamó The Miracle... ah, sí, ya hay una canción de Queen con ese nombre. Una lástima.

Otra canción que me gusta es la colaboración entre Mercury y Deacon Friends Will Be Friends. Es muy posible que objetivamente Friends Will Be Friends sea una basura total (Aunque no veo por qué: la melodía es competente y las partes de guitarra patean algunos traseros, si bien la letra mejor no leerla), pero esta fue la canción que me introdujo a Queen, o más ambicioso, que me introdujo en el mundo del rock clásico, a los ocho años de edad cuando todavía escuchaba rondas infantiles. En aquellas épocas (hablo del año 1991) existía en la Argentina una telenovela muy popular que tomaba su nombre de Friends Will Be Friends (“Amigos son los amigos”) y usaba el tema como cortina. Nunca ví la telenovela y la canción no me llamó mucho la atención... Hasta que en diciembre mis maestras de 3er grado la escogieron para nuestro número musical del acto de fin de año de inglés. Preparamos una pequeña actuación (Yo fui actor principal, ejem) y cerramos cantando Friends Will Be Friends. Esta vez el la canción no me pasó desapercibida... ¡¡¡Era un tema de rock!!! y en el salón de actos de mi colegio la cosa ¡Rockeaba! Así que averigüé qué banda la cantaba, supe que era un tal Queen, me compré el Greatest Hits 2, y así empezó todo. Piensenlo, de no ser por esa ridícula telenovela esta página que ahora lees podría no haber existido nunca; ¡Quizá estaría por ahí escuchando, pobre de mí, cosas como Slipknot! Aunque en realidad la canción me pegó recién cuando la cantamos en el colegio... aunque nunca la hubieran elegido si no hubiera aparecido en la telenovela... En fin: ustedes tendrían que haber visto lo que fue el acto de inglés del año siguiente en mi colegio. ¡TODOS LOS MALDITOS GRADOS eligieron canciones de Queen! Mi grado no, por supuesto (¡Ya habíamos sido los pioneros!), pero todos los demás hicieron desde We Are The Champions hasta The Miracle, desde Radio Ga-ga hasta The Show Must Go On. Increíble; incluso uno de los grados hizo una imitación de Queen, con un tipo disfrazado de Freddie y todo. Las maestras estaban hasta las bolas con Queen. Está claro 1992 fue el año pico de popularidad para esta banda, al menos en mi barrio jeje. Volviendo al álbum y a Friends Will Be Friends, la canción ya me aburrió, pero tiene un lugar MUY especial en mi corazón.

El que no tiene un lugar especial en mi corazón es el resto del álbum, que es eminentemente malo. One Vision y Who Wants To Live Forever son las otras canciones más o menos conocidas y la verdad es que no son muy buenas. One Vision, una de las que se utilizó para Highlander, es un hard-rock mediocre que empieza con un buen riff pero se degenera enseguida hacia feos trucos de guitarra y tontos estribillos. Se puede decir que es decente, pero no un clásico. La insulsa balada Who Wants To Live Forever me entusiasma aún menos; esas cuerdas de organito “Casio” son realmente bochornosas y la canción en general me resulta bastante insustancial. Tiene un buen solo de guitarra en el medio, pero francamente no alcanza a hacerla mejor. Al menos puedo admitir que la melodía es agradable... pero nunca levanta demasaido vuelo.

Y lo que queda es patético, realmente patético. Tenemos la impresentable One Year Of Love, una muy, muy, MUY ordianria balada de Deacon, que es basicamente un indigesto cocktail de saxofones y sintetizadores cursis que cualquier oyente de música serio debería repudiar. Digamos que la presencia de Freddie en la voz medianamente evita los vómitos masivos, pero sinceramente es ese tipo de balada sentimentaloide fabricada en serie que CUALQUIER artista pop mediocre hizo, hace y seguirá haciendo por los siglos de los siglos hasta que venga algún holocausto nuclear a escala global. El único contexto en el que me perdonaría escuchar algo así es en el auto de noche, volviendo a casa con alguna joven después de una cita romántica... sería la peor cita romántica de mi vida. John Deacon (Con ayuda de Freddie) también mete la pata con el olvidable, irritante y comercial pop de Pain Is So Close To Pleasure y Taylor se retoma la sana costumbre de escribir malas canciones con el tétrico engendro Don’t Lose Your Head (Esas voces amenazantes que repiten el título una y otra vez son IMBÉCILES). Pero lo peor de lo peor está en los rockers “intergalácticos” orientados hacia el film Highlander. Gimmie The Prize es ESPECIALMENTE abyecta. Los riffs son feos y toscos, los gritos sin melodía de Freddie son insoportables y los diálogos sci-fi de la película insertados en el medio no son precisamente una gran ayuda. ¡Qué horror! Princes Of The Universe no es TAN aberrante, pero por ahí anda. El pegadizo estribillo a capella con el que empieza nos permite abrigar esperanzas de que sea un clásico, pero enseguida la cosa deriva hacia un rocker olvidable repleto de aparatosos power chords y una de las melodías más bobas y erráticas que Queen nos ha dado.

En fin, a todos aquellos que piensan que Hot Space es el absoluto punto bajo de la carrera de Queen les sugiero que den una oída a esta cosa. Igualmente, si pueden, procuren no comprar jamás este álbum, NUNCA. Aún si son fanáticos de Queen, no lo compren. Salvo que quieran perder su fantismo... o lo que es peor... ¡SER FANÁTICOS DE UN ALBUM COMO ESTE!

Sección  COMENTARIOS DE LECTORES sobre A KIND OF MAGIC!


The Miracle - 1989

7-/10

 

"Living breathing rock and roll this godforsaken life"

 

1) Party; 2) Kashoggi's Ship; 3) The Miracle; 4) I Want It All; 5) The Invisible Man; 6) Breakthru; 7) Rain Must Fall; 8) Scandal; 9) My Baby Does Me; 10) Was It All Worth It.

 

mejor canción: I want it all

 

Hagan una cosa. Fusílenme, azótenme, hagánme lo que quieran, pero me lo he pensado un buen rato y concluí que The Miracle es el mejor álbum de Queen desde Jazz. MUY superior a su antecesor A Kind Of Magic, superior al flojo The Works, superior a Hot Space y (aquí viene lo más espinoso) superior al exitoso y ponderado semi-clásico The Game. La razón es muy sencilla; no es que éste sea mucho más consistente que cualquiera de esos álbumes o que no tenga momentos flojos, pero cuando hay una buena canción en The Miracle, realmente ARRASA con los mejores temas de los últimos años, incluidos Under Preassure, I Want To Break Free y A Kind Od Magic. No, no hay nada como Bohemian Rhapsody aquí, pero muchas de las canciones recuperan en buena parte la energía, la creatividad, la VIDA de antaño. Da la sensación de que los miembros Queen, ya concientes de que se acercaba el final, recibieron una especie de inyección de adrenalina impulsándolos a dejarse de boludear, a poner lo mejor de sí mismos de una buena vez, a agotar al máximo las energías que les quedaban y despacharse con el mejor producto que pudieran.

Y lo lograron. The Miracle no pasará a la historia como un gran álbum, pero ciertamente después de la muy poca cosa que veníamos escuchando, este pedazo de plásico tiene sus momentos de redención que a más de un fan de Queen podrá satisfacerlo. O no: en realidad he leído unas cuantas críticas funestas con respecto a The Miracle, pero no alcanzo a comprender como alguien podría preferir los últimos cuatro álbumes a éste: después de muchísimo tiempo Queen vuelve a rockear con toda la vena, pateando una seria cantidad de anos (I Want It All, Was Is All Worth It), a hacer infalibles y casi perfectos números pop (The Miracle, My Baby Does Me) que ponen en ABSOLUTA vergüenza a cosas impresentables como Pain Is So Close To Preasure o One Year Of Love. Vuelven a hacer que incluso algunos temas de relleno suenen sorprendentemente atractivos y a mantener la porquería a niveles insospechadamente bajos. A nivel general la mejoría no se nota mucho, no es un álbum que te dejará exahusto, aplastado contra la pared y sin poder creerlo, pero escuchando los temas uno se da cuenta: The Miracle suma más calidad que cualquiera de los tres álbumes anteriores. Y supera a The Game también, básicamente porque las mejores canciones de aquel álbum (cosas como Another One Bites The Dust y Crazy Little Thing Called Love) no tenían ni la mitad de intensidad de los mejores temas de éste.

Había dicho que la porquería y la basura, que casi nos había innundado en álbumes como A Kind Of Magic se mantiene aquí en niveles aceptables. Es que según mi forma de ver hay solo dos canciones verdaderamente malas. Una de ellas, lamentablemente, es uno de los puntos más bajos de la carrera de Queen; hablo de The Invisible Man, una canción fea, muy estúpida, muy mierda, sin melodía, un bajo bobo y un estribillo embarazosamente IDIOTA con truquitos de sintetizador que nos tendrá a todos buscando un lugar donde escondernos… bah, qué basura, no entiendo todavía como alguien puede haber tenido el tupé de incluirla en los Greatest Hits. La otra canción mala es Rain Must Fall, básicamente por que su intro de sintetizador y ritmos caribeños me hace acordar a Xuxa ¡A Xuxa MALDICION! Eso NO puede ser bueno… Recuerdo que cuendo era chico Rain Must Fall me encantaba locamente, lo cual les da la pauta: es una canción infantil. La melodía, sin embargo, no es mala y por eso, a pesar de lo ingenuo y tonto que puede sonar este pasticho, me permito disfrutarla de vez en cuando. Y no olvidemos que tiene esas orquestaciones de guitarra de clase de May.

El resto de las canciones van de lo decente a lo realmente bueno (y hasta lo clásico) y demuestra a mi juicio que The Miracle tiene mucha más nafta de lo que uno sospecharía. El dúo de temas encargado de abrir el álbum, Party y Khashoggi’s Ship suelen recibir varias críticas de los oyentes, referidas sobre todo a su cualidad de “temas para bailar”, pero yo jamás podría decir que estoy insatisfecho: Party es inocua, pero es ante todo divertida e inusual (las armonías vocales son realmente algo raro), mientras que Khashoggi’s Ship suena más bien como un hard-rocker de los buenos viejos tiempos, con algunas partes que se las arreglan para rockear seriamente, sobre todo en el final. Breakthru tiene una intro a capella absolutamente increíble y aunque esa línea de bajo puede sonar un poco ridícula y fuera de lugar la melodía vocal sigue siendo de primera en todo el resto de la canción. El rocker épico Scandal podría gustarme mucho más si no fuera por el exceso de sintetizadores en sus arreglos: la melodía vocal es realmente tan buena como cualquier otra cosa. Por su parte, la breve e infravalorada My Baby Does Me es un tema pop no muy típico del estilo de Queen: los arreglos bien funky son... cómo decirlo, FANTÁSTICOS y relajantes, con un sonido de bajo de la gran puta, magníficos teclados jazzeros, buena percusión y una espectacular guitarra con doble pista... ¡Sin saxofones!. Este es el tipo de pop comercial que SI me gusta gente: para subir bien el volumen, recostarse y sumergirse en un mundo de simple placer.

Hasta ahí teníamos material para un buen álbum, aunque la verdadera razón por la cual despunta por sobre los trabajos previos inmediatos está en un trío de clásicos cuya perfección e intensidad solo pueden compararse con el Queen de los años setenta. Quizá exagere al llamar “clásicos” a estas canciones, es verdad; lo que ocurre es que tras la apatía generalizada de The Works y A Kind Of Magic, donde los mejores temas eran apenas agradables viñetas pop de corto aliento, estas canciones me han pegado sin piedad con su intensidad y su obvia polenta. ¿Cómo olvidar la atemporal y clásica melodía de The Miracle? Un tema cargado de melodías excelentes y un uso notable y AJUSTADO de los sintetizadores, con un final melódico digno del Queen más clásico. ¿Cómo resistirse a la furia insaciable de I Want It All? Un tema que rockea cielo y tierra con espectaculares solos de May y una PERFECTA melodía de los versos, dejando a canciones como One Vision y Hammer To Fall así de chiquitas como este punto (.). Y no olvidemos la gigantesca épica final Was It All Worth It, con varios riffs rockeros de la putamadre que te tendrán rebotando de una pared a otra, un gran uso de los sintetizadores, pletóricos pero creativos, y una letra emocionalmente devastadora donde Freddie, ya conciente de que se está muriendo de SIDA hace una retrospectiva de su carrera en Queen con poderosa convicción y desgarradora nostalgia... Es por lejos la canción más emocionante de Queen desde Somebody To Love. Todo Was It All Worth It es un tour-de-force espectacular cuidadosamente diseñado para rompernos la cabeza. Desde la atmosférica y oscura introducción saltamos sin tregua a un riff DEMOLEDOR que rockea como si el mundo estuviera por explotar y al que se le van agregando doblados de guitarras hasta darle proporciones épicas. Después del primer verso hay que prestar atención a la parte en que Freddie canta “Now hear my story / Let me tell you about it”; allí Brian May entra con ataque visceral TERRIBLE que hay que escuchar para poder efectivamente creerlo. Creánme, que Queen no rockeaba con este poder de convicción desde Tie Your Mother Down. Y entonces está el estribillo, totalmente melódico, antémico y evocativo que nos muestra de un solo pantallazo en nuestra cabeza toda la carrera de Freddie que esta a punto de concluir. Los efectos orquestales en el medio también son geniales... Y uno siempre está esperando que reaparezca el fenomenal riff del principio.. y lo hace recién al final, con TODA LA VENA, toda la FURIA y la GARRA. Un temazo que te dejará conmovido si eres un seguidor fiel de Queen. La última edición del álbum incluye un interesante lado-B llamado Hang It On There, con partes melódicas y partes rockeras.

Y aquí está The Miracle. La opinión de los oyentes de Queen todavía no es unánime con respecto a su status, pero yo les digo: en intensidad, frescura y calidad canción por canción supera sin problemas a Magic, Works, Hot Space e incluso a The Game y aunque en general suena bastante modernoso, por momentos nos recuerda al viejo y querido Queen de antaño, bombástico y rockero como siempre. Denle una oída y vean qué tal. Por cierto, ¿La tapa del álbum es HORRIBLE o me parece a mí?

Sección COMENTARIOS DE LECTORES sobre THE MIRACLE!


Innuendo - 1991

7+/10

 

"My make-up may be falking but my smile stays on"

 

1) Innuendo; 2) I'm Going Slightly Mad; 3) Headlong; 4) I Can't Live With You; 5) Don't Try So Hard; 6) Ride The Wild Wind; 7) All God's People; 8) These Are The Days Of Our Lives; 9) Delilah; 10) The Hitman; 11) Bijou; 12) The Show Must Go On.

 

mejor canción: The show must go on

 

¿El mejor de Queen desde Jazz? Sí, es MUY probable que así sea. No, no es la joya monumental que ciertos fans de Queen pretenden que sea, pero es un álbum sólido de principio a fin, que viene a limpiar el nombre de la banda, en el momento más dificil y traumático de su existencia. Los mejores momentos de Innuendo superan ostensiblemente a CUALQUIER cosa hecha por Queen en los diez años previos, y solo las mejores canciones de The Miracle y quizá The Game podrían ofrecer alguna competencia en ese lapso. Si, sigue habiendo una buena dosis de relleno, canciones que no hacen justicia al pasado lejano de la banda, que no parecen llegar a ninguna parte, pero seamos indulgentes: Freddie Mercury estaba viviendo de prestado, asolado por una enfermedad terrible que se lo estaba devorando día tras día. Y el tipo aún así siguió trabajando, componiendo y grabando hasta que sus fuerzas finalmente lo abandonaron, obligándolo a descansar, esta vez para siempre. Y lo hizo todo con un espíritu ante el cual no puedo hacer otra cosa que reverenciarme; el tipo se estaba MURIENDO señores, y en vez de decaer y desvanecerse sin fuerzas, salió a la luz, flaco y pálido como una hoja de papel, le dijo FUCK YOU! al SIDA, vivió sus últimos días con intensidad y no solo siguió componiendo, sino que algunas de las canciones de este período son de las más memorables, potentes y emotivas de su carrera.

Es por este motivo totalmente extra-musical que Innuendo es especial. Musicalmente no es un álbum que pase de lo decente. Pero escuchar cosas como I’m Going Slightly Mad, I Can’t Live With You, These Are The Days Of Our Lives o The Show Must Go On, pensando en la situación en la que Freddie las escribió y las grabó es sencillamente devastador. Las melodías, la convicción, la VIDA que hay en este álbum pegan sin piedad y contrastan fuertemente con la apatía de los álbumes anteriores (The Miracle excluído). El Queen antémico, brillante y poderoso de antaño parece resucitar una última vez, antes de desvanecerse para siempre en sus cenizas. La desgarradora melancolía retrospectiva de These Are The Days se entremezcla con el puño apretado y el trance incomparable de mirar a la muerte de frente en The Show Must Go On, e Innuendo se revela así como una potente experiencia emocional, quizá el único álbum de Queen genuinamente sincero, resonante y serio. No es para menos.

Si aislamos ese poderosísimo contenido emocional nos queda la música. Para ser honesto, no tomaría este álbum sobre ninguno de los siete primeros. No soy tan fanático de este sonido modernizado, sintético y genérico que parece más cercano a la FM que al espíritu rockero y glamoroso de los viejos días. Más allá de esto, estas canciones RESPIRAN, resuenan, te transportan y están bien alejadas de la abulia terrible de The Works o A Kind Of Magic. Además, el estilo bizarro de ciertas canciones demuestra que aún a un paso de finalizar su carrera, Queen sigue intentando cosas nuevas, esta vez con resultados festejables. Los highlights de Innuendo podrían considerarse con justicia entre los grandes clásicos de la banda, y el relleno puede sonar más intrascendente, pero nunca se sale de lo agradable y decente. Pero, insisto, este no es un álbum de música; es el último aliento de Freddie Mercury. Escuchar Innuendo sin tener en cuenta esto último es un despropósito, no tiene sentido.

El tema titular abre el álbum con una poderosa sacudida, un sonido portentoso y siniestro que va creciendo, creciendo, hasta convertirse en un gigantesca marcha sinfónica que nos arrastra como un furioso remolino oceánico. La mezcla de sintetizadores modernosos y power-chords de Innuendo podría ser MUY desagradable, pero por algún motivo funciona. Será Mercury quizá, que canta con una pasión y una convicción aplastantes, dandole a la canción un aire épico y trascendental nunca antes vista en una canción de Queen, ni siquiera en We Are The Champions. La letra (¡Voy a analizar una letra de Queen! ¿Qué está pasando?) vendría a ser el último y más potente mensaje de Freddie hacia la humanidad; “Why do we live according to race, color or creed?” se pregunta, y no encuentra respuestas. Es una de las canciones que me gusta hacer sonar en mi cabeza cuando veo en la TV las Torres Gemelas demoronándose por centésima vez, o esos estúpidos tanquecitos avanzando sobre los desiertos de Irak, quizá expresiones extremas de una prepotencia mesiánica que no llega a ninguna parte. No somos Dios, solo hombres, dice Mercury con esta canción, y la gigantesca masa de música que la acompaña, aunque incómodamente modernosa y anónima, es simplemente apabullante. Una épica con todas las letras. ¡Ah! y toca Steve Howe de Yes!!! ¿No es eso genial?

Las cuatro primeras canciones de hecho son brillantes. I’m Going Slightly Mad me aburría mortalmente cuando era chico, pero estos últimos tiempos he vuelto a ella y he descubierto una atmósfera SENSACIONAL, inusual para Queen, con Freddie cantando en un registro muy bajo, sensual y subyugante, acerca de que le faltan un par de jugadores y no que no le llega el agua al tanque y todo eso. La melodía vocal es EXCELENTE, pegadiza y el acompañamiento instrumental es bizarro, minimalista... es en verdad una canción única, distinta a cualquier cosa que haya escuchado. Las cosas siguen bien con el rocker Headlong, ahora sí, Queen deja a un lado la solemnidad, se olvida de todos los problemas y se dedica a rockear con este tonto pero pegadizo tema que no carece de algunos geniales ganchos de guitarra. No está a la altura de las dos primeras canciones, pero está entre los mejores rocks de la etapa tardía de la banda. I Can’t Live With You retoma el lado pomposo de Queen, volviendo a los opulentos coros que los hicieron inmortales, y desplegando la sensibilidad pop de la banda al máximo, atacando con una serie de melodías absolutamente maravillosas, desde la parte ligeramente “blusera” de los infecciosos versos (“I’m having a hard time...”), pasando por el inolvidable “bridge” (“Love is saying Baby, it’s alright...”), y llegando hasta la explosión gloriosa del estribillo y su emotivísima resolución (“I don’t know just how it goes”...). Si, I Can’t Live With You es un número puramente pop y puede sonar un poco comercial, pero esas melodías ¡Ay esas melodías! En realidad, esto es puro Queen clásico.

Después de esos cuatro temas Innuendo baja un poco el nivel. Pero no mucho: Don’t Try So Hard parece en principio una balada de sintetizadores cursi y maricona del estilo de One Year Of Love, pero un leve toque de oscuridad y tragedia en la melodía sirve para que no sea tan terrible. En todo caso, las vocales de Freddie, después de todos estos años, siguen dando escalofríos. Ride The Wild Wind, una reescritura inferior de Breakthru, tampoco es muy remarcable, pero tampoco ofende particularmente mis sentidos. En todo caso, la línea donde Freddie canta “We’re gonna ride tonight” tiene cierta mística, suena como una invitación trascendente que no sé dónde me llevará. La canción más insoportable del álbum es el espantoso pastiche gospel de All God’s People. No me gusta, no tiene melodía, solo gritos “queeneros” que no parecen llegar a ninguna dirección. Es la banda copiándose a sí misma.

These Are The Days Of Our Lives en principio suena liviana y banal, con un típico fondo de sintetizadores, bongos y guitarras de AOR. Son la desgarradora letra, la perfecta melodía y la infinita tristeza que destila los que al fin y al cabo hacen valer la experiencia, elevando un esquema musical genérico y ordinario hasta alturas de incontenible emoción que incluso me han hecho llorar. Yo! El ser más insensible e inexpresivo... imaginen. El tipo se está despidiendo de nosotros, sabe que se acabó, no le queda otra que recordar esos momentos donde todo estaba bien ¿No es eso lo más TRISTE y DEVASTADOR que puede haber? ALTA emoción en esta canción, y la melodía es de primera. Y el trasfondo musical digno de Mariah Carey... pues hasta podría decir que es LO INDICADO para esta canción. ¿Qué quieren que les diga? Quizá podría decir “agreguen guitarras” o “pianos” o “cualquier cosa”, pero ¿No se perdería la melancolía de la canción? No se, en todo caso considerenlo uno de los mejores “soft-balladas-de-remis” que han escuchado.

La extraña Delilah es una melodía intrascendente enmarcada en un background musical también muy ordinario; la melodía rueda suvamente en los oídos sin hacernos nada, hasta que Freddie salta con unos extraños maullidos ¡MIAAAAAAAUUUUUUUUU! El oyente salta del sillón “¿Qué C... pasó aquí?” Jajaja. Sí, es una payasada... pero bueno, dejemos que Freddie se divierta un poco y cante esta estúpida pero pegadiza oda a sus gatos. The Hitman es más rock genérico típico de Queen, con un riff que patea ciertos traseros pero cuya melodía no está a la altura. Bijou es un extraño número instrumental que comienza con uno de esos riffs “virtuoso-clásico” que tantas bandas de heavy metal utilizan hoy en día, para después sumirse en una pieza atmosférica y suave, con cuerdas y guitarras “celestiales” que parece salida del peor Pink Floyd de David Gilmour. No está mal, pero suerte que a Queen no se le ocurrió hacer un álbum exclusivamente en base a canciones como Bijou. ¿O sí se le ocurrió? ¿Made In Heaven alguno...?

Y finalmente el cierre. ¿Qué decirles de The Show Must Go On? En la introducción dije que esta canción me había cansado... y en cierto sentido es así... pero ¡Maldición! Esto es un MALDITO CLASICO! La introducción con esas cuerdas sintetizadas IMPONENTES, esa ESCALOFRIANTE melodía de Freddy que, ahora sí, nos dice definitivamente adiós y nos deja este testamento de lo que fue su vida. ¡Carajo! ¿Es que no es esta la canción más emocionalmente devastadora jamás escrita? Si ya se que es muy personal, pero la sinceridad, la convicción, el desafío apolíneo que exhala Freddie en sus últimos gritos de vida son ya universales, es algo que debe ser experimentado para poder creerlo. Insisto, el tipo estaba A PUNTO DE MORIR... ¿Cómo es que tiene los huevos para escribir esto? ¿Cómo hace para cantarlo, no solo sin que la voz le vacile un instante, sino con más poder y convicción que nunca? Un himno donde básicamente enfrenta a la muerte bien de frente y la mira a la cara, donde no tiene miedo de sonreír y no bajar los brazos hasta lo últmo de lo último y donde al fin y al cabo reconoce que el mundo inevitablemente va a seguir con el “show”, con él o sin él. “I’ll soon be turning / Round the corner now / Outside the down is breaking, but inside in the dark I’m aching to be free” ¡Mama mía! ¡Escalofríos por la espalda! “My makeup maybe flaking but my smile... stays on” ¿Como evitar la piel de gallina con eso? ¿Y la parte de “My soul is painted like the wings of butterflies / Fairy tales of yesterday will grow but never die / I can fly my friends”? ¿Es que no es ese el mejor epitafio que alguien como Freddie podría tener? Resignado, doloroso, pero omnipotente y desafiante aún en el último suspiro. Sí, The Show Must Go on podrá ser musicalmente ordinaria, pero su carga emocional está fuera de toda discusión.

Y de esta manera grandiosa concluye la carrera de Queen, una de las bandas más amadas y odiadas que haya dado el rock. El álbum no es nada del otro mundo, pero las sacudidas poderosas de Innuendo y The Show Must Go On, los encantos irresistibles de I’m Going Slightly Mad y I Can’t Live With You, la inocencia y diversión de Headlong más la reflexión eterna de These Are The Days hacen valer la experiencia. Después de este álbum Freddie Mercury se fue, nada más debía decirse, solo el silencio. Ojalá hubiera sido así.

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Made In Heaven - 1995

3-/10

 

"I'm just a shadow of the man I used to be"

 

1) It's A Beautiful Day; 2) Made In Heaven; 3) Let Me Live; 4) Mother's Love; 5) My Life Has Been Saved; 6) I Was Born To Love You; 7) Heaven For Everyone; 8) Too Much Love Will Kill You; 9) You Don't Fool Me; 10) A Winter's Tale; 11) It's A Beautiful Day (Reprise); 12) Yeah; 13) ?

 

mejor canción: Made in heaven

 

Hasta que no pudo más y tuvo que fallecer, Freddie Mercury siguió componiendo unas cuantas canciones, todas ellas, obviamente, tratando a fondo y de mil maneras el tema de su inminente muerte. No sé si es porque era deseo de Freddie darlas a conocer, o porque los tres sobrevivientes necesitaban unos dólares para comprarse una casa o algo así, la cuestión es que Brian, Roger y John se pusieron a terminar los demos de Freddie y los publicaron bajo el título de Made In Heaven, como el álbum póstumo de Queen. En principio podría decir que se trata de una carroñera y desvergonzada maniobra comercial digna de un buitre necrófilo que se regodea con la muerte y el luto. Pero pensándolo dos veces supongo que no está mal que si Freddie se tomó el trabajo de escribir unas canciones, éstas salgan publicadas, máxime si las letras son realmente tan sinceras y sentidas, como un pequeño homenaje a una de las personalidades más exéntricas y talentosas del rock (Los millones que los tres sobrevivientes hayan percibido son en este caso un “efecto colateral”, parafraseando a nuestro queridísimo amigo el Presidente Bush, je je).

Ahora bien, el hecho de que Made In Heaven pueda ser tomado como “un sentido tributo a la vida y obra de Freddie” no quita su absoluta nulidad musical. De hecho, pensaba en iniciar esta revisión con una serie de insultos y lamentos exagerados, ya saben, del tipo “¿¿¿QUEEEEE??? COMO??? QUË ES ESTA MONTAÑA DE BASURA???” Sí, es que, técnicamente hablando, Made In Heaven ES una montaña de basura, y en parte me parece lamentable que tengamos que escuchar más sobre el sufrimiento de Freddie cuando él mismo lo había dicho TODO en la perfecta The Show Must Go On. No es que me molesten las letras, que realmente me tocan con esa sensación de estar a punto de conocer “el otro lado” y dejar por siempre los dolores del cuerpo... lo que me molesta es la música. Esto NO SUENA como Queen; no sé si es que a Freddie ya le importaba tres pepinos la calidad musical con tal de liberar lo que sentía, o que ni siquiera se ocupó de los arreglos y la culpa es estrictamente de los otros tres gerontes, la cuestión es que el álbum suena como una patética seguidilla de power-ballads de sintetizador más acorde a un soundtrack de Disney que a un álbum de lo que, supuestamente, es una banda de rock. Sí, la voz de Freddie sigue siendo la voz de Freddie y la guitarra de May es inconfundible (aunque ya redundante)... pero ¿POR QUÉ DEMONIOS ESOS ARREGLOS? Eh? ¿Por qué diantres trasformar las últimas canciones de Mercury en una colección de anónimas baladitas sensibleras y bochornosas que inducen al vómito? O sea, no son cosas abyectas u horribles, pero vamos, nadie quiere más de ese tipo de baladas “antémicas” con coros gospel, sintetizadores genéricos, solos de guitarra complacientes, cambios de tono climáticos sobre el final y melodías cursis, ideales como trasfondo para alguna fiesta de despedida de amigos donde todos se abrazan y lloran de emoción por algún motivo estúpido, o como canciones para la misa donde todos cantan hermanados con las manos en alto, o como siempre me gusta decir, para el remis que nos lleva de vuelta a casa una medianoche perdida de verano. Imaginense de lo que estoy hablando. Si no podían hacer un buen rocker porque no se condecía con el espíritu “místico” y “mortuorio” del disco, podrían al menos haber tratado de sonar como UNA MALDITA BANDA DE ROCK!!! Qué se yo, usar una batería de verdad, meter un par de riffs, traer a algún pianista que tocara... uhmmm... algo como... UN PIANO DE VERDAD! No, esto así como está es espantoso.

¿Pero son arreglos malos arruindando buenas canciones? Hum... no. Son todas baladas demasiado azucaradas y convencionales, y termina aburriendo. Algunas melodías son buenas, pero muchas no van a ningún lado, y suenan empalagosamente similares. No digo que no tenga su carga emocional; poner la voz de Freddie en uno de sus conciertos jugando con el público al final de Mother's Love es un golpe un poco bajo, pero realmente pega fuerte. Todo tiene una atmósfera de “celebración”, de “in-memoriam”. Supongo que por eso esta bien que Made In Heaven exista, pero la realidad es que ninguna de estas canciones agrega nada al legado de Freddie o de Queen. Solo espero que Freddie haya aprobado esta cosa y no esté revolviéndose en su tumba.

A ver... cómo comentar tema por tema una suceción de cosas grises y todas parecidas? Esto me supera. Empezaré por nombrar aquellas canciones más o menos decentes, como por ejemplo Too Much Love Will Kill You, que también apareció en el primera álbum solista de May y que con el correspondiente tratamiento instrumental (léase: sin ese pianito sintetizado que apesta) podría haber sido un legítimo clásico del Queen tardío, debido a su buena, memorable y conmovadora melodía vocal. Cosas como Made In Heaven, que si bien empieza con un HORRIBLE golpe marcial que me hace acordar peligrosamente al penúltimo álbum de Pink Floyd, puede decirse que la melodía está bastante buena, sobre todo en el estribillo. Tampoco me molesta tanto Let Me Live, que más allá de sus irritantes coritos gospel transmite un gran entusiasmo que el resto del álbum no tiene. Por otra parte, cosas como You Don’t Fool Me, con ese pianito de MIERDA que suena al principio, o Winter’s Tale o My Life Has Been Saved son lo más aburrido y tonto que se pueda imaginar... bah. No, no tiene sentido ir tema por tema. Son todos lo mismo, todos iguales, todos malos, se pueden digerir porque son melódicos y suavecitos, pero es ese tipo de música absolutamente nula y aséptica que nunca me cansaré de condenar. Creo que la banda sonora de Pocahontas tiene más valor musical que esta porquería. Y juro que, digan lo que digan, NO VOY a escuchar esa cosa de veinte minutos donde Freddie habla vaya-uno-a-saber-qué-carajo con sus gatos... no quiero llegar a semejantes extremos de sinsentido. Bah, ya me harté de este álbum. Realmente blando y ridículo y eventualmente innecesario. Solo Made In Heaven y Too Much Love Will Kill You más o menos funcionan, y eso solo por sus EXCELENTES melodías.

La conclusión es: no necesitas esto. NADIE necesita un ejercicio de autoplagio mezclado con Backstreet Boys y pompa Hollywoodense. El título del álbum además es estúpidamente pretencioso; si esta es la música que se hace en el paraíso prefiero una reencarnación. Por favor, mantengase alejado de esto. Me parece que cuando Freddie cantó que “The Show Must Go On”, alguien se lo tomó DEMASIADO literalmente.

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COMPILADOS DE HITS


Greatest Hits - 1991

HHHHH

 

1) Bohemian Rhapsody; 2) Another One Bites The Dust; 3) Killer Queen; 4) Fat Bottomed Girls; 5) Bicycle Race; 6) You're My Best Friend; 7) Don't Stop Me Now; 8) Save Me; 9) Crazy Little Thing Called Love; 10) Somebody To Love; 11) Now I'm Here; 12) Good Old Fashioned Lover Boy; 13) Play The Game; 14) Flash; 15) Seven Seas Of Rhye; 16) We Will Rock You; 17) We Are The Champions.

 

mejor canción: Somebody to love

 

Lo que viene a continuación es casi una explicación científica que puede marearte. Si no te gusta lo académico ni lo taxonómico te aconsejo saltearte los próximos siete párrafos y pasar directamente al octavo (y último). 

El asunto con los Greatest Hits de Queen es casi más complejo que construir un rascacielos. Según los países, según los años, según los formatos, tanto las tapas como las canciones y los títulos han ido cambiando como una chica se cambia de ropa en tres o cuatro días. La pareja de compilados que estoy revisando aquí es la que yo considero la más legítima y valiosa, pero con la relativamente reciente adquisión de los derechos por parte de Hollywood Records y el relanzamiento compulsivo de todas las colecciones de hits, la cosa se ha convertido en una ensalada de ofertas dificil de descifrar. Aquí lo intentaré, pero si la cosa te resulta confusa, no digas que no te advertí.

La primera colección de hits de Queen data del año 1981 (uno antes de que yo naciera), cuando Queen ya se perfilaba como una excelente banda de hits y singles, y no tanto de álbumes. La selección de aquella primitiva edición, del sello Elektra, se basaba exclusivamente en los singles más exitosos del grupo, llegando a catorce temas, incluídos Under Pressure y Keep Yourself Alive. En algún momento, unos años más tarde, el EMI Records re-editó el compilado de Elektra retirando esas dos canciones y agregando los singles Don't Stop Me Now, Save Me, Seven Seas Of Rhye, Good Old-fashioned Lover Boy y Now I'm Here. Esta es la versión que estoy revisando aquí; obviamente, el Greatest Hits de 1981 desapareció para siempre. La allmusic guide señala que la re-edición se lanzó en 1994, pero yo estoy seguro que mi papá compró el CD en 1992, e incluso tengo una versión en casete, adquirida en 1991, que incluye una versión en vivo de Love Of My Life en detrimento de Seven Seas... Vaya uno a saber, quizá en Argentina salió un par de años antes que en los EEUU. En 1991, EMI lanzó también un segundo compilado, el Greatest Hits 2 de tapa azul, que agrupaba por vez primera los éxitos de la segunda etapa del grupo (incluido Under Pressure que había sido descartado para la reedición de GH) y que reviso más abajo.

Como si esto no fuera suficientemente complicado, en 1992 el sello Hollywood Records compró los derechos sobre la obra de Queen y lanzó un nuevo compilado de éxitos, orientado hacia el mercado estadounidense, bajo el título de Classic Queen. Este compilado tiene una portada muy similar al del Greatest Hits 2 de EMI y básicamente es un hijo bastardo de ESE MISMO compilado con TODO mezclado; temas como Breakthru, I Want To Break Free, Friends Will Be Friends, It's A Hard Life, Innuendo y The Invisible Man han sido descartados y se han agregado otros del Greatest Hits de EMI como Bohemian Rhapsody, otros del Greatest Hits de Elektra como Keep Yourself Alive y cosas descolgadas que nunca habían aparecido en recopilaciones de éxitos como los feroces rockers Tie Your Mother Down y Stone Cold Crazy más la nauseabunda balada One Year Of Love. En pocas palabras, Classic Queen es un ABSOLUTO ENGENDRO de compilación que no le recomiendo a nadie.

NO CONFORME con este pasticho inmundo, Hollywood Records procedió a re-lanzar OTRA VEZ el Greatest Hits 1, bajo el título de Greatest Hits y con una portada morada o borravina. Este compilado es básicamente el Greatest Hits 1 clásico de EMI, el que aquí reviso, pero con las correspondientes mutaciones del caso. En esta ocasión quedan fuera nada menos que Bohemian Rhapsody (pues ya había ido a parar al Classic Queen) y Flash, para agregar temas como Body Language (!?!?!?!?) y I Want To Break Free, uno de los que había quedado afuera en la hecatombe del Classic Queen. Obviamente, esta versión del Greatest Hits es una aberración, y TAMPOCO te la recomiendo.

Cabe aclarar que estos dos compilados estuvieron destinados al mercado estadounidense. Para el resto del mundo la dicotomía normal es Greatest Hits y Greatest Hits 2. Para EEUU es Classic Queen y Greatest Hits en ese orden. Pero aún FALTA MAS!!! Hollywood "Frankeinstein" Records se detuvo a contemplar sus dos pequeñas mutaciones estadounidenses y se dieron cuenta de que habían hecho un completo descalabro. Meter Body Language... mezclar Keep Yourself Alive con One Vision... arhhhgg. Entonces tuvieron la idea brillante (sin ironía) de recuperar los Greatest Hits británicos originales, los clásicos de EMI que aquí reviso, y publicarlos en un set doble para el mercado norteamericano. De esta forma, los compradores de EEUU, pudieron por fin acceder a los VERDADEROS Greatest Hits y olvidarse quizá de esos horrendos cash-in bastardos de Classic Queen y su sucesor. 

Para cerrar con broche de oro su campaña de deformación, a Hollywood Records se le ocurrió lanzar un nuevo compilado llamado Greatest Hits 3, que no es otra cosa que EL ROBO A MANO ARMADA MAS GRANDE DEL SIGLO. ¿En qué consiste esta cosa? Pues en una colección que reúne material de a) Made In Heaven; b) Las carreras solistas de Freddie Mercury y Brian May y c) El homenaje a Freddie que se celebró en Wembley. O sea, un mero compilado de RAREZAS, no de hits, y encima de rarezas malas, pues qué se puede esperar de un compilado que toma su material de Made In Heaven? La última jugada de Hollywod fue la Platinum Collection que agrupa los Greatest Hits clásicos de EMI más esta tercera igniminiosa edición en una lujosa publicación única.

Repasando. Los Greatest Hits de Queen están compuestos por: a) Un GH original de 1981 que desapareció del mercado mundial a fines de los ochetnas; b) Una pareja formada por Greatest Hits 1 y 2 editados por EMI para el mercado británico, el primero basado en el GH de 1981 y el segundo creado desde cero; c) Una pareja bastarda formada por Classic Queen y Greatest Hits editados por Hollywood Records para el mercado estadounidense, homólogos de Greatest Hits 2 y 1 respectivamente; d) Un set doble que agrupa los Greatest Hits de EMI para el mercado estadounidense y e) Un Greatest Hits 3 que es una basura inútil. Como verán, la historia de estos compilados está muy convulsionada y, por lo que conozco, solo ha sido superada en complejidad por la discografía de éxitos de The Who. Obviamente es un dolor de cabeza, pero también es entretenido, uno podría fundar una ciencia que trate el tema.

Volviendo, ahora sí, al álbum. Este es el compilado de grandes éxitos de EMI records. La selección de temas es objetiva; estos no son los mejores temas, sino los éxitos. No obstante, da la casualidad que en el caso de Queen, éxitos y mejores temas van de la mano. La única objeción que tengo es la inclusión del bodrio de Flash. No sé si fue un éxito, lo único que sé es que temas como Tie Your Mother Down, Love Of My Life, It's Late o incluso uno del álbum debut, que está injustamente omitido, habrían valido más la pena. Tampoco me entusiasma mucho Save Me, pero no hay nada que hacer. Si fue un éxito fue un éxito. La culpa es de la masa. La canción Fat Bottomed Girls aparece en su versión editada para single (O sea, la misma toma maestra pero con partes cortadas), la cual sacrifica generosas porciones de riffs y jams. Una lástima. Si no eres fanático de Queen y no quieres incursionar en sus álbumes, este compilado es ESENCIAL. Todos los temas son esenciales.

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Greatest Hits II - 1991

HHHHH

 

1) A Kind Of Magic; 2) Under Pressure; 3) Radio Ga-Ga; 4) I Want It All; 5) I Want To Break Free; 6) Innuendo; 7) It's A Hard Life; 8) Breakthru; 9) Who Wants To Live Forever; 10) Headlong; 11) The Miracle; 12) I'm Going Slightly Mad; 13) The Invisible Man; 14) Hammer To Fall; 15) Friends Will Be Friends; 16) The Show Must Go On; 17) One Vision. 

 

mejor canción: The show must go on

 

Esta vez ya no voy a marearlos con historias confusas de Greatest Hits. Esta es la continuación del Greatest Hits de EMI, y como aquella, resulta una compilación sumamente coherente y valiosa de la segunda etapa (1982 - 1991) de esta banda británica. 

Sin embargo, la nota es menor. Esto obedece a varias cuestiones. En primer lugar, todos sabemos ya que la segunda edad de Queen es ABISMALMENTE inferior a la primera. Mientras en los primeros seis discos, Queen se dedicó a una brillante combinación entre hard-rock sudoroso, ballet, ópera y vaudeville, en los 80 la banda se convirtió en un sonámbulo sin rumbo que se debatía entre ordinarias viñetas de synth pop y metal genérico. Esto no quiere decir que los temas de Greatest Hits sean malos... Nada de eso, después de todo, esto es un compilado de lo MEJOR que tiene esta etapa de Queen. Solo que, evidentemente, la música palidece frente a la de sus años más clásicos. Otro problema es que muchas de estas canciones aparecen en su versión editada para single, y no en la versión de LP. Un caso notable es el de I Want It All, que si bien no pierde nada de su fuerza y potencia, no logra ser tan buena como la versión de The Miracle. Otras canciones que fueron cortadas son Under Preassure y One Vision.

En cuanto a la selección, no hay mucho para quejarse esta vez. Muchas de las canciones que aparecen aquí no hacen nada por mí, pero estamos hablando del Queen de los ochentas y la verdad es que tampoco hay tanta abundancia de calidad como para andar pidiendo demasiado. The Invisible Man sigue siendo una verdadera porquería que no merece aparecer en NINGUN disco, creo que su destierro fue la única cosa buena del bastardo Classic Queen. Who Wants To Live Forever, One Vision y Radio Ga-Ga tampoco me hacen temblar de emoción, pero al menos no son tan horribles. Los casos obvios de temas que deberían haber sido incluidos son Was It All Worth It y Those Were The Days, pero en general se eligieron los mejores tracks de los anteriores cinco álbumes, así que no me quejo.

Esta compilación no es ni la mitad de escencial que la anterior, pero si aquella te gustó, no desrecomiendo pasar a esta. Es una música sustalmente diferente, pero el sello de Queen permanece, así que avanti.

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Rocks - 1997

HHHHH

 

1) We Will Rock You; 2) Tie Your Mother Down; 3) I Want It All; 4) Seven Seas Of Rhye; 5) I Can't Live With You; 6) Hammer To Fall; 7) Stone Cold Crazy; 8) Now I'm Here; 9) Fat Bottomed Girls; 10) Keep Yourself Alive; 11) Tear It Up; 12) One Vision; 13) Sheer Heart Attack; 14) I'm In Love With My Car; 15) Put Out The Fire; 16) Headlong; 17) It's Late; 18) No One But You (Only The Good Die Young).

 

mejor canción: It's late o Tie your mother down

 

Queen, o lo que queda de Queen, sigue aprovechando su vasto catálogo para inventarse compilados y chupar algún dinerillo por allí. Todo compilado póstumo, sobre todo después de los descalabros de cosas como Classic Queen, merece ser olfateado con escepticismo, sin embargo esta vez creo que no está tan mal; la idea de una colección que rescate el costado más rockero de la banda se oye más o menos atractiva, pues si algo urgía tras ese bochorno anti-rock de Made In Heaven, era hacerle acordar al mundo que Queen también fue, en esencia, una excelente y rompeculos banda de hard-rock. Y que esto se aplica a la totalidad sus casi veinte años, ya que todos los álbumes regulares del grupo menos The Game y Flash aparecen representados por alguna canción. Ahora bien, no veo en qué medida Queen Rocks puede resultarle útil a un fan del grupo; más bien parece pensado para los oyentes de hard-rock que aún no se han familiarizado con la banda y necesitan algún buen riff pesado o una buena guitarra distorsionada para engancharse.

La verdad es que con Queen Rocks no se alcanza a descubrir en toda su dimensión la gran cantidad de excelentes rockers que ha escrito la banda a lo largo de su historia, pues hay unos cuantos que han quedado injustificablemente afuera; aún así el pantallazo no deja de ser generoso; por ejemplo, el fenomenal riff-rocker de It's Late, tomado de News Of The World, no podía faltar, y no falta, ya que está a la altura de cualquier AC/DC o Aerosmith, por nombrar las dos bandas de hard-rock de su momento (1977) y ni hablar de Led Zeppelin, que por aquel entonces era un dinosaurio al borde de la extensión en el proceso de grabar basuras como In Throught The Out Door. Lo mismo puede decirse del glorioso cock-rock de Tie Your Mother Down, cuyo BESTIAL riff no hubiera avergonzado para nada a Angus Young. Otros infaltables temazos que Queen Rocks rescata son el proto-trash de Stone Cold Crazy, el glam-rock de Now I'm Here, el anfetamínico pseudopunk de Sheer Heart Attack, y aquel himno al hard-pop llamado Fat Bottomed Girls. También se hace justicia por fin con el álbum debut al incluir a Keep Yourself Alive.

Otras inclusiones bastante acertadas son las tardías I Want It All, I Can't Live With You (en una buena toma alternativa) y Headlong, que demuestran que Queen rockeaba de lo lindo aún en su lecho de muerte, y el buen tema de Brian Hammer To Fall, que cuenta sin lugar a dudas entre los más metálicos jamás hechos por el grupo. Por el contrario, hay varios temas incluidos que no me impresionan demasiado y cuya presencia se me hace injusta teniendo en cuenta lo que se dejó afuera. Supongo que era natural que entre We Will Rock You, pero aunque me gusta jamás la contaría entre las grandes canciones de Queen; solo vale por su brillante tono de guitarra al final. Seven Seas Of Rhye no me suena demasiado rockera ni demasiado sobresaliente, lo mismo que I'm In Love With My Car; ahora la tolero mucho más que antes, pero aún así no me parece que sea de los mejores rockers del grupo. Exactamente lo mismo va para la ordinaria One Vision (aunque quizá había que poner ALGO de A Kind Of Magic y en ese caso me parece la elección adecuada), la fea Tear It Up y la inocua Put Out The Fire (nuevamente, ALGO había que poner de Hot Space), estas últimas siendo las dos apariciones más incomprensibles de todo el compilado.

El desatino de estos cortes dudosos se revela criminal cuando uno se detiene a pensar los grandes rockers del grupo que quedaron afuera... Lo que me chocó inmediatamente fue la ausencia de Death On Two Legs... ¿Qué clase de compilado de hard-rocks se olvida de uno de los más únicos y feroces rockers de Queen? También me resulta insoportable que por la mera corrección de abarcar todos los álbumes se deperdicie material de primera como Son And Daughter, uno de los más infernales y pesados del grupo; Ogre Battle, que sin duda hubiera sido mucho mejor embajador de Queen II que Seven Seas; la excelente Get Down Make Love, quizá la más oscura, pesada y bizarra de todas las canciones del grupo; Dead On Time, un rocker espectacular con un riffeo IMPERDIBLE de May... en fin. De haberse incluido todos estos temas en vez de cosas como Tear It Up, One Vision o Put Out The Fire, la cosa hubiera sido sin lugar a dudas más completa y satisfactoria.

Pero esto es Queen, y no se podían dormir en paz sin la correspondiente cuota de voracidad comercial: por eso el álbum incluye al final un tema nuevo compuesto por May en memoria de Freddie, llamado No One But You (Only The Good Die Young). En alguna revista crítica lo caratularon como un "bochorno lacrimoso", pero yo prefiero creer que se trata de un homenaje sincero, aunque por momentos un tanto melodramático, al gran Freddie. Sobre todo porque la canción no está tan mal como hubiera pensado: es una balada atravesada por la misma onda solemne y antémica de los temas de Made In Heaven, pero esta vez May se preocupó por que sonara más a Queen que a Phil Collins; el estribillo es digerible como puro Queen clásico (inspirado un poco por In The Lap Of The Gods Revisited) y no hay ningún sonido de sintetizador cursi para arruinar la cosa.

Queen Rocks no es más que un nuevo compilado orientado al oyente casual que nada nuevo aporta al mundo de la música, pero esta vez no puedo ser muy crítico ya que hay un propósito claro y legítimo: resaltar y recordar la muchas veces olvidada faceta rockera de Queen. Lo podrían haber echo bastante mejor, pero tiene suficientes grandes temas para sostenerse. Si quieren un verdadero bodrio comercial sin sentido, pasen al siguiente compilado.

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Greatest Hits III - 1999

HHHHH

 

1) The Show Must Go On; 2) Under Pressure (Remix); 3) Barcelona; 4) Too Much Love Will Kill You; 5) Somebody To Love; 6) You Don't Fool Me; 7) Heaven For Everyone; 8) Las Palabras De Amor (The Words Of Love; 9) Driven By You; 10) Living On My Own (Remix); 11) Let Me Live; 12) The Great Pretender; 13) Princes Of The Universe; 14) Another One Bites The Dust (Remix); 15) No One But You (Only The Good Die Young); 16) These Are The Days Of Our Lives; 17) Thank God It's Christmas. 

 

mejor canción: These are the days of our lives

 

Un horror. No se si reir o llorar. El Greatest Hits III de Queen es la más abyecta, la más inmunda, la más horrorosa maniobra comercial de la historia del grupo, o de CUALQUIER grupo grande de la historia del rock. Los tres sobrevivientes de la banda más algún concilio de empresarios discográficos sin escrúpulos destrozan definitivamente la reputación de Queen con esta verdadera estafa de disco que no es más que un REJUNTE lastimero, un patético aborto de la naturaleza que no tiene la más mínima razón o derecho de exisitir.

Claro, era 1999 y estos muertos de Hollywood Records habían aguantado DOS años sin robar con un compilado de Queen (aunque sí habían publicado un box-set con sus primeros ocho álbumes el año anterior). Era demasiado tiempo, y no habían comprado los derechos sobre el catálogo del grupo para abanicarse con el contrato; había que seguir exprimiendo el pobre cadáver de Queen hasta dejarlo seco y mutilado. Así que se reunieron de urgencia en una asamblea general y dijeron "¿Qué publicamos ahora?", "¿Cuál será nuestro próximo curro?", "¿Cómo nos aprovechamos de los fans descerebrados que se compran cualquier cosa que diga "Queen" en la tapa"? Luego de un encendido debate en el cual se oyeron proyectos fascinantes, como la de un CD doble de remixes bailables del disco Flash Gordon o uno con varias remakes de Bohemian Rhapsody a cargo de artistas invitados tales como Phil Collins, Celine Dion y Lenny Kravitz, alguien tuvo la maravillosa idea de un nuevo Greatest Hits y no se lo pensaron dos veces. Me pregunto cuál habrá sido el papel de los tres sobrevivientes del grupo; ¿Habrán tenido ellos la última palabra para que esta farsa tomara forma? Si fue así, pues que se vayan al infierno: no pueden ser TAN buitres, TAN chupasangres y seguir carroñando con el pobre Freddie, al mismo tiempo que echan más y más basura sobre la cabeza de los inocentes fans.

¿Pero qué es lo que tiene de malo este nuevo Greatest Hits? Tiene de malo que NO ES EN ABSOLUTO un "Greatest Hits": es un un híbrido, un rejunte, una mutación imposiblemente forzada donde aparece CUALQUIER COSA tomada de CUALQUIER PARTE. Lo peor de todo el asunto es que SE PODRÍA haber recopilado una colección decente a partir de los varios excelentes temas que no habían entrado en los dos primeros GH's, pero en vez de eso los tipos de Hollywood Records prefirieron tomar sobras y rarezas aleatorias, rascándolas de cualquier parte sin el más mínimo criterio, revolviendo brutalmente en TODOS los rincones posibles y rellenando los espacios vacíos con inventos espantosos que nunca jamás deberían haber visto la luz. Cualquier fuente fue bienvenida a la hora de mezclar canciones, ningún espacio quedó sin ser registrado: los últimos discos de Queen, las carreras solistas de Mercury y Brian, los covers en vivo del Homenaje a Freddie en Wembley, el papelón de Made In Heaven, el Queen Rocks y hasta REMIXES de "artistas" anónimos que NADA tienen que ver con Queen!... Los únicos que, oh maldita casualidad, no se tomaron en cuenta fueros los muchos buenos temas de los buenos discos de la primera etapa del grupo. El resultado es esta impostora colección de cabos sueltos totalmente inecesaria y forzada, un claro engendro comercial que no sirve para un comino. El compilador de esta cosa MERECE una muerte lenta, cruel y dolorosa.

Los únicos títulos que se tomaron del Queen regular que todos conocemos fueron These Are The Days Of Our Lives (Innuendo), Princes Of The Universe (A Kind Of Magic) y Las Palabras De Amor (Hot Space). ¿Es que hay algo más CAPRICHOSO y ALEATORIO que eso? ¿Por qué no ponían más canciones verdaderas de Queen? ¿Por qué no incluían algo de otros álbumes? These Are The Days sin dudas merecía estar en algún compilado de hits, y la muy decente Las Palabras De Amor sirve como segundo representante de Hot Space... pero Princes Of The Universe es una basura infumable que no tiene por qué estar acá. Realmente parece que alguien tiró un par de dados a la hora de elegir los cortes.

Pero esas tres canciones son LAS UNICAS verdaderas canciones de Queen que aparecen, y justamente por eso uno cae en la cuenta del deforme engendro que es este disco. Porque de toda la carrera regular del grupo incluyen TRES miserables canciones y de Made In Heaven ponen CUATRO... ¿Se dan cuenta de qué estoy hablando? Y encima de esos cuatro, You Don't Fool Me y Heaven For Everyone son unos bodrios cualunques que nada contribuyen al legado de la banda. Al menos Let Me Live y Too Much Love Will Kill, sin ser ninguna maravilla, suenan cercanos a legítimos temas de Queen. ¿Y el resto? Variedades surtidas tomadas cualquier lado, algunas de ellas convenientemente deformadas vaya uno a saber por qué razón. Hay dos tomas en vivo del Tributo a Freddie Mercury: The Show Must Go One, interpretada por Elton John y Somebody To Love, interpretada por George Michael. Ambas suenan bastante bien y son conmovedoras por el contexto, pero me pregunto qué servicio puntual le hacen al fan teniendo las superiores originales. De lo que se raptó de las carreras solistas de May y Mercury, lo más sobresaliente es Barcelona, la canción que Freddie grabó junto a la soprano española Monserrat Caballé para las olimpíadas de 1992 (adivinen en qué ciudad fue, tienen tres oportunidades). Las melodías son realmente bellas y la performance vocal de ambos es ciertamente conmovedora, aunque siempre me pregunté por qué diablos se usaron letras en inglés para representar a una ciudad catalana. También hay un corte del primer álbum solista de May, Back To The Light, en el genérico y aburrido rocker Driven By You y un decente cover de The Great Pretender grabado por Freddie antes de morir. ¿Se dan cuenta no? Un tema de Brian May solo y otro de Freddie Mercury con un cover de LOS PLATEROS en un disco supuestamente de Queen... es absurdo, es forzado, es una gran mentira. Aparte, hay dos "perlas" perdidas del grupo: una es la irrelevante balada Thank's God It's Christmas que no se de dónde salió ni me interesa, y el decente cash-in No One But You, publicado originalmente en el compilado Rocks.

Pero sin duda lo más abyecto y criminal del disco está en las versiones remixadas para clubs bailables de Under Pressure, Another One Bites The Dust y el tema de Mercury solista Living On My Own. Porque ya era bastante repulsivo meter cosas de Elton John y George Michael, revolver las irrelevantes carreras solistas y meter cuatro temas del repugnante Made In Heaven, pero estos remixes anónimos y berretas son una herejía que supera todo lo conocido. Pensar que un disco que se llama Greatest Hits de Queen aparecen CANCIONES REMIXADAS PARA BAILAR por vaya uno a saber qué DJ incompetente me da dolor de muelas. Nunca se vio semejante violación de la naturaleza en pos de una meta comercial. Sangriento, pesadillesco, monstruoso. El fantástico himno Under Pressure se ve convertido en un patético tema bailable del montón, de muy mala calidad y plagado de repeticiones absurdas que matan las neuronas... ¿A quien carajo le puede gustar una cosa así? Living On My Own no era muy bueno en primer término, pero sin dudas que ese ritmo berreta de cajitas electrónicas no ayuda nada. Pero lo peor de lo peor es el remix RAPERO que hacen de Another One Bites The Dust. No se puede creer; no entiendo como Deacon permitió esta masacre con uno de sus mejores temas. La cuestión es que lo que era una inolvidable canción disco termina como un rap asqueroso en el que un intruso agrega versos raperos sobre las vocales repetidas de Freddie. La sola inclusión de esta BASURA hace que el álbum pierda toda la credibilidad. Hace que QUEEN pierda credibilidad; después me pregunto por qué los fans de música tienden a odiar a Queen: no hay remixes así de canciones de Bob Dylan. Si los hay, me suicido mañana mismo.

En fin; una atrocidad comercial sin sentido. No lo compres, AUN si sos fan de Queen. Hasta que la última copia de esta bazofia no arda en los infiernos, el pobre Freddie no descansará en paz. No tengo más que decir.

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