THE ROLLING STONES

La original / clásica (1963 - 1969): Mick Jagger: voz, harmónica / Keith Richards: guitarra solista y voz / Brian Jones: guitarra, sitar, flauta, mellotron, saxofón / Charlie Watts: batería / Bill Wyman: bajo.
La actual / última (1993 - 2004): Mick Jagger: voz / Keith Richards: guitarra solista y voz / Ron Wood: guitarras / Charlie Watts: batería
Otros: Mick Taylor: guitarra (1969 - 1975)
ÍNDICE |
TEMAS SOBRESALIENTES |
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1973 - Goats Head Soup 1974 - It's Only Rock & Roll 1976 - Black And Blue 1977 - Love You Live (live) 1978 - Some Girls 1980 - Emotional Rescue 1981 - Tattoo You 1982 - Still Life (live) 1983 - Undercover 1986 - Dirty Work 1989 - Steel Wheels 1991 - Flashpoint (live) 1994 - Voodoo Lounge 1995 - Stripped (live) 1997 - Bridges To Babylon 1998 - No Security (live) 2004 - Live Licks (live) 2005 - A Bigger Bang
SINGLES y ARCHIVOS: 1986 - The London Years
COMPILADOS DE HITS: 2002 - Forty Licks |
It's All Over Now (12 x 5) Little Red Rooster (Now!) The Last Time (Out Of Our Heads) Satisfaction (Out Of Our Heads) Get Off Of My Cloud (December's Children) As Tears Go By (December's Children) 19th Nervous Breakdown (Single) Paint It Black (Aftermath) Under My Thumb (Aftermath) Let's Spend The Night Together (Between The Buttons) Ruby Tuesday (Between The Buttons) Miss Amanda Jones (Between The Buttons) Backstreet Girl (Flowers) Mother's Little Helper (Flowers) We Love You (Single) 2000 Light Years From Home (Their Satanic Majesties Request) Jumpin' Jack Flash (Single) Child Of The Moon (Single) Sympathy For The Devil (Beggars Banquet) Street Fighting Man (Beggars Banquet) Stray Cat Blues (Beggars Banquet) Gimmie Shelter (Let It Bleed) Midnight Rambler (Let It Bleed) Honky Tonk Women (Single) Brown Sugar (Sticky Fingers) Wild Horses (Sticky Fingers) Rocks Off (Exile On Main St.) Tumblin' Dice (Exile On Main St.) 100 Years Ago (Goats Head Soup) Fingerprint File (It's Only Rock And Roll) Miss You (Some Girls) Beast Of Burden (Some Girls) Start Me Up (Tattoo You) Slave (Tattoo You) Love Is Strong (Voodoo Lounge) Saint Of Me (Bridges To Babylon) Rough Justice (A Bigger Bang) |
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"Don't you think it's sometimes wise not to grow up?"
1) Dancing With Mr D; 2) 100 Years Ago; 3) Coming Down Again; 4) Doo Doo Doo Doo Doo (Heartbreaker); 5) Angie; 6) Silver Train; 7) Hide Your Love; 8) Winter; 9) Can You Hear The Music; 10) Star Star.
mejor canción: 100 years ago
Uno de los discos infravalorados de la discografía Stone. En efecto, muchos consideran a Exile On Main Street el pináculo absoluto y después dicen que Goats Head Soup es una decepción, el comienzo del final, la caída, la decadencia, la mediocridad. Es curioso que para mí en realidad Exile ya había sido una enorme caída con respecto a Sticky Fingers y que con Goats Head Soup se recuperan un poco. Ajá, no es broma... sí, considero a Goats Head Soup SUPERIOR a Exile y ya explicaré por qué. Gustos son gustos pero igual...
Exile On Main Street sentó estilísticamente el modelo básico para los álbumes Stone de los siguientes años. La "revolución" ya estaba hecha y ahora el estilo de los Stones comenzaría a girar siempre en torno a los mismos rockers reformulados una y otra vez; canciones como Rocks Off, Respectable, Silver Train, Start Me Up sintentizan el estilo Stones de la segunda mitad de los 70: melodías débiles, riffs enérgicos pero no particularmente memorables, producción saturada etc. ; Goats Head Soup no escapa a la regla y por lo tanto no puede ser considerado junto a los dos grandes trabajos de la banda (SF y LIB). Pero este álbum, si bien persiste en algunos pasajes claustrofóbicos saturados que me recuerdan a Exile, me transmite mayor frescura y diversidad que su elogiado antecesor. No se puede esperar en este álbum nada que nos vuele la cabeza como en Let It Bleed. Nada parecido a Gimmie Shelter, nada épico como You Can't Always Get What You Want; nada frenético como Jumpin' Jack Flash. Es solo un álbum de buenas canciones pero sin la veta "éstamos en el pico de nuestra carrera" de los álbumes anteriores; los Stones no se esfuerzan en hacer nada quintaesencial pero sí se ocupan de recuperar un poco la veta experimental ausente en Exile. Y como álbum de buenas canciones es mejor que Exile On Main Street porque si bien cierta parte de su contenido puede llamarse "relleno" y ser considerado "formulaico", tiene menos canciones y ostenta una diversidad mucho más notable que nos da aire fresco a cada instante.
El mejor tema es la perfecta 100 Years Ago, un verdadero clásico olvidado del grupo. Por más que intente no logro entender cómo no se ha convertido en uno de los favoritos absolutos del público. Salvo Tumbling Dice no hay un tema tan notablemente fresco y atrapante como este en todo Exile. Todo funciona bien; el clavi funky de Billy Preston hace a la canción, una preciosa melodía vocal (con excelentes armonías incluídas) que me transmite belleza y emoción en cada frase, pero sobre todo es la escalofriante guitarra wah-wah de Mick Taylor que extrapola lo que era una suave melodía midtempo en un bestial jam que tira la casa abajo. Quizá el hecho de que no esté construída sobre un riff inmortal de Richards haya derivado en que nadie la considere un clásico. Debería serlo, es una brillante composición que debería estar en todos los compilados como cualquier Gimmie Shelter o Jumpin' Jack Flash.. Otro punto fuerte es Angie. Si, si; admito que la voz de Mick Jagger puede resultar sumamente irritante aquí porque, repitámoslo, Jagger es un tipo que no sirve para las baladas. Pero superado este escollo veremos que el tono de la voz de Mick es único (no lo escucharemos cantar de manera similar en ninguna otra canción), que la meldía es absolutamente hermosa y que las líneas de guitarra de Keith son celestiales. Hay quien ha dicho que es una balada falsa, que no suena sincera... pero yo no lo siento así; está claro que Mick Jagger no siente lo que canta pero, por un lado, no lo veo como algo que me impida disfrutar de la canción y por el otro; ¿Acaso en todas las baladas románticas los cantantes deben sentir lo que dicen? El último gran tema del disco es Doo Doo Doo Doo (Hearbreaker). Es una especie de funk-rock que suena totalmente atípico en el repertorio Stone; es potente y tiene unos arreglos con bronces que le dan identidad: otro de los temas donde los bronces están bien y hacen al tema. Quien haya escuchado Tin Soldier de los Small Faces advertirá sospechosas semejanzas en el riff pero... Un gran clásico.
El resto del álbum no llega a esas alturas; Dancing With Mr. D. es una obertura un tanto incosistente en comparación a los anteriores álbumes que abrían con explosiones. Tiene un muy buen riff y no hallo como dicen algunos por ahí que la atmósfera vudú (con alaridos incluídos) sea exagerada y torpe, sin embargo tiene todos los ingredientes de Exile que hacen que ese disco no me convenza; demasiada saturación, falta de imaginación y ganchos melódicos, repeticiones inacabables de lo mismo etc. Igual, lo disfruto y nunca lo omito. Coming Down Again es una hermosa balada de Keith. No hallo la melodía del todo memorable, pero si encuentro la atmósfera general agradablemente relajante, con combinaciones de acordes que producen dulzura, calma, éxtasis y la voz de Keith nunca se descontrola; nunca se pone a gritar y a farfullar como haría Mick. Un buen tema, aun con el solo de saxofon un tanto melifluo para mi gusto. Winter, una reescritura inferior de Moonlight Mile con un comienzo que me hace acordar a Wild Horses, es otra buena balada pero que no tiene ni la competencia melódica de Angie ni la atmósfera relajante de Coming Down Again. Igualmente es muy buena, después de todo sus texturados arreglos de cuerdas y la excelente labor (como siempre) de Mick Taylor hacen valer la experiencia, pero no le veo nada particular como para querer escucharla una y otra vez. Es la típica "power balad" con arreglos correctos y melodía débil de los Stones. La que sí me gusta muchísimo es Can You Hear The Music ya que tiene una melodía competente y los arreglos atípicos con piano, flautas y guitarras eléctricas procesadas son un respiro de versatilidad que realzan al disco. El tema que cierra el álbum Star Star (Starfucker es su nombre no oficial) es un rock de estilo Chuck Berry que comienza con una melodía agradable e infecciosa pero que con las sucesivas repeticiones del estribillo no puede más que caer en la redundancia típica de los rockers de los Stones de los 70, igual me gusta y su letra ofensivamente obscena (con líneas del tipo "Apuesto a que mantenés tu concha bien limpia") realmente no me irrita. Silver Train, aunque decente, es relleno; una pieza de boogie sin melodías ni ganchos atractivos (aunque el estribillo ha calado en mí con el tiempo) mientras que Hide Your Love muestra a Mick tocando un blues genérico y melódico en el piano. Se puede escuchar pero no se puede negar que se trata de puro relleno.
Tres temas bastante fuertes, el resto siempre competente, una diversidad mucho mayor de la hallada en Exile... un merecido ocho.

"It's only rock and roll, but I like it"
1) If You Can't Rock Me; 2) Ain't Too Proud To Beg; 3) It's Only Rock'n'Roll; 4) Till The Next Goodbye; 5) Time Waits For No One; 6) Luxury; 7) Dance Little Sister; 8) If You Really Want To Be My Friend; 9) Short And Curlies; 10) Fingerprint File.
mejor canción: Fingerprint file
Al parecer, la veta "experimental" de Goat's Head Soup no fue bien digerida por una multitud de fans que predía a gritos un álbum de rock and roll directo, lleno de riffs y sin matices. Nada de cosas raras y vanguardistas como Winter, Can You Hear The Music o 100 Years Ago. Bueno, quizá no fue tan así, pero la realidad es que Goat's Head Soup fue injustamente maltratado por el publico en general y, en una movida un tanto paranoica y signada por una crisis de indentidad, los Stones grabaron con este álbum que parece aullar "No se preocupen, seguimos siendo lo mismos de siempre, somos el Rock & Roll" para conformar a un esteriotipado público que levitaría si los álbumes de los Stones fueran todos iguales a Exile On Main Street.
La triste realidad es que es aquí en It's Only Rock & Roll que los álbumes de los Stones empiezan a ponerse aburridos, y así como Goats Head Soup, con todas sus limitaciones, está más cerca de la grandeza de Sticky Fingers y Exile On Main Street, It's Only Rock And Roll es ya una brillante muestra de la mediocridad que los Stones empezarían a conocer en álbumes como Some Girls y Tattoo You. No es que éste y aquellos álbumes sean malos... después de todo estamos hablando de los Stones y todo esto suena a gloria comparado con Aerosmith o AC/DC, pero a partir de aquí se patentan como marca definitiva las baladas de seis minutos sin melodía mal cantadas por Mick y los rockitos genéricos de tres acordes sin ganchos ni riffs memorables... todo sin la épica de Exile On Main Street o la frescura experimental de Goat's Head Soup. En conclusión: It's Only Rock & Roll muestra a los Stones hundiéndose ya en la decadencia. Si tenés que convencer a alguien de que los Rolling Stones son versátiles, potentes y mucho más que "una genérica y aburrida banda de rock" este disco no es justamente el mejor argumento.
Salvado este triste reconocimiento y bajadas las expectativas al mínimo posible uno descubre que después de todo It's Only Rock & Roll es un álbum bastante disfrutable y con algunas cosas realmente valiosas aquí y allá. Ninguna de las canciones es eminentemente mala... lo que sucede es que por una parte no entregan melodías ni ganchos atrapantes y por el otro lado son demasiado genéricas y poco originales para realmente quedar en la memoria. Primero voy a hablar de aquellas canciones que disfruto y después pasaré a las que podría nunca volver a escuchar y sin perder demasiado.
Hay en el álbum DOS canciones que realmente sobresalen y podrían ser consideradas más que buenas. Una es la pista titular, un rock and roll de puños apretados que no solo es bastante potente sino que además es original, nada genérico, con una melodía atrapante, repleta de ganchos (como el irresistible If I cried ay ay), brillante trabajo de las guitarras acústicas y eléctricas y un estribillo contagioso que realmente impulsa a cantar y liberarse. Clásico, y una contundente declaración de principios sobre lo que sería el resto de la carrera del grupo: es tan solo rock and roll, pero me gusta. A mí también Mick. Aún mejor es el epílogo Fingerprint File, una extraordinaria incursión en el funk llena de riffs infecciosos, una excelente performance vocal de Jagger y perfectas líneas de bajo que penetran hasta los cimientos del alma.
Basta; el resto es efectivamente material genérico que los Stones podían producir a niveles industriales como quien hace masitas. Lo hacían bien, obviamente, pero no por eso siento el deseo de escuchar estos temas una y otra vez. If You Can't Rock Me tiene uno de los riffs más competentes de todo el álbum, líneas vocales adictivas, un break instrumental espectacular y prueba que los Stones son excelentes músicos de rock, pero no deja de ser una cosa menor comparada con sacudidas como Shelter, Sugar o Rocks Off. Ain't Too Proud To Beg es ligeramente atractiva pero tan genérica que uno puede tardar años en aprenderse la melodía. Time Waits For No One es la mejor balada del álbum, con un inmaculado solo de Mick Taylor y un estribillo agradablemente melódico. También hay algunos buenos giros melódicos en temas indistiguibles como el genérico e insulso rock and roll Dance Little Sister y el reggae/rock Luxury pero insuficientes para que sean atractivos. Mientras que las baladas If Yoy Really Want To Be My Friend y Till The Next Goodbye, aunque tiernas y dulces como toda balada, son tan olvidables y pedestres que después de haberlas escuchado unas cuantas veces aún no puedo evocar sus predecibles melodías. Short And Curlies es otra pequeña porquería olvidable, aunque no abismalmente inferior a cualquier otra cosa del álbum.
Insisto; los Stones demuestran que si quieren pueden producir una decena de rocks decentes como quien pela una banana, pero a estas alturas la inspiración estaba casi agotada. La presencia de joyas como It's Only Rock And Roll y Fingertip File demuestra que si se esforzaban un poco estaban en condiciones de dar MUCHO MAS pero lamentablemente tuvieron miedo de que les pasara lo mismo que con Goats Head Soup. Simplemente le tiraron unos huesos al público demandante. Bien para el público, mal para su arte.

"She got a mind of her own, and she uses it well"
1) Hot Stuff; 2) Hand Of Fate; 3) Cherry Oh Baby; 4) Memory Motel; 5) Hey Negrita; 6) Melody; 7) Fool To Cry; 8) Crazy Mama.
mejor canción: Fool To Cry
Ok, no voy a insinuar siquiera que Black And Blue es mejor que Exile On Main Street, pero mientras que en aquel álbum doble ni las melodías ni las canciones estaban a la altura de la epicidad e importancia pretendida, aquí los Stones ya no pretenden nada ni se dan ninguna importancia. It's Only Rock And Roll había sido un intento no muy brillante de poner en el mercado un típico álbum de los Stones: las composiciones no podían haber sido más genéricas y previsibles... por eso para el siguiente álbum los Stones ya ni siquiera se precupan por componer canciones y deciden publicar un puñado de jams, grooves sin estructura e inofensivos divertimentos de estudio con escaso o nulo desarrollo compositivo. Nada menos pretencioso y comprometido. Ja! ahora sí que no hay NADA de inspiración, podrá pensar alguno. Pero la noticia es que estos jams son ¡Divertidos! Entretenidos hasta la médula, inteligentes, melódicos y variados. Hay ganchos, hay riffs, hay jazz, hay rock y la producción es buena. Y son los Stones, tocando por el simple hecho de tocar un poco, distenderse, pasarla bien. Es como meter la cabeza en el entorno privado de la banda justo cuando se han desentendido de sus obligaciones y se lanzan a divertirse. Se trata del típico álbum liviano para escuchar despreocupadamente tomando una cervecita y conversando con amigos ¿Qué queja puedo tener? Claro, ninguna de estas canciones termina siendo un clásico inolvidable y eso hace que no pueda darle más que un siete. Pero al fin y al cabo ¿A quién le importan las canciones aquí? Cada uno de estos jams humean, pisan y se sacuden como nada.
Lo único parecido a una composición completa y desarrollada está en Hand Of Fate y las dos baladas centrales Memory Hotel y Fool To Cry. Hand Of Fate es un típico rocker Stone del estilo de Exile On Main Street y es mi favorito del álbum. El riff es sólido y la melodía se acerca bastante al término "memorable". Claro que además es entretenida y mejor que cualquier rocker selecto de los dos álbumes anteriores. Las dos baladas no me simpatizan demasiado, por el simple hecho de que las baladas de los Stones en general no me gustan. Después de la gran Angie todas sus baladas suenan parecidas y en este caso Memory Hotel y Fool to Cry no suenan muy alejadas del espíritu de Till The Next Goodbye y If You Really Want To Be My Friend del álbum anterior, con melodías bonitas pero intrascententes y arreglos sin muchos matices... sin embargo me quedo con las dos de Black And Blue, definitivamente. Memory Hotel es particularmente interesante por el aire épico y solemne que transmiten sus versos; a diferencia de otras baladas de los Rolling, en esta se puede palpar la emoción, el llanto y la tristeza, aún cuando como canción no es una gran maravilla. Y Fool To Cry tiene una de las melodías más memorables de este lado de Angie, algo que casi ningún lento de los Stones de los 70 puede lograr.
Y después nos quedan todos los grooves y jams livianos que también la rompen. Hot Stuff es más funky que mi abuela (no es que mi abuela sea particularmente funky, pero algo tenía que decir) y aunque Fingertip File sigue siendo a mis oídos el funk definitivo de los Stones, acá tampoco está nada mal. No esperen una canción: es un groove insistente y penetrante llevado por un riff totalmente infeccioso, un solo de guitarra interesante y entretenidos borboteos de Mick Jagger. Particularmente atractiva me resulta Melody, que aparte de ser un piano jazz muy contagioso y cool contiene algunos ganchos muy atrapantes en la melodía, como la frase que dice "It was her second name"... es simple y liviana diversión para mover la cabeza levemente sin pensar en otra cosa que la cadencia del rimo y la melodía. El otro jam que la rompe es Hey Negrita gracias al riff funky y a la vez heavy con el que empieza. Al igual que el resto de las canciones es monótona, pero te toma, te chupa y te martilla la cabeza en sus cinco minutos de duración. Los temas de Exile On Main Street habrían logrado el mismo efecto con mejor producción. Después queda Crazy Mama, un rocker no particularmente memorable pero tampoco particularmente ofensivo que además tiene otro maravilloso riff y Cherry Oh Baby, que es un jam de reggae muy tonto pero sumamente divertido. Sabrán que el reggae suele ponerme un poco nervioso, pero en este caso, como se que es todo una gran parodia, puedo tomarmelo con humor y levedad.
Y aquí tenemos, el álbum más desprejuiciado y genuinamente entretenido de los Stones. No quiero decir que esto me agarra y me sacude como lo hace Sticky Fingers, pero tampoco me induce al bostezo como Exile. Lejos estamos de los días de England's Newest Hitmakers donde el rock tenía que ser vicioso y descarnado, rebelde y sexual. Aquí el rock tiene que ser simplemente una forma de divertirse y pasarla bien. Y nada más. Quizá el álbum menos pretencioso de la historia.
Descontando Tales Of Topographic Oceans, por supuesto.

"Only a crowd can make you feel so alone"
1) Miss You; 2) When The Whip Comes Down; 3) Just My Imagination (Running Away With Me); 4) Some Girls; 5) Lies; 6) Far Away Eyes; 7) Respectable; 8) Before They Make Me Run; 9) Beast Of Burden; 10) Shattered.
mejor canción: Beast of burden
¡Bueno! ¡Al fin resucitan! Después
de la mediocridad de It’s Only Rock And Roll y la levedad irrelevante
de Black And Blue los Stones finalmente logran hacer un álbum que
muerde, que vibra, que quiere decir algo... Esta es la consideración general
que se suele tener sobre Some Girls y si bien estaría dispuesto a
coincidir, tengo también mis reparos. Y estos se centran en que, lisa y
llanamente, Some Girls no es una gran maravilla, no veo que sea un salto
espectacular con respecto a lo que los Stones venían haciendo en los 70. Sí,
es mejor que It’s Only Rock And Roll, ciertamente más trascendente que
Black And Blue
pero a la vez las canciones no presentan una abismal mejoría o cambio en cuanto
a calidad. Las mejores canciones de Some Girls no son
necesariamente mejores que las de aquellos álbumes, sino más bien parecidas.
Es más de lo mismo, nada que no hayamos oído antes, solo que con un poco más
de filo, energía y consistencia.
Sí, por lo menos acá los Stones
se preocuparon de componer verdaderas canciones, y eso definitivamente
constituye un salto con respecto al álbum anterior, pero verán... viniendo de
“la banda de rock más grande del mundo” espero algo más que un puñado de
rockers rutinarios de tres acordes y baladitas agradables... más bien pretendo
algo como Get Yer Ya-Ya’s Out, algo que me vuele el cráneo y me
arranque los sesos. Y Some Girls no hace particularmente eso. No quiero
decir que sean malas canciones, sino que no son nada fuera de serie, nada
revolucionario, nada que me haga levantarme de la silla y decir ¡¡¡WAW!!!...
La cruel verdad es que no es un álbum de muchos matices (todas las canciones
suenan más o menos lo mismo) y tampoco muy innovador. Podrán decirme lo que
quieran sobre el punk, el funk y el disco... pero para mí todo eso se hizo
antes. Rip This Joint, es la semilla para números como Respectable y
Lies; el disco-funk de Miss You tiene sus antecesores en Hot
Stuff y Fingerprint File mientras que los números pop como Before
They Make Me Run y Beast Of Burden no son exactamente una novedad.
En definitiva, nada que me haga
creer que los Stones son exactamente la mejor banda de rock and roll en el
mundo. Eso ya fue hace rato. Junto a Beggar’s Banquet y Exile On
Main Street, Some Girls completa la trinidad de álbumes sobreestimados de
los Rolling Stones. No estoy condenando a Some Girls, simplemente lo
estoy bajando a tierra. Es un álbum decente tal cual podríamos esperar de los
Stones en su momento, no una obra maestra ni nada.
Sin embargo, más allá de esto no
tengo nada malo que decir de él. Todas las canciones tienen algo bueno que
entregar, no hay ninguna descartable y, sobre todo, la energía fluye con una
fuerza y una vena como no ocurría desde Exile On Main Street. Y eso es
lo que eventualmente salva al álbum; no será revolucionario, no será mucha
novedad, no tendrá gran variedad, pero todas las canciones van de buenas a
excelentes y, además, contienen toda la energía y juventud necesaria. Es que
en esa época, en 1978, todavía flotaban en el aire los ecos de rebelión y
disconformidad que las generaciones jóvenes y el punk proferían contra las
bandas establecidas como los Stones. Y al parecer Jagger y cia. se sintieron
tocados por lo que andaba pasando y quisieron probar que eran capaces de rockear
con tanta vena y visceralidad como cualquier banda punk. En general, la
respuesta feroz de Some Girls se puede leer entrelineas como “Mocosos
impertinentes, respeto que somos los Stones y les damos trescientas vueltas”
(lo cual es así). Y claramente se han logrado los objetivos; los rockers atacan
por todos los flancos con una convicción, una vena, una brutalidad y una
completa confianza en sí mismos palpándose en cada nota. Los riffs y solos de
Keith y Wood (haciendo su debut como miembro definitivo de la banda)
van de acá para allá como locos, Mick se grita todo... Claro que eran
una banda demasiado profesional para rebajarse a lo primario y elemental del
verdadero punk. Y así, el aire punkoide de las canciones se ve relativizado
completamente por la exquisitez y complejidad de las guitarras y ganchos melódicos.
Y no solo rocks punkoides hay en Some Girls; también incorporaron
exitosamente influencias del disco, el funk y el country. ¿Es un álbum versátil
entonces? No, no realmente; a pesar de la pluralidad de géneros, todo parece
cortado por el mismo patrón, signado por un mismo estilo y un mismo tratamiento
de las canciones. Por ejemplo: las guitarras acústicas son completamente
omitidas nuevamente, el piano y cualquier cosa con teclas brillan por su
ausencia y la armónica hace solo un par de apariciones discretas. Es claramente
un álbum de guitarra eléctrica y por lo tanto no muy rico en matices; a pesar
de las ocasionales maravillas que Wood y Richards hacen juntos, la seguidilla de
canciones me suena considerablemente monótona.
Abrimos con el híbrido entre disco y rock llamado Miss You, el primer gran éxito de los Stones desde hacía mucho tiempo. Es un clásico merecido y demuestra que para el momento la banda había adquirido completa maestría en el género; lo importante no es la melodía (que ya de por sí es bastante memorable) sino ese ritmo implacable de Watts haciendo tam TAM tam TAM, metiéndose por los poros hasta que se nos hace imposible no bailar y el groove inolvidable que aportan las guitarras con los pequeños riffs funky metidos aquí y allá. When The Whip Comes Down, cuyo título claramente indica que no se trata de una canción muy romántica, es el primer “punk-rocker” del álbum, caracterizado por riffs potentes pero no muy refinados ni particularmente memorables, energía a granel y un estribillo más o menos pegadizo. Claro que esos elementos no alcanzan para crear un clásico y por lo tanto la canción no me entusiasma mucho, pero a la vez está buena. La que también está buena sin ser gran cosa es Imagination un cover de los Tempations. No oí la original, pero lo que tocan los Stones acá no está mal. Y llega la pista titular de la mano de frases polémicas como “Black girls just want to get fucked all night” o algo así. No es exactamente una letra muy inspirada y lo musical no me resulta nada especial salvo por la introducción, donde hay una armónica maléfica que me pone los pelos de punta.
Lies es quizá el rocker punkoide más atractivo del álbum; otra vez tengo que repetir que no soy muy adepto a esos riffs estúpidos y gritos sin sentido, pero la energía evidente y aplastante se nota en cada nota (Qué redundante sonó esto último) y además la performance vocal de Jagger se me antoja como algo particularmente atractivo aquí pues logra algunos pequeños ganchos que me permiten recordar la canción una vez que ya no la estoy oyendo. No puedo decir lo mismo de Respectable. Empieza con un riff de bajo fenomenal, de esos que se te meten bajo la piel y sacuden tus órganos, pero después entran tres guitarras eléctricas y un Mick gritón que no hacen mucho más que ruido aleatorio. No voy a negar que algunos solos son buenos y que la canción en general está en llamas, pero ya habían hecho algo parecido en When The Whip Comes Down y Lies. ¿Por qué habría entusiasmarme con OTRA representación de la misma fórmula? No se. En el medio, sin embargo, tenemos algo que se sale de la norma; Far Away Eyes es un country hecho medio en broma, con una historia graciosa y un exagerado acento de Mick (parece que el tipo no podía tomarse el country en serio). Pero para una tomada de pelo como ésta el estribillo es sublime y constituye uno de los pocos momentos REALMENTE memorables del álbum. Nunca había escuchado a los Stones en semejante paroxismo de melodía y armonía. Sencillamente hermoso.
Hasta aquí, salvando
quizá Miss You, no me he encontrado con demasiadas melodías ni ganchos
interesantes. Por fortuna, parece que fueron reservadas para las dos canciones
siguientes. Before They Make Me Run es una canción confesional escrita y
cantada por Richards que se distingue por tener la mejor melodía de todo el álbum;
una melodía bella, que uno puede cantar al unísono, de esas que entusiasman...
y además tiene uno de los mejores riffs. Y también está la balada pop Beast
Of Burden, mi incondicional favorita del álbum ¿Por qué? Porque tiene
otra melodía verdaderamente memorable, además del mejor show de las guitarras
en todo el álbum. El riff que crean Wood y Richards al principio es algo
especial y sus maravillas continúan por el resto de la canción. Y aunque la
llamé balada, no es exactamente una balada como lo es Fool To Cry o Angie,
sino más bien un slow rock con excelente percusión de Charlie que va y sigue
“And I’m rough enough, and I’m tough enough, and I’m not to blind to
see”. Eso, mis amigos, es una buena melodía. Finalmente, la última canción
cosecha las más variopintas exclamaciones de admiración pero para mí es solo
decente y no me entretiene gran cosa. Hablo por supuesto de Shattered, un
híbrido entre funk, punk, y rap que se destaca por tener un tono de guitarra
muy raro, distinto al del resto del álbum y una extravagante performance vocal
de Jagger que al parecer brinda la mayor parte del entrenimiento. Lo
admito, pero a veces encuentro las frases aleatorias de Mick más bobas que otra
cosa.
Y ahí tenemos nuestro álbum. Si leyeron hasta acá habrán interpretado que todas las canciones son buenas pero que ninguna me entusiasma gran cosa, ni siquiera Beast Of Burden con todo lo que me gusta. Interpretaron bien. Este álbum NO ME PEGA. Black And Blue tampoco, ojo, pero no se supone que ese álbum le pegue a nadie. Some Girls, en cambio, está diseñado para pegar duro y no digo que no lo logra, pero yo necesito algo más que energía cruda para entrar en órbita. Necesito melodías, necesito riffs, necesito matices, contrastes y cosas nuevas, cosas que aquí no aparecen en grandes cantidades. Puede ser peor: hubo un momento en el que ODIABA a este álbum, pero ya no. Encontré que a pesar de todo las canciones están bien. Lo pongo a la altura de Exile On Main Street; acá hay mucho menos relleno obvio, aunque el conjunto general me deja con la misma impresión tibia. Quizá si viviera en New York este álbum me llegaría un poco más, ya que los temas y atmósferas de la canción giran en torno a la Gran Manzana, pero desde un punto meramente musical yo solo veo a unos Stones lejos de su mejor forma, imposibilitados para crear el maravilloso rock and roll de antaño, pero aún así capaces de desenvainar diez canciones decentes, incluyendo un par de joyas excelentes, y demostrarles al mundo que aún siguen vivos. Esto muy pronto dejaría de ser tan buena noticia, pero en Some Girls todavía da para celebrar. No mucho, pero celebrar al fin.

"I'm the bleeding volcano"
1) Dance; 2) Summer Romance; 3) Send It To Me; 4) Let Me Go; 5) Indian Girl; 6) Where The Boys Go; 7) Down In The Hole; 8) Emotional Rescue; 9) She's So Cold; 10) All About You.
mejor canción: She's so cold
Para la continuación de Some
Girls los Stones tuvieron un ataque de inspiración creativa que se resume más
o menos en; “hagamos un álbum más o menos parecido, siguamos mezclando punk
y disco que así seguro nos va bien y en vez de titularlo Some Girls 2,
para disimular, pongámosle cualquier otra cosa, como por ejemplo: Emotional
Rescue”. Ahora bien; es sabido que el paso siguiente tras una obra maestra
(o en todo caso, un álbum muy exitoso; Some Girls no es exactamente una
obra maestra que digamos) es algo muy jodido... o bien tratás de disparar para
cualquier otro lado, dando por sentado que no hay forma de igualar lo dicho
anteriormente, o intentás repetir la fómula, dando por sentado que si una cosa
tuvo éxito una vez, ¿Por qué no habría de tenerlo de nuevo? Esta última
opción es, a priori, la más cómoda, la más segura, simplemente porque ya se
tiene una experiencia previa satisfactoria, un piso sólido... pero debajo de
esa aparente facilidad se esconde una situación muy delicada: en la enorme
mayoría de los casos una réplica nunca es lo mismo que un original, y si la
intención de clonación es muy evidente, la impresión de fracaso va a ser muchísimo
peor. Y en Emotional Rescue los Stones se proponen replicar Some Girls
y fracasan ESTREPITOSAMENTE.
Y sí, es difícil admitir que esta
cosa es una réplica del álbum anterior, sencillamente porque es abismalmente,
patéticamente inferior. Pero si no fuera una réplica de Some Girls, ¿Cómo
explicar acá todos esos rockers punkoides y techno-dances metidos? ¿Cómo
justificar que abra con una tétrica imitación de Miss You? ¿Cómo
entender las obvias reescrituras de Lies y Respectable como Where
The Boys y Summer Romance?
Si la intención de seguir exactamente con la misma fórmula es OBVIA, lo que no
es tan obvio es por qué, para qué. Porque en realidad Some Girls no es
una cosa TAN excelente como para repetir la experiencia; aún si Emotional
Rescue hubiera estado a la altura de su antecesor, mi entusiasmo no hubiera
sido mucho mayor; me hubiera preguntado “¡Muy bien! Lo lograron, pero ¿No
tienen nada mejor que eso?”. Pero el asunto es que tampoco está a la altura
de Some Girls, o sea... Es más: Emotional Rescue podría ser el
primer álbum verdaderamente MALO de los Rolling Stones, ya no mediocre como It’s
Only Rock And Roll o livianito como Black And Blue... directamente
malo.
Malo porque ninguna, pero NINGUNA
de estas diez canciones, estos diez punk-disco-techno, sobrepasa el límite de
la mediocridad; ninguna queda anclada en nuestras mentes como un clásico
inolvidable. No hay un Fingerprint File, un Memory Hotel, un Angie
que nos haga por lo menos pensar “Sí, es una porquería pero vale la pena
por tal o cual tema”. Nada. Cero. Y lo peor es que la intención evidente de
imitar a Some Girls hace que
toda esta basura suene aún más patética; porque siempre tenemos la
oportunidad de tener un mal álbum resultado de una experimentación fallida,
pero mucho más pesadillesco es tener un mal álbum producto de una IMITACIÓN
fallida.
Quizá haya sonado un poco descortés
con el álbum en las anteriores líneas. Quiero aclarar que no lo ODIO, no lo
ODIO de la misma forma que odio activamente álbumes como A Momentary Lapse
Of Reason o In Through The Out Door, simplemente me resbala y me da
mucha lástima que sean los Stones... porque si esto hubiese venido de Aerosmith
o Kiss o alguna de esas bandas no me hubiera sorprendido, pero los Stones son
los Stones y no se deberían haber permitido cosas así. Escuchando álbumes
como este cada vez me gusta más Exile On Main Street.
She’s So Cold es
la mejor canción aquí, lo cual no significa mucho. No esperen un clásico o
una joya; se trata de una canción mediocre, como cualquier selecto manjar de
aquí, solo que como tiene un gancho BASTANTE atrapante e irresistiblemente
tonto (I’m so, ho-ho-hot / She’s so co-co-cold), un riff más o menos
refrescante, y la simpática idea de que es una “canción muy tonta a propósito”
queda casi siempre como lo más recordado del álbum, como si fuera una de esas
divertidas levedades de Black And Blue. Otros momentos que no me producen
tanto rechazo son: Down In The Hole, que no es más que un blues lento
olvidable pero que no ofende y los experimentos disco de Dance (Pt.1) y Emotional
Rescue. En general Dance (Pt.1) tiene muy mala prensa y teniendo en
cuenta que su misión es seguir con la tradición de la gran Miss You uno
no puede defenderla mucho. Pero para mí, tomándola como lo que es, un
inofensivo groove mitad disco, mitad tecno, no es ninguna barrabasada y tiene
sus mínimos ganchos de guitarra. Aunque confieso que si hay una (Pt.2) y una
(Pt.3) no voy a salir corriendo a buscarlas. Emotional Rescue, por su
parte grita “IN-TRAS-CEN-DEN-TE” a todo momento y la voz en falsete de Mick
suena positivamente imbécil, pero (de nuevo) estamos hablando de un experimento
disco inocuo y liviano... y como tal, zafa. El problema es ¿Quién quiere
realmente seguir escuchando este tipo de cosas en un álbum del grupo que hizo Gimmie
Shelter? Yo no.
Y tampoco quiero seguir escuchando
nada del resto. Casi no puedo escribir nada porque por más que escuché este álbum
unas cuantas veces nada se queda en mi memoria. Así de gris y pálido es. A
ver, veamos... Indian Girl es una descartable balada que suena como una
reescritura de Beast Of Burden, solo que dolorosamente inferior y repleta
de frases molestas como “Indian girl, where is your MAMA”... Send It To
Me es un reggae, aburridísimo y repetitivo como todo reggae... Let Me Go
es un rocker melódico que se olvida apenas termina... Summer Romance y
Where The Boys Go son los supuestos “punk enérgicos” del álbum. Que
sean enérgicos puede ser, pero están totalmente arruinados por la falta de
sustancia: una sucesión de acordes idiota y una melodía idiota no hacen una
verdadera canción. No son mucho peores que los “punk” de Some Girls,
como Lies y Respectable, pero
no dejan de ser meras imitaciones, que redundan sobre lo ya establecido. Y Where
The Boys Go me resulta particularmente desagradable, especialmente cuando
entra ese espantoso coro de chicas al final chillando “Where the girls go!”;
nunca los Stones habían sonado tan activamente bochornosos ¿Qué se supone que
es esto? ¿Las Spice Girls o algo así? Ese coro me trae a la mente imágenes de
chicle rosa, adolecsentes de secundaria escuchando a Britney Spears... arggh. Un
insulto al buen gusto, eso es lo que es esta cosa. ¡Ah! ¿Hay otros temas? No
me digan, ¡Ah sí, uno solo! All About You es una balada de Keith y es
una de las más flojas baladas de toda la historia de los Stones; está en la
vena de Coming Down Again, pero aquella suena a Beethoven en comparación
con esta cosa sin melodía ni atmósfera.
En fin. Emotional Rescue es
ese tipo de discos que podés poner de fondo en una fiesta y nadie se va a
sentir particularmente ofendido... pero es la defnición exacta de un álbum
100% relleno, donde cada canción es blanda y gris hasta el dolor. Es impensable
pensar que este es el mismo grupo que grabó álbumes como Sticky Fingers apenas
nueve años atrás; esta es otra banda, una banda mediocre hasta la médula,
incapaz de crear riffs o melodías y lista ya para la decadencia total.
Simplemente no veo a nadie poniendo este CD y escuchándolo con atención y
disfrutándolo a cada momento. Si pueden obviar este álbum, les recomiendo que
lo hagan y se concentren el el siguiente, Tattoo You que es un verdadero
milagro en la historia del grupo. ¡Pasemos allí!

"You make a grown man cry"
1) Start Me Up; 2) Hang Fire; 3) Slave; 4) Little T & A; 5) Black Limousine; 6) Neighbours; 7) Worried About You; 8) Tops; 9) Heaven; 10) No Use In Crying; 11) Waiting On A Friend.
mejor canción: Start me up
Luego de la breve gloria de Some Girls llegó la mediocridad más burda de Emotional Rescue y el fin de “La banda de rock más grande del mundo” parecía haberse sellado. Uno estaría tentado a pensar que ya no había otro camino posible que la seguidilla de bodrios, empezando con Rescue y siguiendo hasta Dirty Work. Sin embargo, Tattoo You, publicado en 1981, es una excepción casi milagrosa en esta lamentable etapa de la banda, una inesperada cuña de calidad inserta entre oceános de decadencia y mediocridad. No voy a cometer la imprudencia (que sí cometen algunos críticos de la web) de decir que Tattoo es la obra maestra de los Stones, que está a la altura de los grandes álbumes de la banda, o ponerlo a la altura de Sticky Fingers o Between The Buttons, pero a la luz del pobrísimo trabajo anterior (Emotional Rescue) y los tres que se publicarían a continuación, hay muchas razones para que me entusiasme: es un álbum de calidad inusitada, un golpe de aire fresco cuando parecía que la caída libre no se podía frenar de ninguna forma. Es más, creo que la banda no hace un trabajo tan fresco y variado desde Goats Head Soup y si me dan a elegir entre Some Girls y Tattoo You, me quedaría con éste sin pensarlo demasiado. ¿Hay explicación coherente para este milagro?
Pues en este caso sí: lo que ocurre es que Tattoo You no
es un sucesor natural de Emotional Rescue; se trata una colección de
outtakes, esto es; canciones inéditas que sobraron de álbumes anteriores. Así
los Stones no tuvieron que depender de su mal momento y simplemente juntaron
tomas viejas, recuperadas directamente de momentos de mucha mayor creatividad,
agregaron alguna letra, algún doblaje y chau. Facilísimo. Y el resultado es
admirable; un disco sólido y exitoso sacado prácticamente del pasado. Ahora
bien; estas son tomas descartadas desde Goat’s Head Soup hasta Emotional
Rescue. No se trata exactamente de los mejores del grupo... y encima son
DESCARTES, o sea, cosas que supuestamente no fueron lo suficientemente buenas
para entrar en esos álbumes. ¿Sospechoso verdad? Pues no hay razón para
temer, pues al fin y al cabo estos “descartes” terminan siendo muy buenos y
por ende, el álbum también. Pongo “descartes” así entre comillas porque
sospecho que estos no son verdaderos descartes, sino mini-gemas que en su
momento fueron reservadas a propósito para echarles mano al menor indicio de
bloqueo creativo. ¡Muy piola!
¿Y qué tenemos entre estos
descartes? Lo predecible; un rejunte del sonido que definió a los Stones
durante los siete años previos, lo cual lo transforma en un álbum muy variado,
sin nada de ese punk y ese disco que ya nos había hartado en Emotional
Rescue y más focalizado en los típicos rockers y baladas, pero que por
alguna razón suenan mucho más inspirados que muchos de los que sí entraron en
los álbumes correspondientes. En conjunto, todas estas canciones suenan
livianas y superficiales; nada confesional como Before They Make Me Run,
nada apocaliptico como Gimmie Shelter, nada terrorífico como Sister
Morphine, nada mordaz como Respectable. Solo algún rastro de emoción
sincera en alguna balada y la típica suciedad sexual en algunos rockers, pero
nada más. Lo que sí trae este álbum consigo es toneladas de entretenimiento. Por
analogía, podría ser considerado un Black And Blue perfeccionado, con más
enfasis en la composición estructurada pero con el mismo ambiente de levedad,
libertad y diversión despreocupada.
Para empezar tenemos Start Me Up, la canción que reemplazó a Honky Tonk Women como el rocker Stone prototípico y paradigmático; hoy, es probablemente la canción más conocida y mediatizada de los Rolling Stones. Es decir; todo el mundo conoce este tema, y el que no la conoce no existe. Francamente no soy un gran fanático de Start Me Up, pero no hay forma de negar lo irresistible de ese característico riff inicial, esa batería que entra con todo y el atractivo estribillo “You make a grown man cry”. Si tu cuerpo no se impulsa solo, aunque sea a zapatear un poco con esta música, es que quizá estés muerto y necesites ver a un autopsista. Parece ser que en sus orígenes Start Me Up era un jam de reggae y tras repetirlo como cien veces sin llegar a ningún lado alguien dijo “Hagámoslo más rockero” y así fue, y con esa toma Mick tuvo una visión: había nacido un megahit. El álbum está claramente bifurcado en un lado “rockero” y un lado “suave”. Siendo totalmente sinceros, el lado rockero en general resulta un tanto tibio ya que ninguna de las canciones sobrepasa la calidad de Start Me Up, aunque igualmente cualquiera de estas suena a gloria comparada con cualquier canción del álbum anterior.
Hang Fire es quizá lo más
cercano a la vena punkoide de Some Girls y es una de esas que no hace
mucho por mí. La melodía podría ser llamada pegadiza, pero nunca memorable o
inolvidable. Black Limousine es un rhythm and blues más o menos bueno,
que incluye un violín (¡Un violín!) en lugar de una armónica. He llegado a
tomarle cariño a la canción con las sucesivas escuchas, después de todo el
blues siempre me gusta, pero en rigor no es más que relleno aceptable. Los mismos
términos se puede
aplicar a Little T&A, un rocker cantado por Keith que a pesar de
sustancialmente no ser gran cosa, resulta muy pegadizo, sobre todo por ese
gancho vocal estupendo de “She’s my little rock & roll” que se queda
pegado como chicle en todas partes. Por su parte Neighbours amenaza con
ser bastante horrible en sus primeros segundos, con un Mick ladrando
molestamente la palabra "neighbours", pero a medida que se van sumando
los riffs la cosa va tomando color, hasta culminar en un estupendo estribillo
“Is it any wonder...” que es realmente memorable. Unos saxofones y un ritmo
muy pachanguero completan el panorama. Y además lo que dice es la verdad:
siempre hay algún vecino loco, pesado y molesto. Dejé para lo último lo que para mí
es uno de los mejores momentos del álbum; Slave, un jam de los días de Black
And Blue que conserva la levedad y diversión de aquel álbum solo que con
un riff de guitarra ASESINO que miles de bandas morirían por haber creado. Ese
riff y la forma en que Mick canta “Do it, do it, do it, do it / Don’t wanna
be your slaaaaaave” definen el concepto de decadencia, bajos fondos y
divertimentos ilícitos. El groove se mantiene inalterado y los múltiples solos
de teclado, guitarra y saxofón simplemente HUMEAN. Y así tenemos nuestra cara
rockera. No son grandes canciones, pero son frescas, enérgicas y divertidas. Es
decir: la edad de plata de los Stones en su mejor expresión.
En cambio, la cara
“suave” es bastante más sorprendente, ya que contiene algunas de las mejores baladas de los Stones. El
descarte de Goat’s Head Soup, Tops, particularmente, es una de mis
favoritas y a pesar de que parece ser una canción bastante olvidada por el
público, yo la encuentro extremadamente memorable y tiendo a recordarla más que Memory Hotel, Fool To Cry, If You Really Want To Be
My Friend y Till You Say Goodbye. Aquí, más que divagues
sentimentales sin dirección, hay excelentes melodías en todas partes, un riff
de primera, brillantes recursos guitarrísticos, un solo de Mick Taylor, un
piano estupendo y un puente antes del estribillo totalmente delicioso. Pero las
demás baladas también son buenas. No Use In Crying tiene armonías
vocales que hipnotizan con su evidente belleza, aunque las estrofas suenan un
poco genéricas para mi gusto y Waiting On A Friend es un clásico
merecido, con una melodía que fluye como agua pura y una madurez emocionante en
la letra. La que no me gusta tanto es Worried About You, que es
demasiado repetitiva al principio y, cuando llega, el estribillo no es lo
suficiente memorable como para compensar. Dicho esto, el falsetto de Mick le da
a la canción un aire etéreo que la hace algo especial (Y tratá de cantar You
Can’t Always Get What sobre de estos acordes, vas a ver que es
practicamente la misma canción ¡Plagio! ¡Robo! jajaj Una broma, por supuesto)
Y para el final dejo la que posiblemente sea la canción más extraña de todo
el catálogo de los Stones. Heaven es una balada... ¡Cuasi-instrumental! y
¡New-wave!
y ¡¡¡¡AMBIENT!!!!. No, no es una locura que me agarró: ¡¡¡Los Stones haciendo música ambient!!!
Y no les
sale mal si me están preguntando a mí. Se trata de un plácido ejercicio con
guitarras procesadas y un Mick Jagger cantando frases misteriosas apenas
descifrables. La melodía es completamente etérea, te da la sensación de ir
flotando a la deriva por los aires, y nada realmente importa ya. Es de lo más
especial del álbum.
Ahí tenemos. De un álbum donde no
había un solo tema bueno pasamos a un álbum donde no hay un solo tema malo. ¡Eso
se llama mejorar! Claro que en rigor los Stones estaban en las últimas (como
probarían los siguientes álbumes) pero tenían estas pequeñas joyitas
enterradas por ahí que les sirvieron para que Tattoo You sea su último
álbum respetable y el mejor desde Goat’s Head Soup e incluso desde Exile
On Main Street!!! Un fenómeno curioso es que este álbum despierta los más
opuestos sentimientos en los oyentes. Mientras algunos lo reverencian como una de
las joyas absolutas del catálogo Stone, otros lo cuentan entre lo más aburrido
y descartable del grupo. Y es curioso porque no suena como uno de esos álbumes
“lo amo o lo odio”. No deja de ser un álbum de los Stones típico sin clave
secreta alguna como para generar tanta división. Quizá el quid de la cuestión
pase por el hecho de que, al igual que Black And Blue, es
totalmente irrelevante en terminos de “arte” o “emoción”, siendo poco más
que diversión pura e inocua. Personalmente tiendo a ubicarme más en el primer
grupo, ya que la falta de “arte” y “emoción” se compensa siempre con
buenos riffs y melodías, y este álbum los tiene como piojos. Claro que no lo
considero una gran joya, y no me atrapa como lo hacen Let It Bleed, Sticky
Fingers, Between The Buttons o Flowers pero lo ubico sin
problemas a la altura de Goat’s Head Soup y Aftermath, lo
prefiero sin dudas a Some Girls y Black And Blue y hasta podría
decir que me entusiasma más que Beggar’s Banquet. En que grupo vas a
estar tu cuando lo escuches, yo no lo sé. Pero te recomiendo que me hagas caso,
que me creas. Emotional Rescue es un disco malo en serio. Este es bueno.

"Keep off the street 'cause you're in danger"
1) Undercover Of The Night; 2) She Was Hot; 3) Tie You Up (The Pain Of Love); 4) Wanna Hold You; 5) Feel On Baby; 6) Too Much Blood; 7) Pretty Beat Up; 8) Too Tough; 9) All The Way Down; 10) It Must Be Hell.
mejor canción: Too much blood
Los Stones tenían que (o más bien
querían, porque ¿Qué los obligaba?) hacer otro álbum y esta vez ya no podían
hacer trampa como en Tattoo You. Ya no tenían toda esa reserva de
perlitas salvadoras, de manera que no tuvieron otra opción que sentarse a
componer nuevamente y rezar para que saliera alguna que otra cosa rescatable,
para que el bloqueo creativo arrastrado de Emotional Rescue hubiera
desaparecido. De manera que el verdadero sucesor de aquel fallido álbum es
éste, y la verdad es que se nota, se nota que Tattoo You fue solo una
excepción milagrosa en el peor momento de la banda. ¿Por qué? Porque Undercover
es, vamos a decirlo sin pelos en la lengua, un álbum malo, espantoso,
irritante, feo hasta la médula. Evidentemente la jugada de Tattoo You no
sirvió para recuperarse y este álbum es tan insignificante, tan paupérrimo,
tan indecoroso como Rescue y por momentos incluso peor. Ya ni de
mediocridad estamos hablando; bueno, quizá si... pero este tipo de mediocridad
extrema es una tragedia para una banda como los Stones, una banda que unos diez
años antes estaba publicando cosas como Sticky Fingers.
Ya no se trata de malas melodías
solamente. Son malas melodías, letras lamentables y, sobre todo, un sonido
totalmente espantoso: no hay verdadreros riffs sino acordes electricos ruidosos
y estúpidamente primitivos que taladran mis oídos; la batería (cuando no es
percusión programada) suena aguda, flaca y molesta; y Mick en vez de cantar se
dedica a ladrar horriblemente como si así sonara más peligroso o excitante.
Desde It’s Only Rock And Roll que
el sonido de los Stones me resulta incómodamente insatisfactorio, demasiado
plano e insulso... en Some Girls ya se notaba esa tendencia hacia riffs
subdesarrollados y ladridos de Mick, pero acá en Undercover alcanza sus
peores momentos. Lisa y llanamente, esto es RUIDO. No es música, es ruido
molesto e insalubre para los tímpanos. Y como para empeorar todavía más la
situación, Undercover aparece “matizado” por pretensiones de hacer
funk y música electrónica lo cual lleva a incluir esas apestosas maquinas de
ritmos que uno trata de evitar no comprando álbumes de Phil Collins... todo
para venir a encontrarlas acá. Argggg.
Conciente al parecer de que la música
que estaban produciendo era una verdadera mierda, Mick Jagger intentó darle al
álbum una “atmósfera” general que hicera más interesante lo que
musicalmente hablando apesta con todas las ganas. Básicamente los Stones tratan
de sonar lo más sucios, morbosos y enfermos que podían. Para ello se valen de
letras extremadamente sádicas (intentando que Starfucker en comparación
suene tan sexual como Caperucita Roja) y una cubierta que debe ser la más
espantosa de toda la carrera de la banda. Ahora bien: este tipo de recursos
tiene buen efecto cuando la música es buena: la atmósfera drogona de Sticky
Fingers pegaba duro porque la MUSICA pegaba duro. En Exile On Main Street
la atmósfera de decadencia y bajos fondos funcionaba porque la música
funcionaba. Pero aquí en Undercover la música es tan prodigiosamente
nula que la supuesta atmósfera de tortura y vicio pasa por un patético intento
fallido que provoca involuntarias risas. En álbumes como éste y Emotional
Rescue es donde hallo soporte para mi tesis de que los Stones se tendrían
que haber separado en algún momento de los 70.
Pero vamos a las canciones, si es
que vale la pena realemente repasarlas una por una. Para empezar el álbum
tenemos Undercover Of The Night, quizá la canción más políticamente
comprometida de su carrera, siguendo con la tradición de crítica social Heartbreaker
e Indian Girl. No me gusta, para nada. Pretende ser algo así como un
funk, y para ello recurre a lineas de bajo funky y un ritmo programado bastante
complicado. Claro que en términos de funk no le llega ni a los tobillos a Fingerprint
File. Básicamente porque las guitarras eléctricas son una cosa horrible
que no proporcionan un solo riff o gancho y la performance vocal de Mick es
sencillamente molesta, “entonando” una “melodía” FEA. Y la percusión
programada no es lo que yo pretendo de un grupo que tiene un BATERISTA de carne
y hueso. Odio como suenan las máquinas de ritmos y esta no es una excepción. Sí,
hay algunos momentos de la canción que más o menos me hacen decir “Oh, ahí
hay algo que llama mi antención”, especialmente en los versos donde Mick
repite insistentemente “Undercover, keep it all out of sight”, pero nada más.
Más tibia es mi actitud hacia She Was Hot, que si bien comienza con uno
de esas típicas intros genéricas sin inspiración alguna y continúa como un
rocker de escasa relevancia, cuenta con un estribillo sorprendentemente melódico
que nos transporta a un mundo totalmente nuevo y, entonces sí, la cosa parece
levantar un poco de vuelo. Lo cual no significa mucho; sigue siendo una canción
claramente mediocre que no me quita el sueño ni me hace suspirar de excitación.
La siguiente Tie You Up (The Pain Of Love) rockea convincentemente por
momentos (el riff del principio me recuerda mucho al break instrumental de If
You Can’t Rock Me) y tiene un apoteótico “WHY!, SO DIVINE!” que la
hace más o menos memorable, pero en compensación hay un horrendo quiebre donde
la música se detiene y solo tenemos a Mick balbuceando desagradablemente (¿Pretende
sonar amenazante o qué?) unos “She’s gonna really tie me up!” que apenas
se entienden. Globalmente es un buen rocker, pero nada que salga a flote en el
océano de mediocridad que es este álbum. Y entonces llega Wanna Hold You,
cantada por Keith y una de las dos canciones que más o menos me gustan del álbum.
No es gran cosa, pero tiene un estribillo casi beatlesco irresisitble. Y para
cerrar la primera mitad tenemos otra cosa horrible como Feel On Baby (No
confundir con la muy superior Ride On Baby del álbum Flowers). Continúa con la tradición de reggae de Cherry Oh Baby y Send
It To Me de Black And Blue y Emotional Rescue respectivamente,
pero en comparación aquellas tenían docientos ganchos. Send It To Me particularmente,
de la cual no había dicho nada redentor, se me antoja sumamente pegadiza al
lado de Feel On Baby. Esta es más atmósferica y está repleta de
guitarras procesadas, armónicas agudas y trucos con percusión programada que
para mí no van a ningún lado.
Si hay algo que redime a este álbum,
si hay algo que merece ser llamado “memorable” entre toda esta chatarra es
la estupenda Too Much Blood, encargada de abrir la segunda mitad del álbum.
¿Por qué destaca? Por incontables motivos: en primer lugar se trata de una de
las canciones más raras y experimentales de toda la carrera de los Rolling
Stones. ¿Alguien imagina a esta banda haciendo new-wave? Si gente, ¡NEW WAVE!
Pues Too Much Blood es un exitosísmo experimento pseudo new-wave
enmarcado en un rimo sumamente bailable, mezclado con estupendos bronces y líneas
de guitarra formidables que se parecen más a una mezcla bizarra de Andy
Summers, Adrian Belew y The Edge
que a Richards y Wood. Me saco el sombrero y el resto de la ropa ante esta
violación de las convenciones. Violación de las convenciones que continúa con
Mick contándonos historias grotescas de un japonés que se devora a su novia y
mete lo que le sobra en el freezer. Muy raro. Pero lo que realmente realza la
canción es que tiene un estibillo fenomenal, muy melódico, atmosférico, hipnótico
y evocativo que definitivamente se va a quedar en mi cabeza como el momento más
memorable del álbum, si no el único.
A partir de este breve paréntesis
de calidad volvemos a la mediocridad y la abulia de la mano de Pretty Beat Up,
que no es más que una sucesión de dos acordes y la banda repitiendo el título
sin melodía alguna. Aburrido. Por su parte, Too Tough no hace mucho más
que plagiar deliberadamente el riff de Before They Make Me Run al
servicio de una canción setenta veces inferior. Pero hay que perdonarlos: hay
DEMASIADOS riffs originales y excitantes en este álbum, no les podemos pedir
que sean orginales en todos (Una ironía, claro está). All The Way Down llega
a esbozar algo como así como un estribillo melódico (¡Un estribillo melódico!
¿Será cierto?) y por eso se salva. Por último, It Must Be Hell cierra Undercover
de la forma más coherente para este álbum aburrido y olvidable: un riff
aburrido y olvidable con una melodía aburrida y olvidable. Nunca había visto
tanta coherencia y armonía en mi vida. Bueno, quizá el riff no sea tan
aburrido, pero no se justifica repetirlo todo el tiempo como si fuera lo único
que vale la pena de la canción. (Alto ahí! ES lo único que vale la pena de la
canción, por lo tanto quizá hicieron bien). ¡Qué va! La canción no es tan
mala, pero no me da mucho entusiasmo y me cansa más que lavar los platos todos
los días. (Ja! como si lavara los platos todos los días).
Lo que les digo: el segundo álbum malo de los Stones; ya hay síntomas como para alarmarse. En rigor, y retomando la máxima de Emotional Rescue, niguna de estas canciones constituye EL PEOR EXCREMENTO JAMAS GRABADO, pero el sonido es ruidoso y falto de interés, las melodías apestan, los experimentos fallan y los riffs son de lo peor en mucho tiempo. Esperemos que el siguiente álbum sea mucho mejor (Ingenuidad).

"One hit to the body, it comes straight from the heart"
1) One Hit (To The Body); 2) Fight; 3) Harlem Shuffle; 4) Hold Back; 5) Too Rude; 6) Winning Ugly; 7) Back To Zero; 8) Dirty Work; 9) Had It With You; 10) Sleep Tonight.
mejor canción: One hit (To the body)
Las sesiones de grabación de Dirty
Work sorprendieron a los Rolling Stones en su peor momento anímico,
signados por las peleas, los desacuerdos internos y la ira recíproca. Mick
estaba preocupado por su carrera solista y el nuevo álbum de los Stones le
importaba un comino. Esto irritaba sumamente a Keith Richards, quien tuvo que
componer la mayor parte del material por sí solo. Algo por el estilo ocurría
con los Beatles cuando compusieron y grabaron Abbey Road, y no obstante
aquel resultó el mejor álbum de toda la historia del rock...
Pues, creáse o no, con Dirty Work se dio algo similar, y a pesar
de toda la mierda que andaba dando vueltas, esta obra maestra termina siendo el
SEGUNDO mejor álbum de la historia del rock, peleando cabeza a cabeza con la de
los Beatles. Al parecer, las grandes bandas sacan su máximo jugo en
circunstancias desfavorables. Sorprendente, y en el caso de los Stones lo es más
aún debido a que el inmediato antecesor, el mediocre Undercover, no
hacía sospechar semejante tour-de-force creativo, repleto de ideas y delicias
para el oyente.
El álbum abre de forma genial con One
Hit (To The Body), probablemente el mejor tema de apertura desde Gimmie
Shelter, pero los momentos más impresionantes se hallan sin lugar a dudas
en el espectacular rocker de Fight (con un riff impresionante que hace a Jumpin’
Jack Flash soporífero en comparación), la extraordinaria performance vocal
de Mick en Hold Back, que si no te arranca una lágrima es que no
tenés ojos y, sobre todo, el magnífico reggae de Too Rude, que pone en
vergüenza al mismísimo Bob Marley con su emocionante melodía. Como si eso
fuera poco se las arreglan para entregar su mejor balada desde Time Is On My
Side con la inolvidable Sleep Tonight y un experimento de funk-dance
que arrasa con Fingerprint File y Miss You JUNTOS como lo es Back
To Zero. Claro, todo gran álbum tiene sus fisuras y de no ser por un par de
momentos de menor brillo estaríamos hablando del mejor álbum de la historia y
no del segundo. Estoy hablando básicamente del instrumental de piano que cierra
el álbum que no llega a exponer todo su enorme potencial debido a su cortísima
duración. Pero es una falla absolutamente irrelevante ante la magnificencia y
opulencia imaginativa del resto del álbum.
Ahora bien... se estarán
preguntando (y con justa razón): ¿Por qué a este álbum, el segundo mejor
de la historia, le puse un DOS entonces? ¿No correspondería AL MENOS un
cuatro? Pues la respuesta es sencilla; resulta que tras una segunda escucha más
atenta y menos apasionada queda revelado que, en definitiva, si algo lograron
los Stones con Dirty Work eso fue, EL PEOR, EL MAS HORRENDO ÁLBUM DE
ROCK JAMAS GRABADO POR MORTAL ALGUNO. ¡Claro! ¡Claro que sí! En todo caso, el
peor álbum de rock grabado por los Rolling Stones, antes conocidos como “La
banda de rock más grande del mundo”. Los dos elogiosos párrafos anteriores
son una utopía, una fina ironía, un ejercicio desesperado de la imaginación
para evadir la cruel verdad de que una de nuestras bandas favoritas cae por fin
en la más escabrosa ruina... Si los Rolling Stones en algún momento merecieron
el título de “la mejor banda de rock del mundo”, en Dirty Work
reclaman con el mismo énfasis el título de “una de las peores bandas de rock
del mundo”.
Olvídense
de lo que dije de Undercover y Emotional Rescue: aquellos álbumes
son inmaculadas óperas de virtuosismo al lado de esta pila de desecho orgánico.
Si parecía que con Undercover los Stones habían tocado fondo, pues ¡Oh
Sorpresa! Dirty Work revela que todavía se podía bajar mucho, mucho más,
hasta profundidades de terror, oscuramente difusas y nunca antes visitadas.
Todos aquellos elementos desafortunados que hacían de Undercover un álbum
de cuarta categoría aparecen aquí EXTRAPOLADOS, POTENCIADOS y AUMENTADOS a
gusto. Mick no solo ladra; ladra, gruñe, bala, farfulle, berrea y cacarea en
algunas de las más espantosas y exageradas performances vocales de las que
tenga memoria. Y lo peor es que lo hace a propósito, quizá como reacción
deliberada hacia un producto cuya factura le producía desgano y miseria (el
tipo no quería seguir con los Stones). Las guitarras continúan con la
tendencia de machacar con horribles acordes “enérgicos” sin llegar
absolutamente a ningún lado. Como de costumbre, las melodías no existen, al
punto que no hay UNA sola melodía pegadiza en todo el álbum y los efectos
electrónicos son el epítome del mal gusto, aunque debo aclarar que en Dirty
Work esta tendencia aparece un poco más mitigada que en los álbumes
inmediatamente anteriores. Algún sintetizador aquí y allá, nada más. El
resto: guitarras grunge de la peor calidad. En definitiva; queda claro que esta
mala situación que vivían los Stones como grupo humano se tradujo musicalmente
de la forma más obvia y penosa produciendo el punto absolutamente bajo de su
carrera.
El
ÚNICO tema que MAAAAS O MEEEENOS se salva de la debacle general es el
mencionado rocker One Hit (To The Body), que se las arregla para
proporcionar un muy buen riff realmente amenazador pateando traseros en la intro
y una melodía vocal decente en donde los ladridos de Mick no parecen fuera de
lugar ni excesivamente exagerados. Un pequeño detalle: la guitarra principal
está a cargo nada menos que de Jimmy Page, lo cual vendría a echar un poco de
luz sobre lo sorprendentemente buena que es aquí la perfomance de las guitarras
eléctricas. Ahora bien: EL RESTO (Y cuando me refiero al resto, quiero decir
TODO EL RESTO DE LAS MALDITAS CANCIONES) es pura basura. Y no uso el término
“pura basura” para denominar una serie de temitas de relleno intrascendentes
como los que pululaban por Emotional Rescue, sino una serie de canciones
deliberada y positivamente HORRENDAS que inducen al vómito y que conducen al
suicido de muchos fans de la banda. ESTÁ BIEN; seré indulgente y diré que no
todas caen en el mismo nivel de horror: Harlem Shuffle más o menos zafa,
básicamente porque tiene una introducción relativamente interesante y algún
pequeño gancho melódico en la mayormente olvidable pista vocal. Had It With
You tampoco es horrible; en todo caso una inofensiva e intrascendente pieza
de boogie. Claro que cualquier pequeña salvedad que puedan tener estas
canciones se echa a perder cuando Mick se pone a ladrar innecesariamente en
ciertos pasajes. Winning Ugly tampoco me queda en la cabeza como algo
ultra-espantoso, básicamente porque es más melódica que el resto: el problema
radica en que este pop de sintetizador es el tipo de música que esperaría
escuchar si estuviese haciendo aeróbics o algo por el estilo, pero nunca
sentado en mi casa escuchando un álbum de los Stones. Y por último, no me
siento particularmente ofendido por Sleep Tonight, que es una más de las
típicas baladas de Keith pretendidamente emocionales y escasamente memorables.
En este caso la melodía empieza sonando muy cercana a “bella”, pero después
se pone aburridísima.
Luego
de nuestra ración de cosas “decentes” y “perdonables”, pasamos, ahora sí,
a lo extraordinariamente malo, tan pésimo y horrible para el oído humano que
en términos de atrocidad, y dentro del marco del rock clásico, solo puedo
compararlo con ciertas grabaciones oscuras del peor Led Zeppelin. Fight, Dirty
Work y Hold Back son prototipos de ese típico rocker “rápido” y
“enérgico” con los que tanto entusiasma a los Stones llenarnos las pelotas
desde Some Girls, y si alguna vez tuvieron dudas en cuanto a la calidad de
Where The Boys Go, pues ya no duden más; aquella es una joya maravillosa
y relajante al lado de estas horrendas e inconcebibles mutaciones sónicas. Al
enfáticamente irritante trabajo de guitarras, que no hacen otra cosa que
martillar incesantemente acordes estúpidos y mediocres (si existe tal cosa como
un “acorde” mediocre), se le agregan algunas de las más repulsivas
vocalizaciones jamás registradas en la Vía Láctea. Un ladrido molesto detrás
de otro; en Hold Back, particularmente, pareciera que a Mick le están
extirpando los hemorroides sin anestesia con una tijera de podar. Yo no sé qué
pasó por la cabeza de Jagger al grabar estas ofensivas atrocidades atonales,
pero creo que ningún ser humano hace esto “sin querer”. Menos ruidosas pero
no más estelares son la irritante Back To Zero, un nuevo clon de
funk/disco, con la adición de más berridos insoportables del cantante, que
destila intrascendencia y aburrimiento en cada uno de sus 238 segundos, y Too
Rude, que es tan ridículamente berreta, tan inverosímilmente MALA que
provoca inevitables carcajadas.
¡Ah!
y ¡Casi paso por alto a la segunda mejor canción del álbum! Se trata de ese
pequeño fragmento de piano instrumental (Key To The Highway nada menos)
al que hacía mención anteriormente, incluido como un homenaje a Ian Stewart,
el pianista de los Stones que falleció en medio de estas sesiones (transformándose
en uno de los afortunados que nunca padeció este álbum; no hay mal que por
bien no venga). La verdad es que este intrascendente pianito es uno de los pocos
momentos de Dirty Work que no solo no ofenden, sino que transmite un
misterioso aire de triste nostalgia y melancolía que, dadas las razones de su
inclusión, pega más fuerte que cualquier “acorde enérgico” de este álbum.
Lo aborrezco. Es impensable que una banda como los Stones haya llegado hasta estas escabrosas miserias. Es impensable que las mismas personas capaces de hacer un álbum como Let It Bleed sean las mismas que publican sin tapujos semejante bardo de atrocidades. Nunca hallé explicaciones convincentes para este tipo de bajones artísticos, y escuchar Dirty Work no me aclara el panorama. Todo lo contrario.

"And the city gets bigger as the country comes begging to town"
1) Sad Sad Sad; 2) Mixed Emotions; 3) Terrifying; 4) Hold On To Your Hat; 5) Hearts For Sale; 6) Blinded By Love; 7) Rock And A Hard Place; 8) Can't Be Seen; 9) Almost Hear You Sigh; 10) Continental Drift; 11) Break The Spell; 12) Slipping Away.
mejor canción: Rock and a hard place
Pues bien. Después del penoso DESASTRE que significó Dirty
Work para la reputación de la ex – banda de rock más grande del mundo,
los Rolling Stones decidieron tomarse un laaaargo descanso de tres años. Un
tiempo para que las aguas se aquieten, para que todas las asperezas que habían
surgido entre Mick y Keith decantasen, y quizá también para que esa siniestra
tendencia a publicar porquería tras porquería les diera una tregua. Estaba
claro que antes de hacer otra cosa como el último álbum lo pensarían unas
quince veces.
Y les sentó bastante bien. Muchos oyentes se sintieron algo
decepcionados con Steel Wheels, debido a que las expectativas generadas
en torno a “el álbum regreso” habían sido altas y Steel Wheels realmente no es
ninguna gema especular ni nada por el estilo, y no se aparta de los estándares
que el grupo venía fijando en la última década. Pero yo, una persona a la que le
gusta mirar el lado positivo de las cosas, digo: si escuchamos Steel Wheels
tienendo como referencia el pasado inmediato de la banda; si lo ponemos después
de algo como Dirty Work, entonces la cosa sí suena fresca, sí tiene
sabor a resurrección, sí suena como que los Stones recuperaron algo en el
camino, aunque no sea como para saltar de entusiasmo por todo el living.
Seré franco: el estilo no está demasiado alejado de cosas
poco estelares como Undercover y Emotional Rescue; es ese sonido
hueco, moderno, genérico y carente de alma que los Stones adquirieron más o
menos a mitad de los 70's y empeoraron en los 80's, con esas guitarras que ya no hacen cosas muy
excitantes, con esos riffs retardados e irritantes y esas canciones sin muchas
melodías... PERO ésta vez logran sacarle un poco de buen gusto a ese sonido, a
través de algunas canciones de inesperada decencia, melodías levemente
memorables y algún que otro riff extraordinario.
Claro, el lector no me notará muy convencido si en una misma
utilizo términos tan magros como “UN POCO” de buen gusto, “canciones de
INESPERADA DECENCIA”, “melodías LEVEMENTE memorables” y “ALGUN QUE OTRO
riff extraordinario”. Es que hay que admitirlo: para 1989, y aún hoy, los
Stones eran sobrevivientes, una banda a años luz de sus momentos de gloria que
nunca volvería a ser como antes y que había llegado a cometer una de las
peores masacres de la historia con Dirty Work. En ese contexto Steel
Wheels es un álbum que trae alegrías, aún cuando no sea un Let It
Bleed, aun cuando la mitad de los temas sean relleno, aún cuando los
mejores cortes no tengan ni un 33% del atractivo de los clásicos de antaño. Al
menos aquí el relleno no llega a ser ni vomitivo ni insoprtablemente aburrido
como en los álbumes anteriores.
Steel Wheels tiene dos canciones de éxito que más
o menos se aproximan al mote de clásico. La mejor de todas es Rock And A
Hard Place, que cuenta con un estribillo pegadizo, líneas de bajo
adictivamente funkys, muy buenos arreglos de bronce y el mejor riff de todo el
álbum. Claro, se trata de un riff bastante gastado, ya que originalmente
pertenece a Soul Survivor y fue reciclado para It Must Be Hell,
pero en mi opinión es en esta canción donde alcanza su máxima eficacia; cada
vez que el riff vuelve con todo para el estribillo siento un verdadero
“PUNCH” en el estómago, es uno de los momentos más pegadizos de los Stones
en MUCHO tiempo. Si tengo que emitir alguna queja, sería que Mick no se sacó
de encima la maldita costumbre de ladrar un poco y que el sonido general de la
canción es un poco plano. Pero no me hagan caso sobre esto último, eso me pasa
porque soy un fanático absoluto del sonido blusero del hard rock de los 60. El
otro gran éxito es Mixed Emotions, que en general suena bastante
parecido a Hard Place, solo que con un riff torpe bastante inferior y un
estribillo melódico quizá más memorable. Seguramente esta también la has oído
en la radio. Pero esto no es todo: hay más rockers, génericos y con saxofones,
parecidos a estos: Sad Sad Sad, del cual no hay mucho para decir salvo
que tiene un estribillo más o menos pegadizo y Hold On To Your Hat que
es la canción más fea del álbum, quizá la única verdaderamente fea, debido
a su inquietante parecido con los abyectos “hard-rocks” del álbum anterior.
Lo que queda es más o menos relleno, pero relleno que a la
larga resulta totalmente placentero y que trae cada tanto algunas sorpresas.
Algunas bastante interesantes por cierto: como por ejemplo, DOS canciones de
Richards ¡Y LAS DOS BUENAS! A eso yo le llamo una SOPRESA. Slipping Away, la canción que cierra el álbum, es una de esas baladas típicas de
Keith, de la onda de Sleep Tonight y All About You, solo que MUCHO
MEJOR, con una melodía realmente competente, una gran performance vocal del
viejo y querido Keith y unos arreglos livianitos y suavecitos que acarician el oído.
Está bien; en conjunto suena como una más de esas baladas pop tranquilitas y
“sentimentales” que uno solo tolera a media noche en la FM del auto, pero
como es de los Stones y se trata más de la excepción que la regla, se
convierte en un placer culpable. Y la melodía es de primera, insisto. La otra
de Keith es Can’t Be Seen, un moderno rock moderado (eso sí que
suena como un trabalenguas molesto de leer, disculpen) con otra fantástica
melodía vocal y otra fantástica performance del guitarrista.
También hay un par de
baladas, decentes pero eventualmente descartables: Almost Hear You Sight tiene
una introducción de un buen gusto que los Stones no mostraban desde hacía
tiempo, pero se trata de la enésima reescritura de Beast Of Burden y,
como ocurre con todas las réplicas de esa canción, siempre es mejor la
original. Blinded By Love por otra parte me recuerda bastante a Waiting
On A Friend y no puedo decir mayor cosa salvo que está bien, que es
agradable mientras suena. Y cómo no, también está el número
“techno-disco-funk-dance (o lo que sea)” de rigor y es un pequeño triunfo: Terryfing
es pegadiza, rítimica y tiene buenos ganchos aquí y allá, siendo mi
favorito el magnífico y misterioso canto de Mick de “Strange, strange,
strange... desires”. Los rellenos más obvios: Break The Spell, un número
que suena más o menos blusero pero que es demasiado repetivo y obvio y Hearts
For Sale, que a pesar de utilizar un riff de guitarra en un estilo bastante
particular para los Stones no logra hacer demasiado. Y dejo para el final la
cosa más extraña del álbum: Contrinental Drift vendría a ser algo así
como un pastiche psicodélico, con explícitos aires arábigos (a lo Paint It
Black), gaitas, bongos, orquestación fumada y un riff de órgano de sabor
latino. Realmente suena extravagante y fuera de lugar; muchos se ríen de
ella, pero la verdad es que no tengo mucho de que quejarme: después de todo son
canciones como ésta, o como Too Much Blood, las que demuestran que los
Stones, aún en las últimas, no perdían la voluntad de hacer algo atípico y
experimental. Además de que ese “Love comes, at the speed of light”, con
todas esas gaitas de fondo, suena bastante inquietante.
Resumiendo: nada de acá es para volverse loco, pero en ningún momento me dan ganas de sacar el álbum y arrojarlo a los cocodrilos. No es ofensivo como Dirty Work, no es soso y aburrido como Emotional Rescue, ni de mal gusto como Undercover. Y tampoco es mucho peor que Black And Blue o It’s Only Rock And Roll. Steel Wheels tiene sus tintes de mediocridad, pero una mediocridad inofensiva, que no irrita al oído y que puede dejarse pasar sin dolor. No me animo a ponerle un seis porque en definitiva no es MUCHO lo que ofrece, pero por suerte no es otro de esos desastres a los que tristemente ya nos habíamos acostumbrado con este grupo.

"It's more than just a dream"
1) Love Is Strong; 2) You Got Me Rocking; 3) Sparks Will Fly; 4) The Worst; 5) New Faces; 6) Moon Is Up; 7) Out Of Tears; 8) I Go Wild; 9) Brand New Car; 10) Sweethearts Together; 11) Suck On The Jugular; 12) Blinded By Rainbows; 13) Baby Break It Down; 14) Thru And Thru; 15) Mean Disposition.
mejor canción: Love is strong
¡Por
todos los santos! ¿DE DONDE SALIÓ ESTA COSA? No tengo la menor idea, pero esto
SI que es una grata sorpresa, una de esas sorpresas inesperadas y gratificantes
que te llenan de vida cuando ya todo ha peridido su color y te sientes con ganas
de tirarte bajo el tren (lo que sea). Porque Steel Wheels había traido
alivio, pero no muchas esperanzas en el futuro; se suponía que los Stones no
iban a volver a publicar un buen álbum EN SU VIDA, se suponía que estaban
acabadísimos. Pero entonces ahí sale Voodoo Lounge para reírse a
carcajadas de todos los preconceptos y demostrar que los Stones siguen siendo
los Stones, que orillando la decrepitud pueden rockear mejor que cualquier
bandita de los 90 y que, tras un puñado de cosas olvidables, son capaces de
rehacerse y publicar algo tan digno como esto. Tan digno que me atrevería a
decir que se trata de su mejor álbum desde Goat’s Head Soup. Claro,
está Tattoo You en el medio, pero bajo ningún punto de vista puedo
asegurar que aquel es superior. Tampoco Some Girls. No, parece que la década
de los 90 les sentó bien a los Stones, y aquí en Voodoo Lounge tienen
una buena prueba.
Como es de suponer, no hay nada nuevo en Voodoo Lounge, nada que justifique
colocarlo entre los mojones musicales de la década. No dejan de ser los Stones
tratando de ser los BUENOS STONES que eran en otros tiempos, es decir, tocando
rockers y baladas al viejo estilo, sin ningún tipo de novedad rara ni adorno
innecesario; llamémoslo “retro” si se quiere. No importa, la buena noticia
es que realmente LOGRAN ser los buenos Stones de otros tiempos y después de un
laaaargo rato vuelven con una colección de canciones repletas de ganchos, melodías,
variedad, riffs, ¿HAN ESCUCHADO? ¡¡¡RIFFS!!! Exacto... después años y años
de riffs IDIOTAS, la banda se pone las pilas como corresponde y aporta un puñado
de ataques rockeros exitantes y perfectamente construidos por primera vez en
LARGOS AÑOS, remitiendo a gemas lejanas como Start Me Up. Entonces, así como Steel
Wheels no era muy diferente de lo que los Stones venían produciendo en los
80 (aunque de mayor calidad), Voodoo Lounge tiene tanta calidad que
remite más a Tattoo You, Goats Head Soup y hasta Exile On
Main Street ¡Yupiiii!
Claro: no se trata de algo COMPLETAMENTE retro,
tampoco.
A Mick siempre le gusta asimilar algo de las tendencias musicales vigentes (en
este caso estaba a pleno el grunge de Cobain y sus amiguitos) y Voodoo Lounge no es una excepción.
Sin embargo esta vez no se hizo un álbum entero de esas “nuevas
tendencias”, sino que se conformaron con pequeñas referencias en unas pocas
canciones. En general Voodoo Lounge es Stone de alma, casi como en los
viejos tiempos de gloria... riffs adicitivos, rockers divertidos, buenas baladas
de piano y todo eso... facturado con una frescura y una calidad tal que parece
que no han pasado tantos años, que Undercover y Dirty Work fueron
solo un (muy) mal sueño.
Ahora bien, después de tanto elogio vienen los
paños fríos, tampoco quiero dar la impresión de que Voodoo Lounge es
una obra maestra o algo por el estilo. La verdad es que hay unos cuantos temas
de relleno; no es para menos, con quince canciones ALGUNA mala tenía que haber.
El asunto es que las mejores canciones aquí son bastante geniales dentro del
contexto. Nuevamente, aparece el tema del contexto. No vayan a comparar Vodoo
Lounge con Beggar’s Banquet o Let It Bleed o Sticky
Fingers, pero sí tengan en cuenta que desde Exile On Main Street hacia
delante Voodoo Lounge está entre los mejores, peleando ahí con Tattoo
y Goats. Solo que este es de los 90, después de todos los desastres
que todos conocemos.
Un ejemplo de esto es el tema que abre, Love
Is Strong, que bien podría ser su mejor apertura desde Rocks Off en Exile
On Main Street. El riff inicial es sencillamente ANORMAL, con una
incendiaria armónica de Jagger, amenazante y filosa como nunca antes, y un
bestial duo de guitarras que revive la magia perida de los mejores días de Mick
Taylor, tirando arpegios que me sacan el alma del cuerpo. La creatividad que
muestran los Stones solamente en estos primeros momentos supera HOLGADAMENTE
cualquier cosa hecha en los útlimos ocho LP’s. Planea en las mismas alturas del riff
clásico de Start
Me Up y eso, se sabe, no es poco. Sí gente, los Stones se han curado de la amnesia y
vuelven a rockear como antes. Para confirmar nuestras mejores sospechas, llega You
Got Me Rocking, otro enérgico rock and roll que recupera la garra perdida,
gracias más que nada a sus prominentes bajos, que la hacen todo lo sudorosa y
retumbante que no eran otros rockers como Mixed Emotions o Rock And A
Hard Place o las basuras de Dirty Work. En general You Got Me
Rocking no me parece tan buena como Love Is Strong, debido a que es
mucho más genérica, sobre todo en el estribillo efectista, gritón y poco
inteligente. Los versos son otra historia: por primera vez en muchísimo tiempo
los Stones se ocupan de crear una buena melodía vocal para insertar en sus
rompeculos riffs y la cosa da sus réditos; es su hard-rock más pegadizo y
memorable desde Start Me Up.
La colección de rockers se completa con un puñado
de canciones más: la decente Sparks Will Fly, cuya principal característica
es una adictiva melodía vocal que recuerda un poco a She’s So Cold
pero que también aporta sus buenos riffs. Aún mejor me resulta la bestial I Got Wild,
un temazo blusero muy al estilo de Exile On Main Street (particularmente me
recuerda a Stop Breaking Down) con otro vicioso riff inicial repleto de
energía y entusiasmo. Los versos no son muy originales pero el estribillo está
perfectamente logrado en su inesperada melodicidad y el quiebre de guitarra de
Wood y Richards es de lo mejor en mucho tiempo (me estoy cansando de decir eso,
admito), electrizante, sexual y catárquico. Un escalón más abajo se hallan cosas como Brand New Car, un
shuffle blusero que a pesar de su inofensividad recupera ese lado “sucio” y
“peligroso” de los viejos tiempos, y Mean Disposition, el menos
distintivo de todos los rockers del álbum.
Entre las baladas se destaca muy conspicuamente
Out Of Tears, basada en una hermosísima pista de piano y un estribillo
melódico admirable. Admito que puede sonar deliberadamente comercial por
momentos, pero es agradable, así que por mí está bien. The Worst también
merece un lugar destacado como una de las buenas baladas de Keith, con un gran
estribillo (¡con violines!) y bonitos arreglos acústicos. También
está la gran Baby Break It Down, un slow rock muy melódico, con otro
excelente riff de guitarras y un estribillo super pegadizo.
Y llegó el turno de las ovejas negras. Entre
las peores de todo el álbum están Suck On The Jugular y Thru And
Thru. La primera es OTRO intento de hacer funk bailable, una obsesión de
Mick que no se detuvo desde Fingerprint File, pero que jamás ha logrado la
maestría de aquel fantástico tema. Este caso no es tan horripilante como todos
dicen: hay algunas líneas adicitivas, sobre todo en el solo de armónica, pero
en general todo suena bastante estúpido e insustancial. Y la cantada por
Richards Thru And Thru empieza con unas líneas de guitarra bastante
amenazantes que permiten abrigar esperanzas, pero nunca llega a levantar vuelo
sino que termina naufragando en su propia monotonía y falta de ideas, sin
contar que los arreglos de percusión son bastante malos. Y después me queda un
trío de baladas más o menos descartables. Jamás diría que New Faces, Sweethearts
Together o Blinded By Rainbows son FEAS, pero no lastiman… no
pegan… y no tienen mucho de lo que agarrarse. De todas ellas Sweethearts
Together es la peor, una cosa cursi y aburrida en extremo, mientras que New
Faces y Blinded By Rainbows tienen sus notas agradables, sobre todo
la letra de la acústica New Faces, donde Mick canta con
apreciable sinceridad sobre la melancolía de volverse viejo y perder la
juventud (que vendrían a ser exactamente lo mismo).
Y ahora se me presenta el gran dilema de darle a Voodoo una calificación. Mi primer impulso sería darle un ocho, poniéndolo, como corresponde, a la misma altura de Tattoo You y Goats Head Soup. Pero entonces entiendo que tiene mucho relleno y que en general no me pone tan loco como para merecer una nota tan alta. Lo cual me haría ponerle un siete, aún cuando se me hace más que Some Girls. Hum... gran dilema. Bue, al final prevalece el ocho. Un siete sería demasiado bajo para un disco que se disfruta de principio a fin y que ofrece más de un puñado de momentos inolvidables. Las mejores canciones Stone en más de diez años... ¿Qué más quieren?

"Shake me up, baby I'm ready to go"
1) Flip The Switch; 2) Anybody Seen My Baby; 3) Low-Down; 4) Already Over Me; 5) Gunface; 6) You Don't Have To Mean It; 7) Out Of Control; 8) Saint Of Me; 9) Might As Well Get Juiced; 10) Always Suffering; 11) Too Tight; 12) Thief In The Night; 13) How Can I Stop.
mejor canción: Saint of me
¡Malo!
No tan proverbialmente malo como los álbumes de los 80, pero bastante malo
igualmente. Me pregunto por qué no pudieron repetir la mini-proeza rockera de Voodoo
Lounge cuando parecían haber encontrado el buen camino. Y me contesto: en Voodoo,
los Stones habían abandonado acertadamente las pretenciones de hacer música
“actual”, a favor de una onda retro que reflotaba (en parte) sus gloriosos días
de Exile y Soup con resultados sorprendentes. En Bridges To
Babylon, en cambio, Mick Jagger se sube de lleno a los 90, retomando la idea
de incorporar “elementos de la escena musical actual” a la obra de los
Stones. Ahora bien: si la escena musical actual me resulta bastante mediocre aún
en sus máximos exponentes... imagínense lo que pienso de un grupo tan vetusto
y NO vanguardista como los Stones tratando desesperadamente de
“actualizarse” en los 90, con todas esas cosas bochornosas como DJ’s, máquinas
de ritmos, rap... y no sigo porque me da náuseas.
No me malinterpreten: no veo con malos ojos que un grupo milenario como los Stones trate de incorporar nuevos elementos a su música a medida que las décadas, y con ellas las fórmulas musicales,