THE ROLLING STONES

 

 

La original / clásica (1963 - 1969): Mick Jagger: voz, harmónica / Keith Richards: guitarra solista y voz / Brian Jones: guitarra, sitar, flauta, mellotron, saxofón / Charlie Watts: batería / Bill Wyman: bajo.

La actual / última (1993 - 2004): Mick Jagger: voz / Keith Richards: guitarra solista y voz / Ron Wood: guitarras / Charlie Watts: batería

Otros: Mick Taylor: guitarra (1969 - 1975)

ÍNDICE

TEMAS SOBRESALIENTES

        - Introducción

1964 - England's Newest Hitmakers

1964 - 12 x 5

1965 - Now!

1965 - Out Of Out Heads

1965 - December's Children (And Everybody's)

1966 - Aftermath

1966 - Got Live If You Want It! (live)

1967 - Between The Buttons

1967 - Flowers

1967 - Their Satanic Majesties Request

1968 - Beggars Banquet

1969 - Let It Bleed

1970 - Get Yer Ya-Ya's Out! (live)

1971 - Sticky Fingers

1972 - Exile On Main Street

1973 - Goats Head Soup

1974 - It's Only Rock & Roll

1976 - Black And Blue

1977 - Love You Live (live)

1978 - Some Girls

1980 - Emotional Rescue

1981 - Tattoo You

1982 - Still Life (live)

1983 - Undercover

1986 - Dirty Work

1989 - Steel Wheels

1991 - Flashpoint (live)

1994 - Voodoo Lounge

1995 - Stripped (live)

1997 - Bridges To Babylon

1998 - No Security (live)

2004 - Live Licks (live)

2005 - A Bigger Bang

 

SINGLES Y ARCHIVOS:

1986 - The London Years

 

COMPILADOS DE HITS:

2002 - Forty Licks

It's All Over Now (12 x 5)

Little Red Rooster (Now!)

The Last Time (Out Of Our Heads)

Satisfaction (Out Of Our Heads)

Get Off Of My Cloud (December's Children)

As Tears Go By (December's Children)

19th Nervous Breakdown (Single)

Paint It Black (Aftermath)

Under My Thumb (Aftermath)

Let's Spend The Night Together (Between The Buttons)

Ruby Tuesday (Between The Buttons)

Miss Amanda Jones (Between The Buttons)

Backstreet Girl (Flowers)

Mother's Little Helper (Flowers)

We Love You (Single)

2000 Light Years From Home (Their Satanic Majesties Request)

Jumpin' Jack Flash (Single)

Child Of The Moon (Single)

Sympathy For The Devil (Beggars Banquet)

Street Fighting Man (Beggars Banquet)

Stray Cat Blues (Beggars Banquet)

Gimmie Shelter (Let It Bleed)

Midnight Rambler (Let It Bleed)

Honky Tonk Women (Single)

Brown Sugar (Sticky Fingers)

Wild Horses (Sticky Fingers)

Rocks Off (Exile On Main St.)

Tumblin' Dice (Exile On Main St.)

100 Years Ago (Goats Head Soup)

Fingerprint File (It's Only Rock And Roll)

Miss You (Some Girls)

Beast Of Burden (Some Girls)

Start Me Up (Tattoo You)

Slave (Tattoo You)

Love Is Strong (Voodoo Lounge)

Saint Of Me (Bridges To Babylon)

Rough Justice (A Bigger Bang)

 

INTRODUCCIÓN

 

Durante mucho tiempo tuve un enorme prejuicio hacia los Rolling Stones. ¿Rolling Stones? Pensaba ¿Esa panda de mediocres, formulaicos y abuelos patéticos que se quieren hacer los rockeros? NO GRACIAS. Varios motivos a saber: uno de ellos era toda esa insoportable aura "rollinga", una especie de moda ridícula, en Argentina, entre algunos adolescentes supuestamente fans de los Stones que se visten como Mick Jagger, se reúnen en banditas y seguramente no tienen idea de quién es Brian Jones. Esto, como bien me han dicho, no tiene nada que ver con la música pero ciertamente ayudaba. Pero además de eso estaba la banda: un dinosaurio decadente de gerontes payasos que se paseaban por MTV con canciones como Anybody Seen My Baby. Un presente demasiado mediocre para una banda de tanto renombre, pensaba. Encima, en el tour de Bridges To Babylon tuvieron la desfachatez de copiar la escenografía de Pink Floyd para hacerse los espectaculares y aquí, por supuesto, todo el mundo se llenaba la boca con el escenario de los Stones. Realmente, pero REALMENTE no los soportaba. 

Pero tanto renombre, algunos la llaman la mejor banda de la historia, no se consigue así nomás, entonces llegó un momento en el que no pude darle más la espalda a esta banda si quería tener una discoteca coherente (y un website de revisiones coherente). Además sabía que estos tipos eran reyes en los sesenta: en esa época algo bueno debían tener, sí o sí. Al menos debía darles una oportunidad. Entonces hice un par de consultas en internet, me bajé un par de temas y me hice relativamente rápido con ocho álbumes de su época de mayor gloria, incluídos los llamados "cuatro grandes" (Banquet, Bleed, Fingers y Exile). El hielo comenzó a romperse y aquí me ven, revisando a los Stones en su discografía de estudio íntegra y con la certeza de que son uno de mis cinco grupos favoritos de todos los tiempos.

Para empezar, debo decir una cosa: los Rolling Stones son UNA EXCELENTE BANDA DE ROCK, eso primero. En una primera impresión, escuchando la música de los Stones se me ocurría que estaban bestialmente sobrevalorados y mis sospechas se hacían ciertas, pero... poco a poco su música me fue atrapando, gustando más y más y más hasta que llegué a la conclusión de que quizá merezcan la mayor parte de los elogios que reciben. Aún así, me queda una pequeña sensación de que los Rolling Stones están ligeramente sobrevalorados, pero no globalmente; como banda de rock ya tengo que admitir que superan sin problemas a Led Zeppelin, a los Doors y a otros gigantes. La sobrevaloración aparece más que nada en algunos de sus discos: Beggars Banquet está sobrevalorado; Exile On Main Street es el disco más sobrevalorado de la historia, Some Girls está sobrevalorado; Tatoo You está sobrevalorado... por nombrar los casos más conspicuos que me vienen a la cabeza.

Pero más allá de eso no hay mucha vuelta que darle: el fan del rock NECESITA de los Stones, así de simple. Es decir, ahora que los escuché me doy cuenta... ¿Qué clase de amante del rock clásico puede vivir sin los Rolling Stones? Ninguno, los Stones SON el rock and roll. De hecho, cuando comenzaron allá por 1964 le demostraron a todo el mundo, cuál era la VERDADERA alma del rock: no era cuestión de hacer una linda melodía pop y cantarla sonriendo castamente, vestidos con trajecitos (ahem, Beatles, ahem); el rock tenía que ser oscuro, sucio y sexual, una cosa salida de los más bajos fondos. Que los Beatles cantaran "quiero tomarte de la mano"; los Stones se encargarían de cantar que era lo que REALMENTE querían hacer con las chicas. Así de sencillo y sin vueltas. Además, los tipos apelaban más que nadie a las raíces negras y profundas del género, revalorizando para las masas a gente Muddy Waters, Sonny Boy Williamson, Robert Johnson, Slim Harpo y Chuck Berry. Ese era el espíritu del rock n' roll que los Stones encarnaron y representaron a lo largo de toda su carrera (sí, aún en la etapa pop de Flowers, y aún cuando Mick empezó a sumar tendencias modernosas como dance, disco y punk). Y aunque más allá de eso no revolucionaron nada, queda bastante claro que hoy y para siempre rock and roll es sinónimo de Rolling Stones.

En general a muchos les cuesta entender cuál es la onda con los Stones. De hecho acá en Argentina, si bien hay una LEGION de fans de los Stones, también hay una enorme cantidad de gente que no los soporta. Es entendible: melódicamente la banda nunca fue tan atractiva como los Beatles o The Who; no rockearon tan duro como Led Zeppelin o Hendrix y nunca intentaron nada muy  "artístico" o "experimental" como Pink Floyd, Zappa o King Crimson. Por ende, de alguna manera, los Stones quedaron etiquetados de por vida como "la típica banda de rock" que se dedica a tocar el tradicional rock and roll, álbum tras álbum sin intención alguna de romper esquemas o aventurarse en lo desconocido. Esa es mas o menos la impresión negativa que tienen algunos: y hasta cierto punto es cierta. Pero ¿Acaso no nos gusta el rock and roll? A mí si, y en ese sentido los Rolling Stones son una de las mejores bandas que jamás tocara.

En primer lugar, ROCKEAN. Por ejemplo, si en algún momento los Beatles nos cansan un poco con sus dulces melodías o sus rocks livianitos a la Back In The USSR nada mejor que recurrir a un poco de Stones y sacudir nuestras víceras. Claro, cuando los Beatles SE DECIDIAN a rockear eliminaban a cualquier competencia (She Wants You), pero aquello casi nunca ocurría. En cambio para los Stones, rockear es una cuestión de supervivencia. En general no están muy estimados como banda de hard-rock, ya que en el imaginario popular para eso están The Who, Hendrix, Cream, Led Zeppelin y Deep Purple... pero la verdad es que si los tipos se ajustaban los pantalones podían rockear muy, muy, MUY DURO, y cuando lo hacían alcanzaban sin dificultades el nirvana del rock (Sin mencionar que humillaban a Hendrix y Cream sin problemas). Además, siempre polémicos, los tipos le daban un filo sucio, peligroso y sexual a sus performances que, más allá de ser pura imagen prediseñada, resulta ESENCIAL en el atractivo de su música. Su estilo de rock n' roll a lo Chuck Berry de la onda de temas como Starfucker no me impacta demasiado, pero... ¿Paint It Black? Waw! ¿Stray Cat Blues? Waw! ¿Midnight Rambler? Waw! ¿Bitch? Wow! ¿Rocks Off? Wow! ¿Gimmie Shelter? WOOOOW!!! Es decir, no hay ningún motivo razonable para que te gusten grupejos como Aerosmith o Guns And Roses y desprecies a los Stones; si eres uno de esos ¡Cuidado! Hasta me arriesgo a decir que los Stones INVENTARON el hard-rock. Sí, un tanto pretencioso lo mío, pero pensemos: cuando los Stones publicaron su debut NADIE estaba tocando el rock de esa manera: todo estaba infestado de grupos pop imitadores de los Beatles. Al menos ese fue el primer paso hacia un concepto de hard-rock, que después continuaron The Who, Hendrix y por último Led Zeppelin.

Pero acá viene una sorpresa: había dicho que la teoría de que los Stones no son más que “una típica banda de rock and roll” es verdadera HASTA CIERTO PUNTO. Pues bien: más allá de ese punto los Stones ERAN SUMAMENTE VERSATILES, tanto como sus rivales John, Paul, George y Ringo, en cuanto a que exploraron los más variados géneros, humores y actitudes. Ajá! ¡Los Stones exploraron! La mayoría de la gente no aficionada a los Stones tiene un paradigma formado de la banda que la encapsula solamente en lo que fue su período más distintivo (desde Beggars Banquet hasta Exile), pero los Stones hicieron mucho, mucho más que eso. No, nunca hicieron nada como I Am The Walrus, y es cierto que sus arreglos musicales jamás fueron tan refinados e instantáneamente atractivos como, por ejemplo, los de los Beatles. Así mismo, cuando experimentaron siempre lo hicieron con géneros previamente explotados por algún otro grupo; es decir, nunca fueron pioneros de nada (Algo similar se dice a veces de los Beatles). Sin embargo creo que en su arte de explorar distintos géneros fueron innegablente variados y casi siempre salieron bien parados, demostrándose maestros en la música que fuera. Rhythm & blues, blues, country, pop, psicodelia, rock pesado etc. Por ejemplo, con Their Satanic Majesties Request los Stones no inventaron la psicodelia, pero en el proceso de “adaptarse a los tiempos” crearon uno de los álbumes esenciales y más aventurados de todo el movimiento psicodélico. Pero hagamos un balance de las distintas etapas de la historia para comprender hasta que punto fueron variados y cambiantes.

Durante el primer período, desde Englands New Hitmakers (1964) hasta Out Of Our Heads (1965) fueron esencialmente una banda de covers del rhythm & blues. Y como banda de covers eran buenos, muchísimo mejor que los Beatles, con performances extraordinariamente crudas y avasallantes, lejos de la inocencia y la corrección de sus rivales. Dosis de armónicas retorcidas, guitarras crujientes y un bajo de Wyman en un papel mucho más importante que el de otros bajistas por esos momentos. En estas épocas Mick y Keith no componían mucho material propio. En general los highlights de los álbumes eran los covers de blues, mientras que los pocos originales eran frecuentemente relleno. Además, aunque buenos, todos los temas eran demasiado parecidos y tradicionales, por lo tanto, para December’s Children los famosos covers se hicieron redundantes. Ya con Out Of Our Heads Jagger y Richards demostraron que estaban para cosas mayores, gracias a algunos muy buenos temas propios como el clásico de todos los tiempos (I Can't Get No) Satisfaction, The Spider And The Fly, Get Off My Cloud y The Last Time, todos ellos de primerísimo nivel. Esto los animó a convertirse pronto en compositores “full-time” y virtualmente abandonar los covers.

El segundo período, el período pop que abarca 1966 y 1967, comprende los álbumes Aftermath, Between The Buttons y el infausto Their Satanic Magesties Request en donde los Stones, de la mano de Brian Jones y sus raros instrumentos, desarticulan su célebre pero agotado combo de blues-rock y empiezan a buscar nuevos caminos. Casi siempre tras los pasos y a la sombra de los Beatles, pero con algunos resultados brillantes e imperecederos, aun superiores a los logros de su primera etapa. Por lo general los álbumes de este período son cruelmente infravalorados por algunos fans como meras imitaciones de porquería Beatle. Error estúpidisimo si los hay. Los Stones también eran sumamente competentes en este campo, solo que como los arreglos son más crudos y desaliñados que los de los Beatles, cuesta un tanto más disfrutarlos.

El tercer período, 1968 - 1972 es el más célebre y reconocido y donde encontraremos sus mejores álbumes. La ruptura que produce Beggars Banquet con respecto a su antecesor, Their Satanic, es una de las más impresionantes de toda la historia de la música popular. Musicalmente los Stones nos invitan a volver a las raíces, retomando el blues, el country y hasta el gospel y el soul como canales principales. Eso sí; esta vez con una orientación mucho más rockera y heavy que nunca, cortesía de la recién descubierta capacidad de Richards para crear riffs increíbles a nivel industrial. Los Stones produjeron durante estos años algunas obras maestras que hasta el día de hoy no tienen parangón en la historia del rock, especialmente el oscuro y salvaje Let It Bleed y el sexual y melancólico Sticky Fingers. También podría decirse que es aquí donde los Stones definitivamente se desvían del camino de los Beatles; mientras estos continuaron siendo esencialmente una banda pop que ocasionalmente rockeaba (aunque con sus intentos de roots-rock, sobre todo en Let It Be), los Stones se abocaron de lleno a las nuevas influencias del country rock y el blues, lo cual hace de este su período más distintivo y personal.

Después de Exile On Main Street la edad de oro de los Stones comienza a decaer lentamente al tanto que solo pudieron sacar obras apenas discretamente reconocidas como Some Girls y después algunas cosas mediocres como Emotional Rescue y abismalmente malas como Dirty Work. Esta es la etapa genérica, autoplagiaria y "dinosáurica" de la banda, signada por una insana obsesión de incorporar géneros modernos como dance, techno, reggae, con algunos resultados seriamente espantosos. Algo más o menos bueno cada tanto, pero nada comparable a lo ya hecho. Goats Head Soup, tiene los últimos vestigios de genio antes de la mediocridad de It's Only Rock & Roll. Some Girls y Tattoo You, sin embargo son buenos álbumes de rock, aun cuando no suenan la mitad de frescos que los de las mejores épocas. Voodoo Lounge es por otra parte una sorprendente muestra de luz y talento en plena década de los 90.

En resumen. Todavía no se en qué orden de preferencias poner a los Stones, pero no intentaré siquiera negar que son prolíficos compositores capaces de grabar algunas de las piezas más exitantes y entretenidas que dio la historia. No son los Beatles, pero de a ratos se le acercan lo bastante para considerarlos casi igual de importantes.

 

FORMACIÓN

Mick Jagger: ¡Qué voz tan difícil que tiene este tipo! No es la voz dura y blusera de la típica banda de rock. Es una voz corrosiva, sexual... RARA y que por momentos no suena ni potente, ni placentera, ni sincera. Bien: a muchas personas realmente les disgusta como canta este muchacho y la mayoría de las veces esto es suficiente motivo para que aborrezcan a los Stones. Obviamente no saben que si se toman el trabajo de acostumbrarse a esa voz encontrarán no solo que los Stones son sencillamente una de las mejores bandas de rock and roll sino que además la voz de Mick tiene virtudes. Sí, tiene VIRTUDES, no me han malinterpretado. Una de ellas que es original. Es una voz original que le da a los Stones INMEDIATA personalidad que muchas otras bandas no tienen por tener un cantante más cercano al denominador común. Pero además me gusta mucho como esa voz tan especial transmite la sexualidad sudorosa y la provocación irreverente propia de las canciones de los Stones. ¿Alguien imagina una canción como Stray Cat Blues cantada mejor por otra persona? Yo, sinceramente NO. Esa es la voz para cantar ese tipo de temas sucios y moralmente repulsivos. Temas sucios y moralmente repulsivos como Brown Sugar o Midnight Rambler. Y todos los blues de sus primeros álbumes suenan bien cantados por Mick, aún cuando no se trata exactamente de una voz blusera.

Flaquea un poco en las baladas. Ni en Angie ni en Wild Horses ni en You Can't Always What You Want, debo admitir, la voz de Mick suena como lo más delicioso y placentero, pero bueno, uno se acostumbra no? Otros atributos de Mick Jagger es que es un excelente compositor de canciones (aunque como todos los dinosaurios, últimamente el concepto de orginialidad se ha borrado de su cabeza), un fenomenal showman, capaz de darle vida él solo a la imagen escénica del grupo, con sus bailes eróticos, sus maquillajes andróginos y sus chistes sexys y un virtuoso intérprete de la armónica.

Keith Richards: Se ha dicho que Keith Richards era una máquina de hacer riffs. Y es verdad... porque si bien en sus últimos veinticinco años la fórmula del riff Stone ha consistido en recrear Honky Tonk Women cuantas veces fuera posible, hay una legión infinita de grandes riffs pululando por las canciones de los Stones. Los casos más paradigmáticos son el riff COMPLETAMENTE BRILLANTE de Brown Sugar o el mejor riff que jamás haya creado, aquel de Gimmie Shelter. Ni hablar de Honky Tonk Women, Bitch, Can't You Hear Me Knocking, Midnight Rambler o los ataques despiadados de Monkey Man. Mi teoría es que donde Keith Richards se pone las pilas con los riffs salen los mejores álbumes de los Stones (Sticky Fingers y Let It Bleed) Mientras que aquellos en los cuales su capacidad riffera se retrae un poco dejan un tanto que desear (Beggars Banquet) Igualmente no solo de Riffs viven los grandes guitarristas y Keith ha sabido mezclar su poder rockero con fenomenales interpretaciones con la acústica (especialmente memorable en Banquet) y algunos solos decentes como el increíblemente simple pero devastador solo de Gimmie Shelter. Además de eso tiene una voz muy interesante que suena un tanto más sincera que la de Mick... You Got The Silver es un claro ejemplo de que el tipo PODIA cantar y podía hacerlo bien. Así pues, es uno de mis guitarristas favoritos del rock. Tiene estilo y aún cuando no ha trascendido demasiado las fronteras del blues/rock (como Jimmy Page o Hendrix, tipos claramente más virtuosos)... bueno... tiene estilo. Y un gran estilo por cierto.

Lástima que haya dedicado buena parte de su vida a drogarse y es por eso que hoy por hoy apenas se sabe de qué habla cuando habla. En todo caso, es el miembro más entrañable de la banda y su figura con las rodillas flexionadas y el largo sobretodo encima mientras destripa los acordes destructivos de Honky Tonk Woman en cualquier escenario del grupo, será siempre una de las más maravillosas imágenes sensoriales de la historia del rock. Larga vida a Keith!

Mick Taylor: No fue miembro fundador del grupo: llegó a los Stones en 1969 para reemplazar en la viola al retirado Brian Jones. A este muchacho le debemos la grandeza de Sticky Fingers. Sin duda el tipo más talentoso que ha pasado por los Stones. El hecho de que no tenía una personalidad superinteresante para una estrella de rock hace que no todos recuerden quién es, pero ciertamente su talento con la guitarra superaba claramente tanto a Richards como a Jones. No tuvo mucha oportunidad de brillar, claro... solo en Get Yer Ya-Ya's Out! (checkear el solo de Sympathy For The Devil) y, especialmente en Sticky Fingers se reconocen de inmediato sus fenomenales aportes. Can't You Hear Me Knocking, Sway y Moonlight Mile son temazos impresionantes que brillan gracias a Mick. Pero ya en Exile On Main Street su virtuosismo aparecía eclipsado (¿intencionalmente?) por los otros miembros del grupo, quienes solo en una ocasión lo dejaron figurar en los créditos de un tema (Ventilator Blues). En Goat's Head Soup volvió un poco al protagonismo, sobre todo con el destructivo solo de 100 Years Ago. Su carrera junto a los Stones acabaría con el mediocre It's Only Rock And Roll donde se destaca especialemente en el tema Time Waits For No One con un mágico solo santanaesco.

Ahora bien: este tipo dejó los Stones por su cuenta. ¡Dejó los Stones por su cuenta! Creo que hizo bien, porque para 1975 los Stones ya se hallaban en franca decadencia y ni él podía salvarlos. Claro que no hizo nada demasiado valioso después y a los demás Stones algo de leche les quedó ya que tanto en Black And Blue como en Tattoo You aparecen temas con la participación de Taylor sin que siquiera figure en los créditos. Muy mal.

Brian Jones: Brian Jones, un miembro bastante misterioso. Jamás firmó ninguna de las canciones sin embargo su impronta creativa es claramente visible en muchas de ellas entre los años 1964 y 1968. Tocaba la guitarra, pero la verdad es que podía rebuscársela con CUALQUIER instrumento que cayera en sus manos y en ocasiones hacía maravillas con ellos. ¿A quién le debemos la brutal sítara de Paint It Black? A Jones. ¿A quién le debemos las escalofriantes y oscuras marimbas de Under My Thumb? A Jones. ¿Quién toca ese fantástico puente de Mother's Little Helper? Jones ¿A quién le debemos todos los instrumentos raros de Satanic Majesties? A Jones ¿Y los slides asombrosos de temas como Little Red Rooster o No Expectations? Jones otra vez. Tocaba cualquier cosa, sítaras, marimbas, saxofones, harmónica, guitarra slide... y muchos truquitos y toques especiales del período pop de los Stones fueron obra y gracia de Maese Brian. Un genio bah.

Por otra parte el tipo no cantaba ni firmaba canciones y por lo tanto nunca tuvo una exposición frontal como Mick Jagger y Richards, verdaderos showmen y creadores de melodías. Es más: frecuentemente, cuando escucho sus álbumes temprano me olvido de la presencia de Jones. Tienen que aparecer sus toques mágicos de siempre (Paint It Black, Under My Thumb) para que salte y diga ingenuamente "¡Cierto! en esta época también estaba Jones! Bruto de mí. Es que Jones generalmente aparecía en el escenario en un segundo plano tocando una guitarra o cualquier instrumentito que haya caído en sus manos. Siempre en segundo plano.

Para 1968 el tipo había perdido todo tipo de interés en la música que los Stones estaban haciendo: se lo notaba muy a gusto con el pop experimental de Aftermath, Buttons, Majesties y Flowers, pero el roots rock y blues acústico de Beggars Banquet no le resultó ya nada seductor y a pesar de algunas inolvidables contribuciones como la guitarra slide de No Expectations o Jig-saw Puzzle (en esta última parece que quería echar todo a perder con un slide bien drogón) en general su toque pasa totalmente desapercibido en aquel álbum. Y para Let It Bleed el tipo ya había manifestado que se iba de los Stones dispuesto a completar sus propios proyectos musicales. Murió ese mismo año (1969) ahogado en la pileta de su casa.

Bill Wyman: No puedo decir mucho de Wyman. Solo se que era el mayor de los Stones, que estuvo junto a ellos desde el principio y hasta el álbum Steel Wheels y que se fue porque, como todos nosotros, se había cansado de la banda. Qué tocaba el bajo y que lo tocaba muy bien. MUY BIEN. El tipo era un maestro. Bajo perfil, sobrio (como todos los bajistas: Deacon, Entwistle, John Paul Jones... sip, hay muchos bajistas sobrios) y extremadamente talentoso. Para empezar, el sonido de los primeros Stones se diferenció del de contemporáneos como los Beatles porque el bajo tenía un papel sumamente destacado. Realmente podemos ESCUCHAR el bajo de Wyman, áun en esos primeros álbumes y singles, cosa utópica en los primeros álbumes de los Beatles en los cuales el bajo es casi ininteligible. Por otra parte, Wyman alcanzó su pico creativo cuando los Stones comenzaron a experimentar con el funk y el disco. Ahí realmente nos dimos cuenta no solo que al amigo Bill le encantaba tocar esos géneros, sino que además estaba bien preparado para ello. Canciones como Fingerprint File o Hot Stuff le deben mucho a las manos del bajista quien hace cosas realmente entretenidas con su intrumento. Otras performances memorables incluyen las líneas de bajo de Sympathy For The Devil, bien alto, donde cada nota es una puñalada en el mismísimo corazón. Quizá sea ese bajo lo que hace que la canción después de todo me guste. También está el bajo fenomenal que abre Live With Me con una patada en el culo... ¿Cómo? Er... ¿Que ese no lo toca Wyman? ¿Richards? Ah... cierto... bueno. Uno de mis bajistas favoritos. Su canción In Another Land donde incluso ¡Canta! está buena.

Charlie Watts: Su destino no era ser una estrella del rock. Era más bien ser una especie de sastre o algo así. Su personalidad completamente sobria, caballeresca y normal es una de las grandes paradojas del rock. ¿Qué tiene que hacer este verdadero "gentleman" que podría ser nuestro vecino (y nosotros encantados) mezclado con una panda de drogones sexópatas como Mick, Brian y Keith? No se sabe y no se sabe cómo duró tanto... yo que me siento identificado con el tipo hubiera huído sin lugar a dudas. Uno se pregunta qué hacía Watts en las orgías descomunales de droga y sexo que sus amiguitos organizaban cada tanto. Quizá cada tanto aprovechaba y se comía una groupie... aunque estaba casado... dificil de imaginar todo eso.

Por cierto. Es un buen baterista. No es un loquito de los tambores a lo Bonham o Moon, sino más bien una especie de metrónomo de carne y hueso encargado de dar un ritmo preciso, estable y fuerte a sus compañeros. Nada de rellenos innecesarios o ritmos ultracomplicados. La total antítesis de Keith Moon. Compuso muchísimas canciones de primer nivel. No, chiste.

Ron Wood: No tengo mucho para decir de este guitarrista. Ron ingresó a los Stones en reemplazo de Mick Taylor; ya en Black And Blue toca en un par temas, sin embargo su primera participación completa en un LP fue con Some Girls. Está claro que nunca llegó a aportar partes de guitarra tan devastadoras y distintivas como las de Taylor, pero qué se yo... no es un mal segundo guitarrista para la banda y ciertamente tiene una personalidad mucho más "Stone" que su antecesor. El que sepa algo más sobre Ronnie que mande un mail y enriquezca mi pobre cultura.

 


 

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England's Newest Hitmakers - 1964

7+/10

"I'm gonna learn to dance if it takes me all night and day"

1) Not Fade Away; 2) (Get Your Kicks On) Route 66; 3) I Just Want To Make Love To You; 4) Honest I Do; 5) Now I've Got A Witness; 6) Little By Little; 7) I'm A King Bee; 8) Carol; 9) Tell Me (You're Coming Back); 10) Can I Get A Witness; 11) You Can Make It If You Try; 12) Walking The Dog.

mejor canción:  I'm a king bee

Para empezar, el álbum debut de los Stones nunca se vendió en la Argentina. Ese es el principal problema de vivir en un país subtropical del submundo latino. Las disquerías te traen la basura que quieren a través de políticas inentendibles. Trajeron todos los CDs de ABCKO menos éste. ¿Por qué? ¿Qué te importa? Vos comprá lo que hay. Esa es la sana actitud. Por lo tanto los lectores deberán tener en cuenta que éste es un álbum realmente oscuro aquí en Argentina, un país claramente devoto de los Stones.

Pero vamos al grano, o sea, al álbum. En su momento este pedazo de vinilo fue una cosa realmente, realmente importante. ¿Por qué? Simplemente porque con este disquito los Rolling Stones presentaron al mundo, así de la nada, una forma totalmente nueva, agresiva, rompeculos y EXCITANTE de encarar ese cliché ya ajado y agotado: el blues del delta, el rock and roll de Chuck Berry y el moviemiento Motown de los Estados Unidos. Estos cinco blancos británicos tomaron todo el paradigma musical de la década anterior y lo renovaron, le dieron una inesperada vuelta, le dieron aire, le hicieron respiración boca a boca y ¡BANG¡ ¡BANG! y ¡REBANG! la resurreción les salió en serio: En manos de los Stones el blues, el rhythm and blues, el motown y el rock and roll empezaron a sonar tan excitantes, sexuales, viciosos y ajustados como nunca antes. Cinco mocosos impertinentes enseñándoles al mundo el alma VERDADERA del rock and roll. Los Rolling Stones sabían perfectamente lo que otros grupos de la época al parecer habían pasado por alto: el rock no es un “tra la lí, tra la lá”, como lo ponían los Beatles en I Want To Hold Your Hand. El ROCK tiene que hacer sudar, tiene que ser peligroso, tiene que intimidar, tiene que apretar y exprimir, tiene que tener orgasmos y dejar las manos sucias, tiene que asustar a los padres y excitar a las niñas, el rock tiene que socavar al establishment y ponerlo en ridículo, tiene que respirar agazapado y saltar en el momento menos pensado con las garras afiladas para clavarse en las gargantas. Esa era la idea, eso es lo que los Stones lograron trasmitir ya desde tan temprano. Y eso no significaba hacer ruido insoportable como una suerte de punk de los 60; si algo tenían los Rolling Stones desde el principio, eso era profesionalidad y sus performances son desde el principio tan ajustadas como un par de calzas dos números más chicos del adecuado, con una sección rítmica perfecta, un dúo de guitarras que simplemente epitomizan la palabra “rockear” y un Mick Jagger que sonaba todo lo sucio, pajero y peligroso que se precisara.

De eso se trata este álbum. Por eso es tan importante. Porque desde un comienzo establece una forma nueva de sentir el rock que identificaría a los Rolling Stones para siempre, o por lo menos en sus años de gloria, y que influiría de manera notable el resto de la música rock y hard rock de la década. “Que los Beatles hagan sus singles divertidos, nosotros vamos a tocar un viejo y sucio blues a ver qué pasa”, parecían decír los Stones con su actitud. Y la verdad es que para la época suena como algo muy excitante. Los Beatles nunca hicieron un cover de blues.

Para la época. Por que hoy es muy fácil descartar este álbum con un movimiento de hombros como diciendo “Qué onda?”. A nadie parece excitarle un simple álbum de blues y rock and roll como éste. Por eso insisto que a England Newest Hitmakers hay que apreciarlo como un producto de su época. Y de esa manera se advertirá que sí, puede ser MUY excitante un álbum de blues y rock and roll y que, estrictamente y despojado de sus mitos, tiene sus temas flojos y momentos mediocres.

Que no son muchos tampoco. Ni Can I Get A Witness ni You Can Make It If You Try parecen gran cosa: ambos son monótonos covers de motown carentes de gracia. You Can Make If You Try es la peor, la más aburrida canción del álbum mientras que Can I Get A Witness más o menos se salva por el insistente e infeccioso groove de piano, un groove de piano que cada vez que lo escucho me hace cantar “Talking ‘bout my generation...” ¿Será porque se parece? Sí, se parece. El mismo riff, pero con órgano, está en Now I’ve Got A Witness, una mera diversión de estudio instrumental que utiliza la misma base de Can I Get A Witness y agrega un título en broma. No está mal pero, como es de esperar, es una cosa bastante insustancial. Por último, tampoco me conmueve mucho I Just Want To Make Love To You que parece más una excusa para ir a mil por hora que para hacer una canción efectiva. Si te gusta la velocidad, pues esta canción te va a gustar. Si esperás algo más, como yo, ni lo sueñes.

Pero el resto... ¡El resto es puro oro nena! Bue... exceptuando Honest I Do, otro cover de Motown (¿Me parece a mí o las canciones de motown son todas iguales?) muy tranqui que no quise poner en el parrafo anterior porque me encantan las perezosas líneas de guitarra que se manda Jones, o Richards, o quien sea. Pero el resto, y ahora sí... EL RESTO. ¡Waw! Rockea, blusea, humea, gotea y como la gran puta... para los estándares de la época, claro, esto no es Let It Bleed todavía... pero dentro de lo que es rock and roll cincuentoso y blues cuarentoso no vas a escuchar nada más excitante y nada que te ponga tan a mil como esto. Mi favorito es sin dudas I’m A King Bee, que no es más que un cover de blues (de Slim Harpo) pero tocado con una justeza y una brillantez que no tienen ningún precio: las guitarras de Jones y Richards haciendo pequeñas cositas, la voz joven y malintencionada de Jagger y la batería impecalbe de Watts... ah mi madre... esto es BLUES! ¡¡¡Qué me importa que sean blancos británcos!!! Lo hacen bien maldita sea. Pero aún en su grandeza, I’m A King Bee no es exactamente rock. Para eso tenemos un brillante cover de Carol de Chuck Berry. Me gusta más la versión en vivo de Get Yer Ya-Ya’s Out, pero esta no está nada mal y seguro que vuela la versión original (o la de los Beatles en Live At The BBC) en mil pedacitos, con guitarra prima y una velocidad desaforada: las palmitas parece que se aceleran permanentemente, es fantástico. Y cómo olvidarme de Route 66. Lo que en su origen es una canción pedorra, ingenua e infantil sobre la ruta 66 es aquí una fiesta de rock and roll sucio y venenoso... eso es lo bueno de los Stones, pueden hacer que cualquier cosa chorree vicio y sexo si se lo proponen, aún una canción tan inocente como esta. También recibo una buena dosis de Little By Little, uno de los originales (co escrito por Jagger, Richards y Phil Spector): es un blues rutinario... pero qué mejor que los Stones para tocar un blues rutinario digo yo. Simplemente penetra, como el absolutamente fantástico cover de Walking The Dog, cuya vena y justeza y ritmo implacable iguala, si no supera, a I’m King Bee, gracias a una voz rarísima haciendo el coro y un brutal quiebre de guitarra. Y por supuesto, tenemos el gran éxito en Not Fade Away, un cover de Buddy Holy enmarcado en un clásico ritmo de Bo-Didley y una clásica intro acústica para abrir el álbum en buena forma. Y por último, aparece la única composición de Jagger y Richards bajo el nombre de Tell Me que es la única canción que más o menos se aparta de la vena general del álbum. Es una balada pop acústica que, aunque no es más que medianamente atractiva, demuestra que aún desde el principio Jagger y Richards eran capaces de componer sus temas explorando nuevo territorio sin copiar a aquellos artistas que interpretaban en covers.

Y así tenemos un dignísimo álbum debut que rockea y patea cien veces más traseros que el debut de los Beatles. Por supuesto que no tiene la misma cantidad de ganchos que un álbum de los Beatles, pero no es eso lo que se propone. Acá estamos hablando de blues y blues rock a una altura en que los Beatles ya hacían el pop sublime de A Hard Day’s Night. Son dos cosas distintas. Pero mientras A Hard Day’s Night era un pañuelo inofensivo acariciandote el oído, England Newest Hitmakers es una uña afilada cortándote el hígado. Y una muy buena uña afilada, por cierto.

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12 x 5 - 1964

7+/10

"I said the joint was rocking, goin' round and round"

1) Around And Around; 2) Confessin' The Blues; 3) Empty Heart; 4) Time Is On My Side; 5) Good Times Bad Times; 6) It's All Over Now; 7) 2120 South Michigan Avenue; 8) Under The Boardwalk; 9) Congratulations; 10) Grown Up Wrong; 11) If You Need Me; 12) Suzie Q.

mejor canción:  It's all over now

Y el segundo álbum llegó a los Estados Unidos bajo el título de 12x5 (En Inglaterra se llamó simplemente Rolling Stones 2). Es una fusión entre un EP llamado 5x5 más unos cuantos singles y el resultado final es un álbum muy parecido al anterior, solo que esta vez los Stones, (o los empresarios discográficos, vaya a saber quién hacía todos estos álbumes bastardos) incluyen mucho más pop inofensivo y acaramelado que en England Newest Hitmakers (que de pop inofensivo y acaramelado no tenía nada, aclaro). Es decir: si habían hecho alarde y alharaca sobre lo peligrosos, eróticos y malvados que eran, ahora se rebajan a incluir cosas increíblemente melosas e inocentes como Time Is On My Side o Under The Boardwalk, tratando de seducir a las amas de casa y traicionando de alguna manera su imagen. Jaja, no creo que ese haya sido el incentivo, sino más bien tratar de expandir horizontes y ser un poco más versátiles, y me parece bien. Después de todo ambas son excelentes canciones y además, buena parte de este álbum todavía tiene bastante vena y garra como para asustar a todas las amas de casa que se quiera. Y, como si fuera poco, los puntos altos aquí tienden a impresionarme más que los puntos altos del álbum anterior.

Y tengo mis razones. It’s All Over Now, la mejor canción del álbum, es un cover aún más excitante, rockero y notable que Not Fade Away gracias a un estribillo insanamente pegadizo y un quiebre de guitarra súper-salvaje revolviendo todo en el medio. Y el cover de Time Is On My Side es una balada que representa lo más melódico y bello que alcanzaron los Stones en esta etapa de su carrera. No solo la melodía vocal es hermosa sino también las líneas de guitarra y las armonías vocales y la intensidad general que transmite la canción. Canción que se ha convertido en uno de los himnos de los años tempranos de los Stones, que aún se toca en vivo... sip, hasta eso ha llegado su status. Igualmente, el verdadero clásico es la versión del single que aparece en The London Years, que es superior a esta. Ya esos dos highlights son más remarcables que cualquier cosa del álbum debut, pero todavía hay más. Around And Around rockea hasta la médula con un adictivo toque de quitarra de Richards, Confessin’ The Blues es un blues totalmente genérico que los Stones convierten en semi-clásico gracias a la bestial armónica y Suzie Q, aunque lejos de la épica infernal de Creedence Clearwater Revival, sigue pateando su buena cantidad traseros.

Y además de Time Is On My Side tenemos otros dos intentos de hacer pop inofensivo a la Beatle. ¡Pop inofensivo a la Beatle! ¡VENDIDOS! Ja, broma. De hecho Under The Boardwalk, de los Drifters tiene una melodía ciertamente inolvidable que los Stones jamás podrían haber inventado ni en mil años. Aunque aquí hacen un gran trabajo con ella, dándole acaramelados y azucarados ribetes que nunca nos hubierámos imaginado de un grupo que cantaba Walking The Dog. Aquí en Argentina la canción tuvo su buena versión en castellano por Nito Nebia y Los Gatos Salvajes. Y cuando una canción es buena se nota a leguas, aún canivalizada por quien sea. El otro cover poppy, por desgracia, termina siendo la peor canción del álbum. If You Need Me es otra canción de amor que no tiene nada de notable o remarcable en ella excepto que me hace bostezar.

Y nos quedan los cinco originales de la banda que, dicho sea de paso, todavía no son gran cosa. Congratulations es una balada aceptable, Good Times Bad Times es un blues aceptable, Grown Up Wrong es un rocker aceptable, 2120 South Michigan Avenue es un jam aceptable y Empty Heart es una... cosa... aceptable. Todo aceptable, nada del otro mundo. Congratulations particularmente es relativamente aburrida, pero South Michigan es un gran divertimento. Igual está claro que todavía los Stones tienen que vivir de covers. Recién en los dos álbumes siguientes probarían que alguna idea tenían sobre como componer temas.

Entonces, un álbum no demasiado diferente del debut, solo que levemente más consistente y con algunas cosas muy pop, muy Beatles metidas por ahí quizá para no espantar tanto a las madres y padres puritanos y preocupados por las cosas que escuchaban sus hijos (Jeje, no será cosa de morder la mano que los alimentaba) que a pesar de todo no hacen daño a la consistencia del álbum ni a la conciencia de los Stones. Los dos o tres highlights de rigor, los dos o tres rellenos de rigor, los dos o tres originales de rigor. Nada fuera de la norma para un álbum temprano de los Stones.

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Now! - 1965

8-/10

"Everytime I kiss you girl, it tastes like pork and beans"

1) Everybody Needs Somebody To Love; 2) Down Home Girl; 3) You Can't Catch Me; 4) Heart Of Stone; 5) What A Shame; 6) Mona (I Need You Baby); 7) Down The Road Apiece; 8) Off The Hook; 9) Pain In My Heart; 10) Oh Baby (We Got A Good Thing Goin'); 11) Little Red Rooster; 12) Surprise Surprise.

mejor canción:  Little red rooster

La mala noticia (o no tan buena) de los primeros años de los Stones es que sus constantes devaneos con covers de genéricos temas rhythm & blues no constituyen exactamente lo más entretenido y atrapante que se ha ofrecido la banda en su historia. Los primeros cinco álbumes son prácticamente idénticos y recién en Aftermath se empieza a vislumbrar un cambio radical y necesario de estilo. La buena noticia, es que Jagger y compañía lograban darle a estos covers y típicos números de rhythm and blues una identidad totalmente nueva y única, dotándolos de un filo más cortante y vicioso que el de la mayoría de las bandas británicas del momento. Así, canciones en principio aburridas o pedestres terminan siendo muy disfrutables gracias al aire infeccioso, sucio y misterioso que los Stones les dan. Esto se nota de manera particularmente brillante en Now!, que de los primeros cinco álbumes, es quizá el más venenoso, el más ominoso y ajustado. En rigor, no es lo suficientemente diferente como para arrasar con 12x5 o England Newest Hitmakers, y canción por canción no tiene nada que jactarse frente a los demás, pero sin dudas es aquí donde aquellos elementos que hicieron tan únicos a los Stones en sus primeros años brillan con mayor intensidad. Es un LP de dientes apretados y uñas afiladas que desborda sexualidad y oscuridad por todos sus surcos (o microorificios, ya que ahora es un CD jeje). Además hay aquí una buena cantidad de originales decentes y los covers, a diferencia de lo que ocurriría en el siguiente álbum, siguen siendo absoluta y definitivamente ROMPEORTOS. ¡Y nada de Under The Boardwalk ni cositas suavecitas acá tampoco!

En Now! los Stones siguen avanzando en sus esfuerzos compositivos y por lo tanto tenemos aquí cuatro originales que si bien son de discreto calado y no resisten comparación con Satisfaction o The Last Time, demuestran con total suficiencia la competencia que los Stones siempre tuvieron en la creación de ganchos y melodías. Mi favorita de este grupo es Off The Hook, un número pop que tiene un interesante riff y una melodía sumamente pegadiza repleta de ganchos y cantos carnosos. También está la blanda balada Heart Of Stone, que en general me pasa desapercibida y el trepidante y ansioso blues What A Shame que es impecable. Ese es el asunto con los Rolling... eran capaces de tomar cualquier tonadita blues rutinaria (de su autoría o no) y tocarla de una manera tan sexual, tan implacable, incluyendo un sobresaliente trabajo de guitarras y cortantes armónicas. Y al igual que ocurría con Little By Little o Confessin’ The Blues, What A Shame simplemente HUMEA. Surprise Surprise, el último original no es gran cosa, pero tiene algo que lo hace muy atractivo a mis oídos. Supongo que es el ritmo fenomenal y eso basta para atraparme y concluir: “Buenos, buenos originales”.

Pero sin duda los puntos fuertes todavía están en los covers de rhythm & blues que continúan con su sana tradición de agarrarnos bien del cuello, partirnos la espina y dejarnos sin aire. A mi juicio el highlight definitivo es la magnífica Little Red Rooster, un blues infernal con una fanta - fantástica (el tartamudeo es por el shock jeje) guitarra slide de Jones, provocativas vocales de Mick y una atmósfera maligna, pantanosa y arrastrada que escuchada alto volumen difícilmente se olvide. ¡Y pensar que esta cosa oscura y pantanosa fue un single! Una lección para todos esos singles Beatles felices y contentos (que también me gustan, conste). Otra muy buena toma, que rivaliza con Little Red Rooster por el título de mejor canción, es Down Home Girl, un blues bastante monótono que sin embargo, gracias al fenomenal tratamiento que la banda entera sabe darle, resulta sumamente subyugante con OTRA atmósfera de maldad y crueldad y quién sabe cuantas otras lindezas, realzada por la voz de Mick que, fría y pacíficamente parece como decir “Estoy a punto de perder la paciencia y entrar en cólera”... y esas pequeñas y terroríficas notitas "pim, pim, pim" de Keith no ayudan para nada. Si quieren darse una idea aproximada del significado de OMINOSO, estas dos canciones dan un pantallazo elocuente.

Pasando a terrenos un poco más alegres, el tema que abre el álbum, Everybody Needs Somebody To Love es la “pegadicidad” materializada, gracias a un ritmo indeclinable y a varios ganchos repartidos aquí y allá como las irresistibles líneas "I need you, you, you". Su duración de cinco minutos es una marca inusual para la época, sentando un precedente para la bestial duración de Goin' Home un año más tarde. También son enteramente remarcables los obligatorios covers de Berry: You Can't Catch Me y Down The Road Apiece. La primera es un tanto monótona, pero tiene esa cosa tan intangible que llamamos “cadencia”: simplemente fluye y penetra, sin importar que la melodía no sea exactamente genial. Algunos ven aquí la fuente de inspiración de Lennon para Come Together y alcanzo a entender de qué hablan. Down The Road Apiece es una atractiva reescritura de Carol y está rematada por una interpretación brillante de la banda y una impactantemente suelta performance de Mick.

Abandonamdo el terreno de los highlights y abordando el barco de “el resto”, Mona, está bastante bien, pero tiene una melodía casi idéntica a Not Fade Away y el mismo ritmo. El hecho de que los Stones también hallan interpretado aquella canción no ayuda nada. Y lo más divertido es que Not Fade Away reemplazó a Mona en la edición americana del primer LP de la banda. O sea, son clones. Buenos clones, claro está. Después quedan Pain In My Heart, fácil lo mas aburrido del disco y Oh Baby (We Got A Good Thing Goin') que a pesar de que nadie resalta a mí me parece muy pegadiza, sin ser gran cosa.

Como dije: no resalta demasiado con respecto al resto del material temprano de los Stones, pero algo en la interpretación y atmósfera de las canciones me hace considerarlo el mejor de los primeros cinco. Quizá es que solamente Pain In My Heart se me antoja la única canción floja mientras que en los demás hay tres o más berretadas. En definitiva Now! es un gran álbum; aunque los decentes originales estarían por mejorar mucho en Out Of Our Heads, y también en December’s Children, en materia de covers de los Stones nunca alcanzaron tal nivel de maestría, justeza y perfección como aquí. Y me parece una buena razón para tenerlo.

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Out Of Our Heads – 1965

7-/10

"You don't try very hard to please me"

1) Mercy Mercy; 2) Hitch Hike; 3) The Last Time; 4) That's How Strong My Love Is; 5) Good Times; 6) I'm Alright; 7) (I Can't Get No) Satisfaction; 8) Cry To Me; 9) The Under Assistant West Coast Promotion Man; 10) Play With Fire; 11) The Spider And The Fly; 12) One More Try.

mejor canción: The last time

¿Qué tenemos aquí? Una nueva colección de covers y originales. Más precisamente cinco covers y siete originales. Cuatro y siete, lo cual es un gran progreso en comparación a los cuatro o cinco originales de 12x5 y Now! Ahora lo que nos importa es si el álbum es bueno, si es entretenido. A ver alumno repita: ¿Es entretenido? Mmmm... ehhhh... este.... Digamos que por momentos sí y por momentos no. Mayormente todo el material de Out Of Our Heads consiste, como siempre, como de costumbre, en buena, pasable y meritoria música rhythm & blues, pero a su vez demuestra varias cosas. Básicamente que los covers se van haciendo cada vez más innecesarios y redundantes, sencillamente porque los orginales, aunque no todos, empiezan a ser sensiblemente superiores. Si seguimos el proceso de tomar solo dos o tres originales de Out Of Our Heads podremos tener entre manos algunos de los más fantásticos temas de la historia de los Stones y, a su vez, todo lo que realmente necesitamos de este álbum.

Como hoy estoy hambriendo y ansioso ruego vayamos primero a la carne, al jugo del álbum que son los temas nuevos de Jagger y Richards (algunos firmados por Nanker Phelge, que es un seudónimo). En efecto, Out Of Our Heads es el único álbum donde los originales empiezan a ser los evidentes platos fuertes. En England’s Newest Hitmakers teníamos como piezas centrales a Carol y King Bee, ambos covers; en 12x5 estaban Time Is On My Side y It’s All Over Now, dos covers más. En Now! brillaban Little Red Rooster y Downhome Girl. Aquí están The Last Time y Satisfaction como OBVIOS highlights y ¡Voilá! son dos originales. Dos inmaculados y brillantes orginales que de la nada salen y forman un impresionante duo de singles que sobrepasan quizá todo lo anterior. Dicho esto, debo admitir que no soy un gran fanático de (I Can't Get No) Satisfaction. Es una canción brillante y me gusta, pero definitivamente es una más sobrevaloradas de los Stones, junto a Sympathy For The Devil. Fue el mayor éxito del grupo en sus primeros años y su letra rebosante de urgencia sexual, arrogancia juvenil y rebeldía anti-establishment fue una especie de ruptura que contribuyó a fomentar su imagen de "chicos malos del rock". Si bien hay que admitir que está entre las mejores canciones de los Stones tempranos, no veo por qué hay que llamarla “la mejor canción rock de la historia” ni porqué es éste su tema más conocido. Más allá de esta incomprensión, también hay cosas de la canción en sí que me dejan con ganas de más carne. Quizá porque el tan renombrado riff principal suena más como una tuba que como una guitarra, será porque su melodía no me resulta tan interesante, porque siento que hay canciones que rockean más fuerte y mejor... no se. Gran canción, me gusta, pero no tanto como a esa cosa llamada “público general”. Si hay un highlight en Out Of Our Heads es The Last Time, una gema pop con un riff realmente magnífico, una melodía insuperable y un instantáneamente pegadizo estribillo a lo Elvis. También es un poco repetitiva, pero con esa melodía y ese riff, nada puede arruinarte una canción. El otro buen original es el blues The Spider And The Fly con su larga introducción de armónica y guitarra eléctrica y su melodía tan irresistiblemente "juguetona" (Realmente esa palabra me suena muy tonta, pero no hallé un calificativo mejor) Esas frases Sittin', thinkin', sinkin', drinkin' son casi de comedia musical. Y también está el lado de B de The Last Time, también conocido como Play With Fire.... Por lo que he leído la gente se hace las delicias con esta canción. No es mi caso. Me atrae, no niego que es un número bastante oscuro con un arreglo ominoso de guitarras acústicas y clavicordios que prefiguran las experimentaciones de Aftermath, pero la melodía es ehhh... gris y si hablamos de atmósferas especiales me quedo con Downhome Girl o Lady Jane sin lugar a dudas. Y sigo sin entender como entró Play With Fire en el compilado Hot Rocks dejando afuera a su mismísimo lado A, The Last Time ¿¡Perdón!?

Los otros tres originales ya flaquean. Nada horrible, solo que son agobiantemente sosos y tiran el álbum abajo. Ni el desprolijo griterío de One More Try o I’m All Right, ni el shuffle absolutamente pedestre de The Under Assistant West Coast Promotion Man han hecho méritos suficientes para pegarse en mi cabeza y por lo tanto no me darán mucho de qué ocuparme. Sencillamente están en otra liga y para buscar un orginal tan poco atractivo como estos tres hay que remontarse hasta... qué se yo... Congratulations o alguna de esas.

Estas ideas nos van llevando entonces al hueso... los covers son bastante, cómo decirlo, iguales entre ellos. No es como antes. No hay un I’m A King Bee, no hay un It’s All Over Now  ni un Little Red Rooster. Ninguno realmente me brinda ese entretenimiento y esa fascinación que sí brindaban en álbumes anteriores. Sin embargo hay algunos que sobresalen, cómo no, especialemente Mercy Mercy que tiene una introducción asombrosamente fascinante por la cual ya vale la pena la canción, aunque su desarrollo también es agradable. Lamentablemente el resto de los covers son genéricos, de calidad similar, nada que me haga bailar o sudar escalofríos como antes y que no me incitan a escribir nada particular sobre ellos; Hitch Hike (ingenuo) That's How Strong My Love Is (melódico pero débil), Good Times (demasiado suavecito y meloso), Cry To Me (de este no me acuerdo nada de nada, salvo que tiene un buen estribillo) no despiertan pasiones pero tampoco existe razón alguna para odiarlos. No los odio, simplemente que podrían desaparecer de la faz de la tierra y no correría a tirarme por el balcón. Así de insensible y mala persona me dejan.

Para cerrar tengo que llegar a la triste conclusión de que éste (y NO December’s Children) es el álbum más flojo de la primera etapa de los Rolling Stones. Lo cual es raro, porque en general la gente considera que es el MEJOR. Pero claro, que tenga Satisfaction no quita que un 80% del álbum sea derivativo y falto de garra, que es lo que es. De hecho. Si pudiera salvar Satisfaction, The Last Time y quizá The Spider And The Fly y dejar que el resto se consuma en la penumbra de la muerte no correría a tirarme por el balcón... ¡Esperen! ¡Eso ya lo dije! Ah, pues hoy sí que estoy falto de recursos. =)

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December's Children (And Everybody's) - 1965

7-/10

"Don't hang around, baby, two's a crowd"

1) She Said Yeah; 2) Talkin' About You; 3) You Better Move On; 4) Look What You've Done; 5) The Singer Not The Song; 6) (Get Your Kicks On) Route '66; 7) Get Off Of My Cloud; 8) I'm Free; 9) As Tears Go By; 10) Gotta Get Away; 11) Blue Turns To Grey; 12) I'm Moving On.

mejor canción:  Get off of my cloud

Lo más frecuente es decir que December’s Children es el álbum más flojo del primer período de los Stones. Se trata de un blanco fácil, ya que no es más que otro bastardo totalmente artificial ensamblado para el mercado norteamericano, donde simplemente se juntaron algunos singles del momento junto con sobras viejas, olvidadadas y traídas de los pelos (como las dos tomas en vivo, nada más facil para rellenar los espacios vacíos). También sea quizá porque se trata del quinto álbum seguido que continúa exactamente con la misma fórmula de algunos originales y algunos covers de blues y Motown. Digamos ¿Dónde está el progreso? ¿Dónde está el desarrollo? ¡Para estas alturas los Beatles estaban sacando Rubber Soul! Y los Stones seguían exactamente con la misma fórmula y estilo del primer álbum. Claro que ese primer álbum había salido recién el año anterior, pero en el medio hubo otros tres... ¿Y los avances? Bueno, los hubo. Jagger y Richards fueron superándose paulatinamente como compositores y los nuevos singles así lo demostraban. El problema era que los covers cada vez eran más paupérrimos; en Out Of Our Heads ya se había probado que los covers no daban para más... ¿Por qué volver a insistir? ¿Por qué?

Y aún así, creo que December’s Children es un poco mejor que Out Of Our Heads. Por varios motivos: las tomas en vivo rockean, al menos un cover patea mayores traseros y al menos dos originales son TAN buenos como Satisfaction y The Last Time. En general el álbum, aunque errático e irregular, me suena más entretenido y contundente que el blando y no muy atractivo Out Of Our Heads. Y eso para mí es suficiente. Con respecto a los álbumes anteriores... la comparación es simple: no tiene tan buenos covers, pero los originales Jagger / Richards son superiores.

Hablando de covers... al igual que el álbum anterior, December’s Children demuestra que los Stones tenían sí o sí que abandonar los covers y dedicarse full time a sus propias composiciones. No es que sean malos, pero son absolutamente pálidos y no agregan absolutamente nada a lo que temas como Time Is On My Side o Little Red Rooster habían entregado. Y las composiciones originales que estaban saliendo eran lo suficientemente buenas como para dedicarles más atención. De los siete covers que hay aquí solo uno vale la pena... pero ¡Qué uno! No recuerdo haber leído muchos comentarios elogiosos sobre el cover de She Said Yeah, pero para mí es el inicio de álbum perfecto y contundente que no tiene ninguno de los discos anteriores. Verán; cuando un álbum empieza con un verdadero “BANG!” que te revuelca por los aires, el disco ya te agarró y seguro que el resto te va a caer mejor, aunque sea blando y olvidable. Los inicios con toda la polenta son una mis debilidades; como es por lo general el primerísimo contacto que uno tiene con un disco es importante que el tema en cuestión te agarre y te clave las uñas. Eso te hace seguir escuchando. Y vaya si She Said Yeah me clava las uñas. Un proto-metal anormal, infestado de adrenalina y violencia que no solo me clava las uñas sino que me atenaza los pies, me zarandea y me golpea treinta veces contra el piso hasta hacer que mis sesos de desparramen por el pavimento en mil pedacitos sanguinolentos. Además, tiene una gran melodía pegadiza, compacta y contundente; pura energía concentrada en ¡Un minuto y medio! ¿Me dirán que es inescuchable y ruidoso? She Said Yeah son los Stones en su fasceta más dura y pesada y es sencillamente devastadora.

El resto de los covers... BUH! Son fantasmas. Salvo quizá ambas tomas en vivo de Route 66 y I’m Moving On, que contienen toda la crudeza de She Said Yeah aplacadas por pésima producción y los chillidos histéricos. Debe haber sido fantástico presenciar aquellos raptos de la banda en vivo y no entiendo cómo todas esas chicas preferían aullar como idiotas en vez de cantar a todo pulmón con la letra. Es obvio que la canción les importaba un bledo. Pero cosas como Talkin’ About You, You Better Move On y Look What You’ve Done son planamente olvidables. Son aceptables covers de rhythm & blues que sin embargo no tienen ni melodía, ni agarre, ni atmósfera suficiente para entretener o quedar en la memoria. You Better Move On, particularmente me resulta muy molesta: es otra de esas baladas de motown completamente olvidables y genéricas de melodías pobres onda Honest I Do o If You Need Me. ¡Basta! En ellos está el flanco más débil del álbum.

Sin embargo, los originales son brillantes. Get Off Of My Cloud en particular es un espectacular rocker punkoide con un riff clásico, tremenda performance en la batería y una vocalización tan agresiva, febril y pegadiza como la que Mick Jagger podía dar. Y la letra es una sarta de locuras completamente fenomenal que remata la total sinrazón y aire de “me importa un reverendo pito” que inspira la canción. De ahí que me parezca un buen tema para poner a todo volumen en una fiesta, que se arme el descontrol y cada uno se descargue como le parezca, desde pateando muebles hasta fornicando con la chica de al lado. Ese tipo de despreocupación y “a la mierda con todo” transmite con toda furia Get Off Of My Cloud. Fabuloso. Pero también está As Tears Go By, el primer preámbulo más o menos serio de la etapa pop que empezaría con Afermath y continuaría hasta Flowers. El arreglo con cuerdas y guitarras acústicas es secundario solo comparado con la hermosa y trascendental melodía, de esas que se meten bajo los poros y encogen el corazón. Además tenemos el buen semi-clásico de I’m free que tiene algunas líneas un tanto parecidas a Eight Days A Week de los Beatles: “Hold me, love me”. Aunque si se trata de sonar sospechosamente parecido a los Beatles, The Singer Not The Song no se queda atrás y rememora perfectamente Not A Second Time, al menos en los primeros versos y el solo de guitarra. El tema en sí tiene una buena melodía que le basta para quedarse en mi memoria como una bonita canción. Gotta Get Away me gusta, aún cuando no puedo decir que tenga una gran melodía... me hace sentir bien. El único original que no hace mucho por mí es Blue Turns To Grey que igualmente es bonito y mejora con las sucesivas escuchas, solo que menos interesante o memorable.

Y así tenemos un nuevo álbum de los Stones, el último antes de que Aftermath se decidiera finalmente a enterrar los covers que tan mal venían. No le dan mucha pelota a este álbum, pero She Said Yeah, las versiones en vivo y los incomparables himos de Get Off Of My Cloud y As Tears Go By bastan para redondear otra valiosa pieza a la discografía temparana de los Stones. Y, ya lo dije; me gusta más que Out Of Out Heads. Más agarre y más polenta lo hacen todo para mí.

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Aftermath – 1966

8+/10

"I look inside myself and see my heart is black"

1) Paint It Black; 2) Stupid Girl; 3) Lady Jane; 4) Under My Thumb; 5) Doncha Bother Me; 6) Think; 7) Flight 505; 8) High And Dry; 9) It's Not Easy; 10) I Am Waiting; 11) Going Home.

mejor canción: Paint it black

El primer disco de los Stones en disponer exclusivamente de material propio se llama Aftermath y es el álbum que inaugura el período pop del grupo. Podría haber ideado una introducción más original, pero la verdad es que ninguna puede ser más elocuente. En efecto; este disco es el más rompemoldes que los Stones hicieron hasta entonces debido que deja totalmente de lado aquello que les había dado reputación; los covers. Y es fantástico porque los originales de Jagger y Richdards son brillantes y ameritan totalmente la movida. Bueno; no todos los temas aquí son GENIALES y si comparamos Aftermath con su contemporáneo Beatle Revolver no hay mucho para rescatar, pero la frescura y el talento desplegado en este álbum supera con creces todo lo hecho anteriormente por esta banda.

Aunque Jagger y Richards son los que firman toneladas de canciones, Brian Jones adquiere un papel especial a partir de Aftermath caracterizado por sus deseos de expandir como se pudiera los límites que les había impuesto siempre el rhythm & blues tradicional. Por lo tanto en este disco y en los dos subsiguientes veremos a Jones introducir nuevos y exóticos instrumentos a las grabaciones, siempre con resultados increíblemente efectivos que lanzarían a los Stones hacia la etapa más creativa de su historia.

Lo grandioso de Aftermath es que comienza con una seguidilla de temas bestialmente buenos que, de no hundirse un poco a partir de Doncha Bother Me, lo hubiera transformado en uno de los mejores álbumes de la historia del pop. En efecto, los primeros cuatro temas son JOYAS sin precedentes que merecen parrafos aparte (aunque no se los daré para no aburrir a nadie). Primero está, claro, cómo no, Paint It Black, uno de los mejores singles de los Stones. Realmente todo en esta canción funciona a la perfección; la distintiva y memorable introducción del sitar de Jones (¿alguna vez se esuchó un SITAR rockear como éste?), la primera melodía de innegables aires arábes, la segunda melodía con sus estallidos de guitarra y batería, la letra oscura, depresiva y maníaca, la coda con la melodía principal repetida simultáneamente por el sitar y los m-m-m-m-m de Mick... por momentos ¡Da miedo!... Paint It Black es una inolvidable gema del pop rock y si no la escuchaste nunca es porque vives en una especie de freezer antimusical. Stupid Girl, el segundo, es otro gran tema pop conducido por un espectacular órgano y buenas melodías. La letra es sumamente juvenil, adolescente y destila un machismo sin matices a través de frases del estilo "Ella es la peor cosa de este mundo" o variantes como "Ella es la cosa más enferma de este mundo". Ja ¿Misógino yo? Después tenemos la sublime Lady Jane una balada INCREÍBLE adornada con guitarras acústicas y un dulcimer de Jones, más una melodía gloriosa que transmite una fantástica atmósfera medieval / Shakespeareana de castillos, calabozos, abadías, reyes y reinas, bosques oscuros... ¡Todo muchísimo antes de que el rock sinfónico de Genesis y Yes se atragantara con todas esas cosas! Y entonces... *de pie por favor*... Under My Thumb. Realmente la introducción de esta canción, oscura, malvada, asesina, con sus fenomenales marimbas (Jones otra vez señores), el retumbante bajo y la guitarra que tira chispazos, debe ser una de las más memorables de todo el repertorio Stone ¡Escuchen y verán a lo que me refiero! Pero la canción no se queda en eso; la melodía es excelente todo el tiempo y sobre el final tenemos otra brillante coda que me pone los pelos de punta.

A partir de aquí el disco empieza a perder un poco de peso y creatvidad volviendo parcialmente al rhythm & blues a través de números un tanto genéricos que pueden confundirse con cosas de Out Of Our Heads. Aún así, Aftermath sigue siendo atractivo, no genial como en los primeros cuatro temas, pero sí agradable y cualquiera de estos temas está con lo mejor de los álbumes anteriores. Doncha Bother Me y Think son frecuentemente descartados como relleno pero yo rescato esa guitarra slide desafinada de Doncha Bother Me y confieso que el pop Think es una de mis favoritas del disco. Flight 505 empieza con un piano rockero que parece como si lo estuvieran tocando dentro de una iglesia por la gran cantidad de eco que produce. La canción es buena pero nada del otro mundo y trata sobre ¡¡¡Accidentes de avión!!! High And Dry goza de una introducción con armónica y guitarras acústicas realmente brillante y la melodía es buena; It's Not Easy es otro número decente mientras que I Am Waiting se me antoja como una joya oculta; tiene unos arreglos acústicos similares a los de Lady Jane y aunque puede irritar un poco la forma que en que Mick dice "waaaaaiiiiiting" no debemos desestimar la bonita melodía y los perfectos arreglos.

El último tema, Going Home es bastante controversial; algunos lo odian, otros dicen que está bien. La cuestión es que se trata de un mamotreto rhythm & blues de más de ¡ONCE MINUTOS! Se me ocurre que por aquellos años un tema de esta duración tiene que haber marcado un récord, pero la verdad es que no se. Los primeros minutos transcurren simplemente con una buena canción de notables arreglos, aunque nada del otro mundo. El problema es que después se extiende en un jam donde la voz de Mick Jagger no deja de susurrar, jadear, tartamudear, gemir, toser y retorcerse en frases repetidas como "I just can't wait" "Alright" "Gotta" (Ese gotta suena particularmente molesto) mientras el resto de la banda ensaya un groove interminable que tiene sus momentos pero no ostenta demasiadas luces. No, el papel protagónico lo tiene la voz de Jagger. No sé. Supongo que no lo odio pero podría vivir sin todo esto también.

Así se cierra el que, fácilmente, podría ser el mejor disco que Mick, Richard, Bill, Charlie y Brian hayan hecho hasta ese punto.

(Durante la época de Aftermath los Stones experimentaron un perído increíblemente prolífico y es una lástima que el álbum deje afuera un bagaje de canciones que lo hubieran transformado en un disco soberanamente excelente a la altura de los grandes clásicos como Banquet y Bleed. Imaginemos... Los cuatro primeros temas de la edición americana que son formidables. Después Out Of Time y Mother's Little Helper (Incluidos en la edición británica) más algunos otros singles de la época como 19th Nervous Breakdown, Sad Day, Get Off My Cloud (aparecido en December's Children) y quizá Long Long While, rescatando I Am Waiting y Going Home. ¡Qué Aftermath hubiera sido ese eh!)

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Between The Buttons – 1967

9-/10

"Don't you worry about what's on your mind"

1) Let's Spend The Night Together; 2) Yesterday's Papers; 3) Ruby Tuesday; 4) Connection; 5) She Smiled Sweetly; 6) Cool Calm And Collected; 7) All Sold Out; 8) My Obsession; 9) Who's Been Sleeping Here; 10) Complicated; 11) Miss Amanda Jones; 12) Something Happened To Me Yesterday.

mejor canción:  Miss Amanda Jones

*EL* álbum pop de los Stones. Si vas tras Between The Buttons en busca de riffs alucinantes, armónicas distorisionadas y rock blues apretaditos pues busca unos años antes o unos años después. 1967 es el año del pop para los Stones. Está claro que los genios del pop son los Beatles y no los Rolling Stones ¿No? y si hablamos de obras maestras del género hablamos de Rubber Soul y Revolver ¿No? Dos discos geniales, encima publicados ANTES de Buttons, ante cuyas canciones e innovaciones poca cosa parece este álbum. Sin embargo oh! sorpresa, resulta que Between The Buttons es no solo bueno, sino un EXCELENTE álbum de puro pop creado e interpretado como pocos podríamos imaginar en los Stones y que no solo remite a los Beatles sino también a Dylan y, sobre todo a los Kinks y su clásico Britpop. Obviamente, los Stones solo están siguiendo los pasos de otros y no hay nada particularmente revolucionario en ninguna de estas canciones. 

Aún así este no es un simple "quiero - hacer - algo - como - lo - hacen - los - demás", sino una verdadera fiesta de melodías originales, ritmos, armonías vocales y experimentaciones con nuevos instrumentos. En primeras escuchas más de uno concluirá que se trata todo de una gran tontería, pero pronto descubrirá como estas melodías y arreglos van tomándolo e infectándolo todo con su simple y oculta genialidad. Temas muy livianos pero extremadamente entretenidos que nadie lamentará tener en su colección. También es el álbum Stone más británico de todos los tiempos (¿Blues y country? ¿Qué es eso?). Al igual que su sucesor este disco está un tanto olvidado por la afición musical (Hasta Mick Jagger confesó su desprecio por éste álbum en algún momento), debido a que no muestra a los Stones en su salsa, el blues, el rock y todas esas cosas que forjaron su identidad en los primeros años y que reflotarían con todo un año más tarde. Huelga decir que se trata de uno de los tantos errores estúpidos que se cometen con esta banda. Between The Buttons es un clásico tan clásico como Beggars Banquet y, en cuanto a nivel de entretenimiento y frescura, incluso superior.

Para empezar tenemos el hit Let's Spend The Night Together, una canción sumamente dinámica con su distintivo pianito y sus célebres e irresistibles versos "para - dara - papa - parara" del comienzo. A veces encuentro la melodía un poco desafinada y la primera vez que la oí (por la radio) no me atrajo demasiado, pero la verdad es que con las escuchas esto se vuelve un pop infeccioso que se filtra por los poros hasta hechizarnos por completo. Un clásico, casi a la altura de los Beatles. Otra verdadera maravilla del disco es Ruby Tuesday, una balada melódica atemporal que podría haber sido solo eso de no ser por las brillantes flautas de Brian Jones que realzan la canción a alturas épicas y románticas; otra joya. Los puntos altos siguen con la frecuentemente olvidada Connection, otra tonada pop tan excelente como Let's Spend, con una melodía perfecta atragantada de ganchos; no se los demás, pero para mí esta es la canción mas Beatle de los Stones; no me es nada difícil imaginar esta canción en A Hard Day's Night cantada por Paul y John. Pero es de los Stones y es genial. Who's Been Sleeping Here? es la mejor imitación de Bob Dylan que existe en esta tierra; las melodías, los arreglos, la letra, la forma de cantar de Mick, todo corresponde perfectamente con el estilo Dylan; más allá de esto es otra excelente canción y amo esa introducción acústica. Miss Amanda Jones es a mi juicio el tema más irresistible y pegadizo de todo el álbum; invita a ¡bailar! cada vez que la escucho y además ostenta el único (y excelente) riff de hard rock del álbum... pero eso no es todo ¿Qué de su melodía rápida y rockera? ¿Qué de su pegajosa coda con los "round and round and round" repetidos que penetran el oído como pocas cosas en este mundo? Otra gema del pop ¡Hey, los Stones, son realmente genios del pop también!

Por si no se dieron cuenta, en el párrafo anterior mencioné los cinco Highlights del disco según mi juicio. Estos cinco temas bastan para darle un buen 9 al álbum, pero el resto no es descartable ni mucho menos. Aunque dan la impresión de ser obras menores y de corto aliento siempre nos guardan algún gancho, alguna melodía, alguna armonía o alguna cosita que se disfruta enormemente. Yesterday's Papers tiene clavicordio y algunas marimbas como Under My Thumb pero se me ocurre que es el número mas intrascendente. She smiled sweetly es lenta y calma y su melodía es bastante atractiva. Cool, Calm & Collected es una tonada marcadamente Kinkiana, con varios sonidos interesantes, como el piano veloz y el maravilloso sitar (¿Es un sitar esa cosa?) que acompaña la melodía del estribillo. All Sold Out es otro excelente número pop con numerosas vocales de fondo acompañando a Mick y buenos acordes de guitarra eléctrica en todas partes. My Obsession sorprende por su final abrupto y extraño (un golpe de tambor de Charlie que pareciera sobrar) y un middle eight absolutamente delicioso, mientras Complicated es simplemente otro número brillante agraciado por una especie de órgano que suena en el estribillo y buenas armonías vocales. El cierre es Something Happened To Me Yesterday, otra canción con influencia de los Kinks, ambiente de comedia musical, vocales de Richards y arreglos de instrumentos de viento; agradable y a la altura del resto (digo, porque suele ser una de las más odiadas del álbum).

Between The Buttons es un disco magnífico que quizá al principio no entusiasme demasiado, pero que con el tiempo irá revelando su innegable competencia melódica. Otro punto alto en la carrera del grupo sin un solo tema redundante. Ah! en cualquier momento le subo un punto. (Si, ya lo hice, antes tenía un ocho; tan buena es esta cosa).

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Flowers - 1967

9-/10

"What a drag it is getting old"

1) Ruby Tuesday; 2) Have You Seen Your Mother Baby Standing In The Shadow; 3) Let's Spend The Night Together; 4) Lady Jane; 5) Out Of Time; 6) My Girl; 7) Backstreet Girl; 8) Please Go Home; 9) Mother's Little Helper; 10) Take It Or Leave It; 11) Ride On Baby; 12) Sittin' On A Fence.

mejor canción:  Mother's little helper

Ah! Pero esto sí que es un robo completo y absoluto. Esto sí que es un bastardo ilegítimo e indeseado. Porque ha habido álbumes bastardos anteriores en el catálogo Stone (Now! y December’s Children) pero ninguno había tenido la frescura de repetir temas que habían salido antes en ediciones del mismo país. ¡Estafa! ¡Policía! ¡Robo! No quiero parecer aguafiestas. Flowers es absolutamente magnífico y redondea de manera perfecta una de las etapas más interesantes y fructíferas del grupo, pero incluyendo gratuitamente algunas de las mejores canciones de álbumes inmediatamente anteriores como Lady Jane y Ruby Tuesday y Let’s Spend The Night Together es TRAMPA, es un ABUSO y no me hace absolutamente ninguna gracia. Es como si los Beatles hubieran publicado Rubber Soul con Help!, Ticket To Ride y Eight Days A Week. ¿Se imaginan que bochorno hubiera sido eso? Pues en el mundo mágico de los álbumes bastardos de los Stones no importa... todo puede pasar. Lo peor es que TENÍAN otros temas valiosos para poner, pero metieron estos y el resultado es una especie de “Grandes Éxitos” mezclado con álbum de rarezas y una de las cubiertas mas risibles de toda la discografía Stone...

Aparte de esta jugarreta de mala fe, Flowers sigue siendo un álbum estupendo, sin ningún tema de relleno que además aporta la prueba definitiva sobre la genialidad de los Stones como grupo pop. Flowers no tiene NADA de rock. Es pop, pop y más pop. ¡Y es bueno! Tal como Between The Buttons, no puedo decir nada malo de ninguna canción. Y aún sacando esas tres joyas cantadas, aún nos quedan maravillas absolutas como Out Of Time, Backstreet Girl, Mother’s Little Helper, Sitting On A Fence, Have You Seen Your Mother Baby...? ¡Qué títulos! Un rosario de clásicos absolutos, uno detrás de otro. Claro que no le voy a poner un 10 a un álbum que hace trampa de una forma tan grosera y poco sutil, pero la verdad es que se lo merece.

No voy a hablar de esas tres canciones que sobran ni las voy a tener en cuenta a la hora de elegir mejor canción. Ruby Tuesday y Let’s Spend The Night Together están en Between The Buttons y ya expresé lo mucho que me gustan. Lo mismo ocurre con Lady Jane, uno de los mejores temas de Aftermath. Pero por lo demás, Flowers aporta un gran servicio al mercado norteamericano recuperando todos aquellas canciones de las versiones británicas de Aftermath y Between The Buttons que habían quedado afuera en las ediciones americanas mientras completa el panorama con singles del momento y algunas tomas perdidas que aparecen por primera y única vez aquí. Y por todo esto Flowers vale su precio.

Directamente del Aftermath británico tenemos el magnífico número pop de Out Of Time que brilla por su gran intro con marimbas (como Under My Thumb pero mucho menos siniestro) y su melodía vocal insuperable. La versión de este álbum sin embargo es significativamente más corta que la que aparecía en Aftermath aunque suenan prácticamente idénticas (creo que es simplemente la misma canción acortada) Pero aún mejor es Mother Little Helper, que también fue publicada como single y es mi canción favorita del álbum. Es poppy, pero tiene un filo mucho más agresivo y oscuro que el resto de los temas, gracias a ese hipnótico y venenoso, yo diría GENIAL, puente de sitar o lo que corno sea, repitiendo la melodía vocal y uniendo los versos de la forma más imaginativa y pegadiza posible. Pero eso no es todo: la melodía vocal misma es excelente, la pista rítmica es de las mejores de la historia de los stones y la letra perfectamente irónica sobre amas de casa drogadictas no solo es interesante sino que constituye una movida audaz y atípica en un álbum de pop liviano como este. El último de los temas de Aftermath es Take Ir Or Leave It que en general irrita a los oyentes con su uh la la la ta ta ta ta la la y demás. Pero ni importa: es OTRO excelente tema pop. No tan bueno como Out Of Time y Mother’s pero bueno al fin.

Procedente de Between The Buttons, la versión británica, claro, tenemos otro highlight absoluto en Backstreet Girl. La melodía acústica y adornada con un hermoso acordeón es directamente in-ol-vi-da-ble y constituye una competencia FUERTE para Mother’s Little Helper como mejor canción del álbum. También hay que prestarle atención a la letra: un tipo de la alta sociedad le canta a la campesina dulce y bella con la que le tiene una aventura. Pero no es exactamente el muchacho más romántico del mundo: básciamente le dice a la pobre que no pretenda que él comparta su vida con ella, que se limite a acostarse con él, que ese es su papel y que no espere cariño ni calidez, mientras le hace notar lo inferior y poca cosa que es. ¡Todo un hombre! Brillante mezcla de misoginia extrema con la más dulce y hermosa melodía jamás compuesta por los Rolling Stones. La melodía es tan linda que uno siente el arrebato de alzarse y cantar a toda voz, pero claro... no vas a cantar una letra tan hija de puta. Buena jugarreta. También está Please Go Home que es un número medianamente experimental que incluye el típico rítmo de Bo-Didley a buen efecto.

El resto de las canciones no proviene de ningún álbum anterior ni británico ni americano. Son canciones que quedaron el tintero y nunca fueron publicadas en Inglaterra. Lo que es una pena, porque son todas excelentes. Have You Seen Your Mother Baby Standing In The Shadow? sí fue publicada, pero solo como single, y parece un mamarracho experimental y ruidoso hasta que descubrimos que la melodía principal se pega más que los bichos al radiador. Y que es el primer single psicodélico del grupo. Y como gemas nunca antes publicadas y que por algún motivo sobraron para este álbum tenemos el cover de My Girl, Ride On Baby y Sitting On A Fence. My Girl es un cover de ¡Smokey Robinson!, una cosa que suena muy cursi y azucarada (“I’ve got sunshine on a cloudy day”, ese tipo de cosas) pero extremadamente memorable. Las melodías memorables, se quedan y no importa cuán empalagosa sea. Ride On Baby es un movido y melódico tema pop llevado por un clavicordio notable y Sitting On A Fence es una maravillosa balada anti-matrimonio acústica repleta de hermosas melodías con guitarra, armonías insuperables y un estribillo ultra-super-memorable que redondea un nuevo highlight absoluto.

Y para finalizar mi sinopsis de este álbum de pop casi pefecto voy a exponer cómo tendría que haber sido este álbum para haber podido omitir ese “casi”. Eliminamos todos los temas de LPs americanos anteriores (Lady Jane, Ruby Tuesday y Let’s Spend The Night Together) y agregamos: 19th Nervous Breakdown, un excelente single de 1965 que nunca había aparecido en un álbum, su lado B Sad Day que todavía es una de las canciones más oscuras del grupo y solo se consigue en The London Years, el lado B de Have You Seen Your Mother... Who’s Driving Your Plane?, el lado B de Paint It Black en inglaterra, Long Long While y por último otro tema exclusivo del Aftermath británico que no sé por qué motivo no se tuvo en cuenta; What To Do, que es otra muy buena canción pop que no hubiera desentonado para nada y que hoy en día es posible conseguir en More Hot Rocks. Eso hubiera sido un álbum bastardo perfectamente decente y más cómodo. Así como está no tiene mucho sentido, pero no hay cuidado. Las canciones nuevas que aporta son joyas completas y eso me basta.

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Their Satanic Majesties Request – 1967

8-/10

"She comes in colors everywhere"

1) Sing This All Together; 2) Citadel; 3) In Another Land; 4) 2000 Man; 5) Sing This All Together (See What Happens); 6) She's A Rainbow; 7) The Lantern; 8) Gomper; 9) 2000 Light Years From Home; 10) On With The Show.

mejor canción:  2000 light years from home

¿A ver, a ver qué me hacen los muchachos acá? ¿Los Rolling Stones dándose de psicodélicos? Mmmmmmmmm. Sí, esto es lo que la mayoría de la gente piensa de este disco y por eso está tan subestimado por una afición que prefiere a Beggars Banquet antes que escuchar este delirio intragable. La psicodelia fue siempre un terreno ajeno a la esencia de los Stones y solo entraron fugazmente con este álbum, según Mick porque no se le puede dar la espalda a las tendencias y 1967 te obligaba a experimentar con ella. La verdad es, pues, que para ser el engendro anti-natura que se dice, Their Satanic Majesties Request es mayormente brillante, variado, fresco y entretenido y viene a probar cómo los Stones podían ser geniales incluso en terrenos musicales que no les pertenecían por naturaleza. 

Para empezar voy a repetir lo que quienes saben vienen diciendo; si bien la idea de concebir este disco está influenciada por Sgt. Pepper's este álbum NO SE PARECE A SGT. PEPPER'S (Esto es para los millones de ridículos que descartan este álbum como una imitación torpe de Pepper). Aquel era esencialmente un disco pop matizado por elementos psicodélicos aquí y allá; en comparación, Their Satanic es más bien una orgía de psicodelia descontrolada mucho más oscura y desmedida que la que aparece en la obra de los Beatles. Yo, por mi parte, hallo más puntos de contancto con el debut de Pink Floyd, The Piper At The Gates Of Dawn y para decir la verdad, encuentro a Their Satanic bastante más entretenido y fresco que aquel. (Aunque les pongo la misma nota porque Piper es aún más arriesgado y vino en primer término).

¿Entonces qué encontramos aquí? Melodías soberbias, arreglos realmente fantásticos, canciones brillantes que mantienen la vena pop de Between The Buttons y una atmósfera rabiosamente psicódelica que no obstante resulta fresca y casi nunca cae en la aparatosidad de algunos inte